{"id":23964,"date":"2023-01-09T00:00:00","date_gmt":"2023-01-09T06:00:00","guid":{"rendered":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/blog\/los-veinte-del-dos-mil-horribilis-annus-exitiale-annis-2"},"modified":"2024-02-23T14:31:10","modified_gmt":"2024-02-23T20:31:10","slug":"los-veinte-del-dos-mil-horribilis-annus-exitiale-annis-2","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/opiniones\/los-veinte-del-dos-mil-horribilis-annus-exitiale-annis-2","title":{"rendered":"Los veinte del dos mil\u2026  &#8220;HORRIBILIS ANNUS EXITIALE ANNIS&#8221;"},"content":{"rendered":"<p><b><i>C\u00edrculo Rojo<\/i>, por:&nbsp;Eduardo Sadot-Morales Figueroa.&nbsp;<\/b><\/p>\n<p><b>Correo: sadot16@hotmail.com<\/b><br \/><a target=\"_blank\" rel=\"nofollow noopener\" href=\"https:\/\/www.facebook.com\/eduardo.sadot\"><b>https:\/\/www.facebook.com\/eduardo.sadot<\/b><\/a><br \/><b>@eduardosadot<\/b><\/p>\n<\/p>\n<p>La Reina Isabel bautiz\u00f3 al a\u00f1o 1992 como<br \/>\n&#8220;horribili annu&#8221; por los esc\u00e1ndalos de la casa real de la Gran<br \/>\nBreta\u00f1a, as\u00ed como el incendio del castillo de Windsor, por ello, la reina<br \/>\nIsabel agreg\u00f3 \u201cmuchos coincidir\u00e1n en el calificativo de horribilis\u201d, para el<br \/>\nque esto escribe, tambi\u00e9n fue as\u00ed \u00e9se 1992 por la muerte de mi padre.  <\/p>\n<p>Al dos mil veinte, por la pandemia, marc\u00f3 el principio<br \/>\nde una d\u00e9cada que merece ese calificativo, recientemente el Doctor Sergio Garc\u00eda<br \/>\nRam\u00edrez, en una serie de art\u00edculos, calific\u00f3 tambi\u00e9n al a\u00f1o 2022 como \u201cannus<br \/>\nhorribilis\u201d, por los atropellos al Estado de Derecho en M\u00e9xico y las pol\u00edticas<br \/>\nerr\u00e1ticas sobre seguridad.<\/p>\n<p>Los a\u00f1os veinte del 2000, pasar\u00e1n a la historia como<br \/>\n\u201cHorribilis Annus\u201d horribles a\u00f1os \u201cExitiale Annis\u201d, fatales a\u00f1os, por las<br \/>\np\u00e9rdidas humanas de la pandemia y este a\u00f1o 2022 por las p\u00e9rdidas humanas por<br \/>\nviolencia m\u00e1s.<\/p>\n<p>La muerte de grandes personajes, como la reina Isabel,<br \/>\nPel\u00e9, el Papa Benedicto. Familiares y cercanos como el doctor El\u00edas Mussi<br \/>\n(jurista) Miguel D\u00edaz Mar\u00edn (Jur\u00edsta) Mario Carlo Rodr\u00edguez Gonz\u00e1lez Ulloa<br \/>\n(jurista), la Profesora Alicia Delgado Ch\u00e1vez (destacada mentora, madre de<br \/>\nilustres mexicanos y esposa del general Ojeda), Rub\u00e9n Ronquillo Mendoza (L\u00edder<br \/>\nejidal veracruzano), Modesto Seara V\u00e1zquez, pol\u00edtico espa\u00f1ol y acad\u00e9mico) todos<br \/>\nnos dejan grandes ense\u00f1anzas, gratos recuerdos y un sabor de nostalgia por su<br \/>\nausencia.<\/p>\n<p>En los tiempos de las redes, hasta la muerte ha<br \/>\ncambiado, muere alguien y simult\u00e1neamente se sabe y se comparte con los amigos<br \/>\ny parientes en todo el mundo, el duelo se recibe por whatsapp, Facebook o<br \/>\ncualquier aplicaci\u00f3n, durante la pandemia, prohibidas las reuniones<br \/>\nconcurridas, muchos despidieron a sus muertos en la soledad y el silencio, otras<br \/>\nse enteraron despu\u00e9s, pero todos perdieron a alguien en los a\u00f1os veinte del<br \/>\nsiglo veintiuno.<\/p>\n<p>La muerte de los famosos deja un sabor de tristeza<br \/>\ncolectiva, a\u00fan sin conocerlos, el recuerdo de sus obras o im\u00e1genes invita a la<br \/>\nreflexi\u00f3n de los actos propios y de ellos. La templanza y el sentido de<br \/>\nresponsabilidad y servicio a su pueblo de Isabel II, La genialidad de Pel\u00e9 y la<br \/>\nhumildad y discreci\u00f3n de Benedicto XVI. Pero todos nos recuerdan lo ef\u00edmero que<br \/>\nsomos en esta vida. Como en el ajedrez al t\u00e9rmino de la partida, todas las<br \/>\npiezas, por importantes y estrat\u00e9gicas que sean, el Rey, la reina y los<br \/>\nalfiles, los caballos y las torres igual que los peones, todos terminan en la<br \/>\nmisma caja. &nbsp;  <\/p>\n<p>De los m\u00e1s cercanos, su ausencia se vuelve un vac\u00edo,<br \/>\nun hueco en el coraz\u00f3n y en el alma, su recuerdo nos asalta, nos lastima, nos<br \/>\nhiere a diario, nos hace ver lo relativo del tiempo del que hablaba Einstein,<br \/>\nunas horas sin ellos asumiendo la verdad de que han partido, se vuelven<br \/>\neternas, unas horas nos hacen sentir como si fueran d\u00edas, meses o a\u00f1os cuando<br \/>\nsolo han pasado unas horas, pero se nos abalanza el tiempo sin remedio y<br \/>\nconforme pasa, hasta con el paso de los a\u00f1os, su recuerdo los revive y despu\u00e9s<br \/>\nde algunos a\u00f1os nos parece que solo han pasado unos d\u00edas, pero as\u00ed es el camino<br \/>\nhacia la eternidad, viven en nuestro recuerdo por sus actos y sus obras, pero<br \/>\ntambi\u00e9n sabemos que mientras haya alguien que los recuerde seguir\u00e1n vivos y<br \/>\nentonces nos toca luchar por sus vidas y su espacio en la eternidad. Como<br \/>\nescribiera Carlos Fuentes \u201cla muerte es tan cabrona, que no nos mata a<br \/>\nnosotros, mata a quienes m\u00e1s amamos. As\u00ed se los llev\u00f3 ese 2022.<\/p><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>C\u00edrculo Rojo.<\/p>\n","protected":false},"author":1074,"featured_media":38645,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"tdm_status":"","tdm_grid_status":"","footnotes":""},"categories":[25],"tags":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/23964"}],"collection":[{"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1074"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=23964"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/23964\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":38644,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/23964\/revisions\/38644"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/media\/38645"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=23964"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=23964"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=23964"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}