{"id":19810,"date":"2021-10-15T00:00:00","date_gmt":"2021-10-15T06:00:00","guid":{"rendered":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/blog\/no-te-pongas-delante-que-me-tapas"},"modified":"2024-02-23T11:04:18","modified_gmt":"2024-02-23T17:04:18","slug":"no-te-pongas-delante-que-me-tapas","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/opiniones\/no-te-pongas-delante-que-me-tapas","title":{"rendered":"No te pongas delante que me tapas&#8230;"},"content":{"rendered":"<p><b>Por: Cristina Pad\u00edn.<\/b> <\/p>\n<p>No te pongas delante que me tapas. Dijo la voz. Una voz \u00e1spera, arrogante. Hija de su muy \u00e1spera y arrogante madre. La due\u00f1a de aquellas palabras era una se\u00f1ora de unos sesenta y bastantes a\u00f1os. Vestida de gris, un color muy bonito cuando no es el \u00fanico tono que da luz a una vida. <\/p>\n<p>Se encontraba, como muchas otras personas, en un jard\u00edn. Iba a presentarse una flor: una camelia. Se trataba de un evento dedicado a las flores. Y una peque\u00f1a dulce y de ojos de agua cruz\u00f3 de una esquina a otra para situarse junto a su madre. <\/p>\n<p>No te pongas delante que me tapas, sin por favor, sin empat\u00eda, sin caricia\u2026 fue lo que pronunci\u00f3 aquel ser. Y eran palabras mentirosas: la ni\u00f1a no hac\u00eda eso. Lo que acontec\u00eda era que la mujer no anhelaba ver. Anhelaba ser vista. Mostrar su incultura, su egocentrismo, su escasez de valores\u2026<\/p>\n<p>No te pongas delante que me tapas fueron unas letras que formaron una oraci\u00f3n burda y simple. La pluma, que andaba por all\u00ed escribiendo relatos, pens\u00f3\u2026 qu\u00e9 poco le agradaba escribir sobre lo grosero\u2026 Y as\u00ed compuso un soneto torero para la ni\u00f1a, con Morante y Talavante en los versos\u2026<\/p>\n<p>Y ahora est\u00e1 narrando la pluma un cuento que se llama Ella\u2026 Ma\u00f1ana creo que se podr\u00e1 leer\u2026<\/p>\n<p>Un cuento sobre lo absurdo y vulgar<br \/>Qu\u00e9 cosa fea es la egolatr\u00eda<br \/>A las plumas<br \/>A Albriux: los mejores<br \/>A Pau<br \/>A mi querido Luis<br \/>A Morante<br \/>A Talavante<br \/>A las camelias y a la que hay en el jard\u00edn de mi abuela, de la que tanto me hablaba<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Por: Cristina Pad\u00edn.<\/p>\n","protected":false},"author":1025,"featured_media":34814,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"tdm_status":"","tdm_grid_status":"","footnotes":""},"categories":[25],"tags":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/19810"}],"collection":[{"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1025"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=19810"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/19810\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":34813,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/19810\/revisions\/34813"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/media\/34814"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=19810"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=19810"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=19810"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}