{"id":21120,"date":"2022-03-15T00:00:00","date_gmt":"2022-03-15T06:00:00","guid":{"rendered":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/blog\/tenemos-que-hablar-2"},"modified":"2024-02-23T12:05:26","modified_gmt":"2024-02-23T18:05:26","slug":"tenemos-que-hablar-2","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/opiniones\/tenemos-que-hablar-2","title":{"rendered":"\u00a1Tenemos que Hablar!&#8230;"},"content":{"rendered":"<p><b>Por: Jorge Valladares S\u00e1nchez.*<\/b><\/p>\n<p><b>En Facebook y en Youtube: Dr. Jorge Valladares.<\/b><\/p>\n<p><b>\u00a1Tenemos que Hablar!&#8230;<\/b><br \/><i>Mujeres y Hombres Conversando para Construir<\/i><\/p>\n<\/p>\n<p>Hola. Soy Jorge. Y<br \/>\nreconozco que he violentado a mujeres (y hombres) m\u00e1s all\u00e1 de lo que mi \u00e9tica<br \/>\ndebi\u00f3 permitir y m\u00e1s veces de las que mi conciencia alcanza a detectar. Pido<br \/>\nperd\u00f3n por las veces que ocurri\u00f3 y te invito a conversar para ser mejores<br \/>\npersonas y colaborar para que tengamos una convivencia m\u00e1s justa y armoniosa,<br \/>\nYA.<\/p>\n<p>En la v\u00edspera del<br \/>\n8M estaba cavilando sobre la forma de participar mejor, en ese que parece un<br \/>\nd\u00eda propicio para hacer m\u00e1s. Me queda claro que ocurren en nuestro mundo<br \/>\nrelaciones y situaciones que nunca debieron ocurrir si fu\u00e9ramos plenamente<br \/>\nhumanos a diario. Pero ocurrieron, ocurren y seguir\u00e1n ocurriendo. Y ciertamente<br \/>\nuna de las m\u00e1s injustas, lamentables y necesarias de corregir es la forma en<br \/>\nque hemos conceptualizado, tratado y participado los hombres con las mujeres. <\/p>\n<p>Lo pensaba desde<br \/>\nmi parentalidad, tengo dos hijas y un hijo y he vivido en ellas\/\u00e9l la reflexi\u00f3n<br \/>\ny temores sobre los efectos de esta historia y presente. Tambi\u00e9n desde mi<br \/>\nciencia, he aprendido lo suficiente de algunas cosas como para entenderlas<br \/>\nmejor, pero sobre todo al lado de personas que me han acompa\u00f1ado a entender<br \/>\nc\u00f3mo funciona y por donde debemos corregir caminos. Y mi vida ha transcurrido<br \/>\ncon amplia mayor\u00eda de compa\u00f1\u00eda femenina en colaboraciones, estudios, juegos,<br \/>\nafectos, conversaciones, aprendizajes, proyectos, causas y logros.<\/p>\n<p>Y aun as\u00ed, he<br \/>\nfallado y fallo. Y veo con cierta claridad c\u00f3mo fallan muchos otros hombres,<br \/>\nalgunos a pesar de tener mejor comprensi\u00f3n, recursos o condiciones que yo. Como<br \/>\ntambi\u00e9n veo que no es un tema aislado al resto de lo complejo que es vivir y<br \/>\nconvivir, por lo que esa idea de mejorar uno, varios o todos, pasa por muchas<br \/>\nnecesidades; algunas de las cuales procuran reflejarse en frases cada vez m\u00e1s<br \/>\nclaras que llenan hoy el espacio en esta fecha en particular.<\/p>\n<p>En eso andaba<br \/>\ncuando un mensaje de mi muy querida amiga Leticia Ocampo le dio enfoque a mi dispersi\u00f3n<br \/>\ny alegr\u00eda a mi conciencia. Con una enorme generosidad me estaba invitando a<br \/>\ncharlar con su gente y para p\u00fablico abierto sobre una perspectiva del tema;<br \/>\npero eso, charlar, no exponer, ni cosa similar. Y f\u00e1cilmente decidimos que<br \/>\nhablar\u00edamos NO de las mujeres, ni de los hombres, ni de la problem\u00e1tica, sino<br \/>\nde algo que s\u00ed s\u00e9: c\u00f3mo lograr conversar, de manera que podamos sumar en la construcci\u00f3n<br \/>\nde lo que consideremos mejor evolucionar en nuestras relaciones cercanas,<br \/>\nsociales y culturales.<\/p>\n<p>Conf\u00edo luego poder<br \/>\ncontarles c\u00f3mo fluy\u00f3 esta charla, amablemente generada por el Instituto<br \/>\nElectoral de Baja California Sur, pues ser\u00e1 m\u00e1s taarde cuando se realice, ya<br \/>\nque en el mero d\u00eda 8 ser\u00eda pr\u00e1cticamente una afrenta intentarlo, ya los temas<br \/>\nprioritarios est\u00e1n definidos, las acciones est\u00e1n programadas y son las voces de<br \/>\nellas las que se han de escuchar. Por lo pronto comparto algunas propuestas que<br \/>\nvan en ese sentido.<\/p>\n<p>Iniciemos por<br \/>\ndejar en claro que conversar es una palabra que conocemos, pero no<br \/>\nnecesariamente entendemos del mismo modo, y aqu\u00ed es vital poder referirnos a lo<br \/>\nmismo. En art\u00edculo previo ya he desarrollado que lo podemos confundir, sobre<br \/>\ntodo en la pr\u00e1ctica con hablar,<br \/>\nplaticar, opinar; exponer, dialogar, discutir o debatir. Pero conversar no se<br \/>\nagota en ninguno de esas acciones. Y de hecho es bastante m\u00e1s complicado, sobre<br \/>\ntodo en esta maldita posmodernidad donde las palabras cada vez importante menos<br \/>\ny entenderse menos a\u00fan, si es que eso es posible. No somos educados o<br \/>\ncapacitados para conversar: o sea, dos o m\u00e1s personas o colectivos intercambiando posturas propias en una<br \/>\nreuni\u00f3n intencional, con espacio y tiempo suficiente, hasta el grado de hacer<br \/>\nque versen, es decir, que giren, que se acomoden los planteamientos, y aquello<br \/>\nque se comparte finalmente arribe a algo m\u00e1s; que, por supuesto, considera a<br \/>\nlos planteamientos y los integra, o crea incluso, uno nuevo.<\/p>\n<p>Podemos ubicar tres momentos en que esto puede llegar a<br \/>\naprenderse, pero para el tema de fondo que nos ocupa es indispensable que<br \/>\nocurra, si nos queda claro que enderezar esta historia no significa dividirnos<br \/>\ncomo sociedad, sino corregirnos y subir nuestro nivel de convivencia (con las<br \/>\nmencionadas justicia y armon\u00eda como medio inicial).<\/p>\n<p>El primero de ellos es el tiempo de educar a nuestro<br \/>\nhijos, cuando pudimos o no lograr que entendieran el respeto, la reciprocidad y<br \/>\nla flexibilidad que se requiere para hacer algo en conjunto, como familia, como<br \/>\namigos, como equipo. Pero esto no est\u00e1 en el curr\u00edculo, y los ejemplos que<br \/>\ndamos en casa pocas veces van en el sentido adecuado.<\/p>\n<p>El segundo momento ser\u00eda en el punto en el que nos vemos<br \/>\nfrente a la toma de decisiones que involucran a m\u00e1s de una persona, y que por<br \/>\ntanto requieren esta poderosa herramienta de convivencia y colaboraci\u00f3n. Pero<br \/>\nno hay el entrenamiento dise\u00f1ado para ello, ni siquiera como profilaxis de las<br \/>\nrelaciones que deber\u00edan ser las m\u00e1s poderosas en  nuestras sociedad: las de formar pareja o<br \/>\nfamilia. Decidimos una sociedad, una relaci\u00f3n amorosa, una participaci\u00f3n<br \/>\nsocial, pero no acordamos la forma en que tomaremos los acuerdos y atenderemos<br \/>\nlas diferencias que surjan.<\/p>\n<p>As\u00ed que lo que nos queda es el caso que casi todos conocemos<br \/>\ncuando escuchamos la temible frase: \u201c\u00a1Tenemos que Hablar!&#8230;\u201d. Que podr\u00eda sonar<br \/>\na obviedad, a invitaci\u00f3n, a costumbre, a propuesta, pero no, habitualmente<br \/>\nsuena a amenaza, rega\u00f1o, ruptura, anuncio de calamidad o por lo menos pleito.<br \/>\n\u00bfC\u00f3mo logramos eso? Llegando tarde y de malas. Asegurando que sea hasta que es<br \/>\ninmanejable un problema para decirlo y confundiendo la palabra conversar con su<br \/>\nprimo menor y lejano \u201chablar\u201d. Y s\u00f3lo aprendemos, aunque sea en este aciago<br \/>\nmomento si logramos captar que estamos frente a la posibilidad de hallar una<br \/>\nsoluci\u00f3n, previo identificar con la conversaci\u00f3n un problema com\u00fan.<\/p>\n<p>Hay, desde luego,<br \/>\nproblemas de pareja, de familia, de socios\/as, de amigos\/as, de vecinos\/as,<br \/>\netc\u2026 Y con diversos grados de gravedad y complejidad. Pero esa frase suele<br \/>\naparecer con toda la fuerza de sus signos de exclamaci\u00f3n cuando se juntan las<br \/>\nrelaciones m\u00e1s significativas con la gravedad mayor del problema. Me regreso al<br \/>\nadjetivo \u201ccom\u00fan\u201d que antes us\u00e9. Y es que hasta el significado de \u201cproblema\u201d es<br \/>\nimpreciso en la mayor\u00eda de los casos. Qui\u00e9n afirma \u201ctenemos un problema\u201d sin<br \/>\nhaber conversado con la otra persona, suele estar en un error y tiene una alta<br \/>\nprobabilidad de fallar en lo que pretenda con lo que sea que haga a<br \/>\ncontinuaci\u00f3n.<\/p>\n<p>Sin darle mucha vuelta,<br \/>\nun problema es com\u00fan, cuando ambas personas lo ven, son afectadas por \u00e9l y,<br \/>\nsubrayo, tienen la intenci\u00f3n de hacer algo para que deje de ser problema. Todo<br \/>\nlo dem\u00e1s, o no es problema, o no es com\u00fan. Y all\u00ed empieza la utilidad de<br \/>\nconversar.<\/p>\n<p>Eso para empezar.<br \/>\nPongo a la vista otro elemento que tiene que ver con el final (finalidad) de la<br \/>\nconversaci\u00f3n: el efecto que buscamos. Como parte de la familia de las acciones<br \/>\nque tienen que ver con hablar (por eso la confusi\u00f3n), su resultado depende de<br \/>\ncon qui\u00e9n, c\u00f3mo, por cu\u00e1l medio y con qu\u00e9 contenido.<\/p>\n<p>Voy a los ejemplos<br \/>\nrelevantes. Pero antes dejo a la vista que aun si hay un problema com\u00fan y la<br \/>\ndisposici\u00f3n (y alguna habilidad) para conversar, cualquier problema puede<br \/>\nencontrarse en cualquiera de los siguientes niveles de elaboraci\u00f3n y no<br \/>\nnecesariamente el mismo para cada participante: ser notado (visibilizado),<br \/>\ntomar conciencia (relevante), comprenderlo (razonamiento), pedir soluci\u00f3n<br \/>\n(reclamo), tomar acci\u00f3n (responsabilidad), actuar conjunto (estrategia) e<br \/>\ninstalarse como pr\u00e1ctica (cambio personal o cultural).<\/p>\n<p>Entonces, cuando<br \/>\nuna persona que s\u00ed ve con claridad las dimensiones de la problem\u00e1tica de la<br \/>\nviolencia y desigualdad que han vivido y viven millones de mujeres se expresa<br \/>\nen una red electr\u00f3nica con un mensaje que para ella es claro el efecto y<br \/>\nreacci\u00f3n depende de si quien lee lo ve como un problema, si le es com\u00fan, y en<br \/>\ndado caso en qu\u00e9 nivel de elaboraci\u00f3n se encuentre. La variedad de respuestas a<br \/>\nese \u201cposteo\u201d nos dan evidencia de la enorme diversidad de desconocimiento,<br \/>\ninsensibilidad, as\u00ed como sororidad o empat\u00eda que puede hallar, pero incluso<br \/>\npuede tener como respuesta m\u00e1s violencia inmediata y acumular para futuras<br \/>\nreacciones. <\/p>\n<p>Por ello, esas publicaciones<br \/>\nmucho tiempo s\u00f3lo tuvieron un efecto de catarsis y gradualmente han ido<br \/>\nevolucionando a generar claridad, involucraci\u00f3n y alguna comprensi\u00f3n, pero s\u00f3lo<br \/>\nen las personas adecuadas y en grados muy diversos. Hay algunos, cada vez m\u00e1s y<br \/>\nmejores que apuntan a un reclamo, pero que habitualmente no llegan a la persona<br \/>\nadecuada, sea la autoridad que tiene una responsabilidad que cumplir, la<br \/>\npersona que violenta que usualmente no es afectada por esa v\u00eda y s\u00f3lo raras<br \/>\nveces llega a personas que ya est\u00e1n en el punto de alistar acciones para<br \/>\nprevenir o ayudar cuando se vuelva a dar la situaci\u00f3n. Normalmente obtiene<br \/>\nvarias respuestas comprensivas de mujeres y algunas de hombres, de los cuales<br \/>\nno podemos distinguir con facilidad si entienden, manipulan o se alistan a<br \/>\nhacer algo. Est\u00e1n cumpliendo una funci\u00f3n, pero su alcance se ve as\u00ed de variado.<\/p>\n<p>Como otro ejemplo,<br \/>\nlas pol\u00e9micas en torno a la pinta de monumentos o edificios con frases que<br \/>\nreflejan realidades y sentires cada vez m\u00e1s precisos o reclamos cada vez m\u00e1s<br \/>\nnecesarios de atender. Podemos ver la polarizaci\u00f3n entre quienes se\u00f1alan alguna<br \/>\notra forma de violencia contra la que esta acci\u00f3n resulta m\u00ednima, adem\u00e1s de ser<br \/>\npercibida como un reclamo o protesta y no como violencia en s\u00ed; mientras que<br \/>\nsus detractores\/as con fiereza atacan lo que suponen hay detr\u00e1s o el acto mismo<br \/>\ncomo forma de violencia que nada tiene que ver con el problema en s\u00ed o incluso<br \/>\nlo agrava, en su percepci\u00f3n. El mensaje es claro, el medio notorio, pero no<br \/>\nllega de la forma que obligue a quien va dirigido: la autoridad, para que<br \/>\ncumpla su responsabilidad; la cual al d\u00eda siguiente con un poco m\u00e1s de recursos<br \/>\nde todos\/as elimina el mensaje. Y por si fuera poco, hasta estas buenas<br \/>\npersonas se encargan de iluminar los edificios, portar colores y lanzar<br \/>\ndiscursos en los que el dato (de feminicidios, por ejemplo) es meramente<br \/>\nmarketing y ret\u00f3rica y NO pie de pol\u00edtica o compromiso alguno.<\/p>\n<p>Una publicaci\u00f3n de<br \/>\nGina Villag\u00f3mez, mujer que en Yucat\u00e1n ejemplifica muy bien la comprensi\u00f3n del<br \/>\nproblema y la acci\u00f3n continua hacia su soluci\u00f3n, me ilustr\u00f3 sobre el camino que<br \/>\ntendr\u00eda mayor potencial, si tuvi\u00e9ramos ya sea alguna autoridad capaz o alg\u00fan<br \/>\ncolectivo que d\u00e9 el paso siguiente: se aprecia el monumento a la patria<br \/>\nperfectamente iluminado en morado y fuertemente custodiado por polic\u00edas. \u00a1Qu\u00e9<br \/>\niron\u00eda! \u00a1Que normal en el doble discurso de nuestros pol\u00edticos\/as perennes! Y<br \/>\ndice con una l\u00f3gica inobjetable: \u201cSi as\u00ed cuidara la polic\u00eda a nuestras mujeres!<br \/>\nNada qu\u00e9 a\u00f1adir.<\/p>\n<p>Pero son ejemplos<br \/>\nde escenarios en los que transitamos habitualmente, hay muchos m\u00e1s y poco<br \/>\nayudan a la velocidad con la que esto debi\u00f3 y debe cambiar. Que se refleja<br \/>\nperfecto en dos letras \u00a1YA!<\/p>\n<p>Por ello creo en<br \/>\nel potencial de que m\u00e1s personas conversemos de este enorme problema, por lo<br \/>\nmenos de algunas de sus aristas y<br \/>\nlogremos visualizarlo como un problema com\u00fan y continuar la conversaci\u00f3n<br \/>\nhasta el punto de hallar acciones adicionales a las que ya est\u00e1n en marcha. Vemos<br \/>\nque parece, incorrectamente, ser este un problema \u201cde las mujeres\u201d, pero con<br \/>\ntantito cavilar queda claro que es un problema de la humanidad. Por tanto cabe<br \/>\ncreer, de manera sensata, que hombres y mujeres podemos sumar a partir de esta<br \/>\ncapacidad que desarrollemos de conversar con efectividad para esta urgente<br \/>\ncausa.<\/p>\n<p>M\u00e1s que ahora<br \/>\nquedar\u00eda a la vista la capacidad de mujeres de ejercer lo que han dado en<br \/>\nllamar sororidad, para enfocar mejor las bater\u00edas que ahora ya lucen al 100 en<br \/>\nmuchos sectores, pero a\u00fan no encienden motores en otros. Mientras que me<br \/>\nimagino duplicar el contingente, el reclamo y sobre todo la acci\u00f3n consecuente<br \/>\npor parte de ese ej\u00e9rcito (hoy desarticulado) de hombres que tambi\u00e9n podemos<br \/>\nentender con profundidad y honestidad el problema y actuar en solidaridad, m\u00e1s<br \/>\nque publicar halagos y loas.<\/p>\n<p>Entre mucho que se<br \/>\nha estudiado y sirve para avanzar, quiero se\u00f1alar que el efecto de esta<br \/>\nhistoria tan larga y cruda es que en las mujeres el resultado afectivo m\u00e1s<br \/>\nfuerte y frecuente fue el miedo, que cuando es enfrentado est\u00e1 llevando con<br \/>\nnaturalidad comprensible a su antagonista: la ira. Desde esa ira se encamina<br \/>\nuna respuesta, natural, pero que requiere una ruta larga para resolver tanta<br \/>\nimpotencia acumulada por siglos de opresi\u00f3n. La misma historia gener\u00f3 una<br \/>\nreacci\u00f3n principal muy diferente y ubica en los hombres, la soberbia. De all\u00ed<br \/>\ntanta indiferencia como consecuencia lamentable.<\/p>\n<p>Hoy al intentar<br \/>\nsumar en la respuesta que como humanidad tenemos que dar, juntos\/as, planteo la<br \/>\nconversaci\u00f3n como una herramienta poderosa para aliarnos y avanzar al ritmo de<br \/>\n\u00a1YA! No usarla nos deja a merced de reaccionar con nuestra naturaleza. Un miedo<br \/>\nlargamente acumulado se resuelve con violencia, coraje o aislamiento; ninguna<br \/>\nde las tres merece vivir m\u00e1s nadie, en especial ninguna mujer. La soberbia<br \/>\nacumulada por siglos tambi\u00e9n tiene tres destinos habituales la simulaci\u00f3n, la<br \/>\nmanipulaci\u00f3n y el desprecio, del cual YA debemos estar hartos los hombres de<br \/>\npermitirnos frente a esta situaci\u00f3n.<\/p>\n<p>\u00a1Conversemos!<br \/>\nVamos juntos\/as usando esa herramienta. Dejemos en el ejercicio la idea de<br \/>\ntener ya la raz\u00f3n de nuestro lado (quien sea), los prejuicios que nos hacen<br \/>\nesperar lo mismo de todos\/todas y logremos el reto de pasar una conversaci\u00f3n<br \/>\nsin usar un solo adjetivo, juicio, generalizaci\u00f3n o burla. Escuchemos \u2013<br \/>\nrespondamos. Hablemos en primera persona y a la otra persona por su nombre, de<br \/>\nlo que pasa, no de lo que odiamos; clarifiquemos, propongamos, acordemos,<br \/>\ncumplamos y reconozcamos. <\/p>\n<p>S\u00e9 que hay decenas<br \/>\nde personas que pueden hacer esto y empezar a propiciarlo con otras tantas,<br \/>\nhasta que resulte y seamos millones quienes enfrentamos juntos\/as as\u00ed esta<br \/>\nnueva historia que tenemos que construir.<\/p>\n<p>La generosidad de<br \/>\nmi buena amiga le hizo llamarme feminista, lo agradezco y sonr\u00eda con alegr\u00eda.<br \/>\nAunque en realidad yo creo que tenemos que llegar, mujeres y hombres, a<br \/>\nconstruirnos como humanistas, en palabras, hechos y relaciones.<\/p>\n<p><small>&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;<\/small><br \/><b><small>*Jorge Valladares<br \/>\nS\u00e1nchez<\/small><\/b><br \/><small>Pap\u00e1, Ciudadano, Consultor.<\/small><br \/><small>Especialista, Maestro y Licenciado en<br \/>\nPsicolog\u00eda<\/small><br \/><small>Doctor en Ciencias Sociales.<\/small><br \/><small>Doctor en Derechos Humanos.<\/small><\/p><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Mujeres y Hombres Conversando para Construir<\/p>\n","protected":false},"author":1112,"featured_media":35997,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"tdm_status":"","tdm_grid_status":"","footnotes":""},"categories":[25],"tags":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/21120"}],"collection":[{"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1112"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=21120"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/21120\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":35996,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/21120\/revisions\/35996"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/media\/35997"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=21120"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=21120"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=21120"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}