{"id":19824,"date":"2021-10-20T00:00:00","date_gmt":"2021-10-20T06:00:00","guid":{"rendered":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/blog\/presagios"},"modified":"2024-02-23T11:05:18","modified_gmt":"2024-02-23T17:05:18","slug":"presagios","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/opiniones\/presagios","title":{"rendered":"Presagios"},"content":{"rendered":"<p><b><i>Sic Sac<\/i>, por: M.A. Elda Clemente Reyes.<\/b><\/p>\n<\/p>\n<p>Cuando vemos las cat\u00e1strofes que<br \/>\nocurren por el mundo inmediatamente pensamos que el fin de los tiempos ha<br \/>\nllegado y el cumplimiento de las predicciones b\u00edblicas escritas por los<br \/>\nantiguos profetas, se han consumado.<\/p>\n<p>Los medios de comunicaci\u00f3n dedican<br \/>\nespacios a los presagios y designios que, por millones de a\u00f1os, esperan en la palestra<br \/>\nde la modernidad para ser puestos en la mira de los principales temas que hoy,<br \/>\ninundan los encabezados de los principales diarios.<\/p>\n<p>Versiones van y vienen respecto a las<br \/>\ncausas de tanta destrucci\u00f3n mientras los hechos golpean fuertemente la aparente<br \/>\ntranquilidad que se respira en los rincones del planeta asolados por la muerte.<br \/>\nLos 4 elementos: tierra, aire, agua y fuego, dejan sentir su furia sobre la<br \/>\nhumanidad record\u00e1ndonos que, as\u00ed como son vitales para la vida tambi\u00e9n son los<br \/>\nprincipales art\u00edfices de nuestra extinci\u00f3n.<\/p>\n<p>Y pensar que un d\u00eda Dios nos entreg\u00f3 la<br \/>\npotestad sobre el mundo y todo lo que habita en \u00e9l, seg\u00fan lo describe en G\u00e9nesis<br \/>\n1:24-31: La creaci\u00f3n de los animales terrestres y el hombre.<\/p>\n<p>Si comprendi\u00e9ramos que no es frente a<br \/>\nla tempestad el momento en que debemos unirnos sino en toda circunstancia<br \/>\nempezando por limpiar nuestra mente de pensamientos oscuros que enturbian<br \/>\nnuestro sano juicio y abren paso a la maldad, avaricia y venganza. Actitudes que<br \/>\nnos predisponen a sentimientos perversos que nos pierden del camino y nos<br \/>\nalejan de la presencia de Dios.<\/p>\n<p>Clamores y gritos desesperados se<br \/>\nescuchan por doquier. No es solo la tragedia por terremotos, la devastaci\u00f3n de<br \/>\nhuracanes, la matanza de gente inocente sino tambi\u00e9n el mundo agoniza,<br \/>\nanunciando su podredumbre mientras la pobreza y el hambre hacen estragos en los<br \/>\npa\u00edses subdesarrollados donde un plato de comida tiene m\u00e1s valor que el<br \/>\ncombustible.<\/p>\n<p>A pasos agigantados nos hemos metido<br \/>\nen una encrucijada dif\u00edcil pero no imposible de superar. Los humanos olvidamos<br \/>\nque somos los \u00fanicos portadores de las decisiones que pueden revierten sus<br \/>\nefectos.<\/p>\n<p>Me atrevo a pensar qu\u00e9 tipo de convivencia<br \/>\nle estar\u00edamos &nbsp;heredando a los ni\u00f1os y<br \/>\nj\u00f3venes, si la maldad no se hubiera propagado como una epidemia, si la<br \/>\ncorrupci\u00f3n no se hubiera colado hasta la m\u00e9dula de las instituciones, si m\u00e1s<br \/>\npersonas rechaz\u00e1ramos el camino f\u00e1cil, si los adictos disfrutaran la lucidez<br \/>\nmental, si en la casa, los padres y los abuelos transmitieran a sus hijos y<br \/>\nnietos, los valores universales de honestidad, lealtad, respeto y justicia.<\/p>\n<p>Hoy, el panorama general apunta a<br \/>\nuna p\u00e9rdida del rumbo. Los humanos, los hijos de Dios nos salimos del plan<br \/>\ndivino y rompimos estereotipos que al momento de la Creaci\u00f3n nos fueron<br \/>\nentregados. Usamos el libre albedr\u00edo de acuerdo a nuestros intereses, pasiones<br \/>\ny conveniencia a pesar de saber que a la larga terminaremos pagando las<br \/>\nconsecuencias.<\/p>\n<p>Por eso, ante cualquier<br \/>\ncat\u00e1strofe no le preguntemos a Dios por qu\u00e9, pregunt\u00e9monos a nosotros mismos,<br \/>\nc\u00f3mo y en qu\u00e9 momento dejamos de pensar en el planeta, la hermandad y nos ense\u00f1oreamos<br \/>\nhasta olvidarnos del pr\u00f3jimo.<\/p><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Sic Sac.<\/p>\n","protected":false},"author":1081,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"tdm_status":"","tdm_grid_status":"","footnotes":""},"categories":[25],"tags":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/19824"}],"collection":[{"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1081"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=19824"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/19824\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":34826,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/19824\/revisions\/34826"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=19824"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=19824"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=19824"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}