{"id":22294,"date":"2022-07-13T00:00:00","date_gmt":"2022-07-13T06:00:00","guid":{"rendered":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/blog\/los-amantes"},"modified":"2024-02-23T13:16:38","modified_gmt":"2024-02-23T19:16:38","slug":"los-amantes","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/opiniones\/los-amantes","title":{"rendered":"Los amantes&#8230;"},"content":{"rendered":"<p><b>Por: Cristina Pad\u00edn.<\/b><\/p>\n<p>Se par\u00f3 la vida, se apag\u00f3. Puso el punto y el final el coraz\u00f3n de 97 a\u00f1os de la se\u00f1ora Teresa. La que naci\u00f3 a primeros del siglo XX, la que conoci\u00f3 una infancia sin tablet y con no demasiadas onzas de chocolate. Se fue Teresa: fr\u00e1gil, arrugada, mil ciento y m\u00e1s historias en su mirada l\u00edquida, memoria ya deshilachada y quebradiza. Muri\u00f3 una mujer gallega: firme, fuerte, voz limpia y cada tradici\u00f3n tatuada sin tinta en mente y alma. <\/p>\n<p>Teresa se fue el martes\u2026<\/p>\n<p>Se fundi\u00f3 la luz, afirm\u00f3 la existencia que aquella era la \u00faltima p\u00e1gina. Consumi\u00f3 las horas nonagenarias en silencio y mucha serenidad el se\u00f1or Rogelio. Esposo de la se\u00f1ora Teresa. Se detuvo uno de los dos corazones que tantos a\u00f1os latieron juntos, y tard\u00f3 poco y menos en pararse el palpitar del otro. Falleci\u00f3 un anciano gallego, un abuelo de los que tanto abundan, estoico, trabajador, \u00edntegro. Falleci\u00f3 un hombre de ley, como hay que ser.<\/p>\n<p>Rogelio se ha ido hoy\u2026<\/p>\n<p>El pueblo despide a los que se amaron tanto. Los abuelos amantes se entierran juntos..<\/p>\n<p>Inspirada la historia en la que acaba de suceder en pueblo de mi abuela<br \/>A mi abuela<br \/>A los abuelos que se han ido y a los que siguen aqu\u00ed<br \/>A Galicia: lugar donde se vive genial, lugar de gentes fuertes y trabajadoras<br \/>A mi querido Luis<br \/>A las tradiciones<br \/>Hoy a cada tradici\u00f3n relacionada con san Ferm\u00edn<br \/>A lo que es verdad<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Por: Cristina Pad\u00edn.<\/p>\n","protected":false},"author":1025,"featured_media":37091,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"tdm_status":"","tdm_grid_status":"","footnotes":""},"categories":[25],"tags":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/22294"}],"collection":[{"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1025"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=22294"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/22294\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":37090,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/22294\/revisions\/37090"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/media\/37091"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=22294"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=22294"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=22294"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}