{"id":24690,"date":"2023-03-29T00:00:00","date_gmt":"2023-03-29T06:00:00","guid":{"rendered":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/blog\/el-derecho-de-quemar-la-efigie-de-un-personaje-publico"},"modified":"2024-02-23T15:06:02","modified_gmt":"2024-02-23T21:06:02","slug":"el-derecho-de-quemar-la-efigie-de-un-personaje-publico","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/opiniones\/el-derecho-de-quemar-la-efigie-de-un-personaje-publico","title":{"rendered":"El derecho de quemar la efigie de un personaje p\u00fablico"},"content":{"rendered":"<p><b><i>Juegos de poder<\/i>, por:&nbsp;Leo Zuckermann.&nbsp;<\/b><\/p>\n<p><b>Twitter: @leozuckermann<\/b><\/p>\n<\/p>\n<p>Voy a citar al entonces ministro ultraconservador de<br \/>\nla Suprema Corte de Estados Unidos, Antonin Scalia, cuando le preguntaron por<br \/>\nqu\u00e9 hab\u00eda votado a favor del derecho de los ciudadanos a quemar la bandera de<br \/>\nese pa\u00eds en una protesta p\u00fablica: \u201cSi fuera por m\u00ed, encarcelar\u00eda a todos los<br \/>\nbichos raros de barba desali\u00f1ada que usan sandalias y queman la bandera<br \/>\nestadunidense. Pero yo no soy rey\u201d.<\/p>\n<p>Lo mismo podr\u00eda decir yo de todos aquellos que queman<br \/>\nefigies de personajes p\u00fablicos en manifestaciones pol\u00edticas en M\u00e9xico. Me<br \/>\nparece detestable que lo hagan. Se trata de un acto violento, de p\u00e9simo gusto,<br \/>\nque me produce agruras.<\/p>\n<p>Pero yo no soy rey. De hecho, aborrezco a los<br \/>\nmonarcas, incluso aquellos que son jefes de Estado simb\u00f3licos en monarqu\u00edas<br \/>\nconstitucionales. Yo creo en los derechos humanos y, uno de los m\u00e1s importantes<br \/>\nes la libertad de expresi\u00f3n.<\/p>\n<p>Quemar la efigie de un personaje p\u00fablico es un acto de<br \/>\nnaturaleza pol\u00edtica en el que los manifestantes est\u00e1n expresando una idea.<br \/>\nAunque esta acci\u00f3n simb\u00f3lica nos produzca coraje o verg\u00fcenza, los ejecutores<br \/>\nest\u00e1n protegidos por el derecho a la libertad de expresi\u00f3n y no deben ser<br \/>\ncastigados ni sancionados por el Estado.<\/p>\n<p>Menciono esto por la quema que hicieron algunos<br \/>\nlopezobradoristas, el s\u00e1bado pasado, de la efigie de la ministra presidenta de<br \/>\nla Suprema Corte de Justicia, Norma Pi\u00f1a, en la manifestaci\u00f3n convocada por<br \/>\nL\u00f3pez Obrador. Me parece un acto abominable, sobre todo en un pa\u00eds con los<br \/>\nniveles de violencia como M\u00e9xico y, desde luego, con la epidemia de<br \/>\nfeminicidios que existe en el pa\u00eds. El horno no est\u00e1 para bollos de este tipo<br \/>\nen estos momentos.<\/p>\n<p>Por eso, como han hecho ya muchos colegas, repruebo lo<br \/>\nocurrido el s\u00e1bado. En una democracia liberal no podemos hacer m\u00e1s que eso:<br \/>\nexpresarnos en lo personal, o en lo colectivo, contra un acto despreciable, mas<br \/>\nnunca censurable por parte del Estado.<\/p>\n<p>Como tambi\u00e9n me parece repugnante la mujer que fue a<br \/>\nmanifestarse a las puertas de la Suprema Corte en contra de Norma Pi\u00f1a,<br \/>\nexigiendo su salida, a la par que bland\u00eda un rifle de juguete. O el meme en las<br \/>\nredes sociales donde se daba a entender que el problema era Pi\u00f1a y la soluci\u00f3n<br \/>\nuna bala. Son expresiones muy violentas que deben ser condenadas.<\/p>\n<p>Y aqu\u00ed lo obvio es mencionar que, de la violencia<br \/>\nverbal a la f\u00edsica hay un solo pasito. Lo saben bien millones de mujeres que<br \/>\nantes las insultaban sus esposos y ahora les pegan.<\/p>\n<p>\u00bfDe verdad hay gente que quiere ver baleada o quemada<br \/>\na la ministra Pi\u00f1a?<\/p>\n<p>\u00bfTanta animadversi\u00f3n le tienen?<\/p>\n<p>Lo cual inevitablemente nos lleva a la fuente de estas<br \/>\nmanifestaciones de odio: las ma\u00f1aneras del Presidente.<\/p>\n<p>A diario, L\u00f3pez Obrador denuesta a varios personajes<br \/>\nde la vida p\u00fablica del pa\u00eds. A muchos les ha tocado, incluyendo al que escribe<br \/>\nestas l\u00edneas. Desde que entr\u00f3 a la presidencia de la Suprema Corte, Norma Pi\u00f1a<br \/>\nse ha vuelto cliente frecuente de las ma\u00f1aneras. L\u00f3pez Obrador le ha endilgado<br \/>\ntodo tipo de calificativos con el discurso de odio que lo caracteriza. Y eso,<br \/>\nsin duda, es lo que ha generado los posteriores actos simb\u00f3licos de seguidores<br \/>\nsuyos quemando, por ejemplo, una efigie de la ministra.<\/p>\n<p>\u00bfPodr\u00eda escalar a algo m\u00e1s?<\/p>\n<p>Qui\u00e9n sabe.<\/p>\n<p>Lo que s\u00ed sabemos es que otro cliente frecuente de las<br \/>\nma\u00f1aneras, el periodista Ciro G\u00f3mez Leyva, sufri\u00f3 un atentado en su contra hace<br \/>\ntres meses. \u00bfCoincidencia? Puede ser. A\u00fan no conocemos a los autores<br \/>\nintelectuales de este intento de asesinato ni el m\u00f3vil. Incluso L\u00f3pez Obrador<br \/>\ninsinu\u00f3 que pudieron ser personajes que lo quer\u00edan afectar a \u00e9l, el Presidente,<br \/>\nen su imagen p\u00fablica, precisamente por la gran cantidad de discursos de odio<br \/>\nque le ha dispensado a G\u00f3mez Leyva.<\/p>\n<p>Lo que quiero subrayar es que, en un ambiente de<br \/>\nviolencia, siempre hay alguien que lo atiza. Y en este momento, dicho atizador<br \/>\nes nada menos que el Presidente. No se comporta como un jefe de Estado que debe<br \/>\nvelar por la paz del pa\u00eds, sino como un jefe de partido que est\u00e1 polarizando<br \/>\ntodo el tiempo y enardeciendo a su fanaticada.<\/p>\n<p>Bueno, pues cuidado con eso porque est\u00e1 jugando<br \/>\nliteralmente con fuego. Hoy fueron unas llamas en la efigie de la presidenta de<br \/>\nun poder del Estado. Ma\u00f1ana pueden ser flamas al edificio de la Corte o, por<br \/>\nqu\u00e9 no, a alg\u00fan juez que dicte un acto de suspensi\u00f3n que le disguste a L\u00f3pez<br \/>\nObrador.<\/p>\n<p>Al actuar de esta manera, con tanto odio, sin medir<br \/>\nlas consecuencias, el que s\u00ed parece un rey es L\u00f3pez Obrador.&nbsp;&nbsp;<\/p><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Juegos de poder.<\/p>\n","protected":false},"author":1059,"featured_media":39333,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"tdm_status":"","tdm_grid_status":"","footnotes":""},"categories":[25],"tags":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/24690"}],"collection":[{"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1059"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=24690"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/24690\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":39332,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/24690\/revisions\/39332"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/media\/39333"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=24690"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=24690"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=24690"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}