{"id":25226,"date":"2023-05-29T00:00:00","date_gmt":"2023-05-29T06:00:00","guid":{"rendered":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/blog\/hipocresia"},"modified":"2024-02-23T15:33:24","modified_gmt":"2024-02-23T21:33:24","slug":"hipocresia","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/opiniones\/hipocresia","title":{"rendered":"Hipocres\u00eda"},"content":{"rendered":"<p><b>Por: Jorge Valladares S\u00e1nchez.*<\/b><\/p>\n<p><b>En Facebook y en Youtube:&nbsp;Dr. Jorge Valladares.&nbsp;<\/b><\/p>\n<p><b><\/b><\/p>\n<blockquote><p><b>Hipocres\u00eda<\/b><br \/><i>No tiene la culpa Andr\u00e9s<\/i><\/p><\/blockquote>\n<p><i><\/i><\/p>\n<\/p>\n<p>Hace<br \/>\nya un par de a\u00f1os compart\u00ed, en este amable espacio que nos brinda La Revista,<br \/>\nque al fin ca\u00ed en cuenta de la veracidad de aquella frase: \u201cEstar\u00edamos Mejor<br \/>\ncon L\u00f3pez Obrador\u201d, que a modo de consuelo propio y promesa (en su segundo<br \/>\nintento del sue\u00f1o de ser Presidente) repet\u00edan con ah\u00ednco sus agentes promotores,<br \/>\nluego de haber perdido por menos del 1%. <\/p>\n<p>Result\u00f3<br \/>\nmuy efectiva; por lo que la volvieron a usar en la siguiente campa\u00f1a, como<br \/>\nhacen los s\u00faper creativos de ese quehacer, que nos refr\u00eden el naranja \u201cna-na-na-na-ra\u201d<br \/>\no las tres falaces, recurrentes y \u00fanicas propuestas verdes para el congreso, al<br \/>\nver que \u201cpegan\u201d. S\u00f3lo que para ese refrito, ya L\u00f3pez y otros luchadores del<br \/>\nmomento hab\u00edan logrado que la ley electoral prohibiera ciertas pr\u00e1cticas<br \/>\nabusivas y anticipatorias, lo cual en ese momento s\u00ed importaba y se les<br \/>\nrevirti\u00f3, as\u00ed que tuvieron que ajustar a \u201cEstar\u00edamos Mejor\u2026 con Ya Sabes<br \/>\nQui\u00e9n\u201d; y, en efecto, todos sab\u00edamos qui\u00e9n.<\/p>\n<p>En<br \/>\nmi caso no fue lentitud, ni falta de atenci\u00f3n, lo que me dilat\u00f3 creerle; sino<br \/>\nque tuve que ver cumplirse su deseo de ser electo Presidente y suceder su<br \/>\nrealidad de no tener la menor intenci\u00f3n de ejercerlo, a la par que la<br \/>\ndesaparici\u00f3n de cualquier forma sensata de oposici\u00f3n, para entender que,<br \/>\nefectivamente, desde hace m\u00e1s de cuatro a\u00f1os M\u00e9xico estar\u00eda mejor con L\u00f3pez<br \/>\nObrador, si a\u00fan fuera opositor.<\/p>\n<p>Cualquier<br \/>\notro\/a aspirante o candidato estar\u00eda en mejores condiciones de capacidad para<br \/>\ngobernar para todo M\u00e9xico y m\u00e1s deseoso de servir en ese rol dentro de lo legal<br \/>\ny lo moral para nuestra naci\u00f3n. Y no es que haya habido alguna gran opci\u00f3n en<br \/>\nesas contiendas, ni que la historia de M\u00e9xico nos alcance para aspirar a algo \u201cmejor\u201d<br \/>\n(que significa m\u00e1s bueno que lo bueno); sino que el nivel de ensimismamiento de<br \/>\nAndr\u00e9s rebasa todo pron\u00f3stico, toda sensatez y todo intento de poder llamarle<br \/>\ncon propiedad Presidente de M\u00e9xico por algo distinto a usar la silla principal<br \/>\n(significado literal de la palabra) y haber recibido de las autoridades<br \/>\nelectorales y el Congreso papelitos que indican que en efecto, millones lo<br \/>\nquer\u00edan all\u00ed y creyeron (y miles a\u00fan creen) que algo podr\u00eda cambiar para bien.<\/p>\n<p>Para<br \/>\nlo que s\u00ed ha resultado excelente es para consolidar lo que ya desde el siglo<br \/>\npasado hac\u00eda bastante bien, y en estos a\u00f1os, con todos nuestros recursos a su<br \/>\ncapricho y disposici\u00f3n, puede ejecutar a \u201cnivel Dios\u201d, como se dice ahora. \u00a1No!,<br \/>\naunque tambi\u00e9n lo haga magistralmente, no me refiero a vivir bien sin trabajar<br \/>\no producir nada; ni a usar los recursos de otros o de muchos a su gusto sin<br \/>\nrendir cuentas; ni a despedazar con palabras a quien sea; ni a negar realidades<br \/>\npor dem\u00e1s evidentes; ni a hacer creer que lo que se le ocurra decir es verdad,<br \/>\nsin presentar prueba alguna; ni a hablar solo, tenga a quien tenga enfrente; ni<br \/>\na denigrar la labor de quien sea y se\u00f1alar que no se necesita ciencia para<br \/>\nhacerlo, pues \u00e9l con una ocurrencia lo resolver\u00eda; ni siquiera a disponer de<br \/>\nlas estructuras, traicionar y apartar a cualquier persona o grupo cuando no le<br \/>\nden lo que pida. <\/p>\n<p>A<br \/>\nlo que me refiero es a su indudable, permanente y asfixiante capacidad para<br \/>\nimponer la agenda, jerga y \u201cnarrativa\u201d de lo pol\u00edtico, social y medi\u00e1tico. Lo<br \/>\nhac\u00eda como candidato desde sus inicios, lo controla a cabalidad en este<br \/>\nsexenio. Con solo un par de horas de programa de lunes a viernes tiene a todos<br \/>\nlos medios, opinantes y comentaristas enfocados en sus ocurrencias; sean aparentes<br \/>\ndecisiones o simples alabanzas o acosos a quien sea. De hecho muchos programas<br \/>\nabiertos o en internet y publicaciones diversas giran exclusivamente en torno a<br \/>\ntales contenidos. <\/p>\n<p>Tiene<br \/>\na acad\u00e9micos, investigadores, especialistas e intelectuales listos a explicar,<br \/>\ncorregir, suavizar, contextualizar o demostrar a favor o en contra cualquier<br \/>\nocurrencia; sea sobre algo que realmente tiene continuidad en el hacer de las<br \/>\ninstituciones o algo que se mencione de manera aislada, por su estado de \u00e1nimo.<\/p>\n<p>Tiene<br \/>\na la generalidad de la \u201copini\u00f3n p\u00fablica\u201d dispuesta a publicar o responder a<br \/>\ndiario comentarios en las diversas redes electr\u00f3nicas a lo que sea que se diga<br \/>\nde la ocurrencia del d\u00eda; con una pasi\u00f3n y certeza, en ambos sentidos, que ya<br \/>\nquisieran lograr de vez en cuando muchos publicistas y mercad\u00f3logos.<\/p>\n<p>Tiene<br \/>\na pr\u00e1cticamente todos los pol\u00edticos perennes, a funcionarios de los distintos<br \/>\n\u00e1mbitos y localidades, a autoridades (excepto las que deber\u00edan resolver los<br \/>\ntemas), a asociaciones civiles y destacados integrantes de diversos sectores pegados<br \/>\na los temas, frases, insultos, disimulos, amenazas y promesas que repite o<br \/>\njuguetea seg\u00fan su estado de \u00e1nimo o la barbaridad ocurrida el d\u00eda anterior en<br \/>\nalg\u00fan lugar del pa\u00eds.<\/p>\n<p>Que<br \/>\n30 millones (o 21 o 15 o los que sean) de compatriotas, que le creen o<br \/>\nsimpatizan o se sienten efectivamente mejor que en cualquier otro sexenio por<br \/>\nla causa que sea, le consideren Presidente o valoren positivo sus haceres y<br \/>\ndecires, o le justifiquen sus desatinos, o le sigan sus arengas, es perfectamente<br \/>\nentendible, respetable y lamentable.<\/p>\n<p>Pero<br \/>\nque cualquier persona que no, o que con toda claridad piensa exactamente lo<br \/>\ncontrario y desear\u00eda que esto jam\u00e1s hubiera pasado, le dedique su tiempo y<br \/>\nemociones a alguien como \u00e9l, s\u00ed requiere una explicaci\u00f3n cient\u00edfica, social o<br \/>\nal menos consoladora o cat\u00e1rtica, m\u00e1s all\u00e1 de que \u201ces el Presidente o es<br \/>\nnuestro M\u00e9xico el que est\u00e1 destruyendo\u201d.<\/p>\n<p>Y<br \/>\nes que no es el primero que falla, traiciona, miente, infringe, dilapida,<br \/>\nevita, ignora, ofende, encubre, persigue, destruye, humilla o manipula. Decenas<br \/>\nlo han hecho en el pasado y podemos, con dificultades pero podemos, hallar<br \/>\nejemplos de alguien que lo haya superado en esta o aquella de esas acciones<br \/>\nindeseables. Efectivamente no es como los anteriores, ha resultado, en global,<br \/>\nser el peor de todos. <\/p>\n<p>\u00bfC\u00f3mo<br \/>\npuede tener tanto adepto entre la gente, tanto inepto sostenido a su servicio;<br \/>\ntanto efecto en la cotidianidad y tan perfecto dominio sobre cualquier otro<br \/>\nagente de la vida p\u00fablica, a pesar de tanto defecto en el cumplimiento de la<br \/>\nfunci\u00f3n para la que fue electo?<\/p>\n<p>Se<br \/>\nhan ensayado, entre tanta atenci\u00f3n que le brindamos, incipientes explicaciones<br \/>\nculturales, sociol\u00f3gicas, psicol\u00f3gicas, pol\u00edticas y hasta musicales. Pero ni<br \/>\navanzan a un punto de tener la base cient\u00edfica que las haga t\u00e9cnicamente<br \/>\ncorrectas, ni cumplen con la emp\u00edrica predictibilidad para utilizarlas y<br \/>\nentender a cabalidad el espectro de ocurrencias a las que nos mantiene atentos.<\/p>\n<p>Se<br \/>\nha hablado de nuestra cultura o sociolog\u00eda, su mesianismo, su perfil, su eco en<br \/>\nla conciencia de nuestra gente frente a nuestra historia, su lenguaje, la<br \/>\nesperanza ofrecida, el hartazgo y el desamparo aprendido a nivel social. <\/p>\n<p>Pol\u00edticamente<br \/>\nya cansa escuchar de su populismo, tiran\u00eda, modelos dictatoriales y exitoso uso<br \/>\nde la polarizaci\u00f3n, pasando por el real, pero acostumbrado, desapego de la<br \/>\ngente hacia cualquier opci\u00f3n pol\u00edtica alternativa y la corrupci\u00f3n y torpeza<br \/>\nhabitual de los partidos pol\u00edticos y sus actores.<\/p>\n<p>Psicol\u00f3gicamente<br \/>\nse han usado desde la torpe etiqueta de locura (en la personalidad) o la<br \/>\nidiotez (tanto en su sentido intelectual, como en su etimolog\u00eda griega y<br \/>\nromana), hasta categor\u00edas m\u00e1s evidentemente descriptivas como megaloman\u00eda,<br \/>\nnarcisismo, agresividad,  delirio,<br \/>\nparanoia, autoritarismo y bipolaridad, Y moralmente\u2026 soberbia, oportunismo,<br \/>\nmentira compulsiva, perversi\u00f3n, rencor\u2026<\/p>\n<p>Pero<br \/>\nninguna explicaci\u00f3n alcanza a cubrir un desempe\u00f1o tan persistente, consistente,<br \/>\nestridente, inescrupuloso, inteligente, carism\u00e1tico, onmipresente y carente de<br \/>\nempat\u00eda o conciencia. Bueno, Chico Ch\u00e9, sirve bastante, pero sigue faltando. <\/p>\n<p>Hay<br \/>\nquien ha dicho con una obviedad que en otros terrenos es funcional: \u201cdeja de<br \/>\nponerle atenci\u00f3n, ya se le acabar\u00e1 el periodo, como a todos, y oc\u00fapate de tus<br \/>\ntemas para no estar haciendo bilis\u201d. Hay quienes desde una postura m\u00e1s<br \/>\npropositiva han pedido que nos enfoquemos en se\u00f1alar los temas relevantes y<br \/>\nexigir se atiendan; pero sus ocurrencias priman sobre cualquier llamado a<br \/>\ncumplir o exigencia de derechos o respuestas; y por supuesto, sobre cualquier<br \/>\nintento de poner un tema adicional en la agenda o llamar a una concordia entre<br \/>\nmexicanos\/as para dejar de ser objeto de su \u201ca favor o en contra\u201d de \u201cMI\u201d<br \/>\ntransformaci\u00f3n, nombre con el que cree articular sus ocurrencias.<\/p>\n<p>Tenemos<br \/>\ncontados ejemplos de excepciones de periodistas que hayan insistido en<br \/>\npreguntarle y repreguntarle lo que no responde, de pol\u00edticos que sepan capitalizar<br \/>\nsocialmente sus fallos y mentiras, de funcionarios que hayan logrado contener<br \/>\nsu forma de ignorar el derecho y los derechos, de grupos que hayan protestado<br \/>\nante sus excesos, de afectados que le hayan enfrentado. Pero solo eso,<br \/>\nespor\u00e1dicos casos, cuando ya empez\u00e1bamos a creer en sexenios previos que<br \/>\npod\u00edamos tener periodistas sagaces, defensores de derechos humanos, ecologistas<br \/>\nactivos, pol\u00edticos que romp\u00edan las formas, leyes que contralaran algunas casos<br \/>\nextremos de abusos y corruptelas, \u00f3rganos aut\u00f3nomos y organizaciones de la<br \/>\nsociedad civil que avanzaban en sus causas.<\/p>\n<p>Nos<br \/>\nsobran ejemplos semanales de funcionarios y poderes que se someten, de<br \/>\ncorruptelas sin consecuencias, de gastos y desv\u00edos grotescos, abusos dejados<br \/>\npasar, de insultos tomados con timidez, respeto y\/o tolerancia, de<br \/>\nincumplimientos que solo se convierten en memes, de violaciones al derecho que<br \/>\nquedan impunes\u2026 Y seguimos hablando de entenderle, de que escuche o reflexione,<br \/>\nde predecir lo que es capaz de hacer, de reclamar a \u201cla oposici\u00f3n\u201d sus<br \/>\nlimitaciones y de esperar que \u201cla ciudadan\u00eda\u201d le juzgue, le contenga o le<br \/>\ncobre.<\/p>\n<p>Aporto,<br \/>\ncomo punto de corte, sin pretender explicar ni resolver, la variable principal<br \/>\nque me sirve para organizar hoy todo esto y me da luz sobre la forma disponible<br \/>\nde reaccionar o accionar ante tanto: la Hipocres\u00eda. Caracter\u00edstica central del<br \/>\nfuncionamiento psicosocial de Andr\u00e9s, del actuar del s\u00e9quito que a su alrededor<br \/>\nocupa una importante fracci\u00f3n de los puestos de gobierno y de una cantidad<br \/>\nconsiderable de agentes sociales.<\/p>\n<p>Conceptualmente,<br \/>\nla hipocres\u00eda es el fingimiento de cualidades o sentimientos contrarios a los<br \/>\nque verdaderamente se tienen o experimentan. Algo que alguna vez o<br \/>\nfrecuentemente puede haber realizado quien lee, quien escribe y cualquier<br \/>\npersona. Caracter\u00edstica que, cuando se establece como un rasgo del<br \/>\nfuncionamiento de una persona, pasa del enga\u00f1o que logra en momentos iniciales<br \/>\na la identificaci\u00f3n de patrones por parte de la persona con funcionamiento<br \/>\nhip\u00f3crita.<\/p>\n<p>La<br \/>\nfalsedad de actitudes es el n\u00facleo. Es decir una inconsistencia reiterada entre<br \/>\nlo que se piensa, dice, siente y hace. Se asienta sobre la rutina de resaltar<br \/>\nvalores, acciones e ideas deseables y positivas, que se contrapone a conductas<br \/>\nque s\u00f3lo est\u00e1n encaminadas a sus objetivos y se acompa\u00f1a, hasta donde sea<br \/>\nposible, del intento de mantener convencidas de sus buenas intenciones a todas<br \/>\nlas personas que no han descubierto su naturaleza hip\u00f3crita. <\/p>\n<p>En<br \/>\ngeneral, quien act\u00faa con hipocres\u00eda sabe lo que est\u00e1 falseando, pero considera<br \/>\nque el fin justifica ese actuar y decir. En casos extremos, como el que nos<br \/>\nocupa, puede llegar a establecerse como un aut\u00e9ntico rasgo de personalidad, en<br \/>\nel que se mantiene el equilibrio psicol\u00f3gico mediante la anulaci\u00f3n de la<br \/>\nconciencia de esa ruptura entre las acciones, ideas, emociones y palabras. El<br \/>\nhip\u00f3crita patol\u00f3gico: se llega a creer a s\u00ed mismo, llega a pensar que es<br \/>\ncongruente e \u00edntegro, haga lo que haga. Otros mecanismos de defensa como la<br \/>\ndepartamentalizaci\u00f3n, la proyecci\u00f3n, la negaci\u00f3n o la racionalizaci\u00f3n ya no<br \/>\nbastan, y dejan de ser necesarios, la estructura ps\u00edquica declara que haga lo<br \/>\nque haga hay integridad y honestidad, y por supuesto bondad y grandeza.<\/p>\n<p>Y<br \/>\nentonces, Andr\u00e9s pudo protestar cumplir la Constituci\u00f3n y dedicarse a ignorarla<br \/>\ny pasar sobre ella. Puede afirmar que est\u00e1 transformando algo que sigue igual<br \/>\nen muchos aspectos o peor en otros varios. Puede celebrar que ya no hay<br \/>\ncorrupci\u00f3n, \u00a1je! Puede re\u00edrse de las masacres. Puede decir que le \u201cda mucho<br \/>\ngusto\u201d no lograr imponer a un funcionario, o que alguna autoridad revierta<br \/>\nalguno de sus abusos o errores, o que no se levante a hacerle reverencia, y<br \/>\nexplicar eso como un \u00e9xito propio. Puede declarar a su gobierno feminista y<br \/>\ndescalificar, contener con lujo de fuerza y menospreciar a mujeres. Puede<br \/>\ninsistir en que \u201cprimero los pobres\u201d, mientras aumenta en millones su<br \/>\nproporci\u00f3n social. Puede decir que gobierna bien, mientras solo regala dinero y<br \/>\nejerce caprichos. Puede hablar de separaci\u00f3n de poderes cuando el Congreso le<br \/>\npasa en minutos una iniciativa sin cambiarle una coma. Puede hablar de \u201ccorruptazos\u201d<br \/>\nen el poder judicial que le corrige un acto autoritario o ilegal. Puede<br \/>\nabsolver a quien \u00e9l diga, aunque sea evidente su falta, y juzgar y condenar de<br \/>\ninmediato a quien se le oponga. Puede llamar transparencia a su soliloquio<br \/>\nma\u00f1anero y asegurar el mundo ideal impidiendo que funcione el INAI. Puede<br \/>\nseguir llam\u00e1ndose dem\u00f3crata mientras controla abiertamente lo electoral y va<br \/>\naniquilando las garant\u00edas democr\u00e1ticas. En fin, ya saben, para qu\u00e9 llenar esta<br \/>\nhoja de lo que vemos a diario. Puede eliminar lo que sea en nombre de la<br \/>\ncorrupci\u00f3n reinante, no perseguir a nadie, no demostrarla, y tampoco explicar<br \/>\nel nuevo destino de los recursos que recaba en esos actos.<\/p>\n<p>Cuando<br \/>\nnos toca observar en vez de actuar hip\u00f3critamente, tendemos a creer al<br \/>\nprincipio. La repetici\u00f3n, las se\u00f1ales incongruentes, los da\u00f1os o el<br \/>\ndescubrimiento de las traiciones nos hacen descubrir el enga\u00f1o. Incluso podemos<br \/>\njustificarlo, porque \u201ctodos lo han hecho alguna vez\u201d. <\/p>\n<p>Pero<br \/>\nante una personalidad dominada por este rasgo es dif\u00edcil escapar entre dos<br \/>\nformas de reacci\u00f3n. Ambas est\u00e1n relacionadas con una forma psicol\u00f3gica de<br \/>\nfuncionar que tenemos los seres humanos: evitar la disonancia cognoscitiva.<br \/>\nUsamos una parte importante de nuestra energ\u00eda para que tenga sentido, o<br \/>\nfrancamente coincida, lo que vemos con lo que entendemos y sentimos de otros, y<br \/>\nlo que hacemos con lo que pensamos y sentimos nosotros mismos.<\/p>\n<p>Si<br \/>\nes una persona que nos provoca afecto positivo o con la que tenemos una<br \/>\nrelaci\u00f3n de conveniencia tendemos a mirar sin ver o justificar y creer que es<br \/>\npositivo su actuar. En especial si es tan consistente y sus palabras suenan<br \/>\njusto a lo que queremos tener. Mantenemos la esperanza, la confianza y le<br \/>\natribuimos a la realidad, a otras personas a nuestras expectativas la<br \/>\nincongruencia entre lo que vemos y lo que entendemos.<\/p>\n<p>Si<br \/>\nes una persona por la que no tenemos afecto positivo o cuyas acciones nos<br \/>\nda\u00f1an, tendemos a visualizar o predecir el fin de su actuar da\u00f1ino o el castigo<br \/>\nque recibir\u00e1; si llega, eso nos devuelve la tranquilidad y pasamos la p\u00e1gina;<br \/>\nel problema es cuando ese actuar continua y se incrementa ante nuestra<br \/>\nimpotencia. Buscamos entonces con las palabras y las reacciones emocionales o<br \/>\nconductas repetitivas controlar el efecto de tal amenaza, agravada por lo<br \/>\nhorrible de la sensaci\u00f3n de impotencia. Incluso podemos llegar al punto de<br \/>\nvalorar positivamente un d\u00eda de inacci\u00f3n o en el que el da\u00f1o no sea dirigido a<br \/>\nuno; empezamos a alucinar con que va a entender, que va a cambiar, y a actuar<br \/>\npara ello en vez de contraatacar o apartarnos.<\/p>\n<p>No<br \/>\ntiene la culpa Andr\u00e9s, \u00e9l s\u00f3lo es como es. Bueno, desde una moral social s\u00ed,<br \/>\npero en su moralidad personal \u201c\u00e9l est\u00e1 actuando bien\u201d, tan bien como Ju\u00e1rez o<br \/>\nMadero y no es capaz de sentir culpa, ni otras cosas que muchas personas<br \/>\nsentimos ante lo que hacemos y da\u00f1a. \u00c9l s\u00f3lo est\u00e1 siendo \u00e9l, en cada ma\u00f1ana,<br \/>\npor las horas que dure su soliloquio y en alguna otra ocurrencia del d\u00eda.<\/p>\n<p>Su<br \/>\ns\u00e9quito s\u00ed tiene culpa, pues esa hipocres\u00eda personal de \u00e9l, se ve complementada<br \/>\npor actuar hip\u00f3crita recurrente, al que est\u00e1bamos acostumbrados en la<br \/>\ngeneralidad de los\/as pol\u00edticos, pero que ahora se ha hecho permanente e<br \/>\nincluso m\u00e1s descarado.<\/p>\n<p>La<br \/>\n\u201coposici\u00f3n\u201d s\u00ed tiene culpa, pero \u00bfen qu\u00e9 sexenio eso le ha importado a pol\u00edtico<br \/>\nde oposici\u00f3n alguno\/a? O \u00bfcu\u00e1ntos opositores poderosos podemos identificar en<br \/>\nnuestra historia? Algunas de las personas m\u00e1s identificables como opositores<br \/>\nson francos hip\u00f3critas habituales, a\u00fan si no llegan a los niveles de Andr\u00e9s, y<br \/>\nes bien poco lo positivo que la ciudadan\u00eda puede esperar. Y muchos son ineptos.<br \/>\nValiente caballada. <\/p>\n<p>E<br \/>\ninsisto, la ciudadan\u00eda no, no tiene la culpa. No se nos puede culpar de<br \/>\nfuncionar como cultural y socialmente hemos funcionado por d\u00e9cadas, pues<br \/>\nnuestra capacidad de involucraci\u00f3n y organizaci\u00f3n se encuentran en niveles<br \/>\nbajos para la cuesti\u00f3n pol\u00edtica, a pesar de destacados ejemplos de<br \/>\norganizaciones ciudadanas que trabajan bien por sus causas particulares. La<br \/>\nciudadan\u00eda ya pag\u00f3 y paga cada d\u00eda porque el Presidente, todos los<br \/>\nfuncionarios\/as e instituciones hagan bien lo que cobran (y muy caro) por<br \/>\nhacer; es deshonesto e in\u00fatil exigir a la ciudadan\u00eda que adem\u00e1s tenga que dejar<br \/>\nde hacer lo necesario para vivir y se ocupe de ir a hacer que funcionarios y<br \/>\npol\u00edticos dejen de fallarnos.<\/p>\n<p>Termino<br \/>\nparafraseando un dicho de esos que hemos ido superando: no tiene la culpa<br \/>\nAndr\u00e9s, sino lo que est\u00e1s viendo y no ves. \u00c9l s\u00f3lo act\u00faa como es y ejerce su<br \/>\ntrabajo tan mal como miles de otros funcionarios; el problema es evidente: lo<br \/>\ndejamos ser Presidente. Y no hay en la ley, ni entre quienes cobran por ser oposici\u00f3n,<br \/>\nforma de controlar los efectos de su forma de ser, que se magnifican por tener<br \/>\na su disposici\u00f3n todos nuestros recursos.<\/p>\n<p>As\u00ed<br \/>\nque tenemos, como ciudadan\u00eda, s\u00f3lo dos caminos:<\/p>\n<p>&#8211; aguantar a que se renueve el juego en el<br \/>\nsiguiente sexenio y pensarle un poco m\u00e1s al emitir nuestro voto;  o<\/p>\n<p>&#8211; ejercer o apoyar liderazgos que vean con<br \/>\nclaridad y sean capaces de integrar ley, presi\u00f3n y colaboraci\u00f3n para activar,<br \/>\ncontener o enderezar alg\u00fan punto que nos afecte personal, familiar o<br \/>\ncomunitariamente.<\/p>\n<p>&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;<br \/><b><i>*Jorge Valladares S\u00e1nchez<\/i><\/b><br \/>Pap\u00e1, Ciudadano, Consultor.<br \/>Representante de Nosotrxs en Yucat\u00e1n.<br \/>Doctor en Derechos Humanos.<br \/>Doctor en Ciencias Sociales.<br \/>Psic\u00f3logo y Abogado.<\/p><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>No tiene la culpa Andr\u00e9s<\/p>\n","protected":false},"author":1112,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"tdm_status":"","tdm_grid_status":"","footnotes":""},"categories":[25],"tags":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/25226"}],"collection":[{"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1112"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=25226"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/25226\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":39838,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/25226\/revisions\/39838"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=25226"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=25226"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=25226"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}