{"id":20482,"date":"2022-01-05T00:00:00","date_gmt":"2022-01-05T06:00:00","guid":{"rendered":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/blog\/protegidos-en-las-posadas-2"},"modified":"2024-02-23T11:35:36","modified_gmt":"2024-02-23T17:35:36","slug":"protegidos-en-las-posadas-2","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/opiniones\/protegidos-en-las-posadas-2","title":{"rendered":"Protegidos en las posadas"},"content":{"rendered":"<p><b>Por: Jorge Valladares S\u00e1nchez&nbsp;Y Sanry Marrufo Corrales.<\/b><\/p>\n<p><b>En Facebook:<\/b><br \/><b>@dr.jorge.valladares<\/b><br \/><b>@SanryMarrufo<\/b><\/p>\n<p><b><i><\/i><\/b><\/p>\n<blockquote><p><b><i>Portadores de Cubrebocas<\/i><\/b><\/p><\/blockquote>\n<p>Imagina que lees en tu whats:<\/p>\n<p>\u201cA las 8.00 p.m. el Gobernador va a dar un anuncio importante\u201d\u2026<\/p>\n<p>\u00bfQu\u00e9 tal el d\u00e9j\u00e0 vu?&nbsp;<\/p>\n<p>El terror de la amenaza de ley seca y el temor de que vuelva cualquiera de las medidas que conocimos por tantos meses o la curiosidad de saber si todav\u00eda le queda ingenio a nuestro buen Gober, para alguna ocurrencia que nos sorprenda y motive memes.<\/p>\n<p>Llega tarde esta pregunta. Y ojal\u00e1 y no pase, pero igual llegar\u00eda tarde la reaparici\u00f3n estelar de Vila. En parte porque ya acab\u00f3 el periodo de posadas y lo que en ellas iba a pasar, ya pas\u00f3. \u00bfConoces a alguien que no haya publicado ya su participaci\u00f3n en alguna o por lo menos una foto, imposible hace 12 meses, donde pone de relieve el \u201cpor fin\u201d o el \u201chasta que pudimos\u201d?<\/p>\n<p>Tardamos mucho en entender, aceptar y asumir que deb\u00edamos permanecer encerrados y limitados, pero tuvimos poca resistencia frente a las medidas que la autoridad eligi\u00f3 imponer para atenuar el efecto de esta maldita pandemia. Y en cambio, tardamos muy poco en atrevernos a salir con confianza, reunirnos y \u201crecuperar nuestras vidas\u201d, aunque nadie ha salido a decirnos c\u00f3mo hacerlo. Lo \u00fanico que conservamos es nuestra incre\u00edble variedad de cubrebocas, usados con todas las salvedades que desde el comercio y el ejemplo callejero damos por v\u00e1lidas ya.<\/p>\n<p>Aunque haya quien nunca lo crey\u00f3, nos va a proteger llevarlo al salir. Tenemos que portarlo, pues a\u00fan habr\u00eda quien se atreva a vernos feo o de plano prohibirnos alg\u00fan acceso. Recuerden, quienes pronto volvieron a volar, que es tan efectivo que pod\u00edamos ir codo a codo en un avi\u00f3n lleno, sin riesgo de contagio, si lo us\u00e1bamos al entrar y cuando no fuera el tiempo de alimentos. Hoy nos protege igual con s\u00f3lo llegar a la reuni\u00f3n con \u00e9l puesto, aunque nos lo quitemos apenas atravesemos la puerta y obviamente al abrazotearnos por todos los abrazos y fotos colectivas que tuvimos que posponer.<\/p>\n<p>En el extremo, antes fui famoso porque luego de la foto oficial siempre segu\u00eda la selfie de Valladares; ahora, a la foto oficial con cubrebocas, obviamente le sigue la extraoficial sin \u00e9l. Es tan bueno el cubrebocas que hasta en el bolsillo o la mesa nos sigue protegiendo; y si es de marca o logotipo institucional, obviamente m\u00e1s.<\/p>\n<p>Hasta aqu\u00ed la iron\u00eda. Hoy, como entonces, seguimos en mucho riesgo. Y ver partir, incluso sin poderles despedir, a tanta gente valiosa y querida, nos doli\u00f3 demasiado, pero no mell\u00f3 nuestra actitud de descuido, simulaci\u00f3n y nuestro perenne mito de invencibilidad, que desde la adolescencia decidimos conservar, por si llegaba este momento.<\/p>\n<p>De repente, en el camino hallamos cosas, personas o situaciones que representan un valor adicional que podemos aprovechar o dejar ir. Podemos dejarlo pasar o usarlo para ser mejores, m\u00e1s fuertes, sobrevivir o ayudar a quienes amamos. Se llaman oportunidades, y explican un poco de lo que somos y a veces lo que nos diferencia con ventaja de otras personas, si en su momento supimos aprovecharlas.<\/p>\n<p>Hace algunos ayeres tuve la fortuna de ser profesor de una hoy destacada colega, que considero que  representa eso. Hoy, Sanry Marrufo y un amigo m\u00e9dico, decidieron hacer algo m\u00e1s que aconsejar o ayudar a algunas personas. Unieron lo que saben y escribieron un libro, que, estoy seguro, en algunos meses o a\u00f1os, para varias o muchas personas, significar\u00e1 la diferencia entre la vida y la muerte, la salud o el da\u00f1o permanente propio o de alguien a quien ama.<\/p>\n<p>Si ya decidimos o simplemente nos dejamos fluir de nuevo hacia la calle, los abrazos y la certeza de que nada nos pasar\u00e1, leerlo, puede ser un factor de protecci\u00f3n que, junto con tu poderos\u00edsimo cubrebocas, te permita sortear con mejor \u00e9xito contagios, emociones que ya te tienen harto y temores de que tu gente sea la siguiente v\u00edctima de este virus que no es el primero ni ser\u00e1 el \u00faltimo con el que tengamos que convivir en esta maldita posmodernidad.<\/p>\n<p>\u201cTu Vida y Autocuidado m\u00e1s All\u00e1 del Cubrebocas: La Nueva Normalidad en la Salud del Siglo XXI\u201d desarrolla tres \u00e1reas de la salud. La f\u00edsica, explicando con lenguaje sencillo la fisiolog\u00eda humana, el concepto de salud y enfermedad y los procesos de epidemia y pandemia que debemos ya acabar de entender. La social, en todo lo que impacta en la salud, como la construcci\u00f3n social de la realidad, los sistemas de comunicaci\u00f3n social, la globalizaci\u00f3n y el manejo del medio ambiente. Y, claro, la psicol\u00f3gica, analizando las teor\u00edas que permiten entender la mente humana y nuestras emociones, as\u00ed como los recursos para hacer frente a la contingencia psicol\u00f3gica, al estr\u00e9s, al miedo, al duelo.<\/p>\n<p>Me comparte Sanry que escribieron este libro por considerarlo una responsabilidad que debe ser asumida entre todos\/as, cada uno desde sus saberes y recursos, tras estos dos a\u00f1os tan dif\u00edciles para la humanidad. Este hu\u00e9sped indeseado nos ha colocado frente al espejo, y nos ha hecho mirar lo que somos mientras se alarga la contingencia, nuestras carencias en educaci\u00f3n c\u00edvica, y en el respeto y cuidado del cuerpo.<\/p>\n<p>El conocimiento sobre los coronavirus no es nuevo, son una familia de virus que causan enfermedades que van desde el resfriado com\u00fan hasta enfermedades respiratorias m\u00e1s graves en los humanos, que pueden incluir la muerte. Las pandemias en este siglo XXI pueden plantearse a partir de noviembre de 2002 cuando el s\u00edndrome respiratorio agudo grave (SARS-CoV) se extendi\u00f3 por 26 pa\u00edses. Posteriormente, el 23 de septiembre de 2012, la OMS public\u00f3 la presencia de un caso de s\u00edndrome respiratorio agudo con insuficiencia renal (MERS-CoV). En esos eventos, los s\u00edntomas se manifestaban antes de volverse contagiosos, mientras que en el caso del s\u00edndrome respiratorio agudo severo, coronavirus-2 (SARS-CoV-2) causante de la infecci\u00f3n viral, coronavirus-19 (COVID-19), la persona puede contagiar, aunque no presente s\u00edntomas, por lo que se propaga con mayor facilidad. <\/p>\n<p>Entendamos o no, lo hemos visto suceder. Sus estragos nos abren los ojos hacia los pr\u00f3ximos a\u00f1os. Ninguna instituci\u00f3n estaba preparada para hacer frente a un problema de salud como el COVID-19, eso qued\u00f3 demostrado. Ahora, \u00bfestamos mejor preparados para prevenir otra cat\u00e1strofe como la vivida? \u00bfQu\u00e9 sabes ya de lo que viene?<\/p>\n<p>Los autores no se limitan al tema de la pandemia, aunque la usan como el eje que sostiene a las ruedas de la carreta que lleva la informaci\u00f3n total, cambiando el lenguaje especializado por otro m\u00e1s cotidiano, uno que resulte comprensible para el lector\/a sin la formaci\u00f3n de m\u00e9dico o psic\u00f3logo.<\/p>\n<p>Por ejemplo, cuando el espacio se reduce, y el tiempo en ese espacio reducido se expande, entran en crisis las creencias, ante la imposibilidad de sostenerlas, modificando el sentir sobre ellas. Las familias que mantienen el encierro por la contingencia, requieren de nuevos recursos para convivir aislados, dependiendo cada vez m\u00e1s de la tecnolog\u00eda, incluyendo el manejo de los recursos econ\u00f3micos, que casi universalmente se redujeron. Recordemos que la violencia familiar se correlaciona con la frustraci\u00f3n, el control, el poder, la capacidad econ\u00f3mica, mismos que se vieron alterados por la pandemia.<\/p>\n<p>El encierro era necesario para evitar el contagio, es por eso que el 2020 destap\u00f3 la violencia, que ya exist\u00eda. Recrudecida por la sensaci\u00f3n de no poder tener el control. Psicol\u00f3gicamente el miedo a la muerte, la tristeza por los duelos, el estr\u00e9s por la econom\u00eda, son algunos de los factores que elevaron los problemas de salud mental y emocional; este libro hace un an\u00e1lisis multifactorial para aprender del pasado, enfocando en el presente la tarea de prevenir lo que viene en el futuro. Porque la normalidad del mundo ha cambiado. Y ya no hay vuelta.<\/p>\n<p>Me sorprende Sanry con esta frase: \u201cEl COVID-19 puso de relieve que no existen las razas humanas, somos una misma especie con respuestas semejantes ante la mutaci\u00f3n viral\u201d. Y me deja mucho que pensar sobre nuestra capacidad de aprender a vivirnos no s\u00f3lo como iguales, sino como una comunidad capaz de colaborar frente a un enemigo que ya vive entre nosotros\/as.<\/p>\n<p>Una sana costumbre que me ense\u00f1\u00f3 mi padre es nunca llegar de invitado con las manos vac\u00edas. Mucha gente piensa que navidad es la \u00e9poca mejor para dar regalos, y me parece bien; aunque igual un regalo es bien recibido en cualquier \u00e9poca, y m\u00e1s si representa, adem\u00e1s de una alegr\u00eda, una oportunidad para la gente a la que le deseas que est\u00e9 bien. Por ello compr\u00e9 y repito la idea que una amiga com\u00fan us\u00f3 al compartir la noticia de que el libro est\u00e1 disponible: ser\u00eda uno de los mejores regalos que podemos dar a una persona a la que amemos. Contacta a Sanry en Facebook para saber c\u00f3mo adquirirlo.<\/p>\n<p>As\u00ed que, s\u00f3lo como idea, estar\u00eda bien que a tu pr\u00f3xima reuni\u00f3n llegaras con el cubrebocas puesto y el libro en la mente (para cuidarte mejor t\u00fa) y en la mano (para que le sirva a quien visitas y amas). As\u00ed ser\u00e1s un portador\/a bien venido en la casa a la que llegues.<\/p>\n<p>Mis mejores deseos para ti y la gente que amas. Y mi agradecimiento por leer y acompa\u00f1arme en este conato de conversaci\u00f3n a la que con frecuencia te invito y mucho me regocija cuando aceptas.<br \/><small>&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;-<\/small><br \/><b><small>*Dr. Jorge Valladares S\u00e1nchez<\/small><\/b><br \/><small>Pap\u00e1, Ciudadano, Consultor.<\/small><br \/><small>Coordinador Nacional de la Red C\u00edvica Mx, A.C.<\/small><\/p>\n<p><b><small>*Psic. Sanry Marrufo Corrales<\/small><\/b><br \/><small>Maestra en Psicoterapia<\/small><br \/><small>Diplomada en Investigaci\u00f3n Cualitativa<\/small><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Portadores de Cubrebocas<\/p>\n","protected":false},"author":1112,"featured_media":35430,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"tdm_status":"","tdm_grid_status":"","footnotes":""},"categories":[25],"tags":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/20482"}],"collection":[{"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1112"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=20482"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/20482\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":35429,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/20482\/revisions\/35429"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/media\/35430"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=20482"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=20482"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=20482"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}