{"id":20006,"date":"2021-11-05T00:00:00","date_gmt":"2021-11-05T06:00:00","guid":{"rendered":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/blog\/que-servir-sirva-bien"},"modified":"2024-02-23T11:12:30","modified_gmt":"2024-02-23T17:12:30","slug":"que-servir-sirva-bien","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/opiniones\/que-servir-sirva-bien","title":{"rendered":"Que servir sirva bien"},"content":{"rendered":"<p><b>Por: Jorge Valladares S\u00e1nchez&nbsp;y Adriana Ruz Sahrur.<\/b><\/p>\n<p><b>@dr.jorge.valladares<\/b><br \/><b>@ctediconsultorio<\/b><\/p>\n<p>Volviendo a los temas sobre los que podemos hacer algo constructivo, hace un par de semanas compart\u00ed algunas ideas sobre las aportaciones que pueden hacer profesionales especializados, para la vida personal, familiar y social. En lo cual identifico tres fuentes de dificultad para aprovecharlo \u00f3ptimamente.<\/p>\n<p>Quien se especializa en un campo ha recorrido tanto y con tanta dificultad, que cuando ya est\u00e1 all\u00ed es muy dif\u00edcil que permanezca al acceso de quienes m\u00e1s le necesitan. Sus costos, justos o exagerados, su ritmo de vida e incluso la forma y lugares donde expresa lo que sabe van ahondando una brecha que hace cada vez m\u00e1s lejana la posibilidad de que cualquier persona pueda recibir su servicio u orientaci\u00f3n \u00fatil y pr\u00e1ctica.<\/p>\n<p>La sinfon\u00eda de la maldita posmodernidad y un poco de nuestra propia naturaleza humana nos dispone a buscar soluciones simples y sencillas a problemas importantes, a veces pretendiendo que no se requiere mayor ciencia para hacerlo, a veces s\u00f3lo por falta de conocimiento o acceso a mejores soluciones, a veces s\u00f3lo porque hoy Facebook lo sabe todo y Youtube te explica c\u00f3mo hacerlo y el costo que indica Google no es sensato o posible de cubrir.<\/p>\n<p>Y tercero, porque siendo los funcionarios\/as a quienes pagamos, y muy bien, quienes deber\u00edan, a trav\u00e9s de las instituciones, ponernos al alcance generalizado a especialistas que puedan auxiliarnos en temas fundamentales, lo hacen mal, han permitido el caos administrativo y la corrupci\u00f3n, y ni siquiera para ponerse de acuerdo en leyes o pol\u00edticas p\u00fablicas se acercan a esas personas para pedirles soluciones reales a lo que su ret\u00f3rica y soberbia han permitido que \u201cen M\u00e9xico estemos como estamos\u201d.<\/p>\n<p>Entre lo mejor que me da escribir cada semana, en este amable espacio que La Revista Peninsular generosamente me brinda, est\u00e1 el que de vez en cuando alguna persona acepte la invitaci\u00f3n a conversar, y podamos sumar, profundizar, contrastar o visualizar formas de hacer algo m\u00e1s en el tema compartido.<\/p>\n<p>Particularmente, esa vez tuve la agridulce retroalimentaci\u00f3n de una colega merecedora de todo mi reconocimiento, de quien tengo varias referencias para el afecto que le profeso. Inicialmente fue una de mis mejores alumnas durante sus estudios de psicolog\u00eda, estudiante reflexiva y propositiva de quien se dejaba ver ya un incipiente profesionalismo de alto nivel. Posteriormente supe que eligi\u00f3 llevar su capacidad al terreno de la psicolog\u00eda cl\u00ednica y educativa, para especializarse en uno de esos temas que muchas personas identifican como importante, pero pocas se atreven a hacerse cargo, el autismo. Con el paso del tiempo confirm\u00e9 que es parte de una familia de gente talentosa y positiva para nuestro Yucat\u00e1n, as\u00ed como su enorme calidad humana para atender a las personas que han requerido su servicio o simplemente requieren apoyo en sus causas. As\u00ed que dulce, por todo lo dicho. La parte agria viene de saber de casos que ha observado en su andar.<\/p>\n<p>Luego de leer aquel art\u00edculo, mi querida Adriana Ruz Sahrur, desde su experiencia vivencial y profesional, me hizo notar otra arista de la problem\u00e1tica que nos impide aprovechar adecuadamente lo que quienes se especializan pueden aportar a tanta gente que lo necesita. Viendo la importancia de compartirlo, le invit\u00e9 a escribirlo y construir estas ideas para quienes nos hagan el favor de leer. Comparto a continuaci\u00f3n sus ideas y al final comento lo que me hizo clarificar.<\/p>\n<p>Para los que trabajamos en el \u00e1rea de salud mental, nos queda claro que para lograr un abordaje integral de la persona con alguna condici\u00f3n neurol\u00f3gica es necesario contar con el trabajo de diferentes especialistas que aporten su pericia o experiencia al caso y colaboren con la rehabilitaci\u00f3n o intervenci\u00f3n de la persona y su familia.<\/p>\n<p>El sue\u00f1o de algunos profesionales de la salud mental es el de contar con un espacio (cl\u00ednica o centro terap\u00e9utico) donde coincidan todos los involucrados en el seguimiento de un caso y poder tener reuniones semanales con ese equipo de ensue\u00f1o.<\/p>\n<p>Pero para poder hacer ese sue\u00f1o realidad se requiere de un gran esfuerzo y recursos, los cuales son escasos en nuestro pa\u00eds, por lo que a nivel de gobierno, las instituciones que cuentan con diferentes profesionales tienen procesos o tr\u00e1mites engorrosos que dificultan la reuni\u00f3n de los especialistas, adem\u00e1s de que las jornadas laborales y el exceso de trabajo hacen de las reuniones una misi\u00f3n imposible; y, de ser posible, los resultados del trabajo interdisciplinario pueden ya no llegar a tiempo oportuno para la atenci\u00f3n que requer\u00eda la persona.<\/p>\n<p>En las cl\u00ednicas  o centros de terapias particulares que cuentan con el equipo interdisciplinario (o lo m\u00e1s cercano que se pueda con lo que se tiene), el modelo de intervenci\u00f3n depender\u00e1 del l\u00edder del equipo, que tendr\u00e1 su propio enfoque y metodolog\u00eda.<\/p>\n<p>En estos casos excepcionales, donde puede haber una integraci\u00f3n al menos multidisciplinaria hay tres posibilidades. La menos frecuente es la deseable, en la que, siendo la pieza clave del equipo, el l\u00edder muestra la capacidad de escuchar activamente a sus compa\u00f1eros\/as, externa con apertura su punto de vista en forma asertiva y llega a acuerdos desde un enfoque colaborativo, centrados en la soluci\u00f3n de los problemas y la situaci\u00f3n de cada persona a la que atienden.<\/p>\n<p>La m\u00e1s frecuente ocurre cuando m\u00e1s que el rol de l\u00edder experto, quien est\u00e1 a cargo act\u00faa como director\/a y se pierde en procesos administrativos o en la operaci\u00f3n del d\u00eda a d\u00eda de su centro. As\u00ed, lo m\u00e1s com\u00fan es que los profesionales est\u00e9n en sus consultorios o espacios de trabajo y no puedan trabajar juntos, por lo que en esos casos el trabajo en equipo queda relegado a alguna junta semestral (en el mejor de los casos) o a llamadas telef\u00f3nicas ocasionales.<\/p>\n<p>Y en el peor escenario, pasa (y es m\u00e1s frecuente de lo que me gustar\u00eda admitir) que un profesional de la salud se perciba en una categor\u00eda superior, invalidando el trabajo del resto de especialistas. En esos casos, los que salen perdiendo son las familias, en t\u00e9rminos de tiempo, dinero, esfuerzo, pero sobre todo, de confianza. La confianza porque la persona acude con su problem\u00e1tica y pone a disposici\u00f3n sus recursos, pero desconoce la forma y fondo desde el que se articula la soluci\u00f3n que reciba, si la llega a recibir.<\/p>\n<p>La confianza depositada en una persona especialista, ll\u00e1mese m\u00e9dico, psic\u00f3logo, terapeuta o maestro\/a de educaci\u00f3n especial es un valor que no tiene precio y es muy penoso cuando un profesional traiciona esa confianza por su ego, convicciones o conveniencia.<\/p>\n<p>Trabajar en equipo es una habilidad social que debemos desarrollar en cualquier \u00e1mbito, junto como la comunicaci\u00f3n asertiva, la inteligencia emocional y especialmente, la empat\u00eda. Ponernos en los zapatos de una familia que est\u00e1 pasando alguna etapa de duelo por tener un diagn\u00f3stico inesperado o dif\u00edcil de aceptar, es tarea dif\u00edcil para quien no ha vivido esa misma situaci\u00f3n; pero podemos imaginar el desgaste emocional (y econ\u00f3mico) que implica ir de consultorio en consultorio en b\u00fasqueda de respuestas, para aquellas personas que tienen la posibilidad de hacerlo.<\/p>\n<p>Adem\u00e1s de confirmar mi orgullo por sus logros y talento, leer esta aportaci\u00f3n de Adriana me hizo reflexionar en que incluso entre especialistas se tiene que disponer de modelos de trabajo para poder aprovechar \u00f3ptimamente lo que puede aportar cada cual. La soberbia es el lastre habitual que acompa\u00f1a a la adquisici\u00f3n de conocimiento y es un mal que s\u00f3lo la sabidur\u00eda cura o recicla.<\/p>\n<p>Como bien se\u00f1ala hay modelos de trabajo, que quienes tengan la fortuna de poder compartir servicio y espacio con otros especialistas har\u00edan bien en definir y mantener.<\/p>\n<p>Lo \u00f3ptimo es la integraci\u00f3n del equipo desde bases de respeto, principalmente a la persona o familia que se atiende, as\u00ed como el espacio para escuchar todas las miradas y propuestas para darle respuesta. El liderazgo alternado puesto en quien tenga la especialidad m\u00e1s cercana al caso es muy funcional, y lo mejor que le puede pasar a quien recibe el servicio es que pueda recibir atenci\u00f3n de varios\/as especialistas, mientras que su acompa\u00f1amiento y seguimiento lo haga una persona fija.<\/p>\n<p>M\u00e1s b\u00e1sico, pero \u00fatil tambi\u00e9n es que haya al menos un espacio peri\u00f3dico, tan frecuente como sea posible, para diagnosticar y dar seguimiento a los casos, aunque sea con las limitaciones, pero desde la agilidad de un grupo entrenado en trabajar en conjunto y creativamente. Quien lidere ese equipo ser\u00e1 responsable de orquestar el an\u00e1lisis, la inclusi\u00f3n de visiones y la aplicaci\u00f3n multidisciplinaria de quienes atiendan a cada persona.<\/p>\n<p>El algunas instituciones grandes, con esta intenci\u00f3n, aunque materialmente impedidas para hacer un seguimiento caso a caso, lo m\u00ednimo que hacen son sesiones de academia. En ellas cada departamento o especialidad disponen un d\u00eda, a la semana o mes, un espacio breve para exponer casos y los detalles principales que considera que desde su perspectiva pueden nutrir la canalizaci\u00f3n o la atenci\u00f3n en las dem\u00e1s \u00e1reas.<\/p>\n<p>En los a\u00f1os en que tuve la hermosa e intensa experiencia de dirigir el centro de internamiento para adolescentes, al que decidimos llamar desde entonces CEAMA, desarrollamos un modelo documental para asegurar que efectivamente cada especialista con quien cont\u00e1bamos pudiera aportar con utilidad al equipo. Hab\u00eda que atender a bastantes personas, en poco tiempo (el determinado por la ley) y con una importancia grande para las decisiones legales y formativas que se tomaran para cada adolescente.<\/p>\n<p>Convertimos los reportes rutinarios y antiguos que manejaba cada profesi\u00f3n en un informe anal\u00edtico interactivo. El equipo de especialistas lo dise\u00f1\u00f3, para integrar tres grandes elementos: la identificaci\u00f3n de los puntos m\u00ednimos de impresi\u00f3n diagn\u00f3stica que deb\u00edan ser respondidos, los elementos variados por especialidad y cada persona que ser\u00eda necesario poner a la vista y una secci\u00f3n donde alguna de las personas especialistas hiciera la propuesta de integraci\u00f3n y propuestas t\u00e9cnicas para que al final cada integrante del equipo pudiera avalar o contraproponer y hacer con ello una propuesta lo m\u00e1s certera posible, construida colegiadamente, a pesar de disponer de pocos recursos y tiempo. Pero mucha voluntad y convicci\u00f3n de que pod\u00edamos aportar algo relevante a la vida de esos chicos y chicas que tuvieron la oportunidad de estar frente a ese valioso conjunto de seres humanos que eran las personas que fundaron el Centro Especializado en Aplicaci\u00f3n de Medidas para Adolescentes de Yucat\u00e1n.<\/p>\n<p>Hay ejemplos exitosos y diversos de estos intentos por hacer que la especialidad que se obtiene sirva m\u00e1s y mejor, especialmente cuando podemos coincidir con personas que saben de lo dem\u00e1s que se necesita, y as\u00ed el coincidir se convierta en un aut\u00e9ntico incidir en la soluci\u00f3n que nos pide una persona cuando deposita en nosotros\/as la confianza de ayudarle; sea esto en el espacio particular al que pocos pueden acceder, o con mayor raz\u00f3n en el espacio p\u00fablico, en el que debemos hallar mejores formas de servir.<\/p>\n<p>En palabras de mi querida Adriana: El futuro se ve complicado, pero conf\u00edo en que m\u00e1s especialistas quieran cambiar el paradigma tradicional de trabajo en equipo y valorar la aportaci\u00f3n que cada profesional hace al caso, aprender de sus conocimientos, enriquecerse de las diferentes perspectivas y llegar al modelo transdisciplinario, en el que el l\u00edder es el especialista m\u00e1s relacionado con la condici\u00f3n de la persona y se nutre de las herramientas de las dem\u00e1s disciplinas con el fin de llevar una intervenci\u00f3n acorde a las necesidades de la familia y el individuo, despu\u00e9s de haber escuchado las aportaciones de sus colegas a los que respeta o admira.<\/p>\n<p>En palabras populares, nadie sabe tanto, como todos\/as juntos.<\/p>\n<p><b>*Dr. Jorge Valladares S\u00e1nchez<\/b><br \/><b>Pap\u00e1, Ciudadano, Consultor.<\/b><br \/><b>Especialista en Psicolog\u00eda y Licenciado en Derecho.<\/b><\/p>\n<p><b>*Psic. Adriana Ruz Sahrur<\/b><br \/><b>Maestra en Educaci\u00f3n Especial<\/b><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Trabajo en Equipo Interdisciplinario<\/p>\n","protected":false},"author":1112,"featured_media":34994,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"tdm_status":"","tdm_grid_status":"","footnotes":""},"categories":[25],"tags":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/20006"}],"collection":[{"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1112"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=20006"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/20006\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":34993,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/20006\/revisions\/34993"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/media\/34994"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=20006"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=20006"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=20006"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}