{"id":21222,"date":"2022-03-27T00:00:00","date_gmt":"2022-03-27T06:00:00","guid":{"rendered":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/blog\/los-ultimos-caprichos"},"modified":"2024-02-23T12:11:12","modified_gmt":"2024-02-23T18:11:12","slug":"los-ultimos-caprichos","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/opiniones\/los-ultimos-caprichos","title":{"rendered":"Los \u00faltimos caprichos&#8230;"},"content":{"rendered":"<p><b>Por: Cristina Pad\u00edn.<\/b><\/p>\n<p>Y a la contadora de historias lo que desde ni\u00f1a le gustaba era, naturalmente, contar historias\u2026 Inventarlas en alg\u00fan caso, escuchar algunas y narrarlas en otro.. as\u00ed se gest\u00f3 un cuento que promet\u00eda emociones y l\u00e1grimas.. As\u00ed es lo que es bonito..<\/p>\n<p>Ella no necesitaba selfies para presumir.. de hecho no presum\u00eda. Era culta y sensible.. y trabajadora de las que trabajan, no de las otras. Leal, amiga, hermana, gallega, hija, esposa, madre. Una mujer de ley, amante de la m\u00fasica. De la verdad y de las gominolas.<\/p>\n<p>Ella trabajaba en una pasteler\u00eda..<\/p>\n<p>La otra ella, en esta narraci\u00f3n hay dos ellas, lleg\u00f3 al establecimiento con una delgadez no deseada, con un color no bonito, con el monstruo dentro de su cuerpo, su alma, su tiempo. Iba con un \u00e9l, que era afable y muy cari\u00f1oso, y realiz\u00f3 su petici\u00f3n\u2026<\/p>\n<p>Esa ella adoraba el sabor de los huesitos de Santo. Esos dulces alargados de mil gustos que se venden cuando se anuncia noviembre. No pod\u00eda ser.. no se hacen esos huesos fuera de temporada, no es posible. La primera ella busc\u00f3 soluciones..<\/p>\n<p>La segunda ella dijo que llegar\u00eda noviembre. Pero ella ya no estar\u00eda..<\/p>\n<p>Se fue, con su \u00e9l, y con la seguridad de que sus d\u00edas y noches tienen caducidad corta. Hubo llamadas, hubo mensajes.. la ella sin tiempo sab\u00eda muy bien que la ella con entrega nunca escatimaba tiempo en ayudar a los dem\u00e1s. Era noble..<\/p>\n<p>Agradeci\u00f3 tanto desvelo. Hoy, al fin, s\u00ed se puede hacer una excepci\u00f3n y preparar esos dulces. La jefa de la ella que no se rinde ha dicho s\u00ed. Pero la ella que anhelaba los \u00faltimos caprichos, los que roba el puto c\u00e1ncer, no ha vuelto al lugar ni ha dejado huella..<\/p>\n<p>Queda la oraci\u00f3n para que en alg\u00fan momento de su escaso saldo temporal esa ella vuelva a acudir a la pasteler\u00eda. <\/p>\n<p>Muchas historias de la contadora de historias van con moraleja. La de este cuento es que el bien siempre vence..<\/p>\n<p>(\u2026aunque a veces cueste verlo)\u2026<\/p>\n<p>Esta historia es real. Rezo para que esa se\u00f1ora pueda comer una vez m\u00e1s sus apreciados huesos de santo<br \/>La primera ella es mi amiga y se llama Ana, un orgullo de amiga<br \/>Dedicado a las personas que, del modo que sea, hacen felices a otras<br \/>A mi querido Luis<br \/>A los contadores de historias, creo que la literatura oral es clave de todo, es cultura y alma<br \/>A mi amigo Jm<br \/>A mi amigo Manuel<br \/>A todos aquellos que conocen de cerca al maldito monstruo que es el c\u00e1ncer<br \/>A mi querido Juli, siempre generoso<br \/>A las personas valientes<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Por: Cristina Pad\u00edn.<\/p>\n","protected":false},"author":1025,"featured_media":36093,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"tdm_status":"","tdm_grid_status":"","footnotes":""},"categories":[25],"tags":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/21222"}],"collection":[{"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1025"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=21222"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/21222\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":36092,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/21222\/revisions\/36092"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/media\/36093"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=21222"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=21222"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=21222"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}