{"id":21092,"date":"2022-03-14T00:00:00","date_gmt":"2022-03-14T06:00:00","guid":{"rendered":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/blog\/la-representacion-del-rol-de-la-mujer-a-traves-del-arte"},"modified":"2024-02-23T12:04:05","modified_gmt":"2024-02-23T18:04:05","slug":"la-representacion-del-rol-de-la-mujer-a-traves-del-arte","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/opiniones\/la-representacion-del-rol-de-la-mujer-a-traves-del-arte","title":{"rendered":"La representaci\u00f3n del rol de la mujer a trav\u00e9s del arte"},"content":{"rendered":"<p><b>Por: Aida Maria Lopez Sosa.<\/b><\/p>\n<\/p>\n<p>La<br \/>\ngenialidad humana nunca se manifest\u00f3 de manera tan luminosa como en el<br \/>\nRenacimiento. El hombre se atrevi\u00f3 a surcar los mares en busca de la conquista.<br \/>\nNaci\u00f3 la imprenta con la que fue posible cambiar la historia de la humanidad. Los<br \/>\ninventos de Leonardo da Vinci fueron \u00fatiles a la postre. Nicol\u00e1s Cop\u00e9rnico<br \/>\nelevaba la mirada al firmamento para descubrir los enigmas del cosmos en busca<br \/>\nde constelaciones. En el arte Miguel \u00c1ngel, Rubens, Caravaggio realizaban<br \/>\nesculturas y pinturas que vest\u00edan las iglesias y los palacios de los mecenas.<br \/>\nLa Literatura conoci\u00f3 la genialidad de William Shakespeare, Miguel de Cervantes<br \/>\ny el Siglo de Oro a los poetas Lope de Vega y Quevedo. Ante el desfile de<br \/>\ninteligencias en las distintas disciplinas del arte y la ciencia nos<br \/>\ncuestionamos, \u00bfd\u00f3nde estaban las mujeres? las madres de esos genios, las<br \/>\nhermanas, las esposas, las t\u00edas, las amantes. La pintura es testimonio del<br \/>\nquehacer de estos seres considerados inferiores desde la matrilinealidad hasta<br \/>\nla subyugaci\u00f3n heteropatriarcal. <\/p>\n<p>El<br \/>\nvestuario era sin\u00f3nimo de estatus, ya que la forma, las telas, los colores, la<br \/>\nlargura, el escote, eran c\u00f3digos de la condici\u00f3n de la mujer desde si era<br \/>\ncasada, viuda, doncella o sirvienta. Eran pocas las mujeres, principalmente de<br \/>\ncuna noble, las que ten\u00edan la posibilidad de cultivar el arte en alguna de sus<br \/>\nexpresiones: m\u00fasica, pintura, literatura, pero no como medio de subsistencia,<br \/>\nsino como afici\u00f3n. Siendo tan dif\u00edcil encontrar en la historia a alguna mujer<br \/>\ndel Renacimiento que se haya dedicado profesionalmente al arte, es propicio<br \/>\nmencionar a Artemisia Gentileschi (1593-1656), pintora del barroco influenciada<br \/>\npor Caravaggio en sus claroscuros, la primera mujer que se hizo miembro de la<br \/>\nAcademia de Bellas Artes de Florencia y de ser conocida a nivel internacional. Sin<br \/>\nembargo, en un mundo de hombres no se salv\u00f3 de ser violada por su maestro que<br \/>\nera incluso amigo de su padre, quien tambi\u00e9n era pintor. Una de sus obras: <i>Judit y su doncella<\/i>, oleo pintado entre<br \/>\n1625 y 1627, cataliza el coraje de haber sido abusada. Artemisia dramatiza la<br \/>\ntensi\u00f3n del pasaje b\u00edblico en la composici\u00f3n cuando la joven viuda Judit con<br \/>\nuna espada le corta la cabeza a Holofernes y se la entrega a su doncella para que<br \/>\nla guarde en un saco. <\/p>\n<p>Un<br \/>\nsiglo despu\u00e9s, encontramos a Marie Louise \u00c8lisabeth Vig\u00e9e Lebrun, esposa de un<br \/>\npintor y coleccionista, quien se cotiz\u00f3 como la pintora francesa m\u00e1s famosa del<br \/>\nsiglo XVIII, miembro de las Academias de Florencia, Roma, San Petersburgo y<br \/>\nBerl\u00edn, gracias a su amistad con la archiduquesa Maria Antonieta de Austria,<br \/>\nreina consorte de Francia y de Navarra a quien retrat\u00f3 en varias decenas de<br \/>\npinturas. Sin embargo, pese a su condici\u00f3n \u201cprivilegiada\u201d, no se libr\u00f3 de que<br \/>\nsu marido se gastara el dinero que ella ganaba en prostitutas y juegos de azar<br \/>\ny terminara exiliada tras la ca\u00edda de los monarcas.<\/p>\n<p>Pero<br \/>\nesta dupla de mujeres afortunadas en distintas latitudes y \u00e9pocas no es<br \/>\naproximaci\u00f3n de lo que viv\u00edan las dem\u00e1s. Una serie de pinturas dejan claro el<br \/>\npapel de las mujeres. Henry Robert Morland (1716-1797) pint\u00f3 <i>Una empleada de lavander\u00eda planchando.<\/i><br \/>\nSu obra est\u00e1 enfocada en escenas dom\u00e9sticas o empleadas de ostras. El sueco<br \/>\nAxel Jungstedt (1859-1890) pint\u00f3 <i>Lavando<br \/>\nen el r\u00edo<\/i>, un grupo de mujeres de campo lavan con el agua del r\u00edo en<br \/>\nrecipientes de madera mientras los ni\u00f1os cuidan la le\u00f1a donde hierve la ropa. Algunos<br \/>\nde los trabajos que hac\u00edan las artesanas es el que se ve en el <i>Interior de un taller de dorado de marcos<\/i>,<br \/>\npintado por el franc\u00e9s Emile Adan (1839-1937). <\/p>\n<p>El<br \/>\npintor belga Alfred Bastien represent\u00f3 a <i>La<br \/>\nmadre del artista<\/i>, sentada en el rinc\u00f3n de la cocina con su perro a los<br \/>\npies y semblante abnegado. En la mesa hay una silla vac\u00eda seguramente esperando<br \/>\nque su hijo artista llegara a comer donde lo espera un pan enorme solo para \u00e9l.<br \/>\n\u00bfC\u00f3mo estar\u00edan las madres cuyos hijos no ten\u00edan el privilegio de ser artistas?<br \/>\nQuiz\u00e1 como la <i>Anciana <\/i>del suizo Jean-<br \/>\n\u00c8tienne Liotar (1702-1789), una aldeana que se qued\u00f3 dormida en su sill\u00f3n con<br \/>\nun inmenso libro en el regazo, mientras la mesa peque\u00f1a donde descansa su brazo<br \/>\nesta con la comida sin terminar.<\/p>\n<p>Las<br \/>\nhermanas mayores que no ven\u00edan de la nobleza se hac\u00edan cargo de los peque\u00f1os,<br \/>\nquiz\u00e1, mientras la madre se dedicaba a las labores hogare\u00f1as. El pintor franc\u00e9s<br \/>\nWilliam-Adolphe Bouguereau (1825-1905) escenific\u00f3 la vida de campo en <i>La hermana mayor<\/i>, quien descalza<br \/>\nsostiene en los brazos a un ni\u00f1o de meses que pl\u00e1cidamente duerme. Pintura que<br \/>\ncontrapuntea <i>La sonatina <\/i>del<br \/>\nbrit\u00e1nico John Collier (1850-1934), donde pint\u00f3 a una ni\u00f1a con zapatillas<br \/>\ntocando el viol\u00edn.<\/p>\n<p>En<br \/>\notro \u00f3leo, el italiano Silvio Giulio Rotta (1853-1913) pint\u00f3 una escena de<br \/>\nrealismo social: <i>La joven madre<\/i>, quien<br \/>\npor la vestimenta y la cuna de velos y encajes sobre una base, se deduce que es<br \/>\nel retrato de una noble que pos\u00f3 para el pintor. En contraposici\u00f3n una aldeana mece<br \/>\na su reci\u00e9n nacido en una cuna de madera asentada en el suelo. <i>Orgullo Materno<\/i> es del austriaco Franz<br \/>\nvon Defregger, quien se especializ\u00f3 en la producci\u00f3n de pinturas de arte e<br \/>\nhistoria de g\u00e9nero de su ciudad natal. <\/p>\n<p>Han<br \/>\nvan Meegeren (1889-1947), pintor holand\u00e9s, inmortaliz\u00f3 a un miembro de la<br \/>\nrealeza: <i>Mujer leyendo m\u00fasica.<\/i> Mientras<br \/>\nel pintor de g\u00e9nero alem\u00e1n Walter Firle (1859-1929) en <i>Lecci\u00f3n de m\u00fasica <\/i>escenifica el momento en el que una anciana toca<br \/>\nel piano y cuatro j\u00f3venes la rodean cantando. Las mujeres nobles tambi\u00e9n<br \/>\npintaban como se aprecia en <i>El estudio <\/i>de<br \/>\nAlfred Stevens (1823-1906). <\/p>\n<p>A<br \/>\ntrav\u00e9s de la pintura de g\u00e9nero los hombres dejaron testimonio del papel de la<br \/>\nmujer en la sociedad antes de que el movimiento femenino irrumpiera en la<br \/>\nsegunda mitad del siglo XX.<\/p><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Por: Aida Maria Lopez Sosa.<\/p>\n","protected":false},"author":1152,"featured_media":35971,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"tdm_status":"","tdm_grid_status":"","footnotes":""},"categories":[25],"tags":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/21092"}],"collection":[{"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1152"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=21092"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/21092\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":35970,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/21092\/revisions\/35970"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/media\/35971"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=21092"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=21092"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=21092"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}