{"id":20946,"date":"2022-02-21T00:00:00","date_gmt":"2022-02-21T06:00:00","guid":{"rendered":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/blog\/lesa-majestad"},"modified":"2024-02-23T11:58:09","modified_gmt":"2024-02-23T17:58:09","slug":"lesa-majestad","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/opiniones\/lesa-majestad","title":{"rendered":"Lesa majestad"},"content":{"rendered":"<p><b>Por: Pascal Beltr\u00e1n del R\u00edo.<\/b><\/p>\n<\/p>\n<p>\u201cS\u00f3lo queda re\u00edr ante la estupidez de los hombres que<br \/>\ncreen que el despotismo del presente puede borrar la memoria de las futuras<br \/>\ngeneraciones\u201d, escribi\u00f3 el historiador romano Cornelio T\u00e1cito en sus Anales, al<br \/>\ncomentar el proceso penal contra su colega Cremucio Cordo, quien se hab\u00eda<br \/>\ndejado morir de hambre para evitar su inminente ejecuci\u00f3n.<\/p>\n<p>\u00bfQu\u00e9 hab\u00eda hecho Cordo? Ensalzar en un texto a Marco<br \/>\nBruto y Gayo Casio, dos de los conspiradores que acabaron con la vida de Julio<br \/>\nC\u00e9sar y llamar al segundo de ellos \u201cel \u00faltimo de los romanos\u201d.<\/p>\n<p>El proceso contra Cordo fue parte de los llamados<br \/>\n\u201cjuicios de alta traici\u00f3n\u201d, instaurados por el emperador Tiberio, entre los<br \/>\na\u00f1os 15 y 37 de nuestra era, para perseguir a quienes consideraba inc\u00f3modos o<br \/>\nindeseables.<\/p>\n<p>La base legal era una legislaci\u00f3n promulgada por el<br \/>\nSenado m\u00e1s de un siglo atr\u00e1s a instancias de Lucio Apuleyo Saturnino, tribuno<br \/>\nde la plebe, quien recurr\u00eda a t\u00e1cticas demag\u00f3gicas para hacer avanzar su<br \/>\ncarrera pol\u00edtica. La llamada Lex Appuleia de maiestate, o Ley de lesa majestad,<br \/>\nordenaba el castigo para quien perjudicara con sus actos la integridad de Roma.<\/p>\n<p>Es el antecedente milenario del delito de traici\u00f3n.<\/p>\n<p>Muerta la Rep\u00fablica, la legislaci\u00f3n fue revivida por<br \/>\nAugusto, sucesor de Julio C\u00e9sar y primer emperador romano, con la finalidad de<br \/>\nmantener su poder absoluto. Fue Tiberio el primero en echar mano de \u00e9l. La<br \/>\ninterpretaci\u00f3n que se le dio en ese tiempo fue que como Roma era encarnada por<br \/>\nel princeps o \u201cprimer ciudadano\u201d (t\u00edtulo formal emperador), entonces cualquier<br \/>\nofensa contra \u00e9l constitu\u00eda un acto que perjudicaba al imperio.<\/p>\n<p>Una de las primeras acusaciones de lesa majestad o<br \/>\ntraici\u00f3n recay\u00f3 sobre una mujer: Apuleya Varila, sobrina nieta de Augusto, fue<br \/>\nacusada por un delator por haberse burlado de Tiberio, pero, al no poder<br \/>\nprobarse el se\u00f1alamiento, termin\u00f3 sentenciada a un destierro por adulterio.<\/p>\n<p>En el a\u00f1o 24 fueron llevados a juicio un padre y su<br \/>\nhijo, ambos llamados Vibio Sereno. Arrastrado desde el exilio, andrajoso, sucio<br \/>\ny cargado de cadenas \u2013cuenta el historiador Narciso Santos Yanguas, de la<br \/>\nUniversidad de Oviedo, en su investigaci\u00f3n sobre las acusaciones de alta<br \/>\ntraici\u00f3n en la \u00e9poca de Tiberio\u2013, el padre escuch\u00f3 a su hijo acusarlo de haber<br \/>\ntramado acechanzas contra el emperador, financiado por el exmagistrado Cecilio<br \/>\nCornuto.<\/p>\n<p>El padre desminti\u00f3 al hijo diciendo que Cornuto era<br \/>\ninocente y que dif\u00edcilmente habr\u00eda podido tramar el asesinato de Tiberio y un<br \/>\ngolpe de Estado con un solo c\u00f3mplice. La condena fue el destierro del padre.<br \/>\nEnterado de las acusaciones, Cornuto se suicid\u00f3, lo que, de acuerdo con la<br \/>\ncostumbre, imped\u00eda que los delatores recibieran recompensa alguna. Pero Tiberio<br \/>\nse opuso, argumentado que ello pondr\u00eda al Estado al borde del precipicio. As\u00ed,<br \/>\nescribe T\u00e1cito, se asegur\u00f3 que los soplones se vieran continuamente animados a<br \/>\nlanzar acusaciones.<\/p>\n<p>Un a\u00f1o despu\u00e9s, se someti\u00f3 a proceso por traici\u00f3n a<br \/>\nCremucio Cordo. Sus acusadores, relata T\u00e1cito, fueron Satrio Segundo y Pinario<br \/>\nNata, hombres al servicio de Lucio Elio Sejano, amigo y confidente del emperador<br \/>\ny jefe de su temible Guardia Pretoriana.<\/p>\n<p>\u201cEsto era suficiente para arruinar al acusado\u201d,<br \/>\nescribe T\u00e1cito, pero el discurso que pronunci\u00f3 Cordo en su defensa enloqueci\u00f3<br \/>\nde ira al emperador. Cit\u00f3 muchos textos pol\u00e9micos que no merecieron comentario<br \/>\nalguno ni de Julio C\u00e9sar ni de Augusto y termin\u00f3 diciendo: \u201cCuando alguien<br \/>\nresiente algo, lo reconoce (\u2026) A cada hombre hace honor la posteridad y, si una<br \/>\nsentencia fatal me ha de caer encima, habr\u00e1 quien me recuerde, igual que a<br \/>\nCasio y Bruto\u201d.<\/p>\n<p>Al ver la mueca de disgusto de Tiberio, el acusado<br \/>\nsupo que le esperaba una condena de muerte y decidi\u00f3 adelantarse a ella<br \/>\nquit\u00e1ndose la vida. Los senadores quisieron borrar cualquier recuerdo de Cordo<br \/>\nmandando quemar sus libros, aunque algunos pudieron ser rescatados por su<br \/>\nesposa y publicados mucho tiempo despu\u00e9s.<\/p>\n<p>\u201cLa persecuci\u00f3n de los genios s\u00f3lo fomenta su<br \/>\ninfluencia\u201d, concluye T\u00e1cito al final de su recuento del juicio. \u201cLos tiranos y<br \/>\ntodos aquellos que han imitado su opresi\u00f3n s\u00f3lo han obtenido infamia para s\u00ed<br \/>\nmismos y gloria para sus v\u00edctimas\u201d.<\/p><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Por: Pascal Beltr\u00e1n del R\u00edo.<\/p>\n","protected":false},"author":1127,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"tdm_status":"","tdm_grid_status":"","footnotes":""},"categories":[25],"tags":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/20946"}],"collection":[{"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1127"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=20946"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/20946\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":35839,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/20946\/revisions\/35839"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=20946"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=20946"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=20946"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}