{"id":22412,"date":"2022-07-29T00:00:00","date_gmt":"2022-07-29T06:00:00","guid":{"rendered":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/blog\/la-abuela-y-ana"},"modified":"2024-02-23T13:22:44","modified_gmt":"2024-02-23T19:22:44","slug":"la-abuela-y-ana","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/opiniones\/la-abuela-y-ana","title":{"rendered":"La abuela y Ana&#8230;"},"content":{"rendered":"<p><b>Por: Cristina Pad\u00edn.<\/b><\/p>\n<p>Regresaba al pueblo cada julio. Desde que hab\u00eda fallecido el abuelo viv\u00eda con su hija en Madrid. Le gustaba Madrid, ciudad culta y abierta y libre. Pero el pueblo era el pueblo!<br \/>Retornaba.. y todo ol\u00eda a lo de siempre. A lo suyo. A su caf\u00e9 en la peque\u00f1a tacita de lunares blancos.. a Rosita con su pl\u00e1tica al anochecer.. a la aldea. A lo que se ama. A lo que humedece las pesta\u00f1as.<\/p>\n<p>La abuela adoraba ser abuela. Ten\u00eda cinco nietos. Y aborrec\u00eda a la gente presumida. Y a la falsa, los falsos religiosos con voz de no haber roto nunca un plato y postureo absurdo no iban con ella. Y el cura lo sab\u00eda y le daba la raz\u00f3n. No hace falta fingir, hay que ser real. Eso que no abunda mucho. La abuela le\u00eda mucho, con cien a\u00f1os, y amaba a Santa Minia\u2026<\/p>\n<p>Aquella tarde festejaba el d\u00eda de los abuelos y el cumplea\u00f1os de una nieta y el santo de su querida Ana. Una joven de Bastavales a la que adoraba! <\/p>\n<p>Dedicado a mi muy amada abuela. Hasta el cielo<br \/>A los abuelos<br \/>Mi abuela adoraba a mi amiga Ana tanto como mi amiga Ana adoraba a mi abuela. A mi amiga Ana<br \/>A cada Ana y cada Joaqu\u00edn<br \/>A la gente de verdad y a la gente respetuosa<br \/>A mi querido Luis<br \/>A Bastavales<br \/>A las personas que aprecian los libros<br \/>A la verdad<br \/>Y a Gin\u00e8s Mar\u00edn: valiente<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Por: Cristina Pad\u00edn.<\/p>\n","protected":false},"author":1025,"featured_media":37199,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"tdm_status":"","tdm_grid_status":"","footnotes":""},"categories":[25],"tags":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/22412"}],"collection":[{"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1025"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=22412"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/22412\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":37198,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/22412\/revisions\/37198"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/media\/37199"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=22412"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=22412"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=22412"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}