{"id":21128,"date":"2022-03-15T00:00:00","date_gmt":"2022-03-15T06:00:00","guid":{"rendered":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/blog\/la-representacion-del-rol-de-la-mujer-a-traves-del-arte-2"},"modified":"2024-02-23T12:06:13","modified_gmt":"2024-02-23T18:06:13","slug":"la-representacion-del-rol-de-la-mujer-a-traves-del-arte-2","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/opiniones\/la-representacion-del-rol-de-la-mujer-a-traves-del-arte-2","title":{"rendered":"La representaci\u00f3n del rol de la mujer a trav\u00e9s del arte"},"content":{"rendered":"<p><b><i>Cultura<\/i>, por:&nbsp;A\u00edda Mar\u00eda L\u00f3pez Sosa.&nbsp;<\/b><\/p>\n<p><b>aidamarialopez64@gmail.com<\/b><\/p>\n<\/p>\n<p>La genialidad humana<br \/>\nnunca se manifest\u00f3 de manera tan luminosa como en el Renacimiento. El hombre se<br \/>\natrevi\u00f3 a surcar los mares en busca de la conquista. Naci\u00f3 la imprenta con la que fue posible cambiar la historia de la humanidad. Los inventos de Leonardo da Vinci<br \/>\nfueron \u00fatiles a la postre. Nicol\u00e1s Cop\u00e9rnico elevaba la mirada al firmamento<br \/>\npara descubrir los enigmas del cosmos en busca de constelaciones. En el arte<br \/>\nMiguel \u00c1ngel, Rubens, Caravaggio realizaban esculturas y pinturas que vest\u00edan<br \/>\nlas iglesias y los palacios de los mecenas. La Literatura conoci\u00f3 la genialidad<br \/>\nde William Shakespeare, Miguel de Cervantes y el Siglo de Oro a los poetas Lope<br \/>\nde Vega y Quevedo. Ante el desfile de inteligencias en las distintas<br \/>\ndisciplinas del arte y la ciencia nos cuestionamos, \u00bfd\u00f3nde estaban las mujeres?<br \/>\nlas madres de esos genios, las hermanas, las esposas, las t\u00edas, las amantes. La<br \/>\npintura es testimonio del quehacer de estos seres considerados inferiores desde<br \/>\nla matrilinealidad hasta la subyugaci\u00f3n heteropatriarcal. <\/p>\n<p>El vestuario era sin\u00f3nimo<br \/>\nde estatus, ya que la forma, las telas, los colores, la largura, el escote,<br \/>\neran c\u00f3digos de la condici\u00f3n de la mujer desde si era casada, viuda, doncella o<br \/>\nsirvienta. Eran pocas las mujeres, principalmente de cuna noble, las que ten\u00edan<br \/>\nla posibilidad de cultivar el arte en alguna de sus expresiones: m\u00fasica, pintura,<br \/>\nliteratura, pero no como medio de subsistencia, sino como afici\u00f3n. Siendo tan<br \/>\ndif\u00edcil encontrar en la historia a alguna mujer del Renacimiento que se haya<br \/>\ndedicado profesionalmente al arte, es propicio mencionar a Artemisia<br \/>\nGentileschi (1593-1656), pintora del barroco influenciada por Caravaggio en sus<br \/>\nclaroscuros, la primera mujer que se hizo miembro de la Academia de Bellas<br \/>\nArtes de Florencia y de ser conocida a nivel internacional. Sin embargo, en un<br \/>\nmundo de hombres no se salv\u00f3 de ser violada por su maestro que era incluso<br \/>\namigo de su padre, quien tambi\u00e9n era pintor. Una de sus obras: <i>Judit y su doncella<\/i>, oleo pintado entre<br \/>\n1625 y 1627, cataliza el coraje de haber sido abusada. Artemisia dramatiza la<br \/>\ntensi\u00f3n del pasaje b\u00edblico en la composici\u00f3n cuando la joven viuda Judit con<br \/>\nuna espada le corta la cabeza a Holofernes y se la entrega a su doncella para que<br \/>\nla guarde en un saco. <\/p>\n<p>Un siglo despu\u00e9s,<br \/>\nencontramos a Marie Louise \u00c8lisabeth Vig\u00e9e Lebrun, esposa de un pintor y<br \/>\ncoleccionista, quien se cotiz\u00f3 como la pintora francesa m\u00e1s famosa del siglo<br \/>\nXVIII, miembro de las Academias de Florencia, Roma, San Petersburgo y Berl\u00edn, gracias<br \/>\na su amistad con la archiduquesa Maria Antonieta de Austria, reina consorte de<br \/>\nFrancia y de Navarra a quien retrat\u00f3 en varias decenas de pinturas. Sin<br \/>\nembargo, pese a su condici\u00f3n \u201cprivilegiada\u201d, no se libr\u00f3 de que su marido se<br \/>\ngastara el dinero que ella ganaba en prostitutas y juegos de azar y terminara<br \/>\nexiliada tras la ca\u00edda de los monarcas.<\/p>\n<p>Pero esta dupla de<br \/>\nmujeres afortunadas en distintas latitudes y \u00e9pocas no es aproximaci\u00f3n de lo<br \/>\nque viv\u00edan las dem\u00e1s. Una serie de pinturas dejan claro el papel de las mujeres.<br \/>\nHenry Robert Morland (1716-1797) pint\u00f3 <i>Una<br \/>\nempleada de lavander\u00eda planchando.<\/i> Su obra est\u00e1 enfocada en escenas<br \/>\ndom\u00e9sticas o empleadas de ostras. El sueco Axel Jungstedt (1859-1890) pint\u00f3 <i>Lavando en el r\u00edo<\/i>, un grupo de mujeres<br \/>\nde campo lavan con el agua del r\u00edo en recipientes de madera mientras los ni\u00f1os<br \/>\ncuidan la le\u00f1a donde hierve la ropa. Algunos de los trabajos que hac\u00edan las<br \/>\nartesanas es el que se ve en el <i>Interior<br \/>\nde un taller de dorado de marcos<\/i>, pintado por el franc\u00e9s Emile Adan (1839-1937).\n<\/p>\n<p>El pintor belga Alfred<br \/>\nBastien represent\u00f3 a <i>La madre del artista<\/i>,<br \/>\nsentada en el rinc\u00f3n de la cocina con su perro a los pies y semblante abnegado.<br \/>\nEn la mesa hay una silla vac\u00eda seguramente esperando que su hijo artista<br \/>\nllegara a comer donde lo espera un pan enorme solo para \u00e9l. \u00bfC\u00f3mo estar\u00edan las<br \/>\nmadres cuyos hijos no ten\u00edan el privilegio de ser artistas? Quiz\u00e1 como la <i>Anciana <\/i>del suizo Jean- \u00c8tienne Liotar<br \/>\n(1702-1789), una aldeana que se qued\u00f3 dormida en su sill\u00f3n con un inmenso libro<br \/>\nen el regazo, mientras la mesa peque\u00f1a donde descansa su brazo esta con la<br \/>\ncomida sin terminar.<\/p>\n<p>Las hermanas mayores que<br \/>\nno ven\u00edan de la nobleza se hac\u00edan cargo de los peque\u00f1os, quiz\u00e1, mientras la<br \/>\nmadre se dedicaba a las labores hogare\u00f1as. El pintor franc\u00e9s William-Adolphe<br \/>\nBouguereau (1825-1905) escenific\u00f3 la vida de campo en <i>La hermana mayor<\/i>, quien descalza sostiene en los brazos a un ni\u00f1o<br \/>\nde meses que pl\u00e1cidamente duerme. Pintura que contrapuntea <i>La sonatina <\/i>del brit\u00e1nico John Collier (1850-1934), donde pint\u00f3 a<br \/>\nuna ni\u00f1a con zapatillas tocando el viol\u00edn.<\/p>\n<p>En otro \u00f3leo, el italiano<br \/>\nSilvio Giulio Rotta (1853-1913) pint\u00f3 una escena de realismo social: <i>La joven madre<\/i>, quien por la vestimenta<br \/>\ny la cuna de velos y encajes sobre una base, se deduce que es el retrato de una<br \/>\nnoble que pos\u00f3 para el pintor. En contraposici\u00f3n una aldeana mece a su reci\u00e9n nacido<br \/>\nen una cuna de madera asentada en el suelo. <i>Orgullo<br \/>\nMaterno<\/i> es del austriaco Franz von Defregger, quien se especializ\u00f3 en la<br \/>\nproducci\u00f3n de pinturas de arte e historia de g\u00e9nero de su ciudad natal. <\/p>\n<p>Han van Meegeren<br \/>\n(1889-1947), pintor holand\u00e9s, inmortaliz\u00f3 a un miembro de la realeza: <i>Mujer leyendo m\u00fasica.<\/i> Mientras el pintor<br \/>\nde g\u00e9nero alem\u00e1n Walter Firle (1859-1929) en <i>Lecci\u00f3n de m\u00fasica <\/i>escenifica el momento en el que una anciana toca<br \/>\nel piano y cuatro j\u00f3venes la rodean cantando. Las mujeres nobles tambi\u00e9n<br \/>\npintaban como se aprecia en <i>El estudio <\/i>de<br \/>\nAlfred Stevens (1823-1906). <\/p>\n<p>A trav\u00e9s de la pintura de<br \/>\ng\u00e9nero los hombres dejaron testimonio del papel de la mujer en la sociedad<br \/>\nantes de que el movimiento femenino irrumpiera en la segunda mitad del siglo<br \/>\nXX.<\/p><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Cultura.<\/p>\n","protected":false},"author":1152,"featured_media":36005,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"tdm_status":"","tdm_grid_status":"","footnotes":""},"categories":[25],"tags":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/21128"}],"collection":[{"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1152"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=21128"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/21128\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":36004,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/21128\/revisions\/36004"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/media\/36005"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=21128"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=21128"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=21128"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}