{"id":20374,"date":"2021-12-19T00:00:00","date_gmt":"2021-12-19T06:00:00","guid":{"rendered":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/blog\/el-colaborador-perfecto"},"modified":"2024-02-23T11:29:11","modified_gmt":"2024-02-23T17:29:11","slug":"el-colaborador-perfecto","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/opiniones\/el-colaborador-perfecto","title":{"rendered":"El colaborador perfecto"},"content":{"rendered":"<p><b><i>Mundo Generacional<\/i>, por:&nbsp;Edwin Carca\u00f1o Guerra.<\/b><\/p>\n<\/p>\n<p>Como conferencista generacional y experto en temas de estoicismo empresarial me he encontrado con jefes que buscan al colaborador perfecto. Me intriga que de la misma forma los altos mandos esperan a este ser que entrega su vida a la empresa, pero recibe una n\u00f3mina baja y casi no tiene poder de decisi\u00f3n. Una de las razones m\u00e1s comunes para contratarme es para subir las ventas entre las diferentes generaciones. El enfoque es correcto, pero hay algo que se tiene que entender: Subir las ventas, tener empleados productivos y que todo sea bonito en el corporativo cuesta mucho. &nbsp;<\/p>\n<p>Ingrid (Nombre ficticio, pero en un caso de la vida real) entr\u00f3 a trabajar a una empresa y era su primer empleo. Su hora de entrada es a las 9:00 y su hora de salida es a las 17:00. Su labor consiste en colocar los productos y servicios de la compa\u00f1\u00eda en clientes ya existentes. Su trabajo era 50% por tel\u00e9fono y 50% en l\u00ednea. En su primer d\u00eda de trabajo pregunt\u00f3: \u00bfHay alg\u00fan procedimiento para venderle a nuestros clientes? Su supervisor le dijo que no. Ella entendi\u00f3 que ten\u00eda que utilizar los conocimientos que ya tra\u00eda y que no le iban a ense\u00f1ar nada nuevo.<\/p>\n<p>Hizo lo que pudo y gracias a sus habilidades sociales empez\u00f3 a destacar en su trabajo. Con el tiempo Ingrid se convirti\u00f3 en la mejor vendedora as\u00ed que sus directores comenzaron a analizar subirla de puesto, pero sin incremento monetario. La promovieron a jefa de departamento. Lo primero que hizo fue hacer un manual de ventas usando su experiencia para que los novatos pudieran aprender a ser productivos desde el principio. Sin embargo, cuando pidi\u00f3 m\u00e1s presupuesto para capacitaci\u00f3n le fue negado. Trat\u00f3 de sacar las metas con lo que ten\u00eda y al final super\u00f3 todos los resultados esperados del a\u00f1o.<\/p>\n<p>Ingrid es una mujer muy talentosa pero sus jefes no lo eran. La cultura de la compa\u00f1\u00eda le empez\u00f3 a quedar peque\u00f1a as\u00ed que renunci\u00f3. Solamente cuando su carta de renuncia estaba sobre el escritorio le ofrecieron subirle el suelo y mejorar sus prestaciones. Demasiado tarde. Ahora ella trabaja como consultor en un despacho en el cual dan asesor\u00edas de procesos de ventas. Gana un sueldo base y comisiones sobre su productividad. Conclusi\u00f3n: muchas veces el colaborador perfecto est\u00e1 en la empresa, pero la actitud de los altos mandos termina saboteando el desarrollo de las personas.&nbsp; &nbsp; &nbsp;&nbsp;<\/p><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Mundo Generacional.<\/p>\n","protected":false},"author":1066,"featured_media":35330,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"tdm_status":"","tdm_grid_status":"","footnotes":""},"categories":[25],"tags":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/20374"}],"collection":[{"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1066"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=20374"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/20374\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":35329,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/20374\/revisions\/35329"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/media\/35330"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=20374"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=20374"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=20374"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}