{"id":20690,"date":"2022-01-24T00:00:00","date_gmt":"2022-01-24T06:00:00","guid":{"rendered":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/blog\/la-sana-convivencia-social-como-fin-ultimo-del-ciudadano-moderno"},"modified":"2024-02-23T11:46:56","modified_gmt":"2024-02-23T17:46:56","slug":"la-sana-convivencia-social-como-fin-ultimo-del-ciudadano-moderno","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/opiniones\/la-sana-convivencia-social-como-fin-ultimo-del-ciudadano-moderno","title":{"rendered":"La sana convivencia social como  fin \u00faltimo del ciudadano moderno"},"content":{"rendered":"<p><b>Editorial La Revista Peninsular&nbsp;<\/b><\/p>\n<p>Desde hace varias d\u00e9cadas, el individualismo y la hostilidad han determinado cada vez m\u00e1s las relaciones humanas. Esto contraviene las necesidades y tendencias que las personas hemos demostrado a lo largo de la historia, las cuales han quedado asentadas en las obras de algunas de las principales mentes de la humanidad. De hecho, muchos de los pensadores m\u00e1s recientes reafirman la necesidad que tiene el humano de interactuar con otros y hacen un llamado a procurar la unidad para lograr la armon\u00eda entre las personas.<\/p>\n<p>La idea de que el ser humano necesita del otro y la unidad para alcanzar sus fines se remonta a los primeros documentos de los cuales tenemos registro. Por ejemplo, en el \u201cC\u00f3digo de Hammurabi\u201d se establecen normas civiles y penales que sirvieron para dar orden y unidad al antiguo imperio babil\u00f3nico. Siglos despu\u00e9s, Arist\u00f3teles tambi\u00e9n reflexion\u00f3 sobre la unidad entre las personas y concibi\u00f3 el concepto de \u201canimal pol\u00edtico\u201d para referir a la necesidad humana de vivir en sociedades organizadas pol\u00edticamente.<\/p>\n<p>De igual manera, en el siglo XVIII, Rousseau crea el concepto de \u201cContrato Social\u201d con base en sus reflexiones sobre las personas y sus tendencias a unirse en sociedades. Este concepto se\u00f1ala que los humanos ceden parte de su libertad individual a cambio de convivencia social, lo cual nos reafirma que el humano es pleno cuando se desarrolla con otros.<\/p>\n<p>En tiempos m\u00e1s recientes, podemos observar estas ideas en pensadores como Erich Fromm quien, en el \u201cArte de Amar\u201d, afirma que la mayor necesidad de los humanos es relacionarse con otros para superar la \u201cseparatidad\u201d. Asimismo, la idea de unidad se hace ver en conceptos novedosos como \u201cotredad\u201d; si bien, este concepto implica asumir a otro individuo como ajeno a m\u00ed, no significa que me desentienda de \u00e9ste, sino que con las diferencias podemos enriquecer nuestras relaciones.<\/p>\n<p>En la democracia moderna, estos conceptos son indispensables pues todos somos responsables de nuestras instituciones gubernamentales. No hay excusas para ser ajenos al devenir democr\u00e1tico de nuestro pa\u00eds pues contamos con diversas v\u00edas para coadyuvar en el desarrollo de nuestra naci\u00f3n, como puede ser el voto o los mecanismos de parlamento abierto. Sin unidad, la democracia no podr\u00eda existir pues \u00e9sta adquiere legitimidad, en gran parte, por el respaldo social que recibe.<\/p>\n<p>La pandemia tambi\u00e9n nos ha demostrado la necesidad de la unidad pues ser\u00eda imposible superar los retos que han surgido durante la contingencia sin \u00e9sta. Como hemos podido corroborar, el esfuerzo de unos cu\u00e1ntos no es suficiente para hacer frente a una situaci\u00f3n de tal magnitud.<\/p>\n<p>En tiempos en los que los debates son emotivos y no racionales, que criticamos personas y no sus argumentos y que anteponemos lo individual a lo colectivo, recordemos que todos somos personas que necesitan y buscan contacto con otras personas. Todos tenemos esa misma necesidad existencial. Si logramos entender que en el otro y, por lo tanto, en la unidad yace la manera en la cual podemos desarrollarnos plenamente, trataremos a quienes nos rodean con respeto y agradecimiento que se merecen.<\/p>\n<p>El otro me ayuda a m\u00ed, yo ayudo al otro y juntos construimos lo que nos rodea.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Editorial La Revista Peninsular.<\/p>\n","protected":false},"author":1111,"featured_media":35613,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"tdm_status":"","tdm_grid_status":"","footnotes":""},"categories":[25],"tags":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/20690"}],"collection":[{"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1111"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=20690"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/20690\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":35612,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/20690\/revisions\/35612"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/media\/35613"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=20690"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=20690"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=20690"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}