{"id":20100,"date":"2021-11-17T00:00:00","date_gmt":"2021-11-17T06:00:00","guid":{"rendered":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/blog\/algunas-vellas"},"modified":"2024-02-23T11:16:34","modified_gmt":"2024-02-23T17:16:34","slug":"algunas-vellas","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/opiniones\/algunas-vellas","title":{"rendered":"Algunas \u201cvellas\u201d&#8230;"},"content":{"rendered":"<p><b>Por: Cristina Pad\u00edn.<\/b><\/p>\n<p>Eran las abuelas de las t\u00edas o las t\u00edas de las abuelas, las primas de las vecinas de m\u00e1s edad, eran las que se sentaban a la fresca en el verano, eran parte de un paisaje de pared blanca y macetas rojas y azules, eran de rostros arrugados y miradas dulces, eran el mejor regalo de Reyes y la primera tarde hermosa de febrero, eran las que siempre ofrec\u00edan y nunca ped\u00edan..<\/p>\n<p>Eran ellas. Algunas viejas..<\/p>\n<p>En Galicia vellas.. eran las mejores. Las que eran pura verdad. Las que, a veces, no sab\u00edan leer ni escribir, porque no hab\u00edan podido aprender, pero eran la sabidur\u00eda. Eran las que conoc\u00edan remedios, las que trabajaban firmes y fuertes desde el amanecer, las que contaban las historias. Las que sab\u00edan los refranes, los cuentos de miedo, las canciones de cada fiesta..<\/p>\n<p>Eran las guardianas de un tesoro..<\/p>\n<p>Ahora voy desde Andaluc\u00eda a Galicia, cada verano, y no est\u00e1n. La muerte, a la que jam\u00e1s temieron, vino a buscarlas\u2026 y se fueron con ella. Sin quejarse, porque nunca se quejaron. Las imagino en el cielo, con sus manos fr\u00e1giles, narrando historias.. y, cuando agosto se apaga y regreso al toreo de Sevilla y a mi vida, llevo en la piel el eco de una joya milenaria..<\/p>\n<p>Los cuentos de las vellas..<\/p>\n<p>El s\u00e1bado en el teatro disfrut\u00e9 una obra que trataba este tema<br \/>A cada \u201cvella\u201d contando historias<br \/>A mi amiga Ana, somos nietas de nietas de vellas gallegas, un lujo<br \/>A mi querido Luis<br \/>A mi Sevilla y mis sevillanos<br \/>Al toreo<br \/>A los cuentos y leyendas de tradici\u00f3n oral, un tesoro que hay que proteger: es lo que somos<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Por: Cristina Pad\u00edn.<\/p>\n","protected":false},"author":1025,"featured_media":35083,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"tdm_status":"","tdm_grid_status":"","footnotes":""},"categories":[25],"tags":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/20100"}],"collection":[{"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1025"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=20100"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/20100\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":35082,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/20100\/revisions\/35082"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/media\/35083"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=20100"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=20100"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=20100"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}