{"id":22056,"date":"2022-06-23T00:00:00","date_gmt":"2022-06-23T06:00:00","guid":{"rendered":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/blog\/mente-sana-2"},"modified":"2024-02-23T13:03:21","modified_gmt":"2024-02-23T19:03:21","slug":"mente-sana-2","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/opiniones\/mente-sana-2","title":{"rendered":"Mente Sana\u2026"},"content":{"rendered":"<p><b>Por: Jorge Valladares S\u00e1nchez.*<\/b><\/p>\n<p><b>Correo: dr.jorge.valladares@gmail.com<\/b><br \/><b>@dr.jorge.valladares \/ \u202a@DrJValladares \u202c\u202c<\/b><br \/><b>En Facebook y en Youtube: Dr. Jorge Valladares.<\/b><\/p>\n<p><b><\/b><\/p>\n<blockquote><p><b>Mente Sana\u2026<\/b><br \/><i>Nuestros Hijos\/as en el Deporte<\/i><\/p><\/blockquote>\n<p><i><\/i><\/p>\n<\/p>\n<p>Considero que los \u201cdichos\u201d son uno de los mejores<br \/>\nmedios did\u00e1cticos de que disponemos, a\u00fan ahora, para facilitar la comprensi\u00f3n y<br \/>\nmemoria, y con ello la transmisi\u00f3n de organizadores para lo que vamos entendiendo.<br \/>\nAs\u00ed que procuremos decirlos bien, je.<\/p>\n<p>Uno que permite focalizar el sentido y la importancia<br \/>\nde la actividad f\u00edsica y los deportes en la vida y en la formaci\u00f3n es el que<br \/>\nindica \u201cmente sana en cuerpo sano\u201d; que para nuestros tiempos se emplea<br \/>\nasumiendo que refleja la atenci\u00f3n y acci\u00f3n que debemos disponer a nuestra<br \/>\ndimensi\u00f3n f\u00edsica para que la mental se mantenga en un punto deseable; o un<br \/>\nsimple lugar com\u00fan que, de cuando en cuando, mencionamos al volvernos a<br \/>\ninscribir al gimnasio o recordarle a alguien que debe aplicarse a hacer alguna<br \/>\nforma de ejercicio.<\/p>\n<p>Esa frase atribuida (parece que inadecuadamente) a<br \/>\nPlat\u00f3n, ten\u00eda otro sentido originalmente, cuando las S\u00e1tiras de Juvenal, en la<br \/>\nRoma de inicios de la era cristiana, afirmaban: \u201cOrandum est ut sit mens sana<br \/>\nin corpore sano\u201d (Se debe orar que se nos conceda una mente sana en un cuerpo<br \/>\nsano), refiriendo m\u00e1s al fortalecimiento de la virtud y el esfuerzo, en medio<br \/>\nde diversas tentaciones que el cuerpo tiene al alcance como la comida y el<br \/>\ndescanso.<\/p>\n<p>Finalmente, el punto es que partiendo de fortalecer<br \/>\nnuestra voluntad a partir de actitudes o actividades, podemos alcanzar un<br \/>\nequilibrio; cuya ruta cada vez queda menos clara para los padres en el proceso<br \/>\nde propiciar el desarrollo integral de sus hijos\/as, a quienes el ritmo de la<br \/>\nvida les pone cada vez menos requerimientos, dada la multiplicidad de elementos<br \/>\nresueltos y los dispositivos para lograr los que les falten.<\/p>\n<p>En mi memoria est\u00e1 una clasificaci\u00f3n sencilla, estar<br \/>\nde flojo (fodongo si era cr\u00f3nico), estar activo, hacer ejercicio (educaci\u00f3n<br \/>\nf\u00edsica si era en la escuela, correr o una rutina en casa) y practicar alg\u00fan<br \/>\ndeporte. Hoy se ha desarrollado a tal grado la ciencia y t\u00e9cnica de la<br \/>\nactividad f\u00edsica que existen una amplia variedad de estados en que se divide<br \/>\ncada una de mis categor\u00edas.<\/p>\n<p>Esta vez quiero referirme a una dimensi\u00f3n poco<br \/>\nabordada de los derechos para humanos que abordo cada tercera semana del mes:<br \/>\nlo que toca al espacio de las disciplinas deportivas. Incluso quienes poca<br \/>\nrelaci\u00f3n tenemos con ese mundo o no llegamos a tener la aspiraci\u00f3n de<br \/>\ndesarrollamos en un equipo o competencia tenemos a la vista una serie de<br \/>\nestereotipos y costumbres que es importante desglosar y focalizar en su<br \/>\ndimensi\u00f3n social y personal.<\/p>\n<p>En pel\u00edculas, programas y una u otra experiencia queda<br \/>\na la vista la imagen de ese entrenador\/a exigente que, para espabilar a sus<br \/>\nalumnos o impulsar a sus atletas a un desempe\u00f1o m\u00e1ximo, se torna en una versi\u00f3n<br \/>\ncaricaturesca de sargento, grit\u00f3n, exigente y hasta agresivo o tir\u00e1nico. As\u00ed<br \/>\ncomo la imagen de ese\/os padres que buscan continuar una tradici\u00f3n familiar o,<br \/>\nincluso, realizarse a trav\u00e9s de los \u00e9xitos que el potencial del hijo\/a permiten<br \/>\nproyectar.<\/p>\n<p>La pregunta que me ha hecho mi buen amigo, Luis<br \/>\nQuintal, ya conocido como El Zar de los Deportes, gira en torno al respeto a<br \/>\nlos derechos humanos de las personas, ni\u00f1os\/as y mayores, cuando tienen una<br \/>\ndedicaci\u00f3n intensa al deporte y requieren interactuar en esas y otras<br \/>\nrelaciones; esto para una amable entrevista en SIPSE Televisi\u00f3n, donde \u00e9l comparte<br \/>\nsus saberes. Espec\u00edficamente: \u00bfqu\u00e9 derecho tienen nuestros ni\u00f1os\/as frente a<br \/>\nestas formas rudas de exigencia de entrenadores\/as y padres\/madres?<\/p>\n<p>Tenemos a la vista casos graves, y consecuencias<br \/>\npeores, del bullying, el maltrato diverso a los ni\u00f1os\/as por parte de adultos<br \/>\n(sea por inconciencia o francas patolog\u00edas o sociopat\u00edas) y discriminaciones de<br \/>\nlas m\u00e1s diversas y grotescas en m\u00faltiples escenarios y condiciones; lo cual<br \/>\nmultiplica ampliamente cuando nuestros hijos\/as tienen en una actividad formativa<br \/>\no de competencia cifrados sus sue\u00f1os o por lo menos su \u00e9xito en una etapa de su<br \/>\ncrecimiento. M\u00e1s grave en cuanto menos recursos podemos brindarles para contar<br \/>\ncon el equipo, entrenamiento y oportunidades que les allanen el camino. Y peor<br \/>\na\u00fan cuando esta formaci\u00f3n requiere que en entrenamientos y competencias<br \/>\nnuestros hijos\/as queden bajo el cuidado o tutela, aunque sea breve, de<br \/>\npersonas ajenas a la familia.<\/p>\n<p>\u00bfHasta d\u00f3nde la virtud deportiva requiere o se forma a<br \/>\npartir de una exigencia permanente, en qu\u00e9 momento se vuelve excesiva o<br \/>\nabusiva? \u00bfCu\u00e1l es la forma en que ser \u201cduro\u201d en el entrenamiento y en el trato<br \/>\nal deportista en formaci\u00f3n efectivamente tiene un impacto en el temple y d\u00f3nde<br \/>\nes innecesario o mera manifestaci\u00f3n de un estilo err\u00e1tico o el desahogo de la<br \/>\npersonalidad o patolog\u00eda de la persona a cargo?<\/p>\n<p>Procedo a plantear algunos elementos que pueden<br \/>\nconsiderarse, si bien la decisi\u00f3n progresiva y final est\u00e1 en la familia, que<br \/>\nsabe escuchar y acompa\u00f1ar a sus integrantes en sus elecciones y aprovechamiento<br \/>\nde oportunidades dentro de un equilibrio personal y colectivo sanos.<\/p>\n<p>En principio, s\u00ed, podemos procurar la sanidad de la<br \/>\nmente al tomar decisiones sobre cu\u00e1nto exigirle al cuerpo. Ense\u00f1ar a nuestros<br \/>\nhijos\/as (si es que nosotros como padres lo hemos asimilado) que los deseos son<br \/>\nun punto de partida, los sue\u00f1os la inspiraci\u00f3n, as\u00ed como las metas el camino a<br \/>\ntrav\u00e9s del cual transita su posible realizaci\u00f3n. Que antes y a la par de<br \/>\ncualquier deseo, sue\u00f1o o meta, est\u00e1 la dignidad y la integralidad.<\/p>\n<p>Prevenirles sobre lo que diferencia la dureza de la<br \/>\nvejaci\u00f3n, y ense\u00f1arles a solicitar respeto sobre este y cualquier escenario,<br \/>\nante estas y cualesquiera otras personas y ofrecerles y cumplir el respaldo con<br \/>\nel que siempre contar\u00e1n, que ir\u00e1 sanamente acompa\u00f1ado de conversaci\u00f3n y<br \/>\ncumplimiento de compromisos.<\/p>\n<p>Darles a probar, regularles las actividades<br \/>\nbalanceadas y asegurar que encuentren una combinaci\u00f3n personalmente adecuada<br \/>\ndel deporte con el estudio, la cultura, la recreaci\u00f3n, el descanso, la<br \/>\nconvivencia y la socializaci\u00f3n. Y brindar el reconocimiento en cada una de esas<br \/>\nesferas, partiendo de la posibilidad de que todas sean parte de las actividades<br \/>\nque la familia practica y valora. Y como punto dif\u00edcil, pero gradualmente<br \/>\naccesible, que la vida se va definiendo tanto en los logros como en los<br \/>\nfracasos, ninguno de los cuales es definitivo, pero s\u00ed cada uno compartible,<br \/>\nformativo y disfrutable.<\/p>\n<p>Un tercer elemento inicial est\u00e1 en la involucraci\u00f3n de<br \/>\nlos padres con la actividad, de manera que se conozca a detalle a los<br \/>\ncompa\u00f1eros\/as, al equipo de entrenamiento, las reglas que aplican, las<br \/>\ncondiciones de las instalaciones y actividades y estar presente y positivamente<br \/>\nvigilante en la mayor cantidad posible de momentos, para asegurar saber lo<br \/>\nnecesario, prevenir todo lo posible y acompa\u00f1ar todo lo positivo.<\/p>\n<p>La complejidad del tema se matiza en sus diversas<br \/>\naristas. La relevancia que llega a tomar el deporte en la vida de algunas<br \/>\nfamilias; el dep\u00f3sito de esperanzas y confianza en los\/as entrenadores; la<br \/>\nfalta de claridad sobre el equilibrio entre derechos, derechos humanos y<br \/>\nresponsabilidades; las incertidumbres en el ejercicio de la responsabilidad<br \/>\nformativa de la familia; los recursos limitados y los niveles exacerbados de<br \/>\ncompetencia que pueden haber en algunas circunstancias y disciplinas.<\/p>\n<p>Sobre la relevancia podemos poner puntos de referencia<br \/>\nen dos sentidos. El primero es que as\u00ed como ninguna actividad puede<br \/>\ndesarrollarse al grado de la fractura f\u00edsica o ya con ella presente, ninguna<br \/>\nmedalla o nivel amerita arriesgar la dignidad, ni compensa la p\u00e9rdida de<br \/>\nautoestima. El deporte, su nivel deseado y la dedicaci\u00f3n a \u00e9l tienen que estar<br \/>\nclaramente anclados en el deseo de quien lo practica, no de las personas<br \/>\nalrededor, incluyendo a la familia. Un chico\/a dando su m\u00e1ximo esfuerzo y<br \/>\ndisfrutando en cada avance es una maravilla, pero exigi\u00e9ndose por motivos<br \/>\najenos a s\u00ed mismo\/a o dejando de lado actividades de la edad, es una clara<br \/>\nse\u00f1al de alarma.<\/p>\n<p>Sin duda, hay un elemento de afinidad inicial, o no,<br \/>\nen cuanto a la confianza que le podemos tener a un entrenador\/a, as\u00ed como<br \/>\ninfluye la capacidad que tenemos de elegirle, frente a la circunstancia de que<br \/>\nno est\u00e9 en nuestras manos hacerlo. Ya estando en una relaci\u00f3n, debemos apoyar y<br \/>\nacompa\u00f1ar todo el proceso, un poco por vigilancia, un mucho por estar en apoyo<br \/>\nde nuestro hijo\/a y lo que falte para asegurar que el desempe\u00f1o est\u00e1 siendo el<br \/>\nadecuado. Sea el mejor, sea buena persona o incluso sea una figura importante<br \/>\npara nuestro\/a hijo, siempre es alguien ajeno, con todo el potencial de riesgo<br \/>\nque ello implica; y no descuidar la distancia profesional que se debe mantener.<br \/>\nNing\u00fan contacto f\u00edsico es necesario, en particular si es fuera de la vista de<br \/>\notros adultos; ninguna burla, ofensa o groser\u00eda es \u00fatil en el proceso:<br \/>\ndescribir acciones, exigir el esfuerzo y usar adecuadamente la voz es lo que<br \/>\nsirve en la gu\u00eda del esfuerzo. Escuchemos y ense\u00f1emos a nuestros hijos a hablar<br \/>\nasertivamente de lo que sucede en los entrenamientos, a cumplir y se\u00f1alar, a<br \/>\nagradecer y a pedir.<\/p>\n<p>El uso del t\u00e9rmino derechos humanos se ha vuelto tan<br \/>\ncom\u00fan que todav\u00eda no acababa de entenderse en las instituciones cuando ya se<br \/>\nestaba distorsionando su uso en las calles. Por ello prefiero decir derechos<br \/>\npara humanos en cuanto a la idea de que hay ciertas bases de lo natural a<br \/>\nnuestra condici\u00f3n humana, que aun puestos en tratados, no nos ilustran m\u00e1s que<br \/>\nlo que una buena reflexi\u00f3n y pl\u00e1tica nos permitir\u00eda enfocar si somos personas<br \/>\nmaduras y bien intencionadas. M\u00e1s adelante apuntar\u00e9 algunos aspectos que se han<br \/>\nestablecido formalmente como gu\u00eda; baste aqu\u00ed dejar a la vista que aspirar a<br \/>\nestar en un equipo, calificar en competencias, ser seleccionado o ganar una<br \/>\nmedalla no est\u00e1 en conflicto con las condiciones de recibir respeto, un trato<br \/>\nigualitario (no discriminatorio) y justicia en el acceso a oportunidades y<br \/>\nreconocimiento de m\u00e9ritos. Aplica el concepto de que los derechos, estos, son<br \/>\ninalienables: no pueden separarse de la condici\u00f3n de ser personas; ning\u00fan<br \/>\naspecto del deporte practicado puede condicionar tolerancia en este sentido. Y<br \/>\ns\u00ed, como padres lo sabemos, aunque nos cueste mucho lograrlo: nuestros hijos\/as<br \/>\ntienen que ser crecientemente responsables en la actividad a la que elijan<br \/>\ndedicarse. El deseo de participar debe refrendarse con la resistencia a las<br \/>\ndificultades iniciales y la dedicaci\u00f3n suficiente para que la inversi\u00f3n sea<br \/>\nformativa.<\/p>\n<p>En art\u00edculos previos, que amablemente <b>La Revista Peninsular<\/b> ha compartido, he<br \/>\ndesarrollado aspectos importantes de la incertidumbre que acompa\u00f1a a la<br \/>\nparentalidad. En este caso se manifiesta en mayor medida cuanta menos<br \/>\nexperiencia tenemos con el deporte, cuantos menos recursos disponemos para<br \/>\napoyar a nuestros hijos y cuanto m\u00e1s anhelamos verles triunfar o incluso<br \/>\naspiramos a que sea esa su v\u00eda de realizaci\u00f3n o compensaci\u00f3n de otras \u00e1reas en<br \/>\nlas que no les ha ido bien. Si adem\u00e1s tenemos a nuestro hijo\/a en una<br \/>\ndisciplina de alta exigencia o competencia las cosas se nos complican a diario<br \/>\no con cada nivel o reto. Algunas ideas que pueden servir: el desempe\u00f1o es de<br \/>\n\u00e9l\/ella, a ti te toca apoyar hasta donde puede la familia y acompa\u00f1ar a lo<br \/>\nm\u00e1ximo, el resultado no es tuyo; conversar de lo deseado, lo avanzado y lo<br \/>\nimportante, siempre sirve; y\u2026 cualquier paso es positivo si se vive en familia,<br \/>\nsea \u00e9xito o error, lo m\u00e1s valioso es que forma experiencia y convivencia.<\/p>\n<p>El nivel de competencia existente no es el punto<br \/>\nprincipal del desgaste o satisfacci\u00f3n que se pueda tener con el \u00e9xito o del<br \/>\nefecto de la frustraci\u00f3n que ocurra. Lo que s\u00ed hace la diferencia es cu\u00e1nto<br \/>\naprende nuestro hijo\/a a identificar la relevancia de la disciplina para su<br \/>\npersona, la conexi\u00f3n entre su dedicaci\u00f3n y sus avances, la existencia de<br \/>\nfactores no controlables y que luego de una etapa viene otra, as\u00ed que vivir<br \/>\nintensamente la actual es correcto, como tambi\u00e9n la expectativa y paso a la<br \/>\nsiguiente es sana.<\/p>\n<p>Una nota adicional, pensando en que s\u00ed hay padres que<br \/>\npierden el piso (o al menos se marean) cuando ven un talento excepcional en sus<br \/>\nhijos\/as\u2026 S\u00f3lo como ilustraci\u00f3n menciono que existe una organizaci\u00f3n llamada<br \/>\n\u201cCentro de Deporte y Derechos Humanos\u201d, ubicada en pa\u00edses europeos, hace el<br \/>\nplanteamiento de que en buena medida puede considerarse que cuando a un ni\u00f1o\/a<br \/>\naccede a un programa de alto rendimiento est\u00e1 en riesgo de pasar por algunas de<br \/>\nlas pr\u00e1cticas m\u00e1s extremas del trabajo infantil. Planteamiento interesante, que<br \/>\nconviene revisar en detalle en su sitio web es.sporthumanrights.org, donde<br \/>\nincluso nos comparten el llamado Libro Blanco del Trabajo Infantil en los<br \/>\nDeportes, para la protecci\u00f3n de los derechos de los ni\u00f1os\/as atletas.<\/p>\n<p>Hasta ah\u00ed algunas ideas para el manejo de una<br \/>\nparticipaci\u00f3n deportiva sana, que logr\u00e9 el m\u00e1ximo en el cuerpo y lo<br \/>\ncorrespondiente en la mente de nuestros hijos\/as. Es importante ponderar que<br \/>\nmediante los deportes aprendemos la consecuci\u00f3n de objetivos colectivos, la<br \/>\nhonestidad, la unidad y el respeto, especialmente el respeto de la diversidad y<br \/>\nla valoraci\u00f3n del esfuerzo propio y ajeno.<\/p>\n<p>Tanto las Naciones Unidas como el Comit\u00e9 Ol\u00edmpico<br \/>\nInternacional cuentan con documentos base que postulan objetivos similares. La<br \/>\nDeclaraci\u00f3n Universal de Derechos Humanos y la Carta Ol\u00edmpica proh\u00edben la<br \/>\ndiscriminaci\u00f3n en todas sus formas. La Declaraci\u00f3n hace hincapi\u00e9 adem\u00e1s en la<br \/>\nuniversalidad e interconexi\u00f3n de los derechos humanos y promueve condiciones de<br \/>\nvida que nos permiten vivir con dignidad e igualdad. Estos principios tambi\u00e9n<br \/>\nse reflejan en la Carta Ol\u00edmpica, que insiste en el juego limpio y el respeto<br \/>\nen el deporte. Hay filosof\u00eda y est\u00e9tica que se comparten entre estos dos<br \/>\nsectores de nuestra vida.<\/p>\n<p>De hecho, los Juegos Ol\u00edmpicos han sido por siglos y<br \/>\nsiglos la m\u00e1xima aspiraci\u00f3n de muchas\/os deportistas, y \u00bfc\u00f3mo no?, si su origen<br \/>\nes aut\u00e9nticamente una consagraci\u00f3n a lo divino, con el m\u00e1ximo de los talentos<br \/>\nque hubiera en esa decena de siglos que se iniciaron mucho antes de nuestro a\u00f1o<br \/>\nCero y lo siguieron buen tiempo despu\u00e9s. Ya en el Siglo XIX se estableci\u00f3 la<br \/>\nversi\u00f3n moderna de los mismos, que se inspiran en el lema: \u201cCitius, altius,<br \/>\nfortius\u2019 (m\u00e1s r\u00e1pido, m\u00e1s alto, m\u00e1s fuerte), que sin duda refleja no s\u00f3lo el<br \/>\nesp\u00edritu deportivo, sino la ruta que frecuentemente anhelamos para nuestros<br \/>\nhijos\/as.<\/p>\n<p>Aunque reitero mi planteamiento de que tal lema se<br \/>\nejerza sobre una base de \u201cm\u00e1s seguro\/a, m\u00e1s adaptable, m\u00e1s eficiente\u201d, que en<br \/>\nsuma significa M\u00e1s Autosuficiente. Como padres y adultos, mantengamos la<br \/>\naspiraci\u00f3n de una mente sana que permita el respeto por nuestros hijos en el<br \/>\ndeporte y su \u00f3ptimo aprovechamiento y disfrute.<\/p>\n<p>&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;<br \/><b>*Jorge Valladares S\u00e1nchez<\/b><br \/>Pap\u00e1,<br \/>\nCiudadano, Consultor.<br \/>Doctor<br \/>\nen Derechos Humanos.<br \/>Doctor<br \/>\nen Ciencias Sociales.<br \/>Psic\u00f3logo<br \/>\ny Abogado<br \/>Representante<br \/>\nde Nosotrxs, A.C. en Yucat\u00e1n<\/p><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Nuestros Hijos\/as en el Deporte<\/p>\n","protected":false},"author":1112,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"tdm_status":"","tdm_grid_status":"","footnotes":""},"categories":[25],"tags":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/22056"}],"collection":[{"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1112"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=22056"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/22056\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":36866,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/22056\/revisions\/36866"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=22056"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=22056"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=22056"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}