{"id":20562,"date":"2022-01-07T00:00:00","date_gmt":"2022-01-07T06:00:00","guid":{"rendered":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/blog\/ser-ciudadanoa"},"modified":"2024-02-23T11:38:43","modified_gmt":"2024-02-23T17:38:43","slug":"ser-ciudadanoa","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/opiniones\/ser-ciudadanoa","title":{"rendered":"Ser ciudadano\/a"},"content":{"rendered":"<p><b>Por: Jorge Valladares S\u00e1nchez.*<\/b><\/p>\n<p><b>En Facebook y en Youtube:&nbsp;Dr. Jorge Valladares.<\/b><\/p>\n<p><b><i><\/i><\/b><\/p>\n<blockquote><p><b><i>Ser ciudadano\/a \u2026Sin Morir en el Intento<\/i><\/b><\/p><\/blockquote>\n<p>Termin\u00e9 el 2021 planteando que seguir la agenda de quien ha sido su magistral generador en las \u00faltimas dos d\u00e9cadas nos aleja como ciudadan\u00eda de obtener lo que merecemos del gobierno, y de cada funcionaria\/o p\u00fablico en general. Por ello, es mi prop\u00f3sito mantener en adelante mis an\u00e1lisis en temas de inter\u00e9s ciudadano, social y familiar, sea que coincidan o no con la nota distractora generada en cualquier \u00e1mbito de gobierno. Tenemos que lograr marcar la agenda ciudadana, imponerla sobre la agenda pol\u00edtica y asegurar que los pol\u00edticos perennes usen el tiempo que les pagamos y recursos que les permitimos usar para nuestros prop\u00f3sitos comunes o de sectores de la comunidad.<\/p>\n<p> La ciudadan\u00eda puede ser el eje de las decisiones y beneficios de todo lo p\u00fablico; estamos muy lejos de ello a\u00fan, por la conjugaci\u00f3n de varios factores. Claro, siempre podemos crecer, y el inicio de un a\u00f1o es buen momento para enfocar y motivar hacerlo. Intentar\u00e9 aportar a ello e ir un paso m\u00e1s all\u00e1 a lo largo de este 2022, abordando esa l\u00ednea en algunas de estas conversaciones, que amablemente La Revista me permite contigo. Cuento con que me compartas tus ideas y propuestas para hacer ir m\u00e1s r\u00e1pido y a m\u00e1s satisfactorio lugar.<\/p>\n<p>Hace algunos a\u00f1os, como ciudadano com\u00fan que lleg\u00f3 al puesto de Consejero Electoral por v\u00eda de concurso, sin antecedentes en esas instituciones ni respaldo de pol\u00edtico alguno, hall\u00e9 algunas formas de mantener mi visi\u00f3n y acci\u00f3n ciudadana, para evitar institucionalizarme en el sentido negativo. En alguna medida creo que funcion\u00f3.<\/p>\n<p>Una de mis t\u00e1cticas fue crear y compartir en varios espacios p\u00fablicos e institucionales una conferencia a la que llamamos \u201cSer Ciudadano, sin Morir en el Intento\u201d, y un taller para formar las competencias de las maravillosas personas que ejercen como formadores c\u00edvicos, que pude compartir en algunos estados.<br \/>Partamos de acordar una visi\u00f3n y concepto sobre lo que es ser ciudadano. No en sentido legal, ni te\u00f3rico, tampoco de modo social o pol\u00edtico estricto. Y es que la palabra y su campo sem\u00e1ntico son usadas, abusadas y burladas cotidianamente por quienes requieren del voto para acceder a un puesto y para justificar tonter\u00edas y atrocidades en el ejercicio de \u00e9l.<\/p>\n<p>Creo que nos sirve el elemento de fondo que rescat\u00e9 entre las historias que mi querido amigo Alaan Carde\u00f1a compart\u00eda en su clase de Derecho Romano. Simplificando, en esos siglos en que se fortalec\u00eda el imperio y se empezaban a crear conceptos, las personas se divid\u00edan b\u00e1sicamente en tres grandes grupos. Aquellas que pr\u00e1cticamente no eran consideradas personas, por su origen, condici\u00f3n de esclavitud, sexo, etc. Los peregrini, que eran personas libres, con ciertos derechos limitados a su condici\u00f3n de no ser de la ciudad, pero que representaban comercio, y por tanto ingresos para el imperio. Y s\u00f3lo se consideraba cives o ciudadanos romanos a los que ten\u00edan plenitud de derechos, y para quienes aplicaba \u00edntegramente el derecho romano, origen del de tantos pa\u00edses, el nuestro entre ellos.<\/p>\n<p>En mi mente utopista y juguetona, decid\u00ed considerar que esa condici\u00f3n de ser del lugar y con plenitud de derechos era lo que en el fondo y po\u00e9ticamente les daba su cualidad principal: ser de all\u00ed, ser due\u00f1os colectivos y por tanto compartir algo com\u00fan (que es el origen de la palabra inter\u00e9s) y, por consecuencia, valorarlo, protegerlo, cuidarlo y procurar que cada vez sea mejor. Omitamos de ese poema, por este momento, las atrocidades contra lo que hoy llamamos derechos humanos y todo el ego\u00edsmo y avaricia y otras linduras tambi\u00e9n presentes desde esa \u00e9poca.<\/p>\n<p>Entonces, inicio mi planteamiento diciendo que un ciudadano\/a es, desde esta visi\u00f3n, alguien que efectivamente se vive y siente de el lugar de que se trate, independientemente de si naci\u00f3 o no en \u00e9l o su edad o desde cuando lo siente as\u00ed. Por tanto se reconoce copropietario de todo lo que en su ciudad-pa\u00eds y comunidad ocurra en la esfera p\u00fablica, y es de all\u00ed de donde emergen y se validan sus derechos y obligaciones. Cabe en la frase popular: \u201cde aqu\u00ed soy\u201d, en el m\u00e1s c\u00e1lido, leal, disfrutable, comprometido, activo y exigente de los sentidos.<\/p>\n<p>Ser, adem\u00e1s, es distinto de estar; eso a veces es claro en nuestro espa\u00f1ol, aunque en otro idioma sean un mismo verbo. La implicaci\u00f3n de estabilidad y profundidad son el sello diferenciador. Por ello es que ser mexicano s\u00f3lo cuando juega la selecci\u00f3n (o s\u00f3lo en los minutos en que cabe la esperanza de que juegue bien), en la fiesta del 15 de septiembre o al escuchar o ver motivos mexicanos estando en el extranjero, no aplica. Es un punto de conciencia en el que te das cuenta de que tu colonia, ciudad, estado o pa\u00eds (ojal\u00e1 que planeta) es tuyo y a la vez le perteneces. Y como buena conciencia, y no discurso ni letra de canci\u00f3n, propicia las acciones correspondientes, continuas y crecientes.<\/p>\n<p>En siguientes comentarios podemos adentrarnos en tales comportamientos, c\u00f3mo se convierten en formas de vida, c\u00f3mo se traducen en cierta forma interacci\u00f3n comunitaria y de su relaci\u00f3n con la toma de decisiones y la exigencia hacia las personas a las que les confiamos autoridad para servirnos. Por ahora, pondr\u00e9 en la mesa algunos de los factores que habitualmente inhiben llegar a considerarnos en esa calidad aut\u00e9ntica de ciudadan\u00eda, as\u00ed como a ejercer nuestro potencial para ser el eje de las decisiones y beneficios de todo lo p\u00fablico. Y m\u00e1s importante, c\u00f3mo es que podemos morir como ciudadanos mientras apenas estamos en el intento de convertirnos en ello.<\/p>\n<p>Primero. La ciudadan\u00eda, como forma de ser, se construye dentro del conjunto de todo lo que somos y adquirimos en el educarnos y socializarnos. Y puede, raramente, no llegar a darse; pero en la amplia mayor\u00eda de los casos llega en cierta medida, de cierto modo, con fluctuaciones y combinado con todo lo dem\u00e1s que nos identifica personal y colectivamente. O sea, tener 18, tener credencial para votar, haber nacido en, o tener un modo honesto de vivir (lo que eso signifique) no son ser ciudadano; tanto como tener un hijo no nos convierte genuinamente en padres, tener unos genitales no alcanza para ser hombre o mujer en todo su significado, haber ido a la escuela no nos hace profesionales aut\u00e9nticos, vivir en una calle no nos hace buenos vecinos, etc\u2026 Tiene mucho m\u00e1s que ver con conciencia, ya dije, valores practicados, experiencias exitosas y fracasos, ejemplos, claridad y acciones en el sentido que cada cualidad de ser requiere.<\/p>\n<p>Segundo. La formaci\u00f3n en ser ciudadano ocupa un lugar secundario o menor entre los temas que a quienes nos educan les importan, por tanto la dedicaci\u00f3n y efectividad puede esperarse menor que en temas cardinales.<\/p>\n<p>Tercero. Se podr\u00eda pensar que al Estado le puede interesar como prioridad formar ciudadan\u00eda en sus habitantes, pero tenemos m\u00ednima experiencia con estadistas y demasiada con personas pol\u00edticas que no hacen aut\u00e9ntica pol\u00edtica y su foco se centra en el uso del campo sem\u00e1ntico de la ciudadan\u00eda para provecho propio, y no en la definici\u00f3n, proyecci\u00f3n y formaci\u00f3n ciudadana.<\/p>\n<p>Cuarto. Socialmente tambi\u00e9n usamos esos conceptos con frecuencia o ante el deseo de protestar o exigir en lo p\u00fablico; pero es poco probable que los usemos en su amplitud e implicaciones y nos limitemos a con ello darle fuerza a nuestro desahogo o reclamar a m\u00e1s personas que lo que nos afecta no les lleve a apoyarnos. Es frecuente que cuando nos atrevemos a hablar de ser ciudadanos en nuestra comunidad nos mantengamos creyendo que hablamos de lo mismo, sin siquiera intentar confirmarlo.<\/p>\n<p>Quinto. Ser ciudadano es complicado, por todo lo anterior como antecedente, pero sobre todo en la pr\u00e1ctica. Uno de los motivos es que lo que es propiedad de muchos tiende a parecer responsabilidad de nadie, mientras que los beneficios nos resulta que deben ser parejos o mayores para nuestros cercanos. No nos ocupamos de lo p\u00fablico tanto como de lo privado; y, si en lo privado no somos lo responsables, respetuosos y colaboradores que podr\u00edamos ser, en lo p\u00fablico no tendr\u00eda por qu\u00e9 ser mejor.<\/p>\n<p>Sexto. Ejercer la ciudadan\u00eda lleva en su naturaleza m\u00e1s paciencia, di\u00e1logo, aceptaci\u00f3n, diversidad, desacuerdos y frustraciones de los que la persona promedio maneja con efectividad o gusto. Y sus beneficios, tambi\u00e9n por naturaleza, son parciales en lo pr\u00e1ctico, cuando los hay, y muchas veces implican aceptar que no suceda lo que queremos, porque hay m\u00e1s personas que prefieren algo diferente o simplemente lo que hay no alcanza para todos\/as.<\/p>\n<p>Empecemos por aqu\u00ed. En resumen, no contamos con la formaci\u00f3n para algo complejo de ejercer y cuyos resultados pocas veces son generalmente satisfactorios. Pero sigue teniendo sentido, si podemos visualizar sus logros profundos, que iremos clarificando, como la pertenencia, la convivencia democr\u00e1tica, la solidaridad comunitaria, el desarrollo social y sus beneficios como la funcionalidad, la armon\u00eda, la libertad, la seguridad y el bien com\u00fan.<\/p>\n<p>Para aventurarnos a una ciudadan\u00eda que no muera en el intento, a pesar de enfrentar las complejidades, obst\u00e1culos y antagonistas, contamos con recursos, que est\u00e1n a disposici\u00f3n, y que en general resultan de la convivencia cuando nos atrevemos a vivir la experiencia de interactuar con naturalidad, como gente y ya.<\/p>\n<p>Planteo un ABC, preliminar para ir abriendo boca.<\/p>\n<p>A. Partir, en cualquier intento, de la idea de que somos iguales en valor (dignidad), intenci\u00f3n (\u00e9tica) e individualidad (diversidad).<br \/>B. Plantear puntos de partida sencillos, sin predisposiciones, juicios o exigencias hacia la otra persona, compartiendo, s\u00ed, postura, propuesta y motivos.<br \/>C. Pasar a una segunda conversaci\u00f3n con quien tenga una intenci\u00f3n coincidente (inter\u00e9s com\u00fan) y respetar que haya quien no tenga una intenci\u00f3n o entender que hay quienes tienen otra visi\u00f3n o quieren que pase algo diferente.<\/p>\n<p>Por aqu\u00ed considero que inicia la posibilidad de actuar de manera conjunta como ciudadan\u00eda, en el tema que a estas personas les importa y tratando de acordar fines y medios. Otras personas tendr\u00e1n otros temas, intereses y disposiciones y har\u00e1n eso otro que a ellos\/as les mueve.<\/p>\n<p>Pasando del deseo y los buenos prop\u00f3sitos, conversemos caminos colectivos m\u00e1s arm\u00f3nicos por los cuales transitar hacia lo que cada cual anhela, para s\u00ed y para su familia, y vamos and\u00e1ndolos colectivamente, sea entre 2, 6, 10 o 100\u2026 es la ruta para que se nos incluya en la agenda.<\/p>\n<p>Si las cosas que valen la pena se hicieran f\u00e1cilmente\u2026 ser\u00eda porque encontramos los caminos para facilitarlo\u2026 \u00a1Intent\u00e9moslo!<\/p>\n<p><b><small>*Jorge Valladares S\u00e1nchez<\/small><\/b><br \/><small>Pap\u00e1, Ciudadano, Consultor.<\/small><br \/><small>Representante en Yucat\u00e1n de Nosotrxs. <\/small><br \/><small>Coordinador Nacional de la Red C\u00edvica Mx, A.C.<\/small><br \/><small>Doctor en Ciencias Sociales.<\/small><br \/><small>Doctor en Derechos Humanos.<\/small><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u2026 Sin Morir en el Intento<\/p>\n","protected":false},"author":1112,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"tdm_status":"","tdm_grid_status":"","footnotes":""},"categories":[25],"tags":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/20562"}],"collection":[{"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1112"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=20562"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/20562\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":35496,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/20562\/revisions\/35496"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=20562"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=20562"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=20562"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}