{"id":19628,"date":"2021-09-24T00:00:00","date_gmt":"2021-09-24T06:00:00","guid":{"rendered":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/blog\/mercedes-4"},"modified":"2024-02-23T10:56:13","modified_gmt":"2024-02-23T16:56:13","slug":"mercedes-4","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/opiniones\/mercedes-4","title":{"rendered":"Mercedes.."},"content":{"rendered":"<p>Su bisabuela se llamaba Mercedes. Ella se llamaba Mercedes, igual que su abuela y su madre. Aquellas mujeres humildes dotadas de tanta virtud hab\u00edan fallecido, y en el pueblo quedaba Mercedes, que a sus hijas hab\u00eda puesto otros nombres. <\/p>\n<p>Mercedes ten\u00eda los ojos del color de las casta\u00f1as que tanto gustaban en la familia, y era mujer de verdad y de arte. Aborrec\u00eda la hipocres\u00eda y la maldad, era generosa y dulce, y artista. Era maestra del divino arte del encaje. Encaje de bolillos..<\/p>\n<p>Cada 24 de septiembre Mercedes sonre\u00eda feliz a la vida: le encantaba el d\u00eda de su santo. Antes de la pandemia acostumbraba a realizar la peregrinaci\u00f3n de La Merced, en Poio, la noche del 23. Por la ma\u00f1ana acudi\u00f3 al cementerio\u2026<\/p>\n<p>Puso flores, como hac\u00eda siempre, a cada Mercedes que all\u00ed reposaba..<\/p>\n<p>Y se dispuso a festejar su festividad con alegr\u00eda y grata compa\u00f1\u00eda: lo mejor.<\/p>\n<p>Mercedes era una mujer bondadosa. Muy discreta y de conversaci\u00f3n grata. Lectora y amante del mar. Una mujer de valores y de principios. Mercedes: un obsequio en la vida de los que compart\u00edan la suya. As\u00ed era ella..<\/p>\n<p>Y as\u00ed es mi madre, que se llama Mercedes. El resto es ficci\u00f3n, mis abuelas no se llamaron as\u00ed..<br \/>Dedicado a mi querida madre<br \/>A cada Mercedes<br \/>A las tradiciones<br \/>A mi querido Luis<br \/>Al mar<br \/>A las personas bondadosas<br \/>Y al mes de septiembre con sus bellas costumbres..<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Su bisabuela se llamaba Mercedes. Ella se llamaba Mercedes, igual que su abuela y su madre.<\/p>\n","protected":false},"author":1025,"featured_media":34653,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"tdm_status":"","tdm_grid_status":"","footnotes":""},"categories":[25],"tags":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/19628"}],"collection":[{"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1025"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=19628"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/19628\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":34652,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/19628\/revisions\/34652"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/media\/34653"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=19628"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=19628"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=19628"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}