{"id":20628,"date":"2022-01-15T00:00:00","date_gmt":"2022-01-15T06:00:00","guid":{"rendered":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/blog\/precaucion-mujeres-construyendo"},"modified":"2024-02-23T11:42:47","modified_gmt":"2024-02-23T17:42:47","slug":"precaucion-mujeres-construyendo","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/opiniones\/precaucion-mujeres-construyendo","title":{"rendered":"\u00a1Precauci\u00f3n, mujeres construyendo!"},"content":{"rendered":"<\/p>\n<p><b><i>Construyendo,<\/i><\/b><b>&nbsp;por: Ra\u00fal As\u00eds Monforte Gonz\u00e1lez.<\/b><\/p>\n<p>Muy lejanos han quedado ya aquellos d\u00edas en la d\u00e9cada de los ochentas del siglo pasado, cuando en el aula donde me form\u00e9 profesionalmente como Ingeniero Civil, solamente cont\u00e1bamos con la compa\u00f1\u00eda de una mujer. Hoy, por fortuna, en cualquier universidad que ofrezca esta carrera, es frecuente encontrar una gran cantidad de estudiantes del g\u00e9nero femenino. <\/p>\n<p>En la industria de la construcci\u00f3n, ha predominado tradicionalmente una cultura machista, tanto en los trabajos de campo, como los t\u00e9cnicos y administrativos. Los trabajos de campo, por la rudeza de las actividades, muchas de ellas a merced de las inclemencias del tiempo, la poca flexibilidad de horarios, y muchos otros factores, ha resultado poco atractiva para las mujeres, de modo que quiz\u00e1s no se trate tanto de un asunto de discriminaci\u00f3n por g\u00e9nero, sino de inter\u00e9s y conveniencia. En las oficinas de las constructoras o los puestos de supervisi\u00f3n, podr\u00eda haber un entorno m\u00e1s propicio para la participaci\u00f3n femenina, pero con dolorosa claridad hay que reconocer que la subrepresentaci\u00f3n del g\u00e9nero tiene a\u00fan una muy grande brecha por cerrar. <\/p>\n<p>Antes de la pandemia, las mujeres representaban \u00fanicamente el 12% de la fuerza laboral global en la industria de la construcci\u00f3n. Por pa\u00edses o regiones, la participaci\u00f3n era de un 8% en la Uni\u00f3n Europea, 10% en Estados Unidos, 11% en el Reino Unido, 12% en Australia, y 13% en Canad\u00e1. A\u00fan Suecia, un pa\u00eds que se ufana de tener uno de los primeros gobiernos feministas del mundo, las mujeres en la industria de la construcci\u00f3n apenas alcanzan el 10.2%. <\/p>\n<p>Si \u00fanicamente consider\u00e1ramos las tareas de campo, la fracci\u00f3n es min\u00fascula, menos de 2% en el Reino Unido, y poco menos de 4% en Estados Unidos. Aunque hay excepciones, por ejemplo en China, un 14% de los obreros de la construcci\u00f3n son mujeres, y en Nigeria llegan hasta el 16.3% <\/p>\n<p>Pero esta tendencia podr\u00eda estar cambiando favorablemente, y tenemos la esperanza de que permanezca en el largo plazo. Por un lado, la pandemia demostr\u00f3 en todos los sectores, que el presencialismo no es indispensable, y que es posible ser m\u00e1s flexible en las pol\u00edticas de captaci\u00f3n y retenci\u00f3n de talento, lo cual ha despertado un mayor inter\u00e9s de las mujeres en ocupar puestos en la industria de la construcci\u00f3n y una mayor apertura por parte de los empleadores. <\/p>\n<p>En USA, de febrero de 2020 a septiembre de 2021, se perdieron m\u00e1s de 3 millones de puestos de trabajo ocupados por mujeres en todos los sectores, sin embargo, el sector de la construcci\u00f3n fue uno de los muy pocos en los que los empleos ocupados por mujeres de hecho aumentaron, y lo hicieron en 300,000 puestos. <\/p>\n<p>El auge post pand\u00e9mico que se espera para esta industria, en paralelo con una escasez cr\u00f3nica de obreros competentes, podr\u00eda convertirse en el catalizador que tanto hace falta para hacer m\u00e1s diverso este sector, y que ya no se siga privando del enorme talento, capacidades y otros valores que las mujeres pueden aportar al mundo de la construcci\u00f3n. <\/p>\n<p><b><small>Ra\u00fal As\u00eds Monforte Gonz\u00e1lez<\/small><\/b><br \/><b><small>\u00a9 Copyright 2022. Ra\u00fal As\u00eds Monforte Gonz\u00e1lez. Todos los derechos reservados.<\/small><\/b><br \/><b><small>M\u00e9rida, Yucat\u00e1n a 15 de enero de 2022<\/small><\/b><br \/><b><small>E-mail: raul@mienergiamx.com<\/small><\/b><br \/><b><small>Facebook: Ra\u00fal As\u00eds Monforte Gonz\u00e1lez. Twitter: @raulmonforteg<\/small><\/b><\/p><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Construyendo.<\/p>\n","protected":false},"author":1116,"featured_media":35552,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"tdm_status":"","tdm_grid_status":"","footnotes":""},"categories":[25],"tags":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/20628"}],"collection":[{"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1116"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=20628"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/20628\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":35551,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/20628\/revisions\/35551"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/media\/35552"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=20628"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=20628"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=20628"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}