{"id":19860,"date":"2021-10-23T00:00:00","date_gmt":"2021-10-23T06:00:00","guid":{"rendered":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/blog\/el-erotismo-en-la-era-de-las-brujas-2"},"modified":"2024-02-23T11:06:39","modified_gmt":"2024-02-23T17:06:39","slug":"el-erotismo-en-la-era-de-las-brujas-2","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/opiniones\/el-erotismo-en-la-era-de-las-brujas-2","title":{"rendered":"El erotismo en la era de las brujas"},"content":{"rendered":"<p><b><i>Cultura<\/i>, por: A\u00edda L\u00f3pez Sosa.<\/b><\/p>\n<p><b>aidamarialopez64@gmail.com<\/b><\/p>\n<p>Mujeres misteriosas, extra\u00f1as semidiosas de tiempos remotos. Feas y viejas o j\u00f3venes y hermosas, las brujas han fascinado desde el principio de la humanidad. La personalidad intrigante y m\u00e1gica de estos seres, a quienes se les atribuyen poderes para transformar y transformarse, est\u00e1 presente en el arte. La seducci\u00f3n que emanan las habitantes de la oscuridad, ha hechizado lo mismo a pintores que a m\u00fasicos o a escritores. Protagonistas de aquelarres y pactos sat\u00e1nicos, las brujas, en el imaginario, las pensamos sabias, conocedoras de los secretos de la tierra y las hierbas, con las que curaban enfermedades y preparaban pociones, ung\u00fcentos, brebajes y filtros, para el atraer al ser amado. <\/p>\n<p>La tradici\u00f3n recibida por las brujas europeas de la Edad Media, viene de las leyendas celtas, y aunque la figura de la bruja no se conceb\u00eda como en la actualidad, exist\u00edan seres cargados de magia como las sacerdotisas. Antes del cristianismo, las brujas ejerc\u00edan libres su sexualidad, despu\u00e9s se les acus\u00f3 de enemigas de la fe. Atravesaron los cielos en escoba y llegaron a Am\u00e9rica, como otras tantas cosas que nos vinieron del Nuevo Mundo. \u00c1frica, Am\u00e9rica y Asia, concibieron a sus hechiceras. Adoraron a sus dioses protectores a trav\u00e9s de rituales y amuletos para el destino.<\/p>\n<p>La oscuridad atemoriz\u00f3 seductoramente el arte ingl\u00e9s con William Blake, quien la represent\u00f3 en \u201cEl c\u00edrculo de los lujuriosos\u201d o \u201cEl torbellino de los amantes\u201d (1827), una de las 102 acuarelas alusivas a \u201cLa Divina Comedia\u201d de Dante Alighieri. La paleta monocrom\u00e1tica crea remolinos de cuerpos, que en un momento son arrojados del \u00e9xtasis donde se recrean gozosos. El sol incandescente, en cuyo centro se abrazan desnudos los amantes, atestigua la expulsi\u00f3n al infierno.<\/p>\n<p>El franc\u00e9s Gustave  Dor\u00e9 en su \u00f3leo \u201cLas oc\u00e9anides\u201d (1860), romantiz\u00f3 la figura de la brujas al representarlas desnudas sobre una roca en medio del mar, en cuya c\u00faspide se encuentra encadenado Prometeo -obra de Esquilo 460 y 450 a.C.-. La paleta de azules fondea el cielo y el oc\u00e9ano donde un grupo de mujeres, dram\u00e1ticamente iluminadas, est\u00e1n sosegadas despu\u00e9s de ser arrastradas por la corriente. En la c\u00faspide de la piedra el tit\u00e1n las observa, quien cumple la condena impuesta por Zeus, por robarse una chispa del fuego de los dioses y devolverla a los hombres. <\/p>\n<p>El espa\u00f1ol Luis Ricardo Falero represent\u00f3 al Sabbat en \u201cBrujas yendo al Sabbat\u201d (1878). En el \u00f3leo se advierte la composici\u00f3n matem\u00e1tica por la espiral \u00e1urica -desde un punto central se expande-. El dinamismo hipn\u00f3tico entre la niebla, est\u00e1 conformado por brujas desnudas, esbeltas, con expresiones de placer y posesi\u00f3n demoniaca, quienes son observadas desde una esquina por una bruja montada en su escoba -elemento f\u00e1lico-. El enigm\u00e1tico macho cabr\u00edo lleva en su lomo a una de las brujas. Completan la escena una salamandra, un gato negro, un pel\u00edcano y un murci\u00e9lago, rumbo al jard\u00edn del diablo. Es evidente la fascinaci\u00f3n que las brujas ejerc\u00edan en Falero, dos a\u00f1os despu\u00e9s pint\u00f3 \u201cBruja yendo al aquelarre\u201d (1880), como testigo la luna llena por donde cruza un murci\u00e9lago, animal nocturno que sale de la cueva para acompa\u00f1ar los rituales.<\/p>\n<p>Lovis Corinth, pintor alem\u00e1n, represent\u00f3 el car\u00e1cter sexual de estos seres en \u201cBrujas\u201d (1897). En el fondo claroscuro, un grupo de brujas ancianas realizan un ritual para la bruja joven y bella, por medio del cual le transmiten sus poderes y secretos. Los conocimientos ancestrales se pasaban entre generaciones, aunque las que pose\u00edan poderes especiales, inventaban sus propios hechizos.<\/p>\n<p>Las congregaciones de brujas estaban presididas por un Gran Brujo o la reina del Sabbat, ellos recepcionaban a las mujeres que deseaban sellar sus votos con el maligno, a trav\u00e9s de ritos de iniciaci\u00f3n. La ceremonia se completaba con el osculum obscenum -beso en el ano del oficiante-. Varias ilustraciones de Martin van Ma\u00eble que realiz\u00f3 para el libro de Jules Michelet, \u201cLa Bruja\u201d, representan la ceremonia de entrega a Sat\u00e1n. <\/p>\n<p>\u201cBiblis\u201d (1884) del pintor franc\u00e9s William A. Bouguereau, representa a la iniciada desnuda en el momento que se entrega a Lucifer durante el Bautismo Sat\u00e1nico. T\u00fanica negra, amuletos, brasero con carb\u00f3n, incienso, velas, m\u00fasica, tierra y agua salada, era lo necesario para que la debutante, vestida de blanco, renunciara a sus creencias y se despojara del estorbo de su ropaje.<\/p>\n<p>El suizo John Henry Fuseli volc\u00f3 su pasi\u00f3n por las brujas y demonios en varios de sus \u00f3leos. \u201cLa bruja de la noche visitando a las brujas de Laponia\u201d (1796), ilustra un pasaje del Para\u00edso Perdido. La bruja viaja por los aires atra\u00edda por la sangre infantil. En \u201cKate, la loca\u201d (1807), Fuseli representa a una mujer trastornada por los poderes del m\u00e1s all\u00e1 y en \u201cPesadilla nocturna\u201d, un demonio se posa sobre la mujer que duerme tendida. Sin duda, la figura de la bruja lo hechiz\u00f3.<\/p>\n<p>La Edad de las Brujas se ubica entre la Edad Media y la Moderna, tanto por el impacto social como por su proliferaci\u00f3n, parad\u00f3jicamente, resultado del cristianismo que las visibiliz\u00f3 y confront\u00f3. Lo p\u00fablico se volvi\u00f3 oculto, objeto de persecuci\u00f3n y pena de muerte, para quienes se entregaban a los placeres con el Pr\u00edncipe de la Noche.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Cultura.<\/p>\n","protected":false},"author":1152,"featured_media":34858,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"tdm_status":"","tdm_grid_status":"","footnotes":""},"categories":[25],"tags":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/19860"}],"collection":[{"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1152"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=19860"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/19860\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":34857,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/19860\/revisions\/34857"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/media\/34858"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=19860"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=19860"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=19860"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}