{"id":20274,"date":"2021-12-07T00:00:00","date_gmt":"2021-12-07T06:00:00","guid":{"rendered":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/blog\/el-sindrome-de-hubris-mas-actual-que-nunca"},"modified":"2024-02-23T11:24:22","modified_gmt":"2024-02-23T17:24:22","slug":"el-sindrome-de-hubris-mas-actual-que-nunca","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/opiniones\/el-sindrome-de-hubris-mas-actual-que-nunca","title":{"rendered":"El S\u00edndrome de Hubris, m\u00e1s actual que nunca"},"content":{"rendered":"<\/p>\n<p>La responsabilidad del Estado, su raz\u00f3n de ser, es la de procurar el Bien Com\u00fan, entendiendo \u00e9ste, como el conjunto de condiciones de la vida social que hacen posible a las asociaciones y a cada uno de sus miembros el logro m\u00e1s pleno y m\u00e1s f\u00e1cil de la propia perfecci\u00f3n. Pero la construcci\u00f3n del Bien Com\u00fan requiere de actores protag\u00f3nicos, de l\u00edderes concretos con una visi\u00f3n y una voluntad de actuar para que las cosas sucedan. El hecho de seguir pensando que la sociedad es un ente homog\u00e9neo que piensa de una manera racional, es una idealizaci\u00f3n bastante enga\u00f1osa y de uso ret\u00f3rico muy \u00fatil para los fines pol\u00edticos de muchas agrupaciones y personas.<\/p>\n<p>Los actos concretos en la vida pol\u00edtica, los realizan personas concretas, con intereses, ambiciones, necesidades, carencias y hasta trastornos individuales y concretos. Los actos de cada l\u00edder tienen una carga emocional muy fuerte. El poder les puede servir para que salgan a flote sus principales virtudes o sus principales carencias y defectos. <\/p>\n<p>Uno de los trastornos en los que pueden caer nuestros l\u00edderes pol\u00edticos, es el \u201cS\u00edndrome de Hubris\u201d, el cual no es exclusivo del \u00e1mbito pol\u00edtico y que se puede dar en cualquier ambiente en el que haya relaciones de poder.<\/p>\n<p>El t\u00e9rmino viene de un concepto griego que significa \u201cdesmesura\u201d y alude al ego desmedido, a la sensaci\u00f3n de omnipotencia, al deseo de trasgredir los l\u00edmites que los dioses impusieron al hombre fr\u00e1gil y mortal. El t\u00e9rmino \u201cS\u00edndrome de Hubris\u201d fue acu\u00f1ado por el neur\u00f3logo y excanciller brit\u00e1nico David Owen, quien describe de esta manera a los mandatarios que creen estar llamados realizar grandes obras, que tienen tendencia a la grandiosidad y la omnipotencia, que son incapaces de escuchar y se muestran repelentes a la cr\u00edtica. <\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>El doctor Owen propone que este s\u00edndrome sea clasificado como un trastorno psiqui\u00e1trico y sea incluido en el Manual Diagn\u00f3stico y Estad\u00edstico de los Trastornos Mentales (DSM). Incluye 14 s\u00edntomas, 5 de los cuales son espec\u00edficos para este s\u00edndrome. Entre los s\u00edntomas se encuentran los siguientes: <\/p>\n<div>1. Propensi\u00f3n narcisista a ver el mundo como un escenario donde ejercitar el poder y buscar la gloria. <\/div>\n<div>2. Tendencia a realizar acciones para autoglorificarse y ensalzar y mejorar su propia imagen.<\/div>\n<div>3. Preocupaci\u00f3n desmedida por la imagen y la presentaci\u00f3n<\/div>\n<div>4. Modo mesi\u00e1nico de hablar sobre asuntos corrientes y tendencia a la exaltaci\u00f3n. <\/div>\n<div>5. Identificaci\u00f3n con la Naci\u00f3n, el Estado y la organizaci\u00f3n.<\/div>\n<div>6. Tendencia a hablar de s\u00ed mismo en tercera persona y usar la forma regia de nosotros<\/div>\n<div>7. Excesiva confianza en su propio juicio y desprecio por el de los dem\u00e1s.<\/div>\n<div>8. Autoconfianza exagerada, tendencia a la omnipotencia<\/div>\n<div>9. Creencia de que no debe rendir cuentas a sus iguales, colegas o a la sociedad, sino ante cortes m\u00e1s elevadas: la historia o Dios.<\/div>\n<div>10. Creencia firme de que dicha corte les absolver\u00e1<\/div>\n<div>11. P\u00e9rdida de contacto con la realidad: aislamiento progresivo<\/div>\n<div>12. Inquietud, imprudencia, impulsividad<\/div>\n<div>13. Convencimiento de la rectitud moral de sus propuestas ignorando los costes. <\/div>\n<div>14. Autoconfianza exagerada<\/div>\n<div>15. Incompetencia \u201chubr\u00edstica\u201d por excesiva autoconfianza y falta de atenci\u00f3n en los detalles. <\/div>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Tal vez los casos m\u00e1s evidentes de este s\u00edndrome, sean Hugo Ch\u00e1vez, Adolfo Hitler, George Bush o Cristina Fern\u00e1ndez. La importancia de este trastorno psicol\u00f3gico radica en el impacto que tiene en los gobernados, pudiendo tener consecuencias catastr\u00f3ficas como es el ejemplo actual de Venezuela.<\/p>\n<p>En M\u00e9xico vemos cada vez con mayor preocupaci\u00f3n que las actitudes del presidente L\u00f3pez Obrador, bien pueden encasillarse en varios de los s\u00edntomas descritos en el trastorno. Pudi\u00e9ramos hacer una revisi\u00f3n detallada de cada uno de los s\u00edntomas y encontrar\u00edamos una riqueza de ejemplos que nos ha proporcionado el presidente a lo largo de su carrera pol\u00edtica, pero con mayor velocidad e impacto en los tres \u00faltimos a\u00f1os de su gobierno. <\/p>\n<p>Hay quienes sostienen que el presidente no est\u00e1 trastornado, sino que todo es parte de un buen dise\u00f1ado montaje en el que el personaje que representa todos los d\u00edas es parte esencial de dicho montaje, pero solo un individuo trastornado minimizar\u00eda la pandemia originando la gran cantidad de muertes que tenemos, negar\u00eda que hay desabasto de medicinas, que hay ni\u00f1os con c\u00e1ncer muri\u00e9ndose o afirmar que la estrategia de \u201cabrazos y no balazos\u201d est\u00e1 dando como resultado la disminuci\u00f3n de las muertes violentas. <\/p>\n<p>No sobra decir que la cura del trastorno para este tipo de personajes, es relativamente sencilla: quitarles el poder. <\/p>\n<p><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>El S\u00edndrome de Hubris, m\u00e1s actual que nunca<\/p>\n","protected":false},"author":1068,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"tdm_status":"","tdm_grid_status":"","footnotes":""},"categories":[25],"tags":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/20274"}],"collection":[{"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1068"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=20274"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/20274\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":35237,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/20274\/revisions\/35237"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=20274"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=20274"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=20274"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}