{"id":23048,"date":"2022-10-01T00:00:00","date_gmt":"2022-10-01T06:00:00","guid":{"rendered":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/blog\/ser-4"},"modified":"2024-02-23T13:49:25","modified_gmt":"2024-02-23T19:49:25","slug":"ser-4","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/opiniones\/ser-4","title":{"rendered":"Ser!!!"},"content":{"rendered":"<p><b>Por: Cristina Pad\u00edn.<\/b><\/p>\n<p>Encontr\u00f3 la cartera. Estaba all\u00ed. Era marr\u00f3n.. y la vio perfectamente. Se ve\u00eda con total y absoluta nitidez. Ven\u00eda por la calle, entre pensamientos y cavilaciones. Los carteles de las \u00faltimas ferias, saludaba ya octubre, le encantaban. Podr\u00eda ir a dos corridas, a Dios gracias.. El sacerdote de la aldea la hab\u00eda invitado.. Sab\u00eda de su dif\u00edcil situaci\u00f3n.. y de su valent\u00eda..<\/p>\n<p>Fue corriendo a entregar la cartera. Jam\u00e1s pens\u00f3 que con los seiscientos euros que hab\u00eda en su interior pod\u00eda pagar m\u00e1s horas de terapia para su ni\u00f1o, que necesitaba atenci\u00f3n especial. Nunca se le ocurri\u00f3 adquirir libros o zapatos para su ni\u00f1a, gran lectora y buena amante de la moda. Fue corriendo a entregarla. Le temblaban tanto las piernas como las manos\u2026<\/p>\n<p>La se\u00f1ora que perdi\u00f3 la cartera era jubilada. Iba all\u00ed casi toda su pensi\u00f3n de un mes. Era para ayudar a un nieto.. Trabaj\u00f3 toda la vida en el campo. Ten\u00eda la piel como la aceituna, el coraz\u00f3n era pura bondad. Cuando la llamaron derram\u00f3 una l\u00e1grima. Despu\u00e9s derram\u00f3 m\u00e1s de cien\u2026. se abrazaron una y otra mujer. Y Dios, que lo ve todo, sonri\u00f3 desde el cielo..<\/p>\n<p>En verdad la historia me la inspiran Estrella e Ignacio. Estrella por su bello gesto, Ignacio porque lleva huevos con patatas a los ni\u00f1os que entran en sus terrenos.. la bondad..<br \/>A Juli\u00e1n y Manoli: dos cracks.. os adoro..<br \/>A la bondad<br \/>Al toreo<br \/>A mi querido Luis<br \/>A la Feira do Marisco<br \/>Al marisco<br \/>A la gente con sensibilidad<br \/>A I, A, y M<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Por: Cristina Pad\u00edn.<\/p>\n","protected":false},"author":1025,"featured_media":37786,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"tdm_status":"","tdm_grid_status":"","footnotes":""},"categories":[25],"tags":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/23048"}],"collection":[{"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1025"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=23048"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/23048\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":37785,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/23048\/revisions\/37785"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/media\/37786"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=23048"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=23048"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=23048"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}