{"id":23066,"date":"2022-10-03T00:00:00","date_gmt":"2022-10-03T06:00:00","guid":{"rendered":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/blog\/reyes-y-capitanes-o-militares-y-politicos"},"modified":"2024-02-23T13:50:14","modified_gmt":"2024-02-23T19:50:14","slug":"reyes-y-capitanes-o-militares-y-politicos","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/opiniones\/reyes-y-capitanes-o-militares-y-politicos","title":{"rendered":"Reyes y capitanes o militares y pol\u00edticos"},"content":{"rendered":"<p><b>Por: Pascal Beltr\u00e1n del R\u00edo.<\/b><\/p>\n<\/p>\n<p>Hace exactamente medio siglo, la escritora brit\u00e1nica<br \/>\nTaylor Caldwell public\u00f3 su novela con el t\u00edtulo parafraseado arriba. Lo traigo<br \/>\na la memoria, porque siempre he cre\u00eddo que la pol\u00edtica y la milicia no son un<br \/>\nbuen ensamble. Es un juego \u201ctodos-pierden\u201d.<\/p>\n<p>Hay un teorema de la contaminaci\u00f3n pol\u00edtica que se<br \/>\nenuncia con un ejemplo: si mezclamos un litro de agua limpia con un litro de<br \/>\nagua puerca, obtendremos dos litros de agua contaminada y no de agua pura. La<br \/>\nmugre siempre vence a la pureza y nunca sucede a la inversa.<\/p>\n<p>Por eso, desde hace muchos a\u00f1os me ha preocupado que<br \/>\npudiera contaminarse el ejercicio de la milicia disciplinada con la pr\u00e1ctica de<br \/>\nla burocracia pol\u00edtica. Por encima de la pesadumbre de que se militarice la<br \/>\nvida de la sociedad, debe estar, me parece, la de que se socialice la vida de<br \/>\nla milicia. Este temor no es tan s\u00f3lo m\u00edo ni resulta novedoso. Fueron<br \/>\nprecisamente los l\u00edderes militares los que apartaron a los ej\u00e9rcitos del mundo<br \/>\nde la pol\u00edtica y del gobierno. En el caso de M\u00e9xico, me refiero en<br \/>\nconcreto  a L\u00e1zaro C\u00e1rdenas y Manuel<br \/>\n\u00c1vila Camacho.<\/p>\n<p>Para ello, instalaron varios candados destinados no<br \/>\ns\u00f3lo a evitar que los militares se metieran en lo civil, sino a que los civiles<br \/>\nse metieran en lo militar. Como primer candado, en el PRI fue eliminado el<br \/>\nsector militar, con lo cual el instituto armado quedaba formalmente fuera del<br \/>\ninstituto pol\u00edtico.<\/p>\n<p>El segundo candado, que eso no imped\u00eda que algunos<br \/>\nmilitares, en lo individual, siguieran en la participaci\u00f3n partidista y algunos<br \/>\nincluso se desempe\u00f1aran como presidentes del partido, como lo fueron Gabriel<br \/>\nLeyva, Rodolfo S\u00e1nchez Taboada, Agust\u00edn Olachea y Alfonso Corona del Rosal, por<br \/>\nmencionar a algunos.<\/p>\n<p>El tercer candado, los repartos corporativos que<br \/>\npermitieron la cuota militar, perfectamente definida y dosificada. Dos curules<br \/>\nde diputados, dos esca\u00f1os senatoriales, dos sitiales de ministro judicial y dos<br \/>\ngubernaturas. Pero muy importante es que eran ocupados por quienes decidiera el<br \/>\nalto mando castrense y sin gesti\u00f3n de los interesados.<\/p>\n<p>El cuarto estableci\u00f3 reglas cr\u00edpticas, pero bien<br \/>\ncumplidas, para la designaci\u00f3n de los secretarios de la Defensa y de la Marina,<br \/>\nsin que ellos anduvieran de ofrecidos ni de trepadores.<\/p>\n<p>El quinto, que ning\u00fan civil ocupara esas secretar\u00edas,<br \/>\nno obstante que no existe impedimento constitucional para los civiles.<\/p>\n<p>El sexto candado, que ning\u00fan civil ocupara puestos de<br \/>\nmando dentro de las instituciones militares.<\/p>\n<p>El s\u00e9ptimo y \u00faltimo candado, que ning\u00fan militar<br \/>\naspirara ni contendiera por la Presidencia de la Rep\u00fablica, quedando esto<br \/>\nprohibido constitucional y pol\u00edticamente.<\/p>\n<p>Dentro de este escenario regulatorio, hab\u00eda algunas<br \/>\nreglas que no constitu\u00edan excepci\u00f3n, sino especialidad. Por ejemplo, que la<br \/>\npolic\u00eda capitalina estuviera presidida por un militar, por razones simb\u00f3licas<br \/>\nde que la sede de los poderes tuviera una fuerza armada de lealtad militar y no<br \/>\nsimplemente policial. Hasta all\u00ed este c\u00f3digo no escrito, pero fielmente<br \/>\ncumplido.<\/p>\n<p>Vale aclarar que esto no se alter\u00f3 cuando las Fuerzas<br \/>\nArmadas empezaron a participar en la erradicaci\u00f3n de plant\u00edos de droga. En<br \/>\nrealidad, no se trataba de una tarea contra el narcotr\u00e1fico, sino de una labor<br \/>\nde seguridad nacional. Era un patrullaje de las sierras guerrilleras con<br \/>\ndisfraz de jardiner\u00eda. Nadie protest\u00f3 porque no se supieron los verdaderos<br \/>\nprop\u00f3sitos.<\/p>\n<p>As\u00ed transcurri\u00f3 la vida hasta que un d\u00eda un jefe de la<br \/>\nprocuraci\u00f3n de justicia de una entidad federativa solicit\u00f3 al secretario de la<br \/>\nDefensa Nacional que le comisionara a un militar de alto grado para dirigir la<br \/>\nPolic\u00eda Judicial. El experimento les result\u00f3 muy exitoso y muy limpio. Quiz\u00e1<br \/>\npor esto, otros fiscales quisieron imitarlo, pero los resultados fueron<br \/>\ncatastr\u00f3ficos. Muchos militares se contraminaron en las cloacas policiales y<br \/>\nterminaron en las c\u00e1rceles de alta seguridad.<\/p>\n<p>Porque no es lo mismo perseguir homicidios y<br \/>\nviolaciones, delitos que no producen riqueza, que atender aduanas, puertos y<br \/>\ndelitos de oro, donde se generan los grandes tesoros.<\/p>\n<p>\u00c9se es el gran riesgo, fuente de mis temores: que las<br \/>\nFuerzas Armadas, tan llenas de honor y de respeto, terminen embarradas,<br \/>\nenjauladas o enterradas.<\/p><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Por: Pascal Beltr\u00e1n del R\u00edo.<\/p>\n","protected":false},"author":1127,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"tdm_status":"","tdm_grid_status":"","footnotes":""},"categories":[25],"tags":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/23066"}],"collection":[{"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1127"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=23066"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/23066\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":37802,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/23066\/revisions\/37802"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=23066"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=23066"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=23066"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}