{"id":21460,"date":"2022-04-19T00:00:00","date_gmt":"2022-04-19T06:00:00","guid":{"rendered":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/blog\/las-ardenas-el-fracaso-del-factor-sorpresa"},"modified":"2024-02-23T12:36:07","modified_gmt":"2024-02-23T18:36:07","slug":"las-ardenas-el-fracaso-del-factor-sorpresa","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/opiniones\/las-ardenas-el-fracaso-del-factor-sorpresa","title":{"rendered":"Las Ardenas: El fracaso del factor sorpresa"},"content":{"rendered":"<p><b>El dios de la guerra, por: Ares.<\/b><\/p>\n<\/p>\n<p>Me presento: Soy Ares, el dios de la guerra. En estas l\u00edneas voy a decodificar diferentes batallas, conflictos y luchas. Hemos de analizar el arte de la guerra: Desde los conceptos b\u00e1sicos hasta el pensamiento m\u00e1s sofisticado. Una de mis batallas es el contraataque de Las Ardenas (diciembre de 1944) y como Hitler y Skorzeny fracasaron a pesar de haber hecho unos preparativos perfectos. Esta batalla de la Segunda Guerra Mundial ejemplifica el fracaso del factor sorpresa. Los nazis esperaban repetir el \u00e9xito de 1940 y alcanzar el puerto de Amberes (B\u00e9lgica) para cortar a las fuerzas anglosajonas y buscar un acuerdo de paz.<\/p>\n<p>El factor sorpresa es un elemento muy importante en el desenvolvimiento de una batalla. Casi siempre el que ataca por sorpresa tuvo m\u00e1s tiempo para organizarse y controlar las opciones de transformaci\u00f3n del campo de batalla. La iniciativa es forzar al rival a bailar al son del atacante. Prepararse para un combate obliga al protagonista a ser discreto y desviar la atenci\u00f3n de sus contrincantes de los verdaderos planes. Maquiavelo dir\u00eda que si vas a la pelear te llenes la boca de palabras pac\u00edficas. Sun Tzu dir\u00eda que todo el arte de la guerra se basa en el enga\u00f1o.<\/p>\n<p>El 16 de diciembre de 1944 comenz\u00f3 La Batalla de las Ardenas. Varias divisiones blindadas, reconocimiento e infanter\u00eda se lanzaron sobre una delgada l\u00ednea de defensa de unidades americanas. El primer objetivo era capturar la ciudad de Bastogne. De esa forma los tanques alemanes iban a poder atacar en varias direcciones. La operaci\u00f3n empez\u00f3 siendo un \u00e9xito total ya que la inteligencia aliada fracas\u00f3 en prever la siguiente jugada de la Wehrmacht. La limpieza que se hizo en el alto mando despu\u00e9s del fallido golpe del 20 de julio contra Hitler (Operaci\u00f3n Valquiria) dej\u00f3 a los aliados sin su quinta columna. <\/p>\n<p>Sin embargo, el factor sorpresa fracas\u00f3. Las divisiones \u201cPanzer\u201d no ten\u00edan suficiente gasolina para mantener la ofensiva. La idea de capturar los suministros aliados para sostener al ej\u00e9rcito fue una mala t\u00e1ctica. Otro error fue haber subestimado a la aviaci\u00f3n aliada la cual dominaba los cielos. Cuando los cazas antitanques lanzaron sus misiles sobre las formaciones alemanas estas quedaron aniquiladas. Por \u00faltimo las divisiones de infanter\u00eda ya no estaban formadas por soldados j\u00f3venes sino por ni\u00f1os y ancianos. Estas \u201cVolksgranadier\u201d (Tropa del pueblo) no eran rival para el ej\u00e9rcito americano.<\/p>\n<p>Sin gasolina, sin suministros y con la aviaci\u00f3n aliada en contra, la ofensiva de Las Ardenas fue derrotada. Los operadores de los carros alemanes no tuvieron m\u00e1s opci\u00f3n que abandonar su equipo (O destruirlo) y retroceder hacia el punto de partida. El error de los generales alemanes fue esperar que sus planes fueran perfectos. El acierto de los aliados fue resistir y utilizar su superioridad a\u00e9rea para tener informaci\u00f3n de los movimientos de la Wehrmacht. \u00bfQu\u00e9 aprendemos de esta batalla? El factor sorpresa, por s\u00ed solo, no es suficiente para ganar una confrontaci\u00f3n.<\/p>\n<p><b>Twitter: @AresArteGuerra<\/b><\/p><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>El dios de la guerra.<\/p>\n","protected":false},"author":1174,"featured_media":36312,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"tdm_status":"","tdm_grid_status":"","footnotes":""},"categories":[25],"tags":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/21460"}],"collection":[{"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1174"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=21460"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/21460\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":36311,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/21460\/revisions\/36311"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/media\/36312"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=21460"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=21460"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=21460"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}