{"id":23452,"date":"2022-11-11T00:00:00","date_gmt":"2022-11-11T06:00:00","guid":{"rendered":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/blog\/ser-valiente-ser-de-ley"},"modified":"2024-02-23T14:04:58","modified_gmt":"2024-02-23T20:04:58","slug":"ser-valiente-ser-de-ley","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/opiniones\/ser-valiente-ser-de-ley","title":{"rendered":"Ser valiente! Ser de ley!"},"content":{"rendered":"<p><b>Por: Cristina Pad\u00edn.<\/b><\/p>\n<p>Algunas veces, relataba la bisabuela, ten\u00eda tanto miedo que olvidaba que sent\u00eda tanta hambre que su fr\u00e1gil cuerpo amenazaba con partirse por la mitad\u2026 y a la hermana mayor le ocurr\u00eda lo mismo: tambi\u00e9n olvidaba el sue\u00f1o, la sed\u2026 El miedo era en aquellos d\u00edas fr\u00edos alguien que viv\u00eda dentro de ellas, apretaba con furia sus corazones, era raro, humedec\u00eda con dolor sus pesta\u00f1as, era cruel, imped\u00eda que pudieran jugar, sonre\u00edr, leer\u2026 La bisabuela olvid\u00f3 a menudo cambiar los vestidos a su mu\u00f1eca\u2026 y la hermana mayor ya no miraba con picard\u00eda a aquel ni\u00f1o que le gustaba\u2026 Todo era oscuro, silencioso, amenazante, opresivo..<\/p>\n<p>Y de repente todo cambi\u00f3. Les contaron que ellas ayudar\u00edan. No eran jud\u00edas. Eran gallegas y eran hermanas. Sab\u00edan que el padecimiento que estaban sufriendo los jud\u00edos era horrible, horrendo, horroroso. Y ayudaban. No eran esparcidoras de odio, eran \u00e1ngeles de bondad. La bisabuela las record\u00f3 con cari\u00f1o hasta el \u00faltimo segundo que tuvo de vida. Ellas le regalaron la vida, con su desinteresada ayuda. La hermana mayor se enamor\u00f3 de un torero, la bisabuela de un electricista. Vivieron felices en Nueva York. Siempre tendiendo la mano, siempre ofreciendo, jam\u00e1s haciendo el mal..<\/p>\n<p>Otra de mis historias dedicada a la valent\u00eda<br \/>A la valent\u00eda de las hermanas Touza<br \/>El Holocausto es eso tan aborrecible que jam\u00e1s tiene que olvidarse<br \/>A los valientes<br \/>A mi amiga Demelza<br \/>A mi querido Luis<br \/>A los M<br \/>A los toreros<br \/>A los electricistas<br \/>A Nueva York<br \/>Y a la gente que ayuda a otra gente<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Por: Cristina Pad\u00edn.<\/p>\n","protected":false},"author":1025,"featured_media":38158,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"tdm_status":"","tdm_grid_status":"","footnotes":""},"categories":[25],"tags":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/23452"}],"collection":[{"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1025"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=23452"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/23452\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":38157,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/23452\/revisions\/38157"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/media\/38158"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=23452"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=23452"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=23452"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}