{"id":21714,"date":"2022-05-16T00:00:00","date_gmt":"2022-05-16T06:00:00","guid":{"rendered":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/blog\/bufaladas"},"modified":"2024-02-23T12:48:22","modified_gmt":"2024-02-23T18:48:22","slug":"bufaladas","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/opiniones\/bufaladas","title":{"rendered":"Bufaladas"},"content":{"rendered":"<p><b>Por: Pascal Beltr\u00e1n del R\u00edo.<\/b><\/p>\n<\/p>\n<p>Se tiende a pensar que la cargada \u2013esa mexican\u00edsima<br \/>\ncostumbre pol\u00edtica\u2013 fue inventada con motivo del destape de Jos\u00e9 L\u00f3pez<br \/>\nPortillo. <\/p>\n<p>Es verdad, exist\u00eda en aquellos tiempos una<br \/>\norganizaci\u00f3n de peque\u00f1os propietarios rurales, adherida al PRI y encabezada por<br \/>\nel diputado sonorense Salom\u00f3n Faz S\u00e1nchez, que se encarg\u00f3 de arropar al reci\u00e9n<br \/>\nungido aspirante presidencial. <\/p>\n<p>Los B\u00fafalos, como se les conoc\u00eda, armaron el teatro<br \/>\npara hacer creer que la candidatura hab\u00eda surgido del pueblo y no por el dedazo<br \/>\nde Luis Echeverr\u00eda a favor de su amigo de infancia, quien, por cierto, ir\u00eda<br \/>\nsolo en la boleta de la elecci\u00f3n de 1976. <\/p>\n<p>Pero la bufalada es m\u00e1s vieja que eso. De hecho, su<br \/>\nantecedente m\u00e1s remoto est\u00e1 a punto de cumplir dos siglos. Fue la noche del 18<br \/>\nde mayo de 1822, cuando una multitud se present\u00f3 en la casa de Agust\u00edn de<br \/>\nIturbide para pedirle que aceptara ser emperador de la naci\u00f3n reci\u00e9n<br \/>\nindependizada. No le llamaron entonces cargada, pero, en esencia, eso era. <\/p>\n<p>En su libro El imperio de Iturbide, el historiador<br \/>\nTimothy E. Anna relata que el contingente estaba formado por un regimiento de<br \/>\nCelaya, cuyo mando el libertador \u201cse hab\u00eda reservado para s\u00ed mismo\u201d, as\u00ed como<br \/>\ngente del pueblo reclutada para la ocasi\u00f3n. Al frente de la manifestaci\u00f3n iba<br \/>\nel sargento P\u00edo Marcha, gritando vivas a Agust\u00edn I. \u201c\u00a1Viva!\u201d, respond\u00edan los<br \/>\nleales y los acarreados, quienes portaban antorchas. <\/p>\n<p>Pedro J. Fern\u00e1ndez, en su novela hist\u00f3rica Iturbide.<br \/>\nEl otro padre de la patria, cuenta que el michoacano jugaba cartas con el<br \/>\ncoronel Vicente Filisola y sus respectivas esposas, en el segundo piso de la<br \/>\ncasa. Al escuchar el alboroto, se asom\u00f3 por la ventana y fue ovacionado por la<br \/>\nturba. <\/p>\n<p>\u201cCompa\u00f1eros\u201d, dijo, haci\u00e9ndose del rogar. \u201cLa corona<br \/>\nde este gran imperio es demasiado pesada para cualquiera que quiera usarla. Se<br \/>\nlos pido: no me hagan hacer lo que no quiero hacer\u201d. <\/p>\n<p>Enseguida, meti\u00f3 la cabeza. Despu\u00e9s de un rato, y ante<br \/>\nel reclamo de los manifestantes, volvi\u00f3 a asomarse. \u201cMexicanos \u2013rectific\u00f3\u2013, me<br \/>\nhonra su petici\u00f3n de tomar la corona y definir los destinos de mi nueva patria.<br \/>\nEs un cargo que no ped\u00ed, pero s\u00e9 que conlleva una gran responsabilidad y una<br \/>\nrecompensa que no puede ser pronunciada en palabras. Yo har\u00e9 lo que digan el<br \/>\npueblo, el ej\u00e9rcito y el congreso, pues s\u00f3lo a ellos corresponde otorgar esa<br \/>\ncorona\u201d. <\/p>\n<p>Francisco Castellanos, en El trueno. Gloria y martirio<br \/>\nde Agust\u00edn de Iturbide, narra que esa noche nadie durmi\u00f3 en la Ciudad de<br \/>\nM\u00e9xico. \u201cLos generales, jefes y oficiales firmaron, a las tres de la ma\u00f1ana,<br \/>\nuna petici\u00f3n dirigida al congreso para que deliberase sobre el<br \/>\npronunciamiento\u201d. <\/p>\n<p>A las siete de la ma\u00f1ana del 19 de mayo, los diputados<br \/>\nse reunieron. A la una y media de la tarde, lleg\u00f3 Iturbide, y se sometieron a<br \/>\nvotaci\u00f3n dos propuestas. Una, para proclamarlo emperador de inmediato y otra,<br \/>\npara consultar a las provincias. <\/p>\n<p>La primera gan\u00f3 por 77 votos contra 15. Dos meses<br \/>\ndespu\u00e9s, el ef\u00edmero emperador Agust\u00edn I era coronado frente al antiguo Altar<br \/>\nMayor de la Catedral (destruido por un incendio en 1967). <\/p>\n<p>En poco se distingue aquel pronunciamiento a favor de<br \/>\nla coronaci\u00f3n de Iturbide de la manera en que se proclama a los candidatos en<br \/>\nnuestros d\u00edas. <\/p>\n<p>Pese a los cambios pol\u00edticos que M\u00e9xico ha vivido en<br \/>\nel \u00faltimo cuarto de siglo, la cargada sigue viva. <\/p>\n<p>En diciembre de 2011 se me ocurri\u00f3 ir a atestiguar el<br \/>\nacto de registro de Miguel \u00c1ngel Mancera como aspirante a la jefatura de<br \/>\nGobierno de la Ciudad de M\u00e9xico. Una horda de comerciantes organizados ten\u00eda<br \/>\ntomado el edificio del PRD en la avenida Benjam\u00edn Franklin. Como si se tratara<br \/>\ndel mism\u00edsimo Nazareno, todos quer\u00edan ver y tocar al candidato, a quien le<br \/>\ntuvieron que abrir paso por una estrecha escalera, donde volaban los codazos y<br \/>\nse luchaba cuerpo a cuerpo por cada cent\u00edmetro. <\/p>\n<p>Con la llegada de Morena al poder no ha desaparecido<br \/>\nesa pr\u00e1ctica. Hoy, al grito de \u201c\u00a1Pre-si-dente!\u201d (o \u201c\u00a1Pre-si-denta!\u201d) reciben<br \/>\nlos acarreados a quienes aspiran a suceder a Andr\u00e9s Manuel L\u00f3pez Obrador. <\/p>\n<p>Si as\u00ed se ponen esos actos adelantados de adhesi\u00f3n<br \/>\n\u2013evidentemente orquestados\u2013, ya podemos imaginar c\u00f3mo se pondr\u00e1 la bufalada<br \/>\ncuando ocurra el destape de la \u201ccorcholata\u201d favorita, disfrazando de encuesta<br \/>\nel dedazo.<\/p><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Por: Pascal Beltr\u00e1n del R\u00edo.<\/p>\n","protected":false},"author":1127,"featured_media":36550,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"tdm_status":"","tdm_grid_status":"","footnotes":""},"categories":[25],"tags":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/21714"}],"collection":[{"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1127"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=21714"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/21714\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":36549,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/21714\/revisions\/36549"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/media\/36550"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=21714"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=21714"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=21714"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}