{"id":25596,"date":"2023-07-12T00:00:00","date_gmt":"2023-07-12T06:00:00","guid":{"rendered":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/blog\/el-discurso-arma-mortal"},"modified":"2024-02-23T15:53:45","modified_gmt":"2024-02-23T21:53:45","slug":"el-discurso-arma-mortal","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/opiniones\/el-discurso-arma-mortal","title":{"rendered":"El discurso; arma mortal"},"content":{"rendered":"<\/p>\n<p><b>Sic Sac<\/b><\/p>\n<p><b><\/p>\n<p><\/b><\/p>\n<p><b>Por: Ma. Elda Clemente Reyes<\/b><\/p>\n<p>Cualquier camino que transitemos, necesita una ruta que nos<br \/>\nse\u00f1ale el rumbo a seguir. Es posible llegar al destino final, sin un mapa o una<br \/>\nbr\u00fajula que nos indique la orientaci\u00f3n, si poseemos un talento innato, sobrada<br \/>\nexperiencia o por un golpe de suerte.<\/p>\n<p>Los que creen en la oratoria, saben la necesidad de<br \/>\nconstruir l\u00edneas discursivas eficaces y, sobre todo, realistas, no triviales y<br \/>\nfuera de lugar. Cada vez que un pol\u00edtico env\u00eda un mensaje, la mayor\u00eda de los<br \/>\nreceptores escuchan, pero no todos son persuadidos o convencidos.<\/p>\n<p>En la comunicaci\u00f3n pol\u00edtica, el discurso ideal debe ser<br \/>\natractivo para el p\u00fablico. Muy pocos al hablar o escribir, logran impactar en<br \/>\nla audiencia porque hacerlo implica ponerse en los zapatos de la gente, es<br \/>\ndecir, en su sentir. Adem\u00e1s, el principio de una buena narrativa se complementa<br \/>\ncon el ingenio y la preparaci\u00f3n del redactor.<\/p>\n<p>Es una regla no escrita que la sencillez del lenguaje<br \/>\ngarantiza la atenci\u00f3n de la gente. Si previamente tenemos el dise\u00f1o del<br \/>\ndiscurso y nos preguntamos: a qui\u00e9n va dirigido, el objetivo, el escenario y<br \/>\nlas ideas ordenadas, estamos cerca del resultado final.<\/p>\n<p>No es igual una declamaci\u00f3n dirigida a la milicia, que otra<br \/>\nenfocada a los maestros, al pueblo, a un grupo de profesionistas o cualquier<br \/>\notro sector. Tampoco es suficiente saber qu\u00e9 decir sino c\u00f3mo decirlo y el<br \/>\ntiempo que vamos a utilizar para transmitirlo, debido a que, cuando se escribe,<br \/>\nse piensa en todo, desde los detalles generales hasta los menos visibles. <\/p>\n<p>Por ello, es importante, diferenciar los mensajes que logran<br \/>\ntransferir emociones y los que van de relleno. Los mejores son los que llegan<br \/>\nal coraz\u00f3n de las personas, los que les mueven las fibras sensibles, incluso<br \/>\nlos que tocan alg\u00fan callo hasta engancharlos con una frase estelar.<\/p>\n<p>Los ciudadanos debemos estar atentos a cada arenga que nos<br \/>\nllega por cualquier medio. Desmenuzarla, analizarla y profundizar en su esencia<br \/>\npara darle un valor. La mayor\u00eda de la poblaci\u00f3n no sabe de tecnicismos, pero s\u00ed<br \/>\nsabe asimilar las palabras que le atribuyen alg\u00fan beneficio que lo mueve a la<br \/>\nacci\u00f3n.<\/p>\n<p>Hoy en d\u00eda, la actividad pol\u00edtica es pura comunicaci\u00f3n, hay<br \/>\ncontenidos por todos lados, listos para ser compartidos, neutralizados o<br \/>\naniquilados.<\/p>\n<p>En Campeche, escuchamos a veces ret\u00f3rica aguerrida con<br \/>\npasi\u00f3n, categ\u00f3rica, pero necesitan datos duros, estad\u00edsticos e informaci\u00f3n<br \/>\noficial emitida por instituciones y organismos confiables. Tambi\u00e9n, tienen<br \/>\namplia difusi\u00f3n los discursos que se escriben sobre un escritorio de oropel,<br \/>\nfloridos, sin sentimientos, carentes de sensibilidad, en pocas palabras, no<br \/>\ncoinciden con la realidad de los de a pie. Igual roban reflectores los que<br \/>\nescribe una misma pluma con el mismo estilo convirtiendo a su l\u00edder en un<br \/>\nemisor de \u201ctextos refritos\u201d, aunque el entorno sea diferente. Es decir, se<br \/>\nescuchan las mismas palabras, pero revolcadas sin mayor trascendencia causando<br \/>\nel aburrimiento de los lectores.<\/p>\n<p>El principal reto de los expertos es ofrecer un disertaci\u00f3n<br \/>\ncre\u00edble y convincente. El orador debe creer lo que est\u00e1 leyendo, plantear el<br \/>\nproblema y dar posibles soluciones. Ser capaz de transferir causas y temas a la<br \/>\nagenda p\u00fablica.<\/p>\n<p>Todos los escenarios y las campa\u00f1as son diferentes, copiar o<br \/>\nrepetir esquemas sin conocimiento del contexto es un error. Ojal\u00e1 los pr\u00f3ximos<br \/>\naspirantes se asesoren bien y pronuncien sus l\u00edneas discursivas de tal manera,<br \/>\nque de gusto escucharlos.<\/p>\n<p>En las pr\u00f3ximas elecciones de 2024, el discurso es uno de<br \/>\nlos elementos clave para transmitir las propuestas y el proyecto que se quiere<br \/>\nofrecer. Cuidar lo que se dice en p\u00fablico de forma improvisada o escrita es<br \/>\nfundamental, de eso depende cosechar simpat\u00edas o puede ser el arma mortal que<br \/>\nsepulte cualquier aspiraci\u00f3n.<\/p><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Sic Sac<br \/>\nPor: Ma. Elda Clemente Reyes<\/p>\n","protected":false},"author":1081,"featured_media":40185,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"tdm_status":"","tdm_grid_status":"","footnotes":""},"categories":[25],"tags":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/25596"}],"collection":[{"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1081"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=25596"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/25596\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":40184,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/25596\/revisions\/40184"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/media\/40185"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=25596"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=25596"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=25596"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}