{"id":19842,"date":"2021-10-21T00:00:00","date_gmt":"2021-10-21T06:00:00","guid":{"rendered":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/blog\/no-tiene-la-menor-importancia-llamarse-arturo"},"modified":"2024-02-23T11:06:00","modified_gmt":"2024-02-23T17:06:00","slug":"no-tiene-la-menor-importancia-llamarse-arturo","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/opiniones\/no-tiene-la-menor-importancia-llamarse-arturo","title":{"rendered":"No tiene la menor importancia llamarse Arturo"},"content":{"rendered":"<p><b>Por: Aida Maria Lopez Sosa.<\/b><\/p>\n<p><i><\/i><\/p>\n<blockquote><p><i>\u201cEl  cine es un espejo pintado\u201d.&nbsp;<\/i><b>Ettore Scola. Director de comedia a la italiana.<\/b><\/p><\/blockquote>\n<p><b><\/b><\/p>\n<\/p>\n<p>Con<br \/>\nlos Santos Difuntos, la  huesuda se llev\u00f3<br \/>\nal gran calavera Arturo de C\u00f3rdova el 3 de noviembre de 1973. De padres<br \/>\ncubanos, naci\u00f3 en M\u00e9rida, Yucat\u00e1n, donde vivi\u00f3 los primeros siete a\u00f1os de vida<br \/>\nescolar en la Escuela Modelo, antes de afincarse en Estados Unidos y posterior<br \/>\nen Argentina, para culminar sus estudios e iniciar su vida laboral. Su galanura<br \/>\nbohemia, con aire de informalidad, pero intensamente seductor, hizo que divas<br \/>\nde la pantalla grande como de la vida real, terminaran rendidas a sus encantos.<br \/>\nSu orientaci\u00f3n sexual fue cuestionada, al correr la versi\u00f3n de que la actriz<br \/>\nLupe V\u00e9lez se hab\u00eda suicidado estando en cinta de \u00e9l, cuando lo encontr\u00f3 en su<br \/>\ncama con el hombre que era su pareja tras un arreglo para justificar su<br \/>\nembarazo, ya que \u00e9l a\u00fan estaba casado. Sin embargo, la supuesta bisexualidad no<br \/>\ndisminuy\u00f3 su imagen de gal\u00e1n encantado y hombre de mundo. Su voz aterciopelada<br \/>\ny los personajes de car\u00e1cter que interpret\u00f3, daban c\u00e1tedra de actuaci\u00f3n. <\/p>\n<p>A<br \/>\ndiferencia de la importancia de llamarse Ernesto, llamarse Arturo no ten\u00eda la<br \/>\nmenor importancia, aunque el apellido s\u00ed. Fue a instancias del cronista de cine<br \/>\nRoberto Cant\u00fa Robert que cambi\u00f3 su nombre de pila: Arturo Garc\u00eda Rodr\u00edguez por<br \/>\nel aristocr\u00e1tico Arturo de C\u00f3rdova. A partir de entonces los cr\u00e9ditos se revistieron<br \/>\nde abolengo en: \u201cLas tres perfectas casadas\u201d, \u201cMi esposa y la otra\u201d, \u201cA media<br \/>\nluz los tres\u201d, \u201cMi esposa me comprende\u201d, \u201c\u00c9l\u201d, entre cerca de un centenar de<br \/>\npel\u00edculas rodadas en locaciones de Venezuela, Brasil, Espa\u00f1a, hasta llegar a<br \/>\nHollywood. La famosa frase: \u201cNo tiene la menor importancia\u201d, la comenz\u00f3 a<br \/>\npronunciar sin la conciencia de la asociaci\u00f3n que m\u00e1s adelante tendr\u00eda con su<br \/>\npersonalidad. La primera vez que la dijo intencionalmente fue en la obra de<br \/>\nteatro: \u201cMi esposa y la otra\u201d, cuando su esposa en la vida real y teatral,<br \/>\nMarga L\u00f3pez, le reclam\u00f3 llegar tarde y con marcado desparpajo le contest\u00f3: \u201cNo<br \/>\ntiene la menor importancia\u201d. <\/p>\n<p>Una<br \/>\nde sus pel\u00edculas que traspas\u00f3 el \u00e1mbito cinematogr\u00e1fico para convertirse en<br \/>\nobjeto de estudio, fue la que interpret\u00f3 en la adaptaci\u00f3n literaria<br \/>\nautobiogr\u00e1fica: \u201c\u00c9l\u201d, de la escritora espa\u00f1ola Mercedes Pinto y dirigida con el<br \/>\nmismo nombre por Luis Bu\u00f1uel entre 1952 y 1953 en los estudios Tepeyac. Un  retrato en blanco y negro de la moralidad<br \/>\nburguesa que tanto critic\u00f3 Bu\u00f1uel en sus filmes. El psicoanalista franc\u00e9s<br \/>\nJacques Lacan, analiz\u00f3 el personaje de Francisco Galv\u00e1n de Montemayor con sus<br \/>\ndisc\u00edpulos, ya que Arturo de C\u00f3rdova -perfecto caballero cristiano-<br \/>\nrepresentaba a cabalidad la personalidad del cel\u00f3pata, en quien las pasiones<br \/>\ndel alma se develan y proyectan. D\u00e9cadas atr\u00e1s, Sigmund Freud hab\u00eda recurrido a<br \/>\nla creaci\u00f3n literaria para aplicar el psicoan\u00e1lisis en su ensayo: \u201cEl delirio y<br \/>\nlos sue\u00f1os en la Gradiva\u201d (1907), a partir de la novela: \u201cGradiva. Una fantas\u00eda<br \/>\npompeyana\u201d (1902) -la que camina- del escritor alem\u00e1n Wilhelm Jensen. Freud analiz\u00f3<br \/>\nlos sue\u00f1os que nunca fueron so\u00f1ados, pero que emergieron de la invenci\u00f3n y<br \/>\nfantas\u00eda del escritor, quien bautiz\u00f3 a su personaje mitol\u00f3gico para<br \/>\nprotagonizar su novela. Una simbiosis entre la literatura, el cine y la<br \/>\npsicolog\u00eda.<\/p>\n<p>\u201c\u00c9l\u201d,<br \/>\nproducida por Ultramar Films, con guion de Luis Alcoriza y Luis Bu\u00f1uel,<br \/>\ndirigida por este \u00faltimo, ronda en las obsesiones del espa\u00f1ol: la religi\u00f3n y el<br \/>\nfetichismo por los pies y zapatos. Ambos elementos inician la pel\u00edcula en una<br \/>\nsuerte de presagio, cuando en medio del lavatorio de pies de los ap\u00f3stoles un<br \/>\njueves santo en la iglesia, Francisco Galv\u00e1n de Montemayor advierte los pies de<br \/>\nuna mujer que se encuentra sentada en la primera fila, Gloria -Delia Garc\u00e9s-,<br \/>\nnombre intencional, ya que el para\u00edso conducir\u00e1 al infierno de los amantes por<br \/>\nla patolog\u00eda de \u201c\u00e9l\u201d. <\/p>\n<p>Una<br \/>\nde las coincidencias de esta pel\u00edcula de 1953, es que el mismo Arturo de C\u00f3rdova<br \/>\nhab\u00eda debutado veinte a\u00f1os atr\u00e1s, como el tercero en discordia en la pel\u00edcula<br \/>\ndirigida por su descubridor, el ruso Arcady Boytler: \u201cCelos\u201d (1935),<br \/>\ncompartiendo cr\u00e9ditos con Fernando Soler y Vilma Vidal. En \u201c\u00c9l\u201d sentir\u00eda en<br \/>\ncarne propia con Ra\u00fal y con otros m\u00e1s, lo que padeci\u00f3 el doctor Armando Toscano<br \/>\ncuando cre\u00eda que su alumno Federico hab\u00eda seducido a su mujer. Solo los pies de<br \/>\nGloria podr\u00e1n calmarlo para luego escalar en una paranoia sin fin. Una suerte<br \/>\nde karma cinematogr\u00e1fica. Una de las escenas m\u00e1s perturbadoras es cuando en total<br \/>\nenajenaci\u00f3n entra a su recamara con hilo, aguja y navaja de afeitar donde ella<br \/>\nreposa en la cama, dejando a la interpretaci\u00f3n del espectador si le coser\u00e1 la<br \/>\nvagina o le practicar\u00e1 la ablaci\u00f3n. Aunque la trama no fue taquillera, logr\u00f3<br \/>\npermanecer por dos semanas en las carteleras de los cines Lido, Mariscala y<br \/>\nChapultepec, gracias a Arturo de C\u00f3rdova. En la actualidad es considerada por<br \/>\nlos expertos, la s\u00e9ptima de cien de las mejores pel\u00edculas del cine mexicano. <\/p>\n<p>Arturo<br \/>\nde C\u00f3rdova en su vasta filmograf\u00eda, solidific\u00f3 su carrera matizando a los<br \/>\npersonajes con rasgos de intimidad, fue capaz de profundizar en su psicolog\u00eda y<br \/>\nmostrar las influencias de los sucesos cotidianos en la personalidad, que si<br \/>\nbien no ten\u00edan la menor importancia en una psique sana, en una perturbada pod\u00eda<br \/>\nhacer que emergiera el ID, la parte primitiva del ser humano.<\/p><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Por: Aida Maria Lopez Sosa.<\/p>\n","protected":false},"author":1152,"featured_media":34842,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"tdm_status":"","tdm_grid_status":"","footnotes":""},"categories":[25],"tags":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/19842"}],"collection":[{"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1152"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=19842"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/19842\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":34841,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/19842\/revisions\/34841"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/media\/34842"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=19842"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=19842"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=19842"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}