{"id":20208,"date":"2021-11-30T00:00:00","date_gmt":"2021-11-30T06:00:00","guid":{"rendered":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/blog\/el-pecado-no-tiene-domicilio-2"},"modified":"2024-02-23T11:21:19","modified_gmt":"2024-02-23T17:21:19","slug":"el-pecado-no-tiene-domicilio-2","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/opiniones\/el-pecado-no-tiene-domicilio-2","title":{"rendered":"El pecado no tiene domicilio"},"content":{"rendered":"<p><b>Cultura, por: A\u00edda Mar\u00eda L\u00f3pez Sosa. <\/b><\/p>\n<p><b>Correo: aidamarialopez64@gmail.com<\/b><\/p>\n<\/p>\n<p><b><i><\/i><\/b><i><\/i><\/p>\n<blockquote><p><i>Los<br \/>\npecados escriben la historia, el bien es silencioso.&nbsp;<\/i><b>Johann<br \/>\nWolfgang von Goethe, poeta<br \/>\ny novelista alem\u00e1n.<\/b><\/p><\/blockquote>\n<p>El pecado no es objeto de estudio de ninguna ciencia.<br \/>\nNo encuadra dentro de las ciencias filos\u00f3ficas como la L\u00f3gica, la \u00c9tica y la<br \/>\nPsicolog\u00eda, debido a que ninguna es capaz de dar una explicaci\u00f3n del pecado. El<br \/>\n\u00fanico sitio en donde encuentra un espacio es en la Teolog\u00eda, donde se intentan<br \/>\narticular te\u00f3ricamente las verdades reveladas por Dios, por lo tanto el pecado<br \/>\nes un dogma; puede pertenecer a la \u00c9tica solo a trav\u00e9s del arrepentimiento. En<br \/>\neste sentido el pecado se trata de explicar con el recurso del pecado original,<br \/>\nel que cometi\u00f3 Ad\u00e1n por comerse el fruto prohibido del para\u00edso, lo que deriv\u00f3<br \/>\nen su angustia y la de todos los individuos que habitamos la tierra posterior a<br \/>\n\u00e9l.<\/p>\n<p>La Teolog\u00eda se ha centrado en explicar el pecado<br \/>\noriginal por sus consecuencias, no en esclarecerlo. Es incomprendido por la<br \/>\ninteligencia humana y solamente aceptado por la revelaci\u00f3n b\u00edblica. El que<br \/>\ncometi\u00f3 Ad\u00e1n tiene como consecuencia la pecaminosidad, lo que lo diferencia del<br \/>\nprimer pecado de cualquier mortal, es por ello entonces que a Ad\u00e1n se le sit\u00faa<br \/>\nfuera de la especie humana y por ende el pecado puede considerarse que no<br \/>\ncomenz\u00f3 con \u00e9l, pero en contraparte nuestra existencia se explica a trav\u00e9s de<br \/>\n\u00e9l. La inteligencia tiene varias razones para cuestionar la existencia del<br \/>\npecado antes del primer hombre, quien solo ha pasado a la historia por ser el<br \/>\ninventor del pecado original.<\/p>\n<p>En el relato genes\u00edaco la serpiente result\u00f3 m\u00e1s astuta<br \/>\nque todos los animales y sedujo a la mujer, esta tent\u00f3 al hombre, d\u00e1ndole la<br \/>\nmayor carga culp\u00edgena al \u201csexo d\u00e9bil\u201d, a pesar de que este es una derivaci\u00f3n<br \/>\ndel \u201csexo fuerte\u201d, lo que confirma que lo derivado nunca es perfecto como el<br \/>\noriginal en el caso de la especie humana \u00fanicamente. Lo cierto es que quedaron<br \/>\nestablecidas dos cosas; el pecado vino al mundo para quedarse, lo mismo que la<br \/>\nsexualidad, sin que lo uno pueda separarse de lo otro, ya que el pecado entra<br \/>\nal mundo a trav\u00e9s del individuo y no de otro modo -los animales y las cosas no<br \/>\npecan-. Muchos se preguntar\u00e1n qu\u00e9 hubiera pasado si Eva no hubiera sucumbido a<br \/>\nla tentaci\u00f3n y Ad\u00e1n hubiera hecho lo propio, es decir, seguir la instrucci\u00f3n de<br \/>\nDios en un lenguaje seguramente distinto al nuestro, esto suponiendo que lo<br \/>\nhaya comprendido.<\/p>\n<p>Bien dicen que el \u201chubiera\u201d no existe y no es<br \/>\npertinente entrar en especulaciones y perder el objetivo ya que podr\u00eda pasarnos<br \/>\nlo que a \u201cElsa la Lista\u201d, protagonista de uno de los cuentos menos conocido de<br \/>\nlos Hermanos Grimm, a quien se le olvida la cerveza que le hab\u00eda encargado su<br \/>\npadre en medio de su petici\u00f3n de mano, a ra\u00edz de que en el s\u00f3tano donde baj\u00f3 a<br \/>\nbuscarla encuentra un piqueta colgada que hab\u00edan dejado olvidada los alba\u00f1iles.<br \/>\nElsa se angusti\u00f3 solo de pensar qu\u00e9 ser\u00eda de su hijo -a\u00fan no concebido- si se<br \/>\nle cayera en la cabeza. Solo de imaginarlo se ech\u00f3 a llorar olvidando el<br \/>\nencargo. Los invitados fueron bajando uno a uno y la acompa\u00f1aron en su dolor<br \/>\nhasta que el \u00faltimo en hacerlo fue el novio, quien los sac\u00f3 del trance.  <\/p>\n<p>La Biblia afirma que el pecado no exist\u00eda antes de<br \/>\nAd\u00e1n, pero gracias a este qued\u00f3 establecida la pecaminosidad y la sexualidad<br \/>\nque dio comienzo a la historia de la especie humana, la cual est\u00e1 cargada del<br \/>\nreflejo de la angustia por el pecado original. Del pecado se deriva la<br \/>\nangustia, el v\u00e9rtigo de la libertad cuando el esp\u00edritu trata de explorar sus<br \/>\nposibilidades. Dicho lo anterior es pertinente hacer una diferenciaci\u00f3n entre<br \/>\nla angustia objetiva y la subjetiva, donde la primera es resultado de una<br \/>\ngeneraci\u00f3n en todo el mundo y la segunda, es consecuencia del propio pecado.<\/p>\n<p>La diferencia entre el bien y el mal se hizo patente<br \/>\nal momento de comer el fruto prohibido, junto con esta diferencia apareci\u00f3 la<br \/>\ndiversidad sexual en cuanto a impulso, sin embargo, esa posibilidad de libertad<br \/>\nes la causante de angustia, una emoci\u00f3n humana, ya que ni los animales ni los<br \/>\n\u00e1ngeles la sienten, por lo tanto hay que aprender a angustiarse a fin de evitar<br \/>\nla ruina.<\/p>\n<p>En otro cuento de los Hermanos Grimm: \u201cEl mozo que<br \/>\nquer\u00eda aprender lo que es el miedo\u201d, se cuenta la historia de dos hermanos,<br \/>\ndonde el mayor era el inteligente y el peque\u00f1o el tonto, para todas las cosas<br \/>\ncomplicadas hab\u00eda que recurrir al primog\u00e9nito, ya que el peque\u00f1o era incapaz,<br \/>\nsin embargo, este no sent\u00eda miedo de nada. Cuando su padre lo vio crecido,<br \/>\nconsider\u00f3 justo que aprendiera c\u00f3mo ganarse el pan, este accedi\u00f3 a aprender<br \/>\nalgo, a tener miedo, por supuesto su padre consider\u00f3 in\u00fatil este aprendizaje.<br \/>\nDespu\u00e9s de una serie de peripecias en las que se enfrent\u00f3 sin miedo, finalmente<br \/>\npor ello consigui\u00f3 casarse con una princesa y con esto tener el pan,<br \/>\npreocupaci\u00f3n de su padre. Gracias a su esposa conoci\u00f3 el miedo de la manera<br \/>\nmenos esperada y nada peligrosa.<\/p>\n<p>Independientemente de nuestras creencias, lo cierto es<br \/>\nque el pecado apareci\u00f3 a consecuencia de un pecado, de no haber sido as\u00ed<br \/>\nhubiera ocurrido como algo circunstancial y fortuito y por lo tanto no<br \/>\nexistir\u00eda explicaci\u00f3n, ni ser\u00eda un desaf\u00edo escandaloso para la inteligencia de<br \/>\nquienes le dan categor\u00eda de mito, por cierto no muy afortunado.<\/p><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Cultura.<\/p>\n","protected":false},"author":1152,"featured_media":35181,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"tdm_status":"","tdm_grid_status":"","footnotes":""},"categories":[25],"tags":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/20208"}],"collection":[{"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1152"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=20208"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/20208\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":35180,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/20208\/revisions\/35180"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/media\/35181"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=20208"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=20208"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=20208"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}