{"id":21542,"date":"2022-05-01T00:00:00","date_gmt":"2022-05-01T06:00:00","guid":{"rendered":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/blog\/redes-del-enredo"},"modified":"2024-02-23T12:39:30","modified_gmt":"2024-02-23T18:39:30","slug":"redes-del-enredo","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/opiniones\/redes-del-enredo","title":{"rendered":"Redes del enredo"},"content":{"rendered":"<p>Para M\u00f3nica y Maru, con todo mi amor<\/p>\n<p>No dejo de reconocer la importancia y la influencia que el internet y las redes sociales aportan al mundo. Sin embargo, no deja de preocuparme diversos aspectos que influyen negativamente en el desarrollo de las sociedades democr\u00e1ticas.<\/p>\n<p>Si bien las redes sociales propician libertad de expresi\u00f3n, tambi\u00e9n *est\u00e1n generando una fascinaci\u00f3n -en ciertos sectores sociales- por el pleito, por el enfrentamiento, cuyo premio son las aprobaciones (likes) o el incremento del n\u00famero de &#8220;seguidores&#8221;*. Por cierto, este t\u00e9rmino de &#8220;seguidores&#8221; siempre me ha parecido pat\u00e9tico. Ya me imagino que muchos personajes -que en su vida han aportado nada a la comunidad-, de repente se dan cuenta que entre m\u00e1s bronca desencadenan en la red, mayor n\u00famero de &#8220;aprobaciones&#8221; de sus &#8220;seguidores&#8221; o &#8220;disc\u00edpulos&#8221; les producen. *Por eso luego se encuentra en Twitter a aut\u00e9nticos Talibanes  dispuestos a machacar a insultos, mofas y descalificaciones a media humanidad, con tal de mantener fascinada a su &#8220;feligres\u00eda&#8221; digital*. <\/p>\n<p>Otro de los aspectos que preocupan est\u00e1 relacionado con *el honor, con el derecho, con la justicia*. Muchos de los debates que se producen en las redes, se llenan de opiniones ciudadanas sin sustento alguno en materia jur\u00eddica, lanzando acusaciones o aseveraciones a diestra y siniestra, *sin importar si se atenta contra la verdad o el honor y prestigio de terceros*. <\/p>\n<p>Igualmente vemos c\u00f3mo las mentiras son usadas como arma arrojadiza que, seguramente, los usuarios no se atrever\u00edan a lanzar cara a cara. En este sentido, *las redes propician un cobarde anonimato que causa mucho, mucho da\u00f1o social. Insultar a alguien en Twitter o Instagram es sencill\u00edsimo, porque no ver\u00e1s las consecuencias directas de tu cobard\u00eda*. <\/p>\n<p>Sin bien es sano y necesario que la sociedad se exprese con libertad, *en las redes observamos poca cercan\u00eda o empat\u00eda, sino m\u00e1s bien la formaci\u00f3n de bandos radicales en favor o en contra de una determinada situaci\u00f3n a debate. Lo anterior, lejos de armonizar a la comunidad, propicia el enfrentamiento verbal entre ciudadanos que es aprovechado (y muchas veces propiciado) por los pol\u00edticos y sus partidos, para sus particulares causas*.<\/p>\n<p>Tengo claro que si bien el internet y *las redes proporcionan much\u00edsima informaci\u00f3n, esto no representa que, por ello, esa sociedad o ciudadanos tengan m\u00e1s conocimiento en la materia. Datos y conocimiento no son sin\u00f3nimos*. Se puede propiciar una sociedad m\u00e1s informada, pero no garantiza que esa misma sociedad sea levemente conocedora de la materia. *De ah\u00ed que muchos de los debates en las redes  se convierten en aut\u00e9nticas odas a la estupidez*.<\/p>\n<p>Pues s\u00ed, me gusta que existan el internet y las redes sociales. *Me maravilla el poder de comunicaci\u00f3n que implica. Crist\u00f3bal Col\u00f3n y muchos navegantes de anta\u00f1o ten\u00edan que esperar largos meses para recibir respuestas a las misivas que mandaban al otro lado de la Tierra. No cabe duda que el mundo se ha vuelto peque\u00f1o y que el tiempo corre m\u00e1s r\u00e1pido*. As\u00ed como confieso esa admiraci\u00f3n por las redes y el mundo digital, al mismo tiempo me preocupa que \u00e9stas puedan facilitar la propagaci\u00f3n de la mentira, del enga\u00f1o, del insulto y el distanciamiento entre ciudadanos, *en momentos en que (m\u00e1s que nunca) la humanidad est\u00e1 urgida de solidaridad, de empat\u00eda y de generosidad. Hay que decirlo&#8230;*<\/p>\n<p>graue.cap@gmail.com<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Redes del enredo<\/p>\n","protected":false},"author":1030,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"tdm_status":"","tdm_grid_status":"","footnotes":""},"categories":[25],"tags":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/21542"}],"collection":[{"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1030"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=21542"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/21542\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":36386,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/21542\/revisions\/36386"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=21542"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=21542"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=21542"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}