{"id":21394,"date":"2022-04-12T00:00:00","date_gmt":"2022-04-12T06:00:00","guid":{"rendered":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/blog\/comunicacion-ix-enganos-y-mentiras"},"modified":"2024-02-23T12:33:19","modified_gmt":"2024-02-23T18:33:19","slug":"comunicacion-ix-enganos-y-mentiras","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/opiniones\/comunicacion-ix-enganos-y-mentiras","title":{"rendered":"Comunicaci\u00f3n IX: Enga\u00f1os y mentiras"},"content":{"rendered":"<p><b><i>De Ser a Ser<\/i>, por: Santiago Heyser.<\/b><\/p>\n<\/p>\n<p><b><i><\/i><\/b><\/p>\n<blockquote><p><b><i>Si somos honestos, se podr\u00eda afirmar que todos, sin<br \/>\nexcepci\u00f3n, hemos mentido, cuando menos alguna vez en la vida.<\/i><\/b><\/p><\/blockquote>\n<p>Unos m\u00e1s, otros menos, algunos cuando eran ni\u00f1os y otros cuando j\u00f3venes<br \/>\no adultos; no conozco persona que no haya mentido.<\/p>\n<p>Ser\u00eda interesante saber si la mentira es inherente al ser humano\u2026 parece<br \/>\nque s\u00ed. Seg\u00fan el Diccionario de la Real Academia Espa\u00f1ola, mentir es \u201cdecir o<br \/>\nmanifestar lo contrario de lo que se sabe, cree o piensa\u201d, mientras que enga\u00f1ar<br \/>\nes \u201chacer creer a alguien que algo falso es verdadero\u201d. Dado que la mentira y<br \/>\nel enga\u00f1o son instrumentos para conseguir algo distorsionando la verdad, para<br \/>\nefectos pr\u00e1cticos, los trataremos al un\u00edsono.<\/p>\n<p>No es la intenci\u00f3n, en este art\u00edculo, la de emitir alg\u00fan tipo de juicio<br \/>\nacerca del hecho de mentir o enga\u00f1ar pretendiendo establecer una postura moral,<br \/>\nde por s\u00ed, esa ser\u00eda una empresa que no llegar\u00eda a ning\u00fan lado, ya que los<br \/>\nmotivos por los qu\u00e9 mentimos son diversos y los matices que cada persona puede<br \/>\narg\u00fcir, hacen que sea pr\u00e1cticamente imposible abordar la mentira desde una<br \/>\nperspectiva simplista de bueno o malo (como com\u00fanmente acostumbramos). De lo<br \/>\nque s\u00ed podemos hablar, es de las implicaciones y consecuencias de hacerlo.<\/p>\n<p>Veamos algunas de las razones por las que mentimos al tiempo que hacemos<br \/>\nuna burda distinci\u00f3n respecto a la intenci\u00f3n. Cuando tiene un fin \u201cpositivo\u201d:<br \/>\nMentimos para quedar bien, para no da\u00f1ar a los dem\u00e1s, para proteger a alguien,<br \/>\npara alagar, para pretender \u2018hacer feliz\u2019 a alguien, para no frustrar los<br \/>\nplanes de otro\u2026 Cuando el fin es \u201cnegativo\u201d: Lo hacemos para ocultar<br \/>\ninformaci\u00f3n, para evitar sentir verg\u00fcenza, para controlar y manipular el<br \/>\ncomportamientos y\/o emociones de los dem\u00e1s, para obtener un beneficio o<br \/>\nventaja, para excusarnos, para mejorar nuestra imagen, para evitar conflictos,<br \/>\npara no asumir responsabilidades o para culpar a otra persona. Pero tambi\u00e9n<br \/>\npodr\u00edamos decir que mentimos para evitar una consecuencia.<\/p>\n<p>Dejemos algo claro, al margen de cualquier texto o tratado acerca de la<br \/>\nmentira y el enga\u00f1o, lo que es cierto es que cada uno de nosotros sabe la<br \/>\nintenci\u00f3n y el motivo por el que lo hace, el autoenga\u00f1o no tiene cabida. Dicho<br \/>\nesto y dejando de lado las ocasiones cuando \u201cla intenci\u00f3n de mentir es<br \/>\npositiva\u201d, hay que aceptar que al mentir o enga\u00f1ar estamos siendo ego\u00edstas y<br \/>\nabusivos, dejamos de considerar a la otra persona y anteponemos nuestro inter\u00e9s<br \/>\no punto de vista ante cualquier otra consideraci\u00f3n y de ah\u00ed el conflicto, el<br \/>\nenga\u00f1o irrita, molesta, altera o enoja. Cuando adem\u00e1s se rompen acuerdos<br \/>\nprevios, hay alevos\u00eda y ventaja, lo que genera situaciones de ruptura, ya que<br \/>\nno s\u00f3lo hay enga\u00f1o sino que se rompe el lazo de confianza.<\/p>\n<p>Desde la perspectiva opuesta tenemos que comprender que solo controlamos<br \/>\nnuestras acciones y pensamientos, lo que hacen los dem\u00e1s est\u00e1 fuera de nuestra<br \/>\ncompetencia. Lo \u00fanico que nos queda cuando nos mienten o enga\u00f1an es considerar<br \/>\nsi los motivos e intenciones de la otra persona son aceptables o no y decidir<br \/>\nel tipo de relaci\u00f3n y nivel de involucramiento que queremos a partir de ahora.<br \/>\nCuando nos mienten o enga\u00f1an, vale la pena hacer una reflexi\u00f3n y considerar la<br \/>\nposibilidad de que lo hayan hecho porque consideran que no tenemos capacidad<br \/>\npara manejar la verdad con ecuanimidad.<\/p>\n<p>Hay dos consecuencias que vale la pena tomar en cuenta cuando mentimos o<br \/>\nenga\u00f1amos. La primera, es que estamos construyendo una relaci\u00f3n ficticia, ya<br \/>\nque la persona que proyectamos no es real y nos relacionamos a partir del<br \/>\nespejismo que mostramos y no de la realidad de qui\u00e9nes somos; es decir, nos<br \/>\nrelacionamos con la imagen distorsionada por la mentira que nos muestran o<br \/>\nmostramos. La segunda, es que nos distanciamos de las personas; despu\u00e9s de todo<br \/>\nsuena sensato alejarse en mayor o menor grado o cuando menos, ser m\u00e1s<br \/>\ncautelosos respecto a la persona que no es veraz, lo cual le resta pureza,<br \/>\nclaridad y espontaneidad a las relaciones.<\/p>\n<p>Finalmente, la mentira y el enga\u00f1o para sacar ventaja, generan<br \/>\nconflictos en las relaciones humanas. \u00bfLa alternativa?, dejar de ser abusivos y<br \/>\nego\u00edstas, actuar con \u00e9tica y tener la valent\u00eda para mostrarnos como somos<br \/>\nasumiendo las consecuencias de nuestras acciones y decisiones\u2026 \u00a1As\u00ed de<br \/>\nsencillo!<\/p>\n<p>Un saludo, una reflexi\u00f3n.<\/p>\n<p><b>Twitter: @SantiagoHeyser<\/b><br \/><b>Correo: sammy.heyser@gmail.com<\/b><\/p>\n<p><b><\/p>\n<p><\/b><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>De Ser a Ser.<\/p>\n","protected":false},"author":1142,"featured_media":36258,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"tdm_status":"","tdm_grid_status":"","footnotes":""},"categories":[25],"tags":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/21394"}],"collection":[{"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1142"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=21394"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/21394\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":36257,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/21394\/revisions\/36257"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/media\/36258"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=21394"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=21394"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=21394"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}