{"id":21354,"date":"2022-04-09T00:00:00","date_gmt":"2022-04-09T06:00:00","guid":{"rendered":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/blog\/oficio-politico-el-rumbo-de-nuestra-democracia"},"modified":"2024-02-23T12:31:27","modified_gmt":"2024-02-23T18:31:27","slug":"oficio-politico-el-rumbo-de-nuestra-democracia","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/opiniones\/oficio-politico-el-rumbo-de-nuestra-democracia","title":{"rendered":"Oficio pol\u00edtico: el rumbo de nuestra democracia."},"content":{"rendered":"<\/p>\n<p>En el estado de cosas de la democracia mexicana el insumo que hace relevante a un partido pol\u00edtico en la oposici\u00f3n es su capacidad de hacer pol\u00edtica de partido y entre partidos; esto es, para decirlo en el lenguaje vern\u00e1culo de nuestra actividad cotidiana: su oficio pol\u00edtico.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Es \u00e9ste el elemento que se basa en un valor superior en la pol\u00edtica: El ejercicio de la palabra, que consiste en hablar y en escuchar, en acordar y cumplir lo acordado.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>S\u00ed, el oficio pol\u00edtico que a muchos les resulta obsoleto como cualidad, es en realidad la m\u00e1s moderna y audaz habilidad para construir la democracia aqu\u00ed y ahora. Un partido con oficio pol\u00edtico es aquel que siempre construir\u00e1 a partir de lo posible, que postula su ideolog\u00eda con los pies de sobre la tierra, que entiende d\u00f3nde acaba la elecci\u00f3n de unos y empieza el gobierno de todos y, sobre todo, que puede impulsar mayor\u00edas heterog\u00e9neas, incluyentes, tolerantes y surgidas del di\u00e1logo. Mayor\u00edas democr\u00e1ticas, en dos palabras. <\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>El PRI, partido en el que orgullosamente he militado toda mi vida, ha tenido notables \u00e9xitos y enfrentado leg\u00edtimos y numerosos reclamos sobre su conducta pol\u00edtica desde su fundaci\u00f3n en 1929. Sin embargo, lo que nunca le ha faltado es oficio para construir alianzas pol\u00edticas con personas, grupos y organizaciones.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>En la etapa de partido hegem\u00f3nico, la disputa por el poder, el tr\u00e1nsito desde una ideolog\u00eda hacia otra, la llegada de nuevos grupos y estilos pol\u00edticos se dio en el seno del PRI. Ninguna autoridad presidencial por m\u00e1xima o imperial que fuera, hubiera resultado suficiente para una conducci\u00f3n evolutiva sin el PRI como espacio e instrumento donde el oficio pol\u00edtico pod\u00eda ser ejercido. Y si \u00e9ste pudo servir en un contexto no democr\u00e1tico, imaginemos lo que hoy puede lograr poni\u00e9ndolo plenamente al servicio de la democracia y la pluralidad.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>M\u00e1s importante a\u00fan, hoy que M\u00e9xico enfrenta riesgos claros de intento de predominio no-democr\u00e1tico por parte de organizaciones pol\u00edticas altamente ideologizadas, el oficio pol\u00edtico se vuelve esencial para corregir el rumbo.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Lo que el PRI hac\u00eda muy bien en su interior lo debe seguir haciendo, pero ahora lo debe hacer mejor hacia el exterior. El arte de escuchar, de ser escuchado, de buscar puntos de acuerdo para encontrar los intereses comunes, de tomar litros de caf\u00e9 mientras se est\u00e1 sentado en una mesa de di\u00e1logo, es lo que puede garantizar el funcionamiento adecuado y deseable de nuestra democracia. <\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>La decisi\u00f3n del presidente nacional del PRI y l\u00edder del partido como un todo, Alejandro Moreno, de apostar por las alianzas partidistas como veh\u00edculo &nbsp;y por una agenda ciudadana como bandera, no es un simple intento por mantenernos vigentes. Por el contrario, es volver a lo mejor de nuestro origen, es sentarnos a hacer buena pol\u00edtica para construir mayor\u00edas que ganen elecciones.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>\u201cAlito\u201d lo dijo bien en el Aniversario Luctuoso de nuestro pr\u00f3cer, pri\u00edsta con may\u00fasculas, Luis Donaldo Colosio Murrieta: \u201cPara que en M\u00e9xico podamos seguir insistiendo en la v\u00eda democr\u00e1tica, necesitamos hacer pol\u00edtica que pueda ganar elecciones\u201d.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>\u00bfEl PRI puede adaptarse a la adversidad que enmarca la realidad de nuestros d\u00edas? S\u00ed, puede y debe hacerlo y con urgencia. Sin embargo, su adaptaci\u00f3n no debe ser para sobrevivir mientras el sistema democr\u00e1tico mexicano se deteriora. Debe adaptarse para triunfar y garantizar un entorno donde su oficio pol\u00edtico d\u00e9 los mejores resultados colectivos &nbsp;y eso exige un ambiente democr\u00e1tico, de decisiones amplias, soluciones serias as\u00ed sean graduales, agregaci\u00f3n de voluntades ciudadanas, de transigir en lo no esencial ante otras fuerzas pol\u00edticas. Un esfuerzo que nos aleje del voluntarismo.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>El oficio pol\u00edtico implica per se respeto por los dem\u00e1s, pluralismo y rechazo al dogmatismo para adoptar una racionalidad democr\u00e1tica de inclusi\u00f3n y tolerancia. <\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>El PRI pudo, con oficio pol\u00edtico, institucionalizar una revoluci\u00f3n, poner fin a una guerra civil y ser conductor del pa\u00eds en una largu\u00edsima evoluci\u00f3n hacia la pluralidad efectiva. Ahora el PRI con ese mismo oficio debe ser factor para institucionalizar una conducta pol\u00edtica de alianzas, encuentros, sensatez, inclusi\u00f3n y moderaci\u00f3n verdaderamente democr\u00e1tica.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>La buena pol\u00edtica y la democracia, en su definici\u00f3n m\u00e1s socr\u00e1tica, comparten una condici\u00f3n indispensable: el di\u00e1logo, esa acci\u00f3n entre dos o m\u00e1s personas que alternativa y respetuosamente manifiestan sus ideas, afectos o necesidades. En nuestra coyuntura, oficio pol\u00edtico es saber dialogar para llegar a algo: el futuro que el pa\u00eds merece. <\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>*Ex-Gobernador de Yucat\u00e1n y Secretario de Alianzas Pol\u00edticas y Agenda Ciudadana del CEN del PRI.<\/p>\n<p><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Oficio pol\u00edtico: el rumbo de nuestra democracia.<\/p>\n","protected":false},"author":1173,"featured_media":36219,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"tdm_status":"","tdm_grid_status":"","footnotes":""},"categories":[25],"tags":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/21354"}],"collection":[{"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1173"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=21354"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/21354\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":36218,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/21354\/revisions\/36218"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/media\/36219"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=21354"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=21354"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=21354"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}