{"id":22952,"date":"2022-09-21T00:00:00","date_gmt":"2022-09-21T06:00:00","guid":{"rendered":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/blog\/formando-disciplina"},"modified":"2024-02-23T13:45:38","modified_gmt":"2024-02-23T19:45:38","slug":"formando-disciplina","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/opiniones\/formando-disciplina","title":{"rendered":"Formando Disciplina"},"content":{"rendered":"<p><b>Por: Jorge Valladares S\u00e1nchez.*<\/b><\/p>\n<p><b>En Facebook y en Youtube:&nbsp;Dr. Jorge Valladares.<\/b><\/p>\n<p><b><\/b><\/p>\n<blockquote><p><b>Formando Disciplina<\/b><br \/><i>Club de Padres<\/i><\/p><\/blockquote>\n<p><i><\/i><\/p>\n<\/p>\n<p>Cuando queremos evaluar lo que otra persona<br \/>\nhace y no logra un objetivo importante o deseado, solemos usar el sentido<br \/>\nnegativo, feo o duro de la disciplina. En especial, tristemente, si nos<br \/>\nreferimos a alguien amado, que no est\u00e1 \u201cdando la talla\u201d que consideramos deber\u00eda<br \/>\ndar: \u201c\u00a1Le falta disciplina!, \u00a1Se ve que nunca le ense\u00f1aron disciplina! Es<br \/>\nprobable que le demos un sentido m\u00e1s positivo cuando se trata de hablar de nosotros\/as<br \/>\nmismos en la ruta para una finalidad similar o cuando empezamos a mostrar alg\u00fan<br \/>\navance: \u00a1Me estoy disciplinando!, o incluso si describimos a una persona cuyo<br \/>\ndesempe\u00f1o nos amerita admiraci\u00f3n: \u00a1Es muy disciplinada!<\/p>\n<p>En muchos hogares la palabra disciplina es<br \/>\nfrancamente ambivalente. Por un lado puede verse como un valor deseable, pero<br \/>\nlejano, o un buen instrumento, pero con alto grado de dificultad para usarlo&#8230;<br \/>\nA la vez que una obligaci\u00f3n con alto e indeseable costo del ejercicio de la parentalidad<br \/>\no un enemigo encubierto del afecto, que quisi\u00e9ramos fuera el \u00fanico matiz de la<br \/>\nrelaci\u00f3n que forjamos con nuestros hijos\/as.<\/p>\n<p>Pero vamos hoy m\u00e1s al fondo. Etimol\u00f3gicamente,<br \/>\ndigamos que deber\u00edamos en realidad llamarle \u201cdiscipulina\u201d, pues representa la<br \/>\ndisposici\u00f3n a aprender, tal como se espera cuando la aplicamos a una persona<br \/>\nque se encuentra aprendiendo, un disc\u00edpulo. Y de all\u00ed sus genuinas<br \/>\nimplicaciones, m\u00e1s relacionadas con elementos formativos que con dolores,<br \/>\ncontroles o sacrificios.<\/p>\n<p>El Diccionario de la Lengua Espa\u00f1ola le da<br \/>\nun primer significado de \u201cdoctrina, instrucci\u00f3n de una persona, especialmente<br \/>\nen lo moral\u201d, un segundo de \u201carte, facultad o ciencia\u201d y un tercero relativo a<br \/>\nla observancia de leyes u ordenamientos en un determinado \u00e1mbito. Y s\u00f3lo<br \/>\ndespu\u00e9s se refiere a un instrumento que sirve para azotar y a la habitual<br \/>\n\u201cacci\u00f3n y efecto de\u201d. Pero, como en el caso de muchas otras palabras, el desd\u00e9n<br \/>\ny la poca atenci\u00f3n al uso del lenguaje, le ha alejado de su significado y<br \/>\nutilidad en el habla cotidiana.<\/p>\n<p>Puesta entonces en una persona, representa<br \/>\nuna actitud, que ejercida en un contexto da como resultado un aprendizaje, que<br \/>\nal cabo del tiempo le permite funcionar en \u00e9l. Si cambiamos el contexto,<br \/>\nmanteniendo la disposici\u00f3n, tendremos un otro aprendizaje, para funcionar all\u00ed.<br \/>\nY as\u00ed, conforme vayamos cambiando de situaci\u00f3n o momento, nuestra \u201cdiscipulina\u201d<br \/>\nnos dar\u00e1 la informaci\u00f3n y comportamientos adecuados en cada sitio y momento. Forjando<br \/>\nen el trayecto una verdadera cualidad, que requerimos para el funcionamiento m\u00e1s<br \/>\nhumano: la adaptabilidad.<\/p>\n<p>He tenido ya algunas oportunidades de<br \/>\ncompartir, incluso en este generoso espacio que nos brinda La Revista<br \/>\nPeninsular, los elementos formativos que propongo generan autosuficiencia en<br \/>\nlas personas, meta a la que creo que debe orientarse la labor parental.<\/p>\n<p>Reitero la f\u00f3rmula: Afecto, Disciplina y<br \/>\nOportunidades. Son los ingredientes que si se aplican a diario, suficiente y sanamente<br \/>\nvan forjando las cualidades que en conjunto dan lugar a la autosuficiencia personal.<br \/>\nPara ello, dos \u00e9nfasis complementarios: a) no mezclar lo uno y lo otro y b)<br \/>\nusar lo que ya sabemos sin dudar ni esperar.<\/p>\n<p>Claro, es m\u00e1s frecuente que hablemos del<br \/>\nafecto y sus manifestaciones; sin duda, en ello tambi\u00e9n hay mucho que mejorar,<br \/>\npero la disciplina parece ser el elemento d\u00e9bil en muchas familias. Claramente lo<br \/>\nes para quienes observan en sus hijos deficiencias en el logro de metas, como<br \/>\ncomportamientos que socialmente son mal apreciados. Pero tambi\u00e9n (y aqu\u00ed mi rol<br \/>\nde Psic\u00f3logo del Diablo) en aquellas en las que la rigidez y la obediencia son<br \/>\nel sello principal, vayan o no acompa\u00f1adas de mayores o menores manifestaciones<br \/>\nde afecto. Para estas \u00faltimas familias y para las que desde la modernidad<br \/>\nrenunciaron a las formas anteriores de disciplina, se desarroll\u00f3 uno de los<br \/>\nconceptos que m\u00e1s f\u00e1cilmente dan al traste con la buena aplicaci\u00f3n de la f\u00f3rmula<br \/>\npropuesta: la idea de disciplinar con amor, ofertada como una entidad.<\/p>\n<p>Suena bien, pero as\u00ed no es como funciona.<br \/>\nLa disciplina corre en un carril, la disciplina en otro y el buen<br \/>\naprovechamiento de oportunidades en un tercero. Mezclar o compensar una con<br \/>\notra s\u00f3lo genera que ni una ni otra logren su efecto. Cada una tiene sus<br \/>\nversiones complejas, como tambi\u00e9n maneras muy accesibles de lograrse, y son<br \/>\nesas las que debemos procurar y seguramente nos llevar\u00e1n a mejores y m\u00e1s<br \/>\nprontos resultados, que el estar esperando una soluci\u00f3n m\u00e1s compleja que nos<br \/>\nmantiene en la inacci\u00f3n o el comportamiento err\u00e1tico parental.<\/p>\n<p>Voy a los ejemplos y caminos. Digamos que<br \/>\npara disciplinar existen al menos 60 modos. Cualquiera de ellos sirve, aunque<br \/>\nno en la misma medida, alcance e implicaciones. &nbsp;Pero aplicar de manera constante, sana y<br \/>\nabundante uno o un par o tr\u00edo de ellos va formando la cualidad deseada.<\/p>\n<p>Probablemente, como yo, habr\u00e1s sabido o vivido<br \/>\ncasos de personas que describen su historia en t\u00e9rminos de: &#8220;mis papas<br \/>\nraramente me mostraban afecto o lo hac\u00edan s\u00f3lo a su modo, pero la disciplina<br \/>\nque me brindaron es lo que me tiene siendo la persona que soy&#8221;. Y muchos<br \/>\nde ellos describen una realidad palpable, pues por s\u00ed misma la disciplina logra<br \/>\nuna virtud personal, la adaptabilidad. Y con ella podemos transitar por la vida<br \/>\ncon efectividad y formular relaciones sanas y tener logros relevantes. No<br \/>\nbasta, pero claramente sirve.<\/p>\n<p>En cuatro d\u00e9cadas, y sobre todo en esta<br \/>\nmaldita posmodernidad, nos hemos dedicado, como sociedad, a descalificar muchas<br \/>\npr\u00e1cticas y conceptos, sin construir alternativas claras y mejores, y la<br \/>\ndisciplina no ha escapado a ello. Incluso, hoy que todo se vale, hasta los \u201cmemes\u201d<br \/>\ny \u201cme gusta\u201d dejan ver que a\u00f1orar comportamientos \u201cindeseables\u201d de anta\u00f1o tiene<br \/>\nsentido ante este extrav\u00edo. &#8220;Bendita chancla de mama&#8221; de tan<br \/>\ndolorosos recuerdos, pero a la que no le faltan admiradores. Menos extremo:<br \/>\nesas miradas que bastaban para que hici\u00e9ramos lo correcto.<\/p>\n<p>Muchos padres han renunciado<br \/>\nfuncionalmente a serlo. Y una parte de la explicaci\u00f3n es la falta de claridad<br \/>\nde lo que realmente corresponde hacer o la percepci\u00f3n de incompetencia para<br \/>\nhacerlo. Y mucho de lo que podemos decir cabr\u00eda en el caj\u00f3n del rechazo, la<br \/>\nfalta de habilidad y\/o nuestras heridas por la forma en que entendimos la<br \/>\nfunci\u00f3n de disciplinar.<\/p>\n<p>Pero la caja de herramientas tiene mucho m\u00e1s<br \/>\nque ofrecer, y que de hecho sabemos usar, aunque no lo tengamos claro, puesto<br \/>\nque nuestra pr\u00e1ctica ha sido temerosa, eventual, inoportuna o como un desahogo<br \/>\ny no como t\u00e9cnica o h\u00e1bito.<\/p>\n<p>El MODELO es una de las herramientas m\u00e1s<br \/>\npoderosas. Cuando tu comportamiento es consistente y permanente, los hijos\/as<br \/>\nacaban reproduci\u00e9ndolo en alto grado, antes o despu\u00e9s, si bien no cuando se los<br \/>\npedimos, en especial en la adolescencia o en las crisis en casa. Pero de que<br \/>\nfunciona, \u00a1claro que funciona! No hablo del que se simula, sino del que es<br \/>\nreflejo de tus verdaderos valores y costumbres.<\/p>\n<p>Las INSTRUCCIONES tambi\u00e9n, si sabemos<br \/>\nponer en palabras los pasos esenciales para tareas que realmente deseamos que<br \/>\nsucedan. Me refiero a las que describen comportamientos, no moralinas o<br \/>\njuicios. Y en especial si se dan en los momentos iniciales de un comportamiento<br \/>\ndeseado y de manera serena y segura.<\/p>\n<p>De alto efecto: las CONSECUENCIAS, ya sea NATURALES<br \/>\no L\u00d3GICAS. Las primeras son las que vienen solitas a continuaci\u00f3n de lo que<br \/>\nhacen nuestros hijos\/as, y su costo principal es el ser capaces de aguantarnos<br \/>\nde intervenir cuando la vida se alista a ense\u00f1arles algo que frecuentemente les<br \/>\ndecimos, pero raramente les permitimos experimentar. El hambre, el frio y el<br \/>\ndolor resolver\u00edan muy pronto mucho de nuestros \u201cdolores de cabeza\u201d si les<br \/>\npermiti\u00e9ramos actuar sobre nuestros \u201ctesoros\u201d. Las consecuencias l\u00f3gicas, como<br \/>\nsu nombre lo indica, requieren m\u00e1s proceso racional, pero son un excelente<br \/>\ncomplemento a las primeras, si ese estilo nos va; se trata de que les<br \/>\npermitamos experimentar lo que en el mundo adulto, sin protecciones, pasa<br \/>\ncuando tienen determinados comportamientos.<\/p>\n<p>Los CONSEJOS son tan antiguos como la vida<br \/>\nsocial, y funcionan tambi\u00e9n; en ello, &nbsp;s\u00f3lo<br \/>\nse trata  entender la diferencia entre un<br \/>\nconsejo pedido u oportuno, frente a uno que se da impulsivamente o como deseo<br \/>\nde mostrar superioridad. E igual, claro, tener a la vista la distancia entre<br \/>\naconsejar versus ordenar y\/o manipular.<\/p>\n<p>Y una lista que supera las 60<br \/>\nposibilidades. Lo que t\u00fa sepas hacer bien, es la t\u00e9cnica de disciplina que<br \/>\nconviene que uses. El cambio gradual del comportamiento de tus hijos\/as, ante<br \/>\ntu constancia, es la se\u00f1al de que algo va bien. Hablo de unos 10 a 20 intentos<br \/>\ntuyos. Si crees estar disciplinando y luego de 30 d\u00edas de constancia y pr\u00e1ctica<br \/>\nde alguna de esas t\u00e9cnicas no cambia el comportamiento, lo m\u00e1s probable es que<br \/>\nno la est\u00e1s aplicando adecuadamente.<\/p>\n<p>Notar\u00e1s que no he mencionado los gritos ni<br \/>\nlos golpes, que s\u00ed (\u00a1lo siento!) son otras t\u00e9cnicas, pero de las menos<br \/>\nefectivas para disciplinar, o por lo menos que llevan costos colaterales muy<br \/>\naltos; ello adem\u00e1s de que conozco pocas personas que sepan usarlos con<br \/>\nefectividad como t\u00e9cnica, aunque si conozco a bastantes personas que los emplean<br \/>\npor confusi\u00f3n, sin darse cuenta de hasta d\u00f3nde s\u00f3lo son un desahogo o la<br \/>\nmanifestaci\u00f3n de un parte de su personalidad o h\u00e1bitos, que ante otras personas<br \/>\nse inhibe, pero ante los hijos fluye sin control, pues all\u00ed no suele haber una<br \/>\nrespuesta contraria inmediata.<\/p>\n<p>Termino estos planteamientos sobre la<br \/>\ndisciplina a\u00f1adiendo un par de precisiones importantes: <\/p>\n<p>1. La disciplina funcional, la aut\u00e9ntica, produce<br \/>\nadaptabilidad, no rigidez, no obediencia, no temor.<\/p>\n<p>2. La disciplina formativa de personas<br \/>\nautosuficientes no se contamina con temas ajenos como la democracia, el amor,<br \/>\nel sacrificio o el \u201cya aprender\u00e1s cuando tengas tus propios hijos\u201d; se ejerce<br \/>\ncada d\u00eda, con responsabilidad, y para el sano desarrollo de nuestros hijos\/as. <\/p>\n<p>Frente a la idea de que nadie nos ense\u00f1a a<br \/>\nser padres o de que es tan complejo como importante, te invito a participar del<br \/>\nacompa\u00f1amiento que ofrecemos en Club de Padres, para hacer mejor esa<br \/>\nmaravillosa funci\u00f3n.<\/p>\n<p>Escr\u00edbeme y \u00fanete, si quieres\u2026<\/p>\n<p><small>&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8211;<\/small><br \/><b><small>*Jorge<br \/>\nValladares S\u00e1nchez<\/small><\/b><br \/><small>Pap\u00e1, Ciudadano,<br \/>\nConsultor.<\/small><br \/><small>Especialista,<br \/>\nMaestro y Licenciado en Psicolog\u00eda<\/small><br \/><small>Doctor en Ciencias<br \/>\nSociales.<\/small><br \/><small>Doctor en Derechos<br \/>\nHumanos.<\/small><br \/><small>Creador del Club<br \/>\nde Padres.<\/small><\/p><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Club de Padres<\/p>\n","protected":false},"author":1112,"featured_media":37696,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"tdm_status":"","tdm_grid_status":"","footnotes":""},"categories":[25],"tags":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/22952"}],"collection":[{"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1112"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=22952"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/22952\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":37695,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/22952\/revisions\/37695"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/media\/37696"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=22952"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=22952"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=22952"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}