{"id":23714,"date":"2022-12-10T00:00:00","date_gmt":"2022-12-10T06:00:00","guid":{"rendered":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/blog\/reorientar-politicas-y-recuperar-derechos"},"modified":"2024-02-23T14:20:03","modified_gmt":"2024-02-23T20:20:03","slug":"reorientar-politicas-y-recuperar-derechos","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/opiniones\/reorientar-politicas-y-recuperar-derechos","title":{"rendered":"Reorientar pol\u00edticas y recuperar derechos"},"content":{"rendered":"<p><b><i>Algo m\u00e1s que palabras<\/i>, por:&nbsp;V\u00edctor Corcoba Herrero\/ Escritor.&nbsp;<\/b><\/p>\n<p><b>corcoba@telefonica.net<\/b><\/p>\n<p><b><i><\/i><\/b><\/p>\n<blockquote><p><b><i>\u201cNuestros mayores problemas actuales tienen su origen, precisamente, en la violaci\u00f3n de lo sensato y en el incumplimiento de nuestras obligaciones\u201d.<\/i><\/b><\/p><\/blockquote>\n<\/p>\n<p>Los humanos tenemos que reactivar el esp\u00edritu creativo, sobre todo para<br \/>\nreorientar las pol\u00edticas sobre la humanidad y as\u00ed poder reavivar una ciudadan\u00eda<br \/>\nque cuide de nuestra propia casa com\u00fan, recobrando la universalidad de los<br \/>\nderechos humanos, que es lo que verdaderamente suscita un sosiego en el arte de<br \/>\nvivir juntos. En consecuencia, estamos llamados a encauzar nuestra mirada hacia<br \/>\nlo esencial, focalizando nuestra tarea en el propio h\u00e1bitat y en el cuidado de<br \/>\nlos seres humanos m\u00e1s fr\u00e1giles, persiguiendo adem\u00e1s ese bien colectivo que nos<br \/>\nfraternice de una vez por todas. Junto a este esp\u00edritu cooperante, se requieren<br \/>\nadem\u00e1s de otros lenguajes m\u00e1s verdaderos, directos al coraz\u00f3n de todas las<br \/>\nculturas, que han de optar por el abecedario de la declaraci\u00f3n de dignidad e<br \/>\nigualdad de derechos para todas las personas. M\u00e1s en un tiempo como el actual,<br \/>\nque nos enfrentamos a multitud de crisis, acrecentadas por la quiebra moral en<br \/>\nlos sistemas financieros mundiales y la ausencia de \u00e9tica en muchos dirigentes<br \/>\ndel planeta, que lo \u00fanico que siembran son divisiones y conflictos,<br \/>\ndesigualdades e inmoralidades. Est\u00e1 visto, que el avance no significa que la<br \/>\nlucha por los derechos y la igualdad haya terminado o termine nunca. <\/p>\n<p>Ante este c\u00famulo de<br \/>\nretrocesos y progresos, que en nuestra historia siempre acaeci\u00f3, no hay mejor<br \/>\npo\u00e9tica que la implicaci\u00f3n consciente y responsable de cada morador,<br \/>\nreconociendo con buenas obras el mal que hayamos podido causar como linaje. Acaso,<br \/>\npara empezar a meternos en faena, tengamos que detener ese \u00e1nimo de<br \/>\nespeculaci\u00f3n permanente, y algo tan fundamental como pueden ser los alimentos, debamos<br \/>\nde salvaguardarlos, respondiendo con eficacia y honestidad al rugido doloroso<br \/>\nde los excluidos que reclaman justicia. Desde luego, hoy m\u00e1s que nunca,<br \/>\nnecesitamos de una econom\u00eda que invierta en los derechos humanos y que funcione<br \/>\npara todas las gentes. Quiz\u00e1s tambi\u00e9n tengamos que reconducir las pol\u00edticas en<br \/>\neste sentido; puesto que pedimos renovar el contrato social entre los gobiernos<br \/>\ny sus pueblos y dentro de las sociedades, cada vez m\u00e1s inhumanas e<br \/>\ninsolidarias, para ganar confianza y adoptar una visi\u00f3n compartida y global de<br \/>\nlos derechos humanos en el camino hacia un desarrollo equitativo y sostenible.<br \/>\nTodo esto nos exige tener viva la conciencia, incentivo que nos lleva a pronunciarnos<br \/>\na la luz de los abecedarios mentales, para no perder el horizonte de la<br \/>\npromoci\u00f3n integral del individuo, as\u00ed como el destino universal de los bienes,<br \/>\nlo que nos advierte de que todos tenemos un papel que desempe\u00f1ar, que comienza<br \/>\nindudablemente por defender nuestros derechos y los de los dem\u00e1s.<\/p>\n<p>En todo caso,<br \/>\nsiempre que se abandonan los valores de la humanidad, todos corremos un mayor riesgo.<br \/>\nEn realidad, la concordia y el derecho son dos beneficios relacionados entre<br \/>\ns\u00ed, ya que no puede haber quietud donde no habite la consideraci\u00f3n hacia toda<br \/>\nvida. Nuestros mayores problemas actuales tienen su origen, precisamente, en la<br \/>\nviolaci\u00f3n de lo sensato y en el incumplimiento de nuestras obligaciones. Nos<br \/>\nalegra, pues, que la Agenda 2030 para el Desarrollo Sostenible active una norma<br \/>\ncom\u00fan de logros para todos los pueblos y todas las naciones. No nos podemos<br \/>\nquedar, por tanto, fr\u00edos e impasibles ante la urgencia de reconstruir una<br \/>\ncomunidad de vida humana que garantice en todas las partes del mundo, el<br \/>\nrespeto hacia sus pobladores en todo momento. Lo que no es de recibo es que<br \/>\ntras la invasi\u00f3n de Rusia, por citar algo noticiable actual, se haya desatado una<br \/>\nola de violencia de g\u00e9nero, especialmente de car\u00e1cter sexual, contra las  mujeres. Nos alegra, por consiguiente, que<br \/>\nuna abogada del pa\u00eds haya fundado JurFem, una organizaci\u00f3n que lucha para<br \/>\nconseguir protecci\u00f3n y entereza para las v\u00edctimas. En cualquier caso, tampoco<br \/>\nse necesitan especiales conocimientos ni habilidades para involucrarse en<br \/>\ntrabajar por cambiar algo que nos vuelve salvajes y nos deshumaniza por<br \/>\ncompleto.<\/p>\n<p>Lo importante es<br \/>\nunirse con imaginaci\u00f3n, reunirse con valent\u00eda y perseverancia, para que todos<br \/>\nlos pueblos movilicen la paz en sus relaciones de convivencia, basadas en el<br \/>\ndi\u00e1logo y en un esp\u00edritu solidario, sustentado en los derechos humanos, que hoy<br \/>\ncontin\u00faan a\u00fan quebrantables, porque tal vez carezcan de fundamento s\u00f3lido. Bajo<br \/>\neste tono desconcertante y este timbre desleal que suele gobernarnos, tampoco<br \/>\nse pueden generar sociedades pac\u00edficas, inclusivas, justas, igualitarias y<br \/>\npr\u00f3speras, por mucho que so\u00f1emos con ellas. Puede que para ese cambio de<br \/>\nactitudes, tengamos que situar la pol\u00edtica en una acci\u00f3n de desinteresado<br \/>\nservicio, escuchando mucho m\u00e1s a los ciudadanos, promoviendo la cultura del<br \/>\nabrazo para que se impulse mucho m\u00e1s la familiaridad entre sus civilizaciones,<br \/>\nsabiendo que el camino de la violencia es un callej\u00f3n sin salida. \u00danicamente, el<br \/>\naut\u00e9ntico progreso de la sociedad humana llegar\u00e1 con lenguajes consensuados,<br \/>\njustos y estables. Al fin y al cabo, esta tensi\u00f3n que padecemos no es buena<br \/>\npara nadie, requerimos de otros vientos m\u00e1s arm\u00f3nicos, que no lleven consigo el<br \/>\nerror del poder abrasador ni el horror de las contiendas, capaces de destruirlo<br \/>\ntodo y de destronarnos del camino existencial.<\/p>\n<p><b>V\u00edctor CORCOBA HERRERO \/<br \/>\nEscritor<\/b><br \/><b><a target=\"_blank\" rel=\"nofollow noopener\">corcoba@telefonica.net<\/a><\/b><br \/><b>07 de<br \/>\ndiciembre de 2022<\/b><\/p><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Algo m\u00e1s que palabras.<\/p>\n","protected":false},"author":1022,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"tdm_status":"","tdm_grid_status":"","footnotes":""},"categories":[25],"tags":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/23714"}],"collection":[{"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1022"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=23714"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/23714\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":38410,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/23714\/revisions\/38410"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=23714"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=23714"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=23714"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}