{"id":20328,"date":"2021-12-12T00:00:00","date_gmt":"2021-12-12T06:00:00","guid":{"rendered":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/blog\/el-adios-de-la-casa-de-papel"},"modified":"2024-02-23T11:26:41","modified_gmt":"2024-02-23T17:26:41","slug":"el-adios-de-la-casa-de-papel","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/opiniones\/el-adios-de-la-casa-de-papel","title":{"rendered":"El Adi\u00f3s de La Casa de Papel"},"content":{"rendered":"<p><b><i>En la pantalla<\/i>, por: David Moreno.&nbsp;<\/b><\/p>\n<p>A ver: soy de los que piensan que La Casa de Papel debi\u00f3 concluir con su primera temporada. El final de aquella entrega fue preciso, exacto, \u00e9pico y redondo. La sensaci\u00f3n que nos hubiera quedado es la de una maravillosa idea en la que el \u201ccliffhanger\u201d (ese gancho dram\u00e1tico que nos deja en suspenso despertando nuestra curiosidad para saber que es lo que suceder\u00e1 posteriormente en la narraci\u00f3n) jug\u00f3 un papel preponderante y en la que se desarrollaron personajes memorables que cautivaron a una audiencia que vibr\u00f3 con la resoluci\u00f3n del asalto a la Casa de Moneda de Espa\u00f1a. Los n\u00fameros \u2013 una vez que la serie fue retomada por Netflix \u2013 reflejaron un \u00e9xito sin precedente y ello provoc\u00f3 que la compa\u00f1\u00eda de Streaming entendiera que la televisi\u00f3n es ahora un asunto global y que las producciones pueden ser exitosas sin importar su pa\u00eds de origen o el idioma en el que son producidas. Si algo tenemos que agradecerle a la serie espa\u00f1ola es que gracias a ella hoy tenemos cualquier cantidad de productos televisivos de todo el mundo en nuestras pantallas.<\/p>\n<p>Ello provoc\u00f3 que el gigante del Streaming decidiera lanzar un par de temporadas m\u00e1s con el riesgo que, en t\u00e9rminos meramente art\u00edsticos, ello tra\u00eda consigo pues el \u00e9xito de audiencia pr\u00e1cticamente estaba garantizado. El resultado fue que el programa abus\u00f3 de las f\u00f3rmulas que se hab\u00eda planteado en un principio y que ese factor de sorpresam fundamental en sus primeros episodios, se diluyera en una trama que se sent\u00eda repetida. A pesar de eso, la serie logr\u00f3 mantener elementos sobresalientes particularmente en el desarrollo de sus personajes, un desarrollo desigual pero que elev\u00f3 a roles como el de Tokyo (Ursula Corber\u00f3), Nairobi (Alba Flores) y Alicia Sierra (Najwa Nimri) a niveles legendarios, mientras que otros como el del Profesor (\u00c1lvaro Morte) o Denver (Jaime Lorente) se tornaron en repetitivos e incluso con fuertes dosis de sobreactuaci\u00f3n. Sin embargo a su las entregas posteriores a la primera tuvieron momentos muy interesantes y se sentaron todos los cimientos para el \u201cSpin Off\u201d que tendr\u00e1 como protagonista a Berl\u00edn (Pedro Alonso), es decir que el \u201cuniverso\u201d de La Casa de Papel tendr\u00e1 una expansi\u00f3n la cual durar\u00e1 hasta que el rating lo decida.<\/p>\n<p>Pero hay que decir algo sin utilizar \u201cspoilers\u201d: la conclusi\u00f3n es elegante, un final sumamente digno para un fen\u00f3meno como lo ha sido la serie. Vi\u00e9ndolo uno no puede no evitar emocionarse y sentir aquello que se siente cuando se cierra un libro despu\u00e9s de leer la \u00faltima p\u00e1gina. Esa sentimiento de despedida pero a la vez de agradecimiento por una narraci\u00f3n que te ha generado muchas sensaciones, muchos sentimientos, encontrados, sin duda,  pero no por ello ileg\u00edtimos. Por que finalmente \u201cLa Casa de Papel\u201d quedar\u00e1 archivada en ese ba\u00fal en el que depositamos a aquellas ficciones que seguimos con fidelidad por cualquier cantidad de razones y que se convierten en parte importante de nuestro historial audiovisual, aquel al que tal vez recurrimos para rescatar a una conversaci\u00f3n, para generar empat\u00eda con otros que tambi\u00e9n compartieron la experiencia televisiva o para recordar eso que viv\u00edamos mientras la serie nos manten\u00eda clavados en el sof\u00e1 enganchados a la pantalla para conocer el destino de esos hombres y mujeres de ficci\u00f3n que por un par de horas abren las ventanas de nuestra realidad.<\/p>\n<p>Hace unos d\u00edas alguien preguntaba en Twitter si vale la pena ver \u201cLa Casa de Papel\u201d. Mi respuesta fue que s\u00ed, sin ninguna duda. Y no porque se trate de una serie que ponga sobre la mesa temas morales, existenciales, que busque en su narrativa significados profundos sobre ese tipo de cuestiones, no porque sea una serie que pretenda reflejar fragmentos de la realidad. \u201cLa Casa de Papel\u201d debe verse porque se trata de una pieza de ficci\u00f3n audiovisual que aspira a ser parte del entretenimiento en su estado m\u00e1s puro, aquel que est\u00e1 hecho con las mejores intenciones. Esa fue su esencia y \u2013 a pesar de los altibajos ya mencionados \u2013 jam\u00e1s renunci\u00f3 a ella y eso es algo que uno como espectador agradece enormemente. <br \/>&nbsp; <br \/><b>La \u00fatima temporada de La Casa de Papel est\u00e1 disponible en Netflix.&nbsp;<\/b><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>En la pantalla.<\/p>\n","protected":false},"author":1117,"featured_media":35286,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"tdm_status":"","tdm_grid_status":"","footnotes":""},"categories":[25],"tags":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/20328"}],"collection":[{"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1117"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=20328"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/20328\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":35285,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/20328\/revisions\/35285"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/media\/35286"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=20328"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=20328"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=20328"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}