{"id":20196,"date":"2021-11-27T00:00:00","date_gmt":"2021-11-27T06:00:00","guid":{"rendered":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/blog\/magosto"},"modified":"2024-02-23T11:20:48","modified_gmt":"2024-02-23T17:20:48","slug":"magosto","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/opiniones\/magosto","title":{"rendered":"\u00a1Magosto!"},"content":{"rendered":"<p><b>Por: Cristina Pad\u00edn.<\/b><\/p>\n<p>Estaban desolados. Cuando tendr\u00edan que estar felices. Hab\u00eda desaparecido el dinero destinado al Magosto. Se quedar\u00edan sin el plan fant\u00e1stico que iba a celebrarse aquel \u00faltimo viernes de noviembre. <\/p>\n<p>Viv\u00edan en una bella aldea gallega situada entre monta\u00f1as. Amaban todas y cada una de sus hermosas tradiciones. Y siempre las festejaban. Casta\u00f1as, aroma a fr\u00edo, m\u00fasica t\u00edpica, chocolate, hoguera.. Magosto!<\/p>\n<p>Pepe y su amigo Pablo hicieron algo. No pensaron que hab\u00eda que pensar en pensar en hacer algo para despu\u00e9s quedar a pensar qu\u00e9 era lo que pod\u00edan hacer. No. Eran resolutivos. Hicieron algo.<\/p>\n<p>Pusieron de su bolsillo m\u00e1s dinero del que faltaba. Pepe era sevillano, Pablo malague\u00f1o. Eran taurinos y flamencos. Y bohemios. Se encontraban all\u00ed preparando la que ser\u00eda su primera obra de teatro.<\/p>\n<p>El cura, el alcalde, varios maestros, la abuela Pura\u2026 varias personas aportaron tambi\u00e9n dinero. El Magosto se celebra ahora, al atardecer. Incluso hablar\u00e1n de toros y cantar\u00e1n villancicos.<\/p>\n<p>Y el cuento no acaba como empez\u00f3: estaban desolados. Acaba diferente: estaban felices.<\/p>\n<p>Al Magosto, hoy voy a uno en mi pueblo<br \/>A las tradiciones<br \/>A mi Luis<br \/>A Pepe y Pablo, a los reales, y a los que son los protagonistas de mis cuentos de Navidad<br \/>A las personas generosas<br \/>A las aldeas gallegas<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Por: Cristina Pad\u00edn.<\/p>\n","protected":false},"author":1025,"featured_media":35170,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"tdm_status":"","tdm_grid_status":"","footnotes":""},"categories":[25],"tags":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/20196"}],"collection":[{"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1025"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=20196"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/20196\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":35169,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/20196\/revisions\/35169"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/media\/35170"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=20196"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=20196"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=20196"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}