{"id":21864,"date":"2022-06-01T00:00:00","date_gmt":"2022-06-01T06:00:00","guid":{"rendered":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/blog\/el-mundo-al-reves-2"},"modified":"2024-02-23T12:54:27","modified_gmt":"2024-02-23T18:54:27","slug":"el-mundo-al-reves-2","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/opiniones\/el-mundo-al-reves-2","title":{"rendered":"El Mundo al Rev\u00e9s"},"content":{"rendered":"<p><b>Por: Jorge Valladares S\u00e1nchez.*<\/b><\/p>\n<p><b>En Facebook y en Youtube: Dr. Jorge Valladares.<\/b><\/p>\n<p><b><\/b><\/p>\n<blockquote><p><b>El Mundo al Rev\u00e9s<\/b><br \/><i>Desde el Carajo Escribo\u2026<\/i><\/p><\/blockquote>\n<p><i><\/i><\/p>\n<\/p>\n<p>Hay momentos, d\u00edas, periodos y hasta<br \/>\n\u00e9pocas en que no queda otra m\u00e1s que afirmar que estamos en el mundo al rev\u00e9s, y<br \/>\nen la mayor\u00eda de los casos, aunque pueda sonar, no resulta divertido. Ya s\u00e9, para<br \/>\npoder notarlo es necesario haber vivido, o al menos imaginado, la otra versi\u00f3n<br \/>\nde ese mundo, la \u201cnormal\u201d.<\/p>\n<p>Muchos pap\u00e1s y mam\u00e1s en las redes o<br \/>\nconversaciones se pueden lamentar que les toc\u00f3 vivir a merced de la voluntad de<br \/>\nsus padres, haber alucinado con el momento de poder ejercer todo ese poder con<br \/>\nsus hijos, pero encontrarse actualmente nuevamente a merced, de su descendencia.<br \/>\nUna verdadera revoluci\u00f3n entre \u00e9pocas, que mantuvo del lado feo de la ecuaci\u00f3n<br \/>\na quienes pasaron de un rol a otro en ese tr\u00e1nsito.<\/p>\n<p>Hablando de periodos, digamos sexenios, a<br \/>\nmuchos mexicanos\/as nos toc\u00f3 vivir y saber del presidencialismo extremo, de lo<br \/>\nintocable que pod\u00eda ser un Presidente de la Rep\u00fablica, al grado de poner en<br \/>\nzozobra la vida de cualquier persona que osara cuestionar o insultar al titular<br \/>\nde ese poder. La accidentada postulaci\u00f3n de Zedillo inici\u00f3 el giro hacia la<br \/>\nexposici\u00f3n total de quien ocupara la silla y se cristaliz\u00f3 con Fox participando<br \/>\nen programas de comedia, exponi\u00e9ndose a los retos y sketches de Adal Ramones y animando<br \/>\neste esp\u00edritu de comicidad que desde entonces impera en la pol\u00edtica. Y as\u00ed Fox<br \/>\npudo ser llamado por cualquiera hocic\u00f3n, Calder\u00f3n borracho, Pe\u00f1a pendejo y hoy<br \/>\nL\u00f3pez es llamado de diversas maneras, la m\u00e1s atinada a mi parecer: el Bulto,<br \/>\ncomo le define \u00c1ngel Verduzco.<\/p>\n<p>El giro adicional en este sexenio ha sido<br \/>\nque los insultos desde la presidencia hacia la ciudadan\u00eda pasaran de los hechos<br \/>\na las palabras. Sin duda podemos hallar decenas de graves agravios cometidos en<br \/>\nel ejercicio del poder que concedimos a cada personaje que ha ocupado la tan<br \/>\ndeseada silla. Pero que un Presidente dirija p\u00fablicamente sus adjetivos<br \/>\nofensivos hacia sectores de la ciudadan\u00eda o mande al carajo a los mexicanos\/as<br \/>\nque no est\u00e9n de acuerdo con sus acciones o decisiones s\u00ed representa una<br \/>\nnovedad, una nueva \u00e9poca. Se supone que de las pocas compensaciones que tenemos<br \/>\nfrente a las corruptelas y da\u00f1o sistem\u00e1tico a nuestro patrimonio com\u00fan es<br \/>\ninsultarles nosotros o mandarles a donde se nos viniera en gana, al cabo que ni<br \/>\nse iban. Pero ahora es el mundo al rev\u00e9s.<\/p>\n<p>En el mundo un gobernante gobierna para<br \/>\ntoda la poblaci\u00f3n, o al menos dice hacerlo; en el mundo al rev\u00e9s, puede<br \/>\nseleccionar evento por evento qui\u00e9n es pueblo y quien adversario, y finalmente<br \/>\nignorar a ambos conjuntos. En el mundo un gobierno valora, planea, programa y<br \/>\nejecuta, o al menos simula hacerlo; en el mundo al rev\u00e9s lanza ocurrencias cada<br \/>\nd\u00eda y deja que sus voceros y cr\u00edticos, en llamativo enfrentamiento, hagan el<br \/>\ntrabajo de analizar, demostrar lo insensato y proponer lo que s\u00ed tendr\u00eda<br \/>\nsentido y el modo de lograrlo. En el mundo el ejercicio de gobierno y la<br \/>\ndiplomacia es un proceso cuidadoso, multi agencia, de di\u00e1logo, negociaci\u00f3n y<br \/>\nconciliaciones; en el mundo al rev\u00e9s son mensajes en redes electr\u00f3nicas o<br \/>\nfrases repetidas en un espacio de propaganda.<\/p>\n<p>En el mundo una autoridad que acusa tiene<br \/>\nque probar, si justifica en la corrupci\u00f3n una decisi\u00f3n, aplica la ley a quien<br \/>\nse demuestre corrupto; si le piden que demuestre planeaci\u00f3n o previsi\u00f3n de<br \/>\nimpacto, muestra los estudios correspondientes, si le acusan de corrupci\u00f3n o<br \/>\nerrores muestra datos para rebatir, si se dice honesta, entrega la informaci\u00f3n<br \/>\nque la ciudadan\u00eda pide. En el mundo al rev\u00e9s la autoridad se queda en los<br \/>\nadjetivos y no aplica la ley, decide caso a caso con su simple voluntad quien<br \/>\nes de confianza y quien es culpable, afirma que es mentira cualquier acusaci\u00f3n<br \/>\ny convierte al mensajero o solicitante en el culpable de cualquier error que se<br \/>\nle se\u00f1ale o ignora cualquier petici\u00f3n con la misma t\u00e9cnica; y si le piden informaci\u00f3n,<br \/>\nresponde arengas y adjetivos, en vez de documentos y datos.<\/p>\n<p>En el mundo exigimos a nuestros empleados<br \/>\nque cumplan con su trabajo por el sueldo que reciben, que act\u00faen, que muestren<br \/>\nresultados, que respeten a quien les paga el sueldo. En el mundo al rev\u00e9s los<br \/>\ngobernados escuchan y dejan pasar lo que sea de quien emplean como gobernante,<br \/>\ncritican o justifican su falta de resultados, sin exigirle; aplauden los<br \/>\ninsultos o aceptan que, si creen que no son para ellos, son derecho de r\u00e9plica.<\/p>\n<p>En el mundo las personas valoramos las<br \/>\nacciones de quien gobierna de acuerdo con diversos factores y la relaci\u00f3n que<br \/>\ntenemos con cada acto; en el mundo al rev\u00e9s s\u00f3lo hay dos versiones, una<br \/>\ntotalmente en contra de todo, otra tan a favor como el eco con la voz que le<br \/>\nactiva.<\/p>\n<p>En el mundo una estrategia de seguridad,<br \/>\nuna pol\u00edtica p\u00fablica, tiene un diagn\u00f3stico, una propuesta de acciones y<br \/>\nrecursos, una capacitaci\u00f3n, ejecuci\u00f3n y seguimiento, para luego evaluar,<br \/>\nretroalimentar y ajustar. En el mundo al rev\u00e9s se anuncia la sustituci\u00f3n de<br \/>\nbalazos por abrazos, se cancelan los balazos, nunca se practica ning\u00fan abrazo y<br \/>\nse discute sobre la efectividad, como si realmente fuera la mera frase una<br \/>\nestrategia.<\/p>\n<p>En el mundo una transformaci\u00f3n se bautiza<br \/>\no se expone como resultado de un movimiento social, de a\u00f1os de lucha o<br \/>\nesfuerzo, de un giro en la forma de vida u organizaci\u00f3n social, cuando<br \/>\nefectivamente su nombre refleja que ocurri\u00f3 una independencia, una reforma o<br \/>\nuna revoluci\u00f3n. En el mundo al rev\u00e9s se denomina transformaci\u00f3n a algo que se<br \/>\npretende, aunque no suceda o incluso acent\u00fae el estatus previo.<\/p>\n<p>Ya en temporalidades menores, cada cual<br \/>\ntiene sus d\u00edas o momentos de vivir ese mundo al rev\u00e9s, pero tenemos vivencias<br \/>\ncomunes; humanos al fin. Situaciones como las siguientes nos generan a cada<br \/>\ncual en su momento la sensaci\u00f3n de que algo no estamos entendiendo en el juego<br \/>\nde la vida. Nos acostumbramos, de tanto que pasan, pero de tiempo en tiempo nos<br \/>\nquejamos de ello, pues sabemos que algo est\u00e1 funcionando mal y no podemos ser<br \/>\nquien est\u00e9 equivocado\/a.<\/p>\n<p>Si por afecto, comprensi\u00f3n o simple<br \/>\nsolidaridad accedes a prestarle dinero a alguien te desprendes de una cantidad<br \/>\nque normalmente no te sobra, ni deseas perder. Pasas en un primer momento por<br \/>\nescuchar, adem\u00e1s, las penas de otra persona y lo aceptas como una parte normal<br \/>\ndel ayudar, de ser humano, de ser buena persona. Pero en buena cantidad de<br \/>\ncasos acabas siendo t\u00fa &#8220;la mala persona&#8221; cuando a quien le prestaste<br \/>\nno se acuerda, no puede a tiempo o de plano no tiene intenci\u00f3n de devolver. <\/p>\n<p>Si le recuerdas: est\u00e1s mostrando tu<br \/>\ndesconfianza, tu desesperaci\u00f3n o  invitando a que te cuente la variedad de<br \/>\nsituaciones que \u201cexplican\u201d el olvido. Si esperabas que el dinero volviera en la<br \/>\nfecha comprometida: eres poco comprensivo, parece que de eso dependiera tu<br \/>\nalimentaci\u00f3n o abres el canal a escuchar los antiguos y nuevos problemas que<br \/>\nesa persona tiene y le hacen retrasarse y hasta estar necesitando m\u00e1s dinero<br \/>\nque antes. Y cuando empiezas a notar que no hay intenci\u00f3n o fecha de devoluci\u00f3n:<br \/>\nofendes, eres mezquino e invitas a que te bloqueen, insulten, evadan o la<br \/>\nrelaci\u00f3n se rompa. El mundo al rev\u00e9s. <\/p>\n<p>Si tienes un accidente automovil\u00edstico,<br \/>\ngenerado por la otra persona, viene necesariamente un d\u00eda u horas de<br \/>\nafectaci\u00f3n. En el mejor de los casos no hay un da\u00f1o f\u00edsico y &#8220;s\u00f3lo fue el<br \/>\nsusto, \u00a1qu\u00e9 bueno que no te pas\u00f3 nada&#8221;. Y en ese nada se incluye dejar de<br \/>\nhacer, reprogramar o retrasar lo que fuera que estuvieras a punto de realizar,<br \/>\nsin importar lo que sea. Y negociar lo que s\u00ed y el c\u00f3mo la aseguradora cubrir\u00e1<br \/>\nlos gastos, sin considerar los tiempos y p\u00e9rdidas secundarias. En algunas<br \/>\nocasiones te puede ir mejor si simplemente te retiras con el da\u00f1o recibido,<br \/>\npara no pasar por la discusi\u00f3n, inconvenientes y proceso de que sea reparado o<br \/>\ncompensado. El mundo al rev\u00e9s.<\/p>\n<p>Si eres v\u00edctima de un il\u00edcito, el presunto<br \/>\ndelincuente ser\u00e1 protegido por la ley (para eso fue creada) hasta que te ocupes<br \/>\ncon efectividad y en los t\u00e9rminos legales y con las usanzas institucionales de<br \/>\ndenunciar, contratar a un abogado, presentar pruebas, seguir un proceso por el<br \/>\ntiempo que el juzgador decida (a\u00f1os a veces), resistas las amenazas de quien te<br \/>\nvictim\u00f3 y de la gente con intereses en el asunto y entonces, tal vez, una de<br \/>\ncada cien ocasiones la ley permitir\u00e1 un castigo, que ni remotamente te compensa<br \/>\ntodo lo invertido, mucho menos el da\u00f1o recibido y con mucha suerte s\u00ed un gramo<br \/>\ndel orgullo invertido. El mundo al rev\u00e9s.<\/p>\n<p>Es esperable que uno no se meta en estos<br \/>\nmovimientos de rotaci\u00f3n del mundo voluntariamente; pero de vez en cuando la<br \/>\ncuriosidad nos puede hacer actuar contrario a la l\u00f3gica o la costumbre. En<br \/>\ncuanto a hacer lo que otra persona o &#8220;el mundo diga&#8221; estoy<br \/>\nfrecuentemente en la secci\u00f3n m\u00e1s baja de la tabla de posiciones. Sin embargo<br \/>\nesta vez acepto seguir una indicaci\u00f3n: le tom\u00e9 la palabra a Andr\u00e9s Manuel y me<br \/>\nfui al carajo. Nada tiene que ver que sea de la persona a la que empleamos como<br \/>\nPresidente; me motiva la curiosidad, lo novedoso de la situaci\u00f3n y el gusto de<br \/>\ncompartir la experiencia en este art\u00edculo que La Revista tiene la amabilidad de<br \/>\ndifundir.<\/p>\n<p>Nunca antes le he comprado los adjetivos<br \/>\nen los que encapsula a quienes difieran en alg\u00fan punto, por m\u00e1s que he diferido<br \/>\nen muchos. Ni \u201caspiracionista\u201d (palabra inexistente) por andar flotando en la<br \/>\nclase media; ni seudo ambientalista, por darme cuenta del da\u00f1o que est\u00e1 provocando<br \/>\ncon un tren y otras ocurrencias que nadie pidi\u00f3; ni conservador por entender<br \/>\nque destrucci\u00f3n nada tiene que ver con transformaci\u00f3n; ni golpista por<br \/>\nconsiderar miserable a quien medra con la enfermedad de ni\u00f1os; ni traidor por<br \/>\nver las trampas que ejecutan en el congreso quienes no nos representan&#8230; Lo<br \/>\nque diga, repita y se invente no me aplica ni afecta, salvo en lo insultante<br \/>\nque resulta que en ello se entretenga habiendo tantas necesidades sobre las<br \/>\ncuales gobernar.<\/p>\n<p>Yo s\u00ed creo que tener m\u00e9dicos en donde se<br \/>\nrequieran, cualquiera que sea su origen, puede ser bueno para la gente, pero<br \/>\nveo claramente la corruptela y enga\u00f1o pol\u00edtico que representa en este caso; y<br \/>\ns\u00e9 que lo har\u00e1, y en ello disimular\u00e1 que lejos de cumplir sus promesas en esta<br \/>\n\u00e1rea, ha puesto a la gente en un estado peor a la precariedad existente. As\u00ed<br \/>\nque, aunque no sea el error m\u00e1s grave en el cual diferir, le tom\u00e9 la palabra,<br \/>\nme puse el saco y me fui muy contentito al carajo, en esta ocasi\u00f3n.<br \/>\nVoluntariamente, poniendo por un d\u00eda mi mundo al rev\u00e9s, ya que es sabido que<br \/>\nbasta con que te manden para que de inmediato te resistas a ir.<\/p>\n<p>Preferir\u00eda la chingada, tan mexicana como<br \/>\nbrillantemente expuso el buen Octavio, pero supongo que el riesgo de<br \/>\nconfusiones le hace no exponer su rancho a visitas indeseables.<\/p>\n<p>Conf\u00edo que \u00e9l sabe la versi\u00f3n popular que<br \/>\nindica que el carajo, adem\u00e1s de feo insulto cuando all\u00ed te mandan, es el punto<br \/>\nalto del barco al que ten\u00eda que irse alg\u00fan desafortunado navegante si as\u00ed lo<br \/>\nordenaba el capit\u00e1n como &#8220;castigo&#8221;, pero que a la vez cumpl\u00eda la<br \/>\nfunci\u00f3n de poder informar de riesgos o aproximaciones por su excelente posici\u00f3n<br \/>\npara visualizar.<\/p>\n<p>En mi visita me encontr\u00e9 con fideicomisos<br \/>\nque serv\u00edan a sectores importantes del pa\u00eds; a un sistema de salud que con sus<br \/>\ndefectos atend\u00eda a personas y les daba medicamentos que hoy mucho se extra\u00f1an;<br \/>\na muchas que antes eran buenas y confiables personas, pero dejaron de serlo<br \/>\ncuando cuestionaron al l\u00edder; a buena parte de la confianza que ten\u00edamos en el<br \/>\nej\u00e9rcito; los modestos avances ciudadanos en algunos temas fundamentales; y a<br \/>\nla creencia de que el gobierno est\u00e1 para protegernos de la delincuencia.<\/p>\n<p>A esa altura y distancia, me dio gusto ver<br \/>\nque el INE y los Institutos Electorales Estatales, a\u00fan no llegan por all\u00e1, cosa<br \/>\nextra\u00f1a dada la insistencia con la que a ellos y a la democracia se le han<br \/>\nabierto v\u00edas para llegar. Me dio mucha pena ver cu\u00e1nta esperanza de la<br \/>\nprometida para M\u00e9xico est\u00e1 y sigue llegando a ese breve espacio en el que<br \/>\nestuve. Me asust\u00f3, reconozco, ver que la educaci\u00f3n, con todo y sus<br \/>\nlimitaciones, ya est\u00e1 a la vista.<\/p>\n<p>Poniendo voluntariamente el mundo al<br \/>\nrev\u00e9s, quise dar curso a mi curiosidad de lo que se siente que a quien ocupa el<br \/>\npuesto p\u00fablico al que los mexicanos\/as m\u00e1s frecuentemente quisi\u00e9ramos mandar al<br \/>\ncarajo, sea quien nos mande, \u00a1e ir! Y estando all\u00ed tambi\u00e9n me di cuenta que<br \/>\nest\u00e1 tan lleno de esas pocas cosas que parec\u00edan empezar a ir bien, que parece<br \/>\nque de este lado ya poco queda, y dos a\u00f1os probable y lamentablemente alcancen<br \/>\npara completar el intento de poner este nuestro mundo mexicano al rev\u00e9s, en el<br \/>\ncarajo, antes de ver llegar el momento en que nos cumpla lo \u00fanico que muchos\/as<br \/>\ncreemos posible: que se vaya, \u00e9l solito y feliz, a su rancho.<\/p>\n<p><small>&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;<\/small><br \/><b><small>*Jorge<br \/>\nValladares S\u00e1nchez<\/small><\/b><br \/><small>Pap\u00e1, Ciudadano,<br \/>\nConsultor.<\/small><br \/><small>Doctor en Ciencias<br \/>\nSociales.<\/small><br \/><small>Doctor en Derechos<br \/>\nHumanos.<\/small><br \/><small>Especialista,<br \/>\nMaestro y Licenciado en Psicolog\u00eda<\/small><br \/><small>Licenciado en<br \/>\nDerecho<\/small><\/p><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Desde el Carajo Escribo\u2026<\/p>\n","protected":false},"author":1112,"featured_media":36687,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"tdm_status":"","tdm_grid_status":"","footnotes":""},"categories":[25],"tags":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/21864"}],"collection":[{"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1112"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=21864"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/21864\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":36686,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/21864\/revisions\/36686"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/media\/36687"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=21864"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=21864"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=21864"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}