{"id":23928,"date":"2023-01-04T00:00:00","date_gmt":"2023-01-04T06:00:00","guid":{"rendered":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/blog\/un-2-de-enero"},"modified":"2024-02-23T14:29:35","modified_gmt":"2024-02-23T20:29:35","slug":"un-2-de-enero","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/opiniones\/un-2-de-enero","title":{"rendered":"Un 2 de enero&#8230;"},"content":{"rendered":"<p><b>Por: Cristina Pad\u00edn.<\/b><\/p>\n<p>Un 2 de enero se viste el invierno de sol y de plata, de fr\u00edo y de enero. Un 2 de enero es limpio y nuevo, todo parece todav\u00eda envuelto en el papel de regalo (regalen, regalar es algo genial), todo est\u00e1 a punto de estreno. Un 2 de enero ya no es diciembre, pero s\u00ed es Navidad. Es turr\u00f3n, villancico, chimenea, emociones..<\/p>\n<p>Un 2 de enero en un lugar del mundo, uno bello y donde reina la libertad, se premia a alguien que es como cualquiera tendr\u00eda que ser. Humilde, sencillo, amable, educado. Culto! Y torero. Porque el toreo es cultura y porque torero y culto son palabras para unir en p\u00e1rrafos. <\/p>\n<p>Y ese 2 de enero, festividad del nombre Jes\u00fas, es mejor. M\u00e1s engalanado en esperanza y azul, m\u00e1s aderezado en pasi\u00f3n y rojo. M\u00e1s. Porque el sacrificio, el saber estar, el saber ser\u2026 son los obsequios que se pueden ofrecer. Y se reconocen. Y se premian\u2026<\/p>\n<p>Un 2 de enero es un d\u00eda tan bueno como cualquier otro para dar las gracias a El Juli\u2026<\/p>\n<p>A mi querido Juli\u2026 tan humilde, tan inmenso\u2026<br \/>A Manoli, Juli\u00e1n (os adoro) y a la familia<br \/>A las personas con libertad: I, JM, M<br \/>A las personas con valent\u00eda: F, JM<br \/>A los \u00e9picos<br \/>A mi Luis y a Carlos<br \/>Al toreo<br \/>A la cultura. Sin cultura la vida es pobre<br \/>A la Navidad y al plateado enero<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Por: Cristina Pad\u00edn.<\/p>\n","protected":false},"author":1025,"featured_media":38611,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"tdm_status":"","tdm_grid_status":"","footnotes":""},"categories":[25],"tags":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/23928"}],"collection":[{"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1025"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=23928"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/23928\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":38610,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/23928\/revisions\/38610"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/media\/38611"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=23928"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=23928"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=23928"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}