{"id":20838,"date":"2022-02-09T00:00:00","date_gmt":"2022-02-09T06:00:00","guid":{"rendered":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/blog\/una-oda-a-la-vida"},"modified":"2024-02-23T11:52:57","modified_gmt":"2024-02-23T17:52:57","slug":"una-oda-a-la-vida","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/opiniones\/una-oda-a-la-vida","title":{"rendered":"Una oda a la vida&#8230;"},"content":{"rendered":"<p><b>Por: Cristina Pad\u00edn.<\/b><\/p>\n<p>No ser\u00eda aquel s\u00e1bado el \u00faltimo de su vida.. ir\u00eda a la corrida de toros, qu\u00e9 bonito es el toreo y qu\u00e9 hermoso es febrero, ir\u00eda y al salir, porque le gusta mucho y porque ya enfriaba la temperatura, se tomar\u00eda junto a los de siempre una copa de vino. Tinto, en aquella ocasi\u00f3n. Y regresar\u00eda a Madrid en un autob\u00fas, era un tipo viajero y con gran facilidad para moverse, y comentar\u00edan de esto y de aquello, cosas t\u00edpicas de conversaci\u00f3n, y se citar\u00edan para mayo, para aplaudir a Talavante, y para pasear por Las Ventas y por el Retiro\u2026<\/p>\n<p>..\u00e9l ir\u00eda a su Galicia del alma en junio, dijo, a beber vino blanco y disfrutar los divinos paisajes..<\/p>\n<p>No har\u00eda ninguna cosa de esas, tristemente. Nadie lo sab\u00eda, pero el domingo ser\u00eda el \u00faltimo d\u00eda de su vida en la tierra. Y el martes ya estar\u00eda enterrado. Pasar\u00edan los autobuses, florecer\u00edan los \u00e1rboles, carteles taurinos aparecer\u00edan aqu\u00ed y all\u00ed, y botellas de vino (blanco y tinto) se servir\u00edan en bares y terrazas. Llegar\u00eda mayo, el de los romances y las sandalias, y despu\u00e9s junio, el de la luz y el verano y todo lo que puro, el de san Juan. Ya no estar\u00eda \u00e9l, le quedaban horas de vida cuando lleg\u00f3 a su casa. De la vida: ese tesoro tan bello que merece una oda y mil sonetos..<\/p>\n<p>A Ram\u00f3n<br \/>Y a Ram\u00f3n<br \/>A mi familia<br \/>A mi querido Luis<br \/>A la vida<br \/>A las cosas bellas de la vida<br \/>A febrero, mayo y junio<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Por: Cristina Pad\u00edn.<\/p>\n","protected":false},"author":1025,"featured_media":35743,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"tdm_status":"","tdm_grid_status":"","footnotes":""},"categories":[25],"tags":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/20838"}],"collection":[{"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1025"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=20838"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/20838\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":35742,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/20838\/revisions\/35742"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/media\/35743"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=20838"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=20838"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=20838"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}