{"id":22378,"date":"2022-07-28T00:00:00","date_gmt":"2022-07-28T06:00:00","guid":{"rendered":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/blog\/uy-que-miedo"},"modified":"2024-02-23T13:21:38","modified_gmt":"2024-02-23T19:21:38","slug":"uy-que-miedo","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/opiniones\/uy-que-miedo","title":{"rendered":"\u00a1Uy, Qu\u00e9 Miedo!"},"content":{"rendered":"<p><b>Por: Jorge Valladares S\u00e1nchez.*<\/b><\/p>\n<p><b>En Facebook y en Youtube:&nbsp;Dr. Jorge Valladares.<\/b><\/p>\n<p><b><\/b><\/p>\n<blockquote><p><b>\u00a1Uy, Qu\u00e9 Miedo!<\/b><br \/><i>Temblar, Accionar o Bailar<\/i><\/p><\/blockquote>\n<p><i><\/i><\/p>\n<div>\n<p>Ni los extranjeros, ni la inflaci\u00f3n, ni el<br \/>\ncambio clim\u00e1tico le dan miedo, nos dice en su \u201c!Uy, Qu\u00e9 Miedo!\u201d con todo<br \/>\nsarcasmo, y hasta le imagino bailando, aunque la canci\u00f3n diga que casi no<br \/>\npuede; entreteniendo a toda la concurrencia, con esa alegr\u00eda y simpat\u00eda tan<br \/>\ncom\u00fan en nuestros queridos hermanos\/as tabasque\u00f1os.<\/p>\n<p>A ese ritmo, pareciera que no hay cosa que<br \/>\nsuceda en el pa\u00eds, e incluso el mundo a lo cual le tema. Pudiera ser un buen<br \/>\nmensaje para aquellas personas que ante algunas situaciones a\u00fan sentimos<br \/>\ninquietud, temor, preocupaci\u00f3n, miedo, horror, terror o p\u00e1nico, que nos anime a<br \/>\nenfrentarlas, o al menos nos d\u00e9 un momento de esparcimiento entre los problemas<br \/>\nde ese y otros g\u00e9neros que enfrentamos.<\/p>\n<p>Igual habr\u00e1 quien piense que se trata s\u00f3lo<br \/>\nde algo que ten\u00eda que decir para justificar sus buenos ingresos, recibidos por<br \/>\nsu labor de entretenimiento. Quiz\u00e1 no era sarcasmo, sino una simulaci\u00f3n<br \/>\nconsciente para que otras personas a las que quer\u00eda cuidar no se dejen llevar<br \/>\npor el mismo temor;  c\u00f3mo en el caso de<br \/>\npap\u00e1 o mam\u00e1 cuando nos dec\u00eda \u201cno va a pasar nada\u201d, pero por dentro imaginaban<br \/>\ntodo lo que pod\u00eda suceder por un error cometido, e incluso temblaban visiblemente<br \/>\ny dec\u00edan: \u201ces que hace fr\u00edo\u201d. Por algo la expresi\u00f3n \u201cUy\u201d se puede referir tanto<br \/>\na asombro como a verg\u00fcenza.<\/p>\n<p>El miedo, como la tristeza, nos dicen, son<br \/>\nemociones tan v\u00e1lidas como las otras que procuramos m\u00e1s, por ser m\u00e1s<br \/>\nagradables, como la alegr\u00eda y el agrado o confianza. De las emociones la ciencia ha planteado que son<br \/>\nnaturales, necesarias y cotidianas, parte fundamental de nuestro vivir. Se<br \/>\nidentifican como positivas y negativas, lo cual es una polaridad, no una<br \/>\nevaluaci\u00f3n, pues todas son parte de lo que somos y nos sirven. Y tienen un<br \/>\nciclo y duraci\u00f3n que se repite y en esencia generan una disposici\u00f3n a actuar de<br \/>\nun modo determinado seg\u00fan el grado en que las dejemos correr solas, sin<br \/>\nmanejarlas.<\/p>\n<p>Las<br \/>\nreacciones que se pueden tener frente al miedo incluyen la huida, el ataque, la<br \/>\ninmovilidad y la sumisi\u00f3n. Resignarse al miedo parece en ocasiones una<br \/>\nposibilidad, como acompa\u00f1ante de la condici\u00f3n humana, que se ve confirmada por<br \/>\nla insistencia personal, familiar y social de liberarnos de nuestros miedos.<br \/>\nIncluso se asume que en formas de asociaci\u00f3n tan importantes como el estado y<br \/>\nla iglesia, el miedo cumple una funci\u00f3n central, as\u00ed lo planteaban tanto Hobbes<br \/>\ncomo Maquiavelo, consider\u00e1ndola \u201cla emoci\u00f3n pol\u00edtica m\u00e1s potente y necesaria\u201d.<\/p>\n<p>Plutchik,<br \/>\nuno de los grandes investigadores del tema, propuso un esquema que considera<br \/>\nocho emociones b\u00e1sicas, alegr\u00eda, tristeza, confianza, asco, sorpresa,<br \/>\nanticipaci\u00f3n, miedo e ira. Que pueden combinarse en diadas, en ese orden, y que<br \/>\nse presentan en diversos grados de intensidad, adem\u00e1s de que pueden combinarse<br \/>\ndando lugar a emociones compuestas. O sea que, por ejemplo, la alegr\u00eda m\u00e1s<br \/>\nintensa es \u00e9xtasis y menos intensa serenidad; la tristeza m\u00e1s intensa es<br \/>\naflicci\u00f3n y menos intensa melancol\u00eda; la ira m\u00e1s intensa se vuelve furia y si<br \/>\nbaja es enfado, mientras que el miedo extremo es terror y leve es temor.<br \/>\nAlegr\u00eda se opone a tristeza, pero si el miedo se une a la primera da lugar a<br \/>\nculpa y si lo hace con la segunda produce desesperaci\u00f3n. El miedo con sorpresa<br \/>\nda alarma, con la opuesta (confianza) da sumisi\u00f3n.<\/p>\n<p>Muchos animales experimentan el miedo<br \/>\nfrente a lo que les representa peligro inmediato, en el presente. Es un recurso<br \/>\n\u00fatil para la sobrevivencia. Los seres humanos tenemos (como especie, para no<br \/>\nser estrictos) adem\u00e1s una capacidad extraordinaria para prever situaciones, de<br \/>\nlas que una cantidad importante pueden ser peligrosas o da\u00f1inas, con lo cual<br \/>\nnuestro espectro de peligro se ampl\u00eda considerablemente. Por ello la<br \/>\npreocupaci\u00f3n es una de las variantes del miedo, generada por un evento futuro,<br \/>\ny cuando \u00e9l se combina con la anticipaci\u00f3n da lugar a la ansiedad.<\/p>\n<p>Escuchar recientemente ese popular tema de<br \/>\nnuestro querido Francisco Jos\u00e9 Hern\u00e1ndez Mandujano (Chico Che) me dio pie a<br \/>\nreflexionar en la evoluci\u00f3n de algunos miedos y reacciones que he observado en<br \/>\nm\u00ed y alrededor. Creo que hay ejemplos claros en \u00e1mbitos muy diversos;<br \/>\nejemplifico algunos de d\u00e9cadas recientes.<\/p>\n<p>Antes muchos hijos\/as le tem\u00edan a su pap\u00e1.<br \/>\nAlgunos\/as porque era lo que otros familiares les dec\u00edan que correspond\u00eda,<br \/>\nsiendo que en pocos casos reduc\u00eda ligeramente con los a\u00f1os y en otros pocos<br \/>\nllegaban a saber que no era justificado temer. En otros casos s\u00ed hab\u00eda buena<br \/>\nbase para ese miedo y la reacci\u00f3n era lo que hac\u00eda la diferencia; pues la<br \/>\nviolencia cotidiana acababa minando la reacci\u00f3n que se pod\u00eda tener,<br \/>\ngeneralmente por no cambiar la situaci\u00f3n; tambi\u00e9n pod\u00eda pasar que se aprendiera<br \/>\na enfrentar con la madurez o simplemente se empezara a ignorar y escapar de<br \/>\nello. Ahora muchos padres le temen a sus hijos, o por lo menos a los efectos<br \/>\nque puede tener su actuar formativo o a las formas de poder que esos<br \/>\npeque\u00f1os\/as ahora tienen.<\/p>\n<p>Antes mucha gente le tem\u00eda al actuar<br \/>\narbitrario de las autoridades, porque asum\u00eda que contaban con el poder de hacer<br \/>\nsu voluntad y no sent\u00edan contar con respaldo que pudiera protegerles, incluso<br \/>\nde las consecuencias de protestar. Eso cada vez pasa menos, y hasta pasa que<br \/>\nmuchas personas que ocupan cargos de autoridad le tienen miedo a la gente, al<br \/>\ngrado de dejarse insultar o permitir tropel\u00edas o intimidaciones, sin aplicar<br \/>\nlos recursos que \u201cles otorga la ley\u201d, con tal de no enfrentar consecuencias<br \/>\nmayores.<\/p>\n<p>Antes muchos gobernantes tem\u00edan a ser<br \/>\ndescubiertos en violaciones a la ley, abusos a los derechos humanos y<br \/>\ndesviaciones o franco robo del erario p\u00fablico. No creo que fuera por las<br \/>\nconsecuencias, pues la impunidad ha sido estable o creciente en las d\u00e9cadas que<br \/>\nme ha tocado vivir. Creo que se deb\u00eda m\u00e1s al temor de perder potencial para<br \/>\nocupar cargos p\u00fablicos posteriores; y no, tampoco era porque la gente no fuera<br \/>\na votar por ellos\/as, sino porque generando una mala impresi\u00f3n o<br \/>\ninconveniencias a sus superiores podr\u00edan dejar de ser considerados para una<br \/>\nsiguiente candidatura. Ahora tenemos un desfile de actos c\u00ednicamente<br \/>\ndelincuenciales, desp\u00f3ticamente traidores a la protesta constitucional y<br \/>\njocosamente accesibles a memes y noticias que elevan la popularidad.<\/p>\n<p>Incluso antes quien presid\u00eda el Pa\u00eds<br \/>\nparec\u00eda interesado en generar una impresi\u00f3n de estar capacitado para el puesto<br \/>\ny dispuesto a respetar y valorar a los mexicanos\/as; hab\u00eda un temor, si no<br \/>\nmiedo, a ser percibidos de otra manera. Los protocolos, formas y recursos<br \/>\np\u00fablicos destinados a mantener esa imagen nos costaron millones. Todav\u00eda<br \/>\nimportaba tener preparaci\u00f3n acad\u00e9mica, capacidad de negociaci\u00f3n, magnanimidad<br \/>\ncon la gente y prestancia como mandatario.<\/p>\n<p>La historia los acaba metiendo a todos en<br \/>\nun caj\u00f3n similar, pero hasta Zedillo parec\u00eda que en efecto algo hab\u00eda en la<br \/>\npersona, que ayudaba a tal fin. Con Fox fueron evidentes las carencias, pero el<br \/>\npresupuesto para cubrirlas a veces daba alg\u00fan fruto. Calder\u00f3n volvi\u00f3 a elevar<br \/>\nel nivel, parec\u00eda haber Presidente. No s\u00e9 si Pe\u00f1a realmente lo intent\u00f3, pero no<br \/>\nhubo presupuesto que alcanzara para que durante su sexenio su incapacidad y<br \/>\ncorrupci\u00f3n fueran evidentes a la ciudadan\u00eda; si bien a\u00fan procuraba parecer<br \/>\nmandatario y tener un lugar en la diplomacia e imagen social. Hoy, no hay temor<br \/>\nalguno, nada de la imagen es tema de preocupaci\u00f3n; 18 a\u00f1os de luchar por el<br \/>\npuesto y 30 millones de votos firmaron la patente de corso para quien hoy<br \/>\nrecluta, timonea, comercializa, ordena, comunica, da galardones, declara<br \/>\nenemigos y hace caminar a quien lo merezca por la plancha de nuestro barco.<\/p>\n<p>Se dice ahora normalizar a esa manera que<br \/>\ntenemos de dejar de reaccionar a eventos que antes nos parec\u00edan notorios.<br \/>\nCuando el miedo era la raz\u00f3n de nuestra atenci\u00f3n podemos cuestionar si de tanto<br \/>\npasar hemos perdido impacto o entendido que era insensato temer y entonces es<br \/>\nun miedo que reduce o desaparece por perder sentido. Podemos tambi\u00e9n reaccionar<br \/>\nmenos, sin perder el miedo, ya sea por adaptaci\u00f3n, valent\u00eda o insensibilidad,<br \/>\npero hay grandes diferencias en esas tres opciones. De tanto estar en la<br \/>\nsituaci\u00f3n podemos haber madurado una reacci\u00f3n m\u00e1s funcional, en el primer caso;<br \/>\nseguir sintiendo el miedo y con \u00e9l atrevernos a hacer lo que corresponde, lo<br \/>\ncual es lo segundo; o no percibir que efectivamente estamos ante algo peligroso<br \/>\npor discapacidad o falta de atenci\u00f3n, en el tercer caso.<\/p>\n<p>Los mencionados y muchos ejemplos m\u00e1s<br \/>\ncaben en la normalizaci\u00f3n incontrolada que hoy nos permitimos como sociedad.<br \/>\nLos hijos son las \u201cbendis\u201d y aunque detectemos que requerimos devolver un poco<br \/>\nde la efectividad educativa, es m\u00e1s divertido el mem\u00e9 vacilador. La autoridad<br \/>\nantes todopoderosa, la polic\u00eda, sigue contando con autoridad y funciones, as\u00ed<br \/>\ncomo puede ser sometida a procesos administrativos y de derechos humanos, pero<br \/>\nbasta con exhibirlos en videos donde, de vez en cuando, reciben \u201cuna sopa de su<br \/>\npropio chocolate\u201d.<\/p>\n<p>De los funcionarios\/as ya ni que decir\u2026<br \/>\nestamos en la \u00e9poca donde un partido puede ganar una elecci\u00f3n hasta sin<br \/>\ncandidato; donde la hija puede ganar con los votos que el padre gener\u00f3 y no<br \/>\npudo usar por una minucia t\u00e9cnica (y no por acusaciones serias de haber violado<br \/>\na las hijas de otras personas); donde ser corcholata vale entre m\u00e1s veces te<br \/>\nmencionen, y no por lo que seas o propongas; las leyes siguen vigentes, las<br \/>\nsanciones disponibles, la informaci\u00f3n al alcance para enjuiciarles\u2026 Pero ya ni<br \/>\nciudadanos ni reporteros tienen que buscar la evidencia de actos indebidos,<br \/>\nsolitos nos las regalan en episodios semanales o diarios, lo que hizo el<br \/>\ncorrupto\/a exhibido por medio de un acto ilegal y que no se pretende sancionar.<\/p>\n<p>Y de la persona a la que le pagamos para<br \/>\nser Presidente del Pa\u00eds\u2026 Ser mencionado\/a en la ma\u00f1anera es el lujo de hoy. Lo<br \/>\nque se diga da nota y comentarlo basta. Listos\/as para empezar de nuevo en el<br \/>\n24, ahorita estamos en campa\u00f1a, la m\u00e1s larga de la historia, 6 a\u00f1os\u2026<br \/>\nAcostumbrados a sus ocurrencias y desfiguros ya nadie se acuerda que hubo quien<br \/>\nanunci\u00f3 que ser\u00eda \u201cun peligro para M\u00e9xico\u201d y mejor le seguimos broma por broma,<br \/>\npelea por pelea, quienes no sabemos; mientras que quienes saben le corrigen la<br \/>\nplana a cada idea sin sentido y se alivian si le baja una rayita al mal ya<br \/>\ngenerado.<\/p>\n<p>Algunos apuntes cient\u00edficos. En los<br \/>\nSetentas hubo muchos estudios importantes sobre la forma en que las personas<br \/>\nenfrentamos los circunstancias y retos de nuestra vida. Surgieron entonces<br \/>\ndiversas explicaciones que siguen teniendo utilidad en la ciencia y profesi\u00f3n<br \/>\nde la psicolog\u00eda y otras \u00e1reas sociales. Entre ellas se hablaba del miedo al<br \/>\nfracaso y la expectativa de \u00e9xito como una manera de entender la dedicaci\u00f3n y<br \/>\ncondici\u00f3n emocional de personas que pod\u00edan desarrollarse en distintas<br \/>\nactividades. El temor a fracasar ser\u00eda claramente un inhibidor de las acciones<br \/>\nnecesarias y una baja expectativa de \u00e9xito confirmar\u00eda la adecuaci\u00f3n de evitar<br \/>\nsituaciones que nos impusieron retos desde el inicio percibidos como<br \/>\ninsuperables.<\/p>\n<p>Incluso se lleg\u00f3 a plantear el miedo al<br \/>\n\u00e9xito, esto para explicar que pueda ocurrir que teniendo circunstancias y medios<br \/>\npropicios algunas personas no realizan actividades que son percibidas como<br \/>\nsocialmente deseables, esto frente al escenario de las consecuencias que<br \/>\nrepresentar\u00edan logros como terminar una carrera, acceder a un puesto o lograr<br \/>\nuna posici\u00f3n laboral o deportiva.<\/p>\n<p>La psicolog\u00eda ha encontrado algunos<br \/>\nprocesos en los que la forma natural de sentir y reaccionar al miedo se ve<br \/>\nafectada gravemente a lo largo de circunstancias, como en el desamparo<br \/>\naprendido, o del desarrollo en su conjunto, como en el apego desorganizado. Sin<br \/>\nentrar a minucias t\u00e9cnicas, parece que las personas pueden aprender a<br \/>\nresignarse al miedo, por encontrar que no hay manera de enfrentarlo, y entonces<br \/>\nya ni pelean, ni huyen, y casi parece que ni sienten, o llegan a un estado de<br \/>\ndesorganizaci\u00f3n tal que muestran habituales conductas err\u00e1ticas frente a las<br \/>\npersonas y situaciones, pues no lograron adquirir una forma diferenciada de<br \/>\nactuar, ya que crecieron viviendo el miedo y el alivio a partir de una misma<br \/>\nfuente.<\/p>\n<p>Circunstancias extremas llegan a producir<br \/>\neso, y nos dejan a la vista la importancia de cuidar nuestras formas de<br \/>\nadaptarnos y la certeza en las personas que nos rodean; como naci\u00f3n tambi\u00e9n<br \/>\npodemos sacar algo ilustrador en ello; ya que normalizar todo proceso<br \/>\natemorizante o mantener la confianza en personas que usan el poder de manera<br \/>\nerr\u00e1tica puede generar un deterioro creciente en nuestra capacidad de actuar<br \/>\nfrente a lo que debe ser eliminado o mejorado, as\u00ed como nuestra prudencia en la<br \/>\ndecisi\u00f3n de darle el poder a personas que no ven en ello una oportunidad de<br \/>\navanzar hacia un mejor estatus de vida a nuestra gente.<\/p>\n<p>As\u00ed que el buen Chico Che, el apreciado<br \/>\ntabasque\u00f1o a quien me refer\u00ed en los primeros p\u00e1rrafos, tal vez sin querer, nos<br \/>\ndej\u00f3 un alegre instrumento para reaccionar al miedo. Y caso a caso, sugiero,<br \/>\npodemos evaluar si conviene.<\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Temblar, Accionar o Bailar<\/p>\n","protected":false},"author":1112,"featured_media":37168,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"tdm_status":"","tdm_grid_status":"","footnotes":""},"categories":[25],"tags":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/22378"}],"collection":[{"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1112"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=22378"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/22378\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":37167,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/22378\/revisions\/37167"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/media\/37168"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=22378"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=22378"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=22378"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}