{"id":19878,"date":"2021-10-23T00:00:00","date_gmt":"2021-10-23T06:00:00","guid":{"rendered":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/blog\/caminar-a-san-andres"},"modified":"2024-02-23T11:07:38","modified_gmt":"2024-02-23T17:07:38","slug":"caminar-a-san-andres","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/opiniones\/caminar-a-san-andres","title":{"rendered":"Caminar a san Andr\u00e9s&#8230;"},"content":{"rendered":"<p><b>Por: Cristina Pad\u00edn.<\/b><\/p>\n<p>Un d\u00eda no se baja a la playa porque el viento de noviembre ya es muy fr\u00edo.. y se acaban esos momentos.. y en breve llega febrero, y la vida es un volante otra vez. Un d\u00eda ese ser tan querido no respira, ya no respira.. y no est\u00e1, y dentro de una hora sigue sin estar, y al d\u00eda siguiente tampoco est\u00e1. Se ha muerto, se ha ido al cielo.. y ya no estar\u00e1 al llegar febrero, ni marzo. No volver\u00e1 a Sevilla en primavera ni a los toros en mayo ni a la hoguera de san Juan en san Juan. <\/p>\n<p>As\u00ed se enfrent\u00f3 el ni\u00f1o al fallecimiento de su t\u00edo\u2026 tan triste.. qu\u00e9 dolor..<\/p>\n<p>Su abuela Mar\u00eda era gallega. Firme como una piedra, como los abuelos gallegos; muy trabajadora, muy generosa. Siempre con el diminutivo gallego, tan cari\u00f1oso, en la boca. Les contaba desde que ten\u00edan meses que a san Andr\u00e9s de Teixido vai de morto o que non foi de vivo. Y el ni\u00f1o, a los nueve a\u00f1os, entendi\u00f3 aquello. La abuela camin\u00f3 desde su aldea hasta la bell\u00edsima San Andr\u00e9s de Teixido con la fotograf\u00eda de su t\u00edo en las manos. <\/p>\n<p>As\u00ed es Galicia!<\/p>\n<p>Se me ocurri\u00f3 esta historia hoy en la playa, mientras octubre va hacia el fin y pude conocer un relato similar.. en Galicia hay muchos..<br \/>Dedicado a las tradiciones de mi tierra<br \/>A mi Luis<br \/>Al Camino<br \/>A la gente de ley y con sensibilidad<br \/>A mi amiga Rosario<br \/>Y a mi amiga Pau<br \/>A Sevilla<br \/>Y al toreo<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Por: Cristina Pad\u00edn.<\/p>\n","protected":false},"author":1025,"featured_media":34876,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"tdm_status":"","tdm_grid_status":"","footnotes":""},"categories":[25],"tags":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/19878"}],"collection":[{"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1025"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=19878"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/19878\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":34875,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/19878\/revisions\/34875"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/media\/34876"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=19878"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=19878"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=19878"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}