{"id":22964,"date":"2022-09-21T00:00:00","date_gmt":"2022-09-21T06:00:00","guid":{"rendered":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/blog\/mi-abuela-3"},"modified":"2024-02-23T13:45:58","modified_gmt":"2024-02-23T19:45:58","slug":"mi-abuela-3","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/opiniones\/mi-abuela-3","title":{"rendered":"Mi abuela\u2026"},"content":{"rendered":"<p><b>Por: Cristina Pad\u00edn.<\/b><\/p>\n<p>Mi abuela se llamaba y se llama Amelia, y es lo que tan sabiamente dijo el sacerdote de Bri\u00f3n ayer: el regalo que Dios le hace a los ni\u00f1os, y a los que crecen y siguen con el coraz\u00f3n infantil en cuerpo adulto. Mi abuela fue un regalo de Dios, y lo sigue siendo. Mi abuela me ense\u00f1\u00f3 a leer y escribir, ten\u00eda yo tres a\u00f1os, y tal vez por ello me fascine la lectura y me apasione escribir. Me encantan los cuentos.. tan tiernos y a la vez sinceros..<\/p>\n<p>Si mi abuela protagonizara un cuento ser\u00eda el Hada buena que est\u00e1 en cada p\u00e1gina. La mujer cuidadora de flores que har\u00eda florecer la m\u00e1s dura de las piedras. La se\u00f1ora delgadita con cabello blanco y ojos muy azules de manos tan arrugadas como dulces y cari\u00f1osas. La que adoraba a Santa Minia y no siempre iba a misa. La abuela cl\u00e1sica: noble, generosa, pura, con mandil, con tos, m\u00e1s fuerte que los robles..<\/p>\n<p>Ser\u00eda un cuento con Galicia, mi abuela era gallega. Y lo es, en el cielo. Con su voz, sus gafas, dulcera. Amante del caf\u00e9. Sabia: la sabidur\u00eda de una vida de m\u00e1s de cien a\u00f1os. En su cuerpo menudo igual todo era coraz\u00f3n, tan dulce como las orejas de Carnaval que hac\u00eda. Tan trabajadora, trabaj\u00f3 un siglo de vida. Con la verdad, la mentira no le gustaba, la egolatr\u00eda menos. Aborrec\u00eda a los presumidos (yo tambi\u00e9n)..<\/p>\n<p>Mi abuela: un tesoro. Una joya. Un regalo..<\/p>\n<p>Dedicado a mi abuela. Adorable! Se te echa tanto de menos<br \/>A mi maravillosa familia<br \/>A Galicia<br \/>A todo aquel que ha tenido un segundo para recordar a mi abuela<br \/>A los cuentos<br \/>A Luis<br \/>Y a la verdad<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Por: Cristina Pad\u00edn.<\/p>\n","protected":false},"author":1025,"featured_media":37707,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"tdm_status":"","tdm_grid_status":"","footnotes":""},"categories":[25],"tags":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/22964"}],"collection":[{"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1025"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=22964"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/22964\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":37706,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/22964\/revisions\/37706"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/media\/37707"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=22964"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=22964"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=22964"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}