{"id":20052,"date":"2021-11-12T00:00:00","date_gmt":"2021-11-12T06:00:00","guid":{"rendered":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/blog\/el-anacronismo-y-la-excentricidad-en-la-obra-del-greco"},"modified":"2024-02-23T11:14:22","modified_gmt":"2024-02-23T17:14:22","slug":"el-anacronismo-y-la-excentricidad-en-la-obra-del-greco","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/opiniones\/el-anacronismo-y-la-excentricidad-en-la-obra-del-greco","title":{"rendered":"El anacronismo y la excentricidad en la obra del Greco"},"content":{"rendered":"<p><b>Por: Aida Maria Lopez Sosa.<\/b><\/p>\n<\/p>\n<p><i><\/i><\/p>\n<blockquote><p><i>\u201cLa<br \/>\npintura es moderadora de todo lo que se ve, y si&nbsp;<\/i><i>yo<br \/>\npudiera expresar con palabras lo que es el ver del&nbsp;<\/i><i>pintor,<br \/>\nla vista parecer\u00eda como una cosa extra\u00f1a por&nbsp;<\/i><i>lo<br \/>\nque concierne a muchas facultades\u201d.&nbsp;<\/i><i><b>Vitruvio<\/b><\/i><\/p><\/blockquote>\n<p><i><b><\/b><\/i><\/p>\n<p><i>\u201cFui<br \/>\nal Prado buscando a Vel\u00e1zquez y me encontr\u00e9 con El Greco\u201d <\/i>exclam\u00f3<br \/>\ndos siglos despu\u00e9s el impresionista franc\u00e9s \u00c9douard Manet (1832-1883), cuando en<br \/>\nuna vista de estudio al museo, por su inclinaci\u00f3n hacia la tem\u00e1tica y<br \/>\nestil\u00edstica espa\u00f1ola, qued\u00f3 asombrado ante la magnificencia de la singular<br \/>\nt\u00e9cnica de Dom\u00e9nikos Theotok\u00f3poulos. Posterior de su estancia en Madrid, El<br \/>\nGreco (1541-1614) lo llev\u00f3 a Toledo para continuar descubriendo su obra que<br \/>\ncalific\u00f3 como <i>bizarre. <\/i>Dos siglos<br \/>\ndespu\u00e9s de Manet, como estudiosa del arte, Diego Vel\u00e1zquez (1599- 1660) tambi\u00e9n<br \/>\nme remiti\u00f3 al Greco. Pareciera que el \u201cPintor de pintores\u201d sevillano, tuviera<br \/>\nla eterna encomienda de redirigirnos con quien comparti\u00f3 el Siglo de Oro; el<br \/>\nprimero inscrito en el barroco y el segundo en el manierismo.<\/p>\n<p>La vida del Greco est\u00e1<br \/>\nrodeada de mitos de principio a fin en consonancia con Creta donde naci\u00f3, cuna<br \/>\nde Zeus e innumerables historias de reyes y dioses. Se desconoce en qu\u00e9 lugar<br \/>\nde la isla vio la luz por primera vez y d\u00f3nde reposan sus restos finales,<br \/>\nasimismo los misterios a lo largo de sus setenta y tres a\u00f1os, larga vida en el<br \/>\nsiglo XVII cuando el promedio de vida era de cuarenta. Especulaciones,<br \/>\ndeducciones, silencios, suposiciones, leyendas, y algunos datos, han<br \/>\nestablecido un perfil de la singularidad de su vida y su obra. <\/p>\n<p>Reza el dicho que \u201cnadie<br \/>\nes profeta en su tierra\u201d y en el caso del Greco tampoco lo fue en tierra ajena,<br \/>\nfrustraci\u00f3n que afect\u00f3 su \u00e1nima. Ilusionado viaj\u00f3 desde Florencia esperando<br \/>\nobtener la anuencia de Felipe II para establecerse como pintor de la Corte y<br \/>\ndecorar el Real Monasterio de San Lorenzo de El Escorial. \u201cEl prudente\u201d -Felipe<br \/>\nII-, le encarg\u00f3 dos obras: \u201cEl martirio de San Mauricio y la legi\u00f3n tebana\u201d y \u201cAdoraci\u00f3n<br \/>\ndel nombre de Jes\u00fas\u201d o \u201cEl sue\u00f1o de Felipe II\u201d, ambas realizadas entre 1580 y<br \/>\n1582. Pareciera manifiesta cierta antipat\u00eda del Greco hacia el rey, al pintarlo<br \/>\na punto de ser engullido en las fauces de un monstruo, que m\u00e1s que sue\u00f1o podr\u00eda<br \/>\ncalificarse de pesadilla. Esta fue la primera y la \u00faltima ocasi\u00f3n que el<br \/>\nartista piso El Escorial, el rey desaprob\u00f3 las pinturas, debido a que no<br \/>\ninduc\u00edan al fervor. Las bellas figuras masculinas despertaban sentimientos<br \/>\nalejados de la religi\u00f3n, apart\u00e1ndose de los c\u00e1nones establecidos por el<br \/>\nConcilio de Trento, quienes en su apartado de arte religioso, estableci\u00f3 que este<br \/>\nten\u00eda que hacer alusi\u00f3n a la historia sagrada, asimismo las im\u00e1genes deb\u00edan de ser<br \/>\npropaganda al servicio de la fe, estimulando la piedad en lo fieles hasta<br \/>\nconmoverlos: m\u00e1s al \u00e1nimo, menos al intelecto. <\/p>\n<p>Las figuras humanas, sin<br \/>\nduda, estaban alejadas de lo que requer\u00eda el catolicismo. Durante su estancia<br \/>\nen Italia, influenciado por Miguel \u00c1ngel, pinto los cuerpos siguiendo el canon<br \/>\ncl\u00e1sico, en su per\u00edodo espa\u00f1ol las figuras adquirieron rasgos andr\u00f3ginos,<br \/>\nalargados; desproporci\u00f3n manierista para acentuar la expresividad. La <i>serpentinata &#8211;<\/i>furia del cuerpo- en<br \/>\nposiciones inestables, a veces absurdas, as\u00ed como los escorzos audaces, pueden<br \/>\napreciarse en Cristo en las distintas versiones de la \u201cCrucifixi\u00f3n\u201d (1597-1600).<br \/>\nEl Greco consideraba el cuerpo esencial, mucho m\u00e1s importante que el paisaje y<br \/>\nel entorno, por ello sacrificaba su belleza a favor de la expresividad. El<br \/>\n\u00fanico paisaje que pint\u00f3 ausente de personajes fue \u201cToledo en una tormenta\u201d (1596-1600)<br \/>\nque se encuentra en el Museo Metropolitano de Arte de Nueva York, el \u00fanico que hubiera<br \/>\nsalvado Hemingway si se hubiera quemado el museo, seg\u00fan sus palabras. Con un<br \/>\ncelaje m\u00edstico, fantasmag\u00f3rico y las licencias que se permiti\u00f3 en cuanto a la<br \/>\ndistribuci\u00f3n de los edificios y la luz, el \u00f3leo es considerado una rareza en el<br \/>\nperiodo renacentista y manierista. Un homenaje a la tierra en la que vivi\u00f3 los<br \/>\nsinsabores y la gloria de sus creaciones en retablos y lienzos. Toledo sin<br \/>\nToledo, el Toledo del Greco.<\/p>\n<p>La belleza y finura de<br \/>\nlas manos fueron protagonistas en su obra como en \u201cEl caballero de la mano en<br \/>\nel pecho\u201d, que emul\u00f3 Amedeo Modigliani en el retrato \u201cPaul Alexandre\u201d. Manos<br \/>\nexpresivas que con sus posiciones nos hablan, a veces con frases cortas, interrogativas<br \/>\no denotando serenidad entre quienes participan en la composici\u00f3n como en \u201cEl<br \/>\nmartirio de San Mauricio y los legionarios Tebanos\u201d. Figuras repetidas, rostros<br \/>\ny posiciones con angulosidades y deformaciones de las distintas partes del<br \/>\ncuerpo se pueden apreciar  en los mismos<br \/>\npuntos de las extremidades y el dorso. Los ojos en la obra de El Greco tambi\u00e9n<br \/>\nson particulares: el ojo derecho redondo \u2013ojo de b\u00faho- y el izquierdo<br \/>\nalmendrado, siendo que la mirada del personaje sirve para conducir la mirada<br \/>\ndel espectador. <\/p>\n<p>El Greco arrib\u00f3 a los<br \/>\nveinte y seis a\u00f1os a Venecia cuando Creta era una colonia de la Rep\u00fablica de<br \/>\nVenecia, en busca de oportunidades que en la isla no encontrar\u00eda. Entre los<br \/>\nsupuestos se cree que en Creta ya se le consideraba un maestro por el monto de<br \/>\nventa de uno de sus cuadros.  En Venecia<br \/>\nestuvo en el taller de Tiziano, favorito de la corte espa\u00f1ola y quien fuera su<br \/>\ncarta de presentaci\u00f3n al considerarlo, si no uno de sus disc\u00edpulos, cuando<br \/>\nmenos un empleado que adquiri\u00f3 la t\u00e9cnica aplicada en \u201cEl expolio\u201d (1577-1579),<br \/>\nencargo de la catedral de Toledo. Para ello le otorgaron una reliquia -tan<br \/>\napreciadas en la Edad Media- , un trozo de la t\u00fanica que llevaba Cristo en el<br \/>\nmomento de la Pasi\u00f3n. La obra tiene una fusi\u00f3n de colores manieristas,<br \/>\nprivilegiando los colores fr\u00edos, el agobio en el espacio, la luz intensa sobre<br \/>\nel personaje principal en contraste a los claroscuros de la composici\u00f3n. La<br \/>\ninfluencia de la pintura veneciana se aprecia en la soltura del pincel, la<br \/>\nutilizaci\u00f3n del \u00f3leo y el movimiento ascensional. Para desilusi\u00f3n del artista,<br \/>\nla obra no convenci\u00f3 al cabildo, argumentaron la inclusi\u00f3n de personajes que no<br \/>\ndeb\u00edan de estar en aquel momento, rostros por encima del nivel de Cristo, sin<br \/>\nsangre despu\u00e9s de la flagelaci\u00f3n, la ausencia de la corona de espinas y de gestos<br \/>\nescarnecidos. &nbsp;<\/p>\n<p>En sus pinturas<br \/>\nevang\u00e9licas, el cretense ten\u00eda una paleta para cada santo: San Jos\u00e9, amarillo y<br \/>\nverde; La Virgen Mar\u00eda, azul y rosa carm\u00edn; Mar\u00eda Magdalena, rojo y anaranjado,<br \/>\nentre otros. Los personajes tienen luz propia. El Greco no dibujaba, <i>alla prima <\/i>irrump\u00eda en el lienzo<br \/>\nfondeado de ros\u00e1ceo, a trav\u00e9s de veladuras dejaba pasar la luz e intensificaba<br \/>\nlas sombras, creando experiencias est\u00e9ticas poco valoradas en aquel entonces. Esta  incomprensi\u00f3n lo llev\u00f3 a problemas legales<br \/>\npor el costo de sus obras. Al verlas quienes se las encargaban no quer\u00edan<br \/>\nrespetar el precio pactado y frecuentemente se remit\u00edan a expertos tasadores,<br \/>\nsiendo desfavorecido en la mayor\u00eda de la ocasiones.<\/p>\n<p>Freud aseguraba que la<br \/>\ndualidad de sexo es enriquecedora para los artistas, ya que los dota de mayor<br \/>\nsensibilidad para aprehender la belleza, en este sentido se ha cuestionado la<br \/>\npreferencia sexual del Greco, a quien no se le conoci\u00f3 una pareja femenina y la<br \/>\nrepentina existencia de un hijo, Jorge Manuel, quien sigui\u00f3 sus pasos<br \/>\nart\u00edsticos en la pintura, integrada a la arquitectura. Francisco Preboste lo acompa\u00f1\u00f3<br \/>\ngran parte de su vida desde su paso por Italia. Compa\u00f1ero, disc\u00edpulo, testigo,<br \/>\nrepresentante, apoderado y criado, fueron algunas de las funciones que<br \/>\ndesempe\u00f1\u00f3 quien probablemente sostuvo algo m\u00e1s que una relaci\u00f3n laboral con el<br \/>\npintor, juntos se dedicaron a la educaci\u00f3n del ni\u00f1o en ausencia de la madre de<br \/>\nla que se conoce \u00fanicamente un nombre, sin haber podido comprobar su<br \/>\nexistencia. En tiempos de la Inquisici\u00f3n, Dom\u00e9nikos fue testigo frecuente de<br \/>\nautos de fe, esto lo condujo a una vida prudente y reservada, pero tambi\u00e9n<br \/>\nllena de especulaciones. <\/p>\n<p>El Greco se hizo de<br \/>\nenemigos al calificar a Miguel \u00c1ngel de mal pintor: <i>\u201cMiguel \u00c1ngel pinta esculturas, yo pinto a Miguel \u00c1ngel\u201d<\/i>,<br \/>\npromulgaba abiertamente. Su paso por Venecia, Italia y Florencia lo dotaron de<br \/>\nun eclecticismo en la manera de representar a sus personajes, t\u00e9cnica atribuida<br \/>\npor sus cr\u00edticos a un problema visual e incluso neurol\u00f3gico. La oportunidad que<br \/>\nesperaba para consagrarse lleg\u00f3 en 1586 cuando de la Iglesia de Santo Tom\u00e9, recibi\u00f3<br \/>\nel encargo de una pintura con ciertas especificaciones en el contrato para<br \/>\nrepresentar el momento del entierro de Gonzalo Ruiz de Toledo, se\u00f1or de la<br \/>\nvilla de Orgaz, fallecido en 1327. En \u201cEl entierro del se\u00f1or de Orgaz\u201d, el<br \/>\nGreco llev\u00f3 al l\u00edmite la estilizaci\u00f3n de las figuras, incorpor\u00f3 un cortejo<br \/>\nf\u00fanebre anacr\u00f3nico incluyendo personajes reconocidos de la actualidad, incluso<br \/>\npint\u00f3 a su hijo siendo ni\u00f1o en la singular comitiva, misma que flanqueaba a los<br \/>\nsantos Agust\u00edn y Esteban que bajaron a sepultar al bienaventurado. No era la<br \/>\nprimera vez que el Greco se permit\u00eda esas licencias que resultaron novedosas en<br \/>\nsu tiempo. Fue a partir de esta pintura que los mecenas locales le hicieron<br \/>\nimportantes encargos. <\/p>\n<p>La extravagancia en el<br \/>\narte del Greco se extendi\u00f3 a su vida, invirti\u00f3 cuantiosos ducados en manjares,<br \/>\nm\u00fasicos asalariados para que amenizaran su cotidianidad, as\u00ed como para la<br \/>\nadquisici\u00f3n de 130 libros \u2013extra\u00f1o para la \u00e9poca-, entre los que destacaba la<br \/>\nobra completa de Homero. Aislado y solitario cont\u00f3 con los dedos de una mano a<br \/>\nlos pocos amigos con los que se frecuentaba, por los mismos motivos no tuvo<br \/>\ndisc\u00edpulos y por ende no dej\u00f3 una escuela. Investigadores que han intentado<br \/>\ndesentra\u00f1ar su vida, no han encontrado descendencia alguna en la isla de Creta.<br \/>\nPara avivar el misterio se desconoce d\u00f3nde reposan sus restos finales.<br \/>\nSolamente su obra deja constancia de su existencia.<\/p>\n<p>El tiempo, tan buen<br \/>\namigo, le hizo justicia y en el siglo XX fue redescubierto. Complejo,<br \/>\nambivalente, ambiguo, exc\u00e9ntrico, m\u00edstico, inspirador, on\u00edrico, vio el mundo<br \/>\ndesde su particular cosmovisi\u00f3n y as\u00ed lo model\u00f3. El Greco pint\u00f3 su realidad, pint\u00f3<br \/>\nsus ensue\u00f1os.<\/p><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Por: Aida Maria Lopez Sosa.<\/p>\n","protected":false},"author":1152,"featured_media":35040,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"tdm_status":"","tdm_grid_status":"","footnotes":""},"categories":[25],"tags":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/20052"}],"collection":[{"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1152"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=20052"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/20052\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":35039,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/20052\/revisions\/35039"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/media\/35040"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=20052"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=20052"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=20052"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}