{"id":23336,"date":"2022-10-23T00:00:00","date_gmt":"2022-10-23T06:00:00","guid":{"rendered":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/blog\/la-batalla-de-la-bahia-de-fukuda"},"modified":"2024-02-23T13:59:55","modified_gmt":"2024-02-23T19:59:55","slug":"la-batalla-de-la-bahia-de-fukuda","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/opiniones\/la-batalla-de-la-bahia-de-fukuda","title":{"rendered":"La Batalla de la Bah\u00eda de Fukuda"},"content":{"rendered":"<p><b><i>El dios de la guerra<\/i>, por: Ares.<\/b><\/p>\n<p>La Batalla de la Bah\u00eda de Fukuda (18 de octubre de 1545) es la primera vez en la que los europeos chocaron con fuerzas japonesas. En esta ocasi\u00f3n, la marina portuguesa buscaba nuevos puertos para comerciar. Los nipones ve\u00edan con malos ojos la influencia de los jesuitas en la gente. Ya se hab\u00edan dado casos en los que se destru\u00edan im\u00e1genes budistas. Esto ten\u00eda de mal humor al jefe del Clan Matsura. Por otro lado, Jo\u00e3o Pereira estaba buscando expandir el comercio en la zona. Esto definitivamente iba a terminar ocasionando un choque entre las fuerzas armadas de ambos pa\u00edses.<\/p>\n<p>En el arte de la guerra existen muchos conceptos que cuando son bien aplicados las oportunidades de \u00e9xito aumentan. El factor sorpresa, el uso de esp\u00edas o los ataques por los flancos son algunos de ellos. El desaf\u00edo principal de cualquier general es conocer bien a su ej\u00e9rcito y tener toda la informaci\u00f3n posible sobre su rival. En el caso de este enfrentamiento, los japoneses supieron aprovechar al m\u00e1ximo el factor sorpresa. Por otro lado, el comandante luso no hizo caso de sus esp\u00edas y despreci\u00f3 la informaci\u00f3n que le alertaba de un ataque inminente. <\/p>\n<p>Las misiones de los Jesuitas en Jap\u00f3n se hab\u00edan extendido de manera considerable y sin querer se convirtieron en una red de comunicaci\u00f3n muy eficiente. Cuando Jo\u00e3o Pereira iba a comerciar con Matsura los misioneros le advirtieron del peligro de una emboscada. Le recomendaron que era mejor acercarse a la Bah\u00eda de Fukuda y hacer negocios con Omura (que era cristiano). As\u00ed la flota lusa lleg\u00f3 a esta zona. Sin embargo, Pereira se confi\u00f3 y dos terceras partes de sus marineros se bajaron del barco (160 hombres). Este fue un error t\u00e1ctico, producto de menospreciar la voluntad del Clan Matsura para pelear.<\/p>\n<p>Cuando los japoneses comenzaron el ataque sobre la flota portuguesa (Un Gale\u00f3n y una Carraca) estos tomaron por sorpresa a sus enemigos. Incluso pudieron abordar el barco y herir levemente a Pereira. Lleg\u00f3 un punto en el que los marinos portugueses se refugiaron en los camarotes de la carraca. Pero los nipones hab\u00edan cometido un error: dejaron que el gale\u00f3n levantara velas y con sus ca\u00f1ones disparara en contra de sus \u201cSekibun\u201d. El poder de fuego de la armada lusa y la reorganizaci\u00f3n de sus tropas result\u00f3 letal para la soldadesca del Clan Matsura. Poco a poco los europeos pasaron a la ofensiva.<\/p>\n<p>La derrota de los japoneses fue total. Terminaron la batalla con 70 muertos y 200 heridos. Mientras tanto, las tropas de Pereira solo tuvieron 8 decesos. \u00bfQu\u00e9 salv\u00f3 a los portugueses? El error t\u00e1ctico de no haber atacado ambas naves al mismo tiempo. Sumado a eso, el poder de fuego portugu\u00e9s era muy superior al nip\u00f3n. Esta victoria signific\u00f3 para los lusos ganar mucho prestigio y respeto frente a los asi\u00e1ticos. Una de las consecuencias de La Batalla de la Bah\u00eda de Fukuda fue la llegada de la Armada Portuguesa al peque\u00f1o puerto de Nagasaki. Esta se convertir\u00eda en un gran centro comercial y en la ciudad m\u00e1s cat\u00f3lica de Jap\u00f3n. <\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>El dios de la guerra, por: Ares.<\/p>\n","protected":false},"author":1174,"featured_media":38051,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"tdm_status":"","tdm_grid_status":"","footnotes":""},"categories":[25],"tags":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/23336"}],"collection":[{"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1174"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=23336"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/23336\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":38050,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/23336\/revisions\/38050"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/media\/38051"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=23336"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=23336"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=23336"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}