{"id":25104,"date":"2023-05-16T00:00:00","date_gmt":"2023-05-16T06:00:00","guid":{"rendered":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/blog\/aprender-a-ser-ordenado"},"modified":"2024-02-23T15:27:05","modified_gmt":"2024-02-23T21:27:05","slug":"aprender-a-ser-ordenado","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/opiniones\/aprender-a-ser-ordenado","title":{"rendered":"Aprender a Ser Ordenado"},"content":{"rendered":"<p><b><i>Club de Padres<\/i>, por:&nbsp;Jorge Valladares S\u00e1nchez.*&nbsp;<\/b><\/p>\n<p><b>En Facebook y en Youtube:&nbsp;Dr. Jorge Valladares.<\/b><\/p>\n<\/p>\n<p>Entre los deseos espec\u00edficos m\u00e1s<br \/>\nfrecuentes de mam\u00e1s  y pap\u00e1s se encuentra<br \/>\nel orden: que los hijos \u201csean ordenados\u201d o que \u201chaya orden en casa\u201d. Me refiero<br \/>\na los espec\u00edficos en contraste con los generales como que sean felices, que<br \/>\ntriunfen, que vivan la vida que desean, que lleguen lejos\u2026 Y tambi\u00e9n porque<br \/>\ndesde ciertos \u00e1ngulos y en muchos momentos puede parecer que hay una oposici\u00f3n<br \/>\nentre el orden y alcanzar estos otros objetivos principales, as\u00ed como hay una<br \/>\npercepci\u00f3n, desde otros \u00e1ngulos, que si no se logra esa cualidad (ser ordenado)<br \/>\nel \u00e9xito y dem\u00e1s se complican o alejan.<\/p>\n<p>Principalmente en ni\u00f1os y adolescentes hay<br \/>\nmuchos momentos en que el llamado al orden se percibe como un atentado al bienestar<br \/>\ny el disfrute de la vida; y a ello los adultos con frecuencia respondemos o<br \/>\nasumimos que es parte del \u201cdolor de crecer\u201d. Aunque tambi\u00e9n hay padres que<br \/>\ndesde su \u201cfilosof\u00eda\u201d validan lo que el lenguaje nos previene, que ser ordinario<br \/>\nes seguir el orden, y por tanto no destacar, mientras que lo extraordinario<br \/>\nefectivamente se contradice con el orden. Innumerables escenas de pel\u00edculas nos<br \/>\nmuestran a los ni\u00f1os y adolescentes \u201caut\u00e9nticos\u201d manifest\u00e1ndose en completo<br \/>\ndesorden, ante la debilidad, renuncia o desgracia de la mirada adulta. No falta<br \/>\nla escena donde el adulto, al fin, se libera, recupera su \u201cni\u00f1o interior\u201d y se<br \/>\nabre a la vida al permitir el caos.<\/p>\n<p>El otro \u00e1ngulo lo ven con claridad muchos<br \/>\nadultos en los momentos que asumen su rol de formadores, previendo (m\u00e1s que<br \/>\ndando testimonio) que se forma una cualidad o se generan condiciones que<br \/>\napuntalan a lo que sea bueno en la vida (seg\u00fan otras filosof\u00edas) cuando se sabe<br \/>\npracticar el orden. Incluso hay ni\u00f1os que en su temperamento y car\u00e1cter tienen<br \/>\nnotas que les hacen desear el orden en diferentes edades y disfrutarlo, e<br \/>\nincluso llegar al grado de experimentar ansiedad ante su ausencia.<\/p>\n<p>El contraste entre orden y espontaneidad<br \/>\nno es tan extremo en realidad, ni tan grave como entre orden y caos o entre<br \/>\norden y anarqu\u00eda. En Club de Padres partimos de que cada cual har\u00eda bien en<br \/>\ndefinir lo que aspira a formar en sus hijos y contar con las herramientas para<br \/>\nir en ese camino, hasta donde pueda aportar y procurando hacerlo en un marco de<br \/>\narmon\u00eda familiar.<\/p>\n<p>As\u00ed que van algunas ideas que pueden<br \/>\nservir para quien quiera estar m\u00e1s del lado del orden o quiera procurar orden<br \/>\nen algunos aspectos de la vida familiar o de las costumbres de sus hijos.<\/p>\n<p>Empecemos por identificar que es m\u00e1s<br \/>\nprobable que pensemos en procurar orden cuando ya hay desorden, y en especial<br \/>\ncuando ya gener\u00f3 las consecuencias esperables en la paciencia, resultados y<br \/>\nrelaciones entre la familia.<\/p>\n<p>Por ello, es m\u00e1s probable que pidan o<br \/>\nquieran orden los padres de ni\u00f1os mayores que menores, de ni\u00f1os inquietos que<br \/>\nrelajados y cuando la relaci\u00f3n anda tensa que cuando anda tranquila. Esto debe<br \/>\ntomarse en cuenta porque son situaciones, mientras que la formaci\u00f3n del orden<br \/>\nes un proceso continuo y acumulativo, que se afecta por las situaciones, pero<br \/>\nfunciona de manera transversal. As\u00ed que si lograr orden es un prop\u00f3sito m\u00e1s<br \/>\nall\u00e1 de un deseo es buena idea pensar que veremos resultados estables luego de<br \/>\nalgunos meses, cuando ya se haya operado un cambio importante en lo que<br \/>\nmostramos, pedimos y permitimos en casa o en las relaciones con nuestra gente.<\/p>\n<p>Tiene que ver, pero no tan directamente<br \/>\ncomo se piensa, el grado de organizaci\u00f3n personal que tienen mam\u00e1 y\/o pap\u00e1; de<br \/>\nmodo que padres ordenados probablemente esperen o conciban adecuado mayor<br \/>\norden, que padres que no lo son. Sin embargo es importante notar que en varios<br \/>\ncasos que conocemos un adulto ordenado puede tener un hijo que funciona en<br \/>\nsentido opuesto y viceversa. Y, claro, que como quiera que sea el adulto un<br \/>\nhijo puede ser muy ordenado y el otro muy poco.<\/p>\n<p>La explicaci\u00f3n de ello es el mejor punto<br \/>\nde partida. El punto donde inicia la formaci\u00f3n y tales diferencias est\u00e1 en tres<br \/>\ndimensiones: la pr\u00e1ctica, la responsabilidad y la utilidad. Muchos otros<br \/>\nelementos pueden servir y tienen una validez evidente para lograr el orden,<br \/>\npero es la combinaci\u00f3n de esos tres lo que realmente lleva al resultado de<br \/>\nfondo. El ejemplo sirve, pero no basta; las explicaciones, los rega\u00f1os, la<br \/>\natenci\u00f3n que dedique el adulto, los castigos, etc., igual. Por ello es que<br \/>\npadres muy ordenados pueden no lograr el orden en sus hijos, y lo mismo podemos<br \/>\ndecir de quienes apliquen lo dem\u00e1s.<\/p>\n<p>Pongamos entre par\u00e9ntesis los casos<br \/>\nextremos de condiciones propias de la persona que le pueden inducir a formas<br \/>\nextremas en este aspecto, pero que no son producto directo de la formaci\u00f3n. Una<br \/>\nlo son los rasgos obsesivos, caracter\u00edstica de personalidad que lleva a un<br \/>\norden extremo y necesario en diversos aspectos, pero mal manejada puede incluso<br \/>\nser desgastante para quien la vive. La otra una condici\u00f3n de distractibilidad<br \/>\ny\/o hiperactividad que complique en alto grado atender al orden incluso<br \/>\ndeseando hacerlo.<\/p>\n<p>La dimensi\u00f3n de la pr\u00e1ctica es sencilla de<br \/>\nentender y est\u00e1 ampliamente comprobada en la ciencia: en general, el<br \/>\ncomportamiento m\u00e1s probable es el que hemos realizado m\u00e1s veces en el pasado;<br \/>\n\u201cla pr\u00e1ctica hace al maestro\u201d dice la sabidur\u00eda popular. Y esto se traduce en<br \/>\nque aquellas actividades que realizamos muchas veces van marcando la forma en<br \/>\nque habremos de seguir realiz\u00e1ndolas en el futuro, y si empezamos cuando \u00e9ramos<br \/>\npeque\u00f1os, mucho m\u00e1s.<\/p>\n<p>Por ello el orden en el dormir, el comer,<br \/>\nlas actividades diarias, el cumplimiento de horarios, el arreglo de los<br \/>\nespacios (o mejor a\u00fan el colocar las cosas \u201cen su lugar\u201d) y muchos otros buenos<br \/>\nh\u00e1bitos del orden se adquieren bien si nuestros padres nos procuran realizarlos<br \/>\ndesde la edad del k\u00ednder y antes a\u00fan. El grado de dificultad para mejorar en<br \/>\nello va creciendo junto con el paso de los a\u00f1os y el respectivo aprendizaje<br \/>\ndesordenado, que nos da enorme cantidad de pr\u00e1ctica de lo contrario a lo que<br \/>\nalgunos padres detectan problem\u00e1tico hasta que llega el hijo a la adolescencia,<br \/>\naunque hubo momentos que parec\u00eda divertido o ser algo que naturalmente alg\u00fan<br \/>\nd\u00eda har\u00eda, cuando madurara.<\/p>\n<p>Una persona adulta con buenos h\u00e1bitos de<br \/>\norden probablemente no recuerda c\u00f3mo los adquiri\u00f3, porque se formaron con la<br \/>\npr\u00e1ctica en una edad muy temprana, o por el contrario puede narrarnos con<br \/>\nemoci\u00f3n el esfuerzo que tuvo que hacer o la circunstancia de cambio de vida que<br \/>\nle llev\u00f3 a ello, porque no era as\u00ed, pero \u201cya grande\u201d tuvo que cambiar.<\/p>\n<p>La dimensi\u00f3n de responsabilidad requiere<br \/>\nir a descomponer la palabra, porque es de esas que cada cual usa a como la<br \/>\nentiende, en momentos de exigencia o juicio, y normalmente para reclamar a<br \/>\notros y no como resultado de un ejercicio de auto observaci\u00f3n. Directamente, la<br \/>\nresponsabilidad puede asumirse como la habilidad de responder, en ingl\u00e9s queda<br \/>\nm\u00e1s claro: response hability. No confundir con contestar o justificar o<br \/>\ndisculparse. Responder es hacer lo propio cuando algo ocurre y nos concierne.<br \/>\nEl problema es que pensemos en la responsabilidad como una virtud a reclamar de<br \/>\nquienes fallan o no colaboran, en vez de pensar que es una habilidad, que como<br \/>\notras, requiere ejercicio.<\/p>\n<p>Yo puedo creerme y hasta ser muy<br \/>\nresponsable y no responder a muchas cosas. Porque no son m\u00edas o para m\u00ed. Se<br \/>\naprende a responsabilizarse cuando practico responder, y en ello la clave es<br \/>\nque me entere y no haya duda que me toca responder. Es por ello que puede<br \/>\nsuceder que padres muy ordenados que se hacen cargo del orden, por muy buen<br \/>\nmodelo que den, pueden tener hijos irresponsables (y desordenados) porque son<br \/>\nlos adultos quienes se encargan de responder en cada caso, y aunque expliquen y<br \/>\nmotiven a imitar, no lo consiguen porque el aprendiz ve todo resuelto<br \/>\nconstantemente y escucha que es \u201csu responsabilidad\u201d, pero no es quien<br \/>\nresponde. En cambio, tambi\u00e9n puede suceder que padres poco responsables tengan<br \/>\nhijos muy responsables porque al ver la inacci\u00f3n o no respuesta del adulto<br \/>\nempiezan a hacerse cargo desde peque\u00f1os, de algo que en estricto sentido no es<br \/>\n\u201csu responsabilidad\u201d, pero cotidianamente de hecho as\u00ed funciona.<\/p>\n<p>Y la tercera dimensi\u00f3n, la utilidad, es el<br \/>\ngran principio del comportamiento instrumental u operante. El resultado<br \/>\npositivo del orden y las consecuencias negativas sufridas del desorden cierran<br \/>\nla pinza del aprendizaje. Otra vez, no son las palabras de \u201clo bonito que es\u201d<br \/>\nser ordenado, sino el resultado en funci\u00f3n de lo que para el aprendiz es<br \/>\nestimulante y satisfactorio. S\u00ed funciona el reconocimiento y la buena imagen<br \/>\ncuando se trata de alguien a quien eso le gusta y se obtiene ordenando, pero<br \/>\nhay personas de las que no valoramos sus elogios y chicos que no desarrollan<br \/>\nv\u00ednculos que hagan darle tanta importancia a es motivaci\u00f3n social. Por eso lo<br \/>\nm\u00e1s efectivo es que de manera directa el orden represente consecuencias<br \/>\npositivas directas en t\u00e9rminos de las prioridades o necesidades del aprendiz.<\/p>\n<p>Nuestro orden tender\u00e1 a ser mayor en las<br \/>\ncosas que m\u00e1s disfrutamos y nos importan; por ello es tan com\u00fan la frase de<br \/>\n&#8220;ahhh, as\u00ed s\u00ed ordenas tu cuarto\u201d o \u201ca eso s\u00ed quieres llegar puntual,<br \/>\n\u00bfverdad? Y por ello en un empleo, del que no queremos ser despedidos cumplimos<br \/>\ncon mayor atenci\u00f3n al orden, que en las actividades de casa. Y por ello cada<br \/>\nvez que evitamos que nuestro hijo experimente las consecuencias negativas del<br \/>\ndesorden lo alejamos m\u00e1s del orden, cualquiera que sea el n\u00famero de palabras<br \/>\ncon que acompa\u00f1emos el hacernos cargo o dejar pasar.<\/p>\n<p>En s\u00edntesis, aquello en lo que queramos<br \/>\nmayor orden, tenemos que hacer que suceda (aunque las primeras 20 veces no sea<br \/>\ncon gusto, ni con buenas caras), dejarlo en manos de quien deba ordenarlo y<br \/>\nhacer que experimente las consecuencias buenas o malas de la forma en que lo<br \/>\nhaga. Sea puntualidad, arreglo de zonas, dar los pasos para obtener algo, o<br \/>\ndisfrutar o no de alguna oportunidad que se le presente.<\/p>\n<p>Luego de leer esto, m\u00e1s de uno me dir\u00e1: ya<br \/>\nlo s\u00e9 y as\u00ed lo hago. La falla s\u00f3lo puede estar en uno de tres lugares: crees<br \/>\nque as\u00ed lo haces, pero en realidad descuidas alguno de los puntos; o tiene esa<br \/>\ncondici\u00f3n que hace que a \u00e9l\/ella le cueste m\u00e1s trabajo seguir el orden<br \/>\n(requiere diagn\u00f3stico y asesor\u00eda); o eso que le est\u00e1s pidiendo est\u00e1 m\u00e1s all\u00e1<br \/>\ndel orden sensato o necesario y es algo que debes revisar si realmente es<br \/>\nnecesario o la \u00fanica opci\u00f3n que lo haga como t\u00fa esperas.<\/p>\n<p>El diccionario nos puede ayudar a cerrar<br \/>\nestas ideas. La primera acepci\u00f3n es simplemente colocar las cosas en el lugar<br \/>\nque corresponde; as\u00ed que empecemos por definir o acordar ese dicho lugar de<br \/>\ncada cosa que importe.<\/p>\n<p>La tercera, cuarta y s\u00e9ptima indican que<br \/>\nel orden no es m\u00e1s que el modo que se observa para hacer o la sucesi\u00f3n que<br \/>\ntienen las cosas o la relaci\u00f3n existente entre cosas. Y puede suceder que tu<br \/>\nmodo, no sea el de otras personas, y lo que debemos platicar es sobre los<br \/>\nvarios modos aceptables.<\/p>\n<p>La segunda es, creo, la mejor versi\u00f3n a la<br \/>\nque podemos aspirar: Concierto, buena disposici\u00f3n de las cosas entre s\u00ed. Ya que<br \/>\nel mejor orden es el que platicamos y nos hace que funcionemos en armon\u00eda.<\/p>\n<p>Lo importante es que caigamos en cuenta<br \/>\nque lograr ser ordenado no es obedecer \u00f3rdenes, ni resultado esperable de<br \/>\nhaberlas obedecido por mucho tiempo. Esa cualidad o habilidad, si la queremos<br \/>\nen nuestros hijos, tenemos que contribuir de manera activa a forjarla o por lo<br \/>\nmenos a procurarla en los temas que efectivamente, para ellos, sean importantes<br \/>\ny deseables. Finalmente el orden de las cosas puede ser muy relativo, sobre<br \/>\ntodo en esta maldita posmodernidad, pero si ellos saben tomar partido y<br \/>\naplicarlo en lo que realmente deseen, ser\u00e1 un instrumento de su<br \/>\nautosuficiencia.<\/p>\n<p>Y, claro, tambi\u00e9n en lo personal podemos<br \/>\naplicar esto. Escr\u00edbeme y \u00fanete a Club de Padres, si quieres\u2026<\/p>\n<p>&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;<br \/>*<b>Jorge Valladares S\u00e1nchez<\/b><br \/>Pap\u00e1, Ciudadano, Consultor.<br \/>Especialista, Maestro y Licenciado en<br \/>\nPsicolog\u00eda<br \/>Doctor en Ciencias Sociales.<br \/>Doctor en Derechos Humanos.<br \/>Creador del Club de Padres.<\/p><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Club de Padres.<\/p>\n","protected":false},"author":1112,"featured_media":39722,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"tdm_status":"","tdm_grid_status":"","footnotes":""},"categories":[25],"tags":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/25104"}],"collection":[{"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1112"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=25104"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/25104\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":39721,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/25104\/revisions\/39721"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/media\/39722"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=25104"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=25104"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=25104"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}