{"id":19484,"date":"2021-09-03T00:00:00","date_gmt":"2021-09-03T06:00:00","guid":{"rendered":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/blog\/siete-decadas-del-elepe-y-sigue-sonando-2"},"modified":"2024-02-23T10:50:24","modified_gmt":"2024-02-23T16:50:24","slug":"siete-decadas-del-elepe-y-sigue-sonando-2","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/opiniones\/siete-decadas-del-elepe-y-sigue-sonando-2","title":{"rendered":"Siete d\u00e9cadas del elep\u00e9 y sigue sonando"},"content":{"rendered":"<\/p>\n<p><b><i>Cultura, por: Aida L\u00f3pez Sosa<\/i><\/b><\/p>\n<p>Las redondeces en la civilizaci\u00f3n siempre son<br \/>\naugurios de nuevos tiempos que han cambiado la realidad. Las grandes<br \/>\ntransformaciones se dieron en la antig\u00fcedad a partir de la invenci\u00f3n de esta<br \/>\nforma m\u00e1gica de la cual se desprendieron descubrimientos que revolucionaron la<br \/>\nciencia y la cultura. La forma circular ya era del conocimiento de los griegos<br \/>\nen el  per\u00edodo cl\u00e1sico cuando Mir\u00f3n de<br \/>\nEl\u00e9uteras esculpi\u00f3 el \u201cDisc\u00f3bolo\u201d (siglo V a.C.), figura ic\u00f3nica donde se<br \/>\nadvierte el posicionamiento sim\u00e9trico, proporcionando y equilibrado del cuerpo<br \/>\natl\u00e9tico concentrado en el momento preciso que se prepara para lanzar con toda<br \/>\nsu fuerza el disco que sostiene con la mano derecha, disciplina ol\u00edmpica hasta la<br \/>\nfecha. Asimismo tambi\u00e9n durante el mismo siglo en Mesopotamia -hoy Irak- se<br \/>\ninvent\u00f3 la rueda, otro c\u00edrculo que cambi\u00f3 la forma de transportarse y las<br \/>\nm\u00e1quinas; hoy no concebimos la vida sin ella. El origen del cero a\u00fan no es<br \/>\nclaro, se cree que fue en Alejandr\u00eda y de ah\u00ed se propag\u00f3 a la India. La forma<br \/>\nredonda es posible que provenga de la letra griega <i>oud\u00e9n<\/i> o vac\u00edo, dato a\u00fan no confirmado.<\/p>\n<p>El siglo XIX de nuestra era estaba a punto de<br \/>\ninventar otra redondez que alegrar\u00eda nuestras vidas y cuerpos. Thomas Alva<br \/>\nEdison -inventor de la bombilla- ya ten\u00eda en la mente un fon\u00f3grafo que pronto<br \/>\nmaterializ\u00f3. Grab\u00f3 con su voz: <i>Mar\u00eda<br \/>\nten\u00eda un corderito,<\/i> en un cilindro de hoja de esta\u00f1o utilizando una aguja<br \/>\nque se mov\u00eda por un tornillo a lo largo, por supuesto no hab\u00eda posibilidad de<br \/>\nreproducir tal grabaci\u00f3n. A\u00f1os despu\u00e9s se cre\u00f3 el graf\u00f3fono tambi\u00e9n con cilindros<br \/>\npor el inventor del tel\u00e9fono, Alexander Graham Bell. Continuaron otros intentos<br \/>\nhasta desplazar a los cilindros por un disco que se fue fabricando con<br \/>\ndistintos materiales. El 31 de agosto de 1951 Deutsche Grammphon Records present\u00f3<br \/>\nel primer <i>Long Play<\/i> (vinilo) en la<br \/>\nFeria Alemana de la M\u00fasica en Dusseldorf, ciudad a la orilla del r\u00edo Rin donde<br \/>\na\u00f1o con a\u00f1o se celebraban, hasta antes de la pandemia, exposiciones de la<br \/>\nindustria y la moda. Ic\u00f3nica por su m\u00fasica electr\u00f3nica hace m\u00e1s de cinco<br \/>\nd\u00e9cadas y trayectoria punk.<\/p>\n<p>El <i>elep\u00e9<\/i><br \/>\nde material vin\u00edlico (30.5 cm de di\u00e1metro) fue consecuencia de la Segunda<br \/>\nGuerra Mundial, los discos anteriormente se elaboraban con goma laca, pero esta<br \/>\nse necesitaba para la fabricaci\u00f3n de herramientas b\u00e9licas. A partir de la<br \/>\nsegunda mitad del siglo XX, hace apenas 70 a\u00f1os, la m\u00fasica alegr\u00f3 los hogares<br \/>\nde la clase media y alta que pod\u00edan adquirir un mueble con tocadiscos integrado<br \/>\npara escuchar en la sala de su casa las grabaciones de sus artistas favoritos<br \/>\nde todos los g\u00e9neros musicales. Los dem\u00e1s se conformaban con la radio en donde<br \/>\ntocaban canciones de acuerdo a la programaci\u00f3n. Para los ni\u00f1os, Cri-Cri el<br \/>\ngrillito cantor. El gusto de los adultos era variado, iba de las rancheras a<br \/>\nlos boleros hasta la m\u00fasica cl\u00e1sica. Tambi\u00e9n estaban las cumbias para bailar y<br \/>\namenizar los festejos dom\u00e9sticos.<\/p>\n<p>Pocos a\u00f1os despu\u00e9s el disco ya no solo estaba en los<br \/>\nhogares, sino que dio paso a las <i>discoteques<br \/>\n<\/i>y a todo un g\u00e9nero ochentero: la m\u00fasica disco. El ritmo acompa\u00f1ado de<br \/>\ncambios de luces que se refractaban en una esfera de espejos, hac\u00eda olvidar el<br \/>\ntiempo, transport\u00e1ndonos a dimensiones excitantes. Al ritmo de \u201c<i>I Will Survive\u201d<\/i> olvid\u00e1bamos los dislates<br \/>\ndel amor porque as\u00ed nos lo hac\u00eda sentir Gloria Gaynor. El poder de la m\u00fasica hacia efecto y en catarsis<br \/>\ncolectiva cant\u00e1bamos a todo pulm\u00f3n: <i>\u201cGo<br \/>\non now go, walk out the door, just turn around now, because you\u00b4re not welcome<br \/>\nanymore\u201d.<\/i> \u00a1NEXT!<\/p>\n<p>Entre nuestra prioridades estaba la de comprar el<br \/>\n\u00faltimo vinilo de bandas extranjeras. Hab\u00eda expectaci\u00f3n por el dise\u00f1o de la<br \/>\nportada. El  disco era objeto del deseo<br \/>\nde ni\u00f1os y adultos, todos quer\u00edan tener su m\u00fasica favorita en casa para escucharla<br \/>\nuna y otra vez a riesgo de que se rayara, pero bien val\u00eda la pena por el gozo<br \/>\ninmediato. Las amigas nos reunimos en la casa de alguna para montar coreograf\u00edas.<br \/>\nY.M.C.A. de Village People era ideal para ensayar los movimientos de los<br \/>\nbrazos, Tavares para pasos grupales que requer\u00edan coordinaci\u00f3n y ritmo. John<br \/>\nTravolta impuso moda con \u201cVaselina\u201d, a pesar del calor meridano todos los<br \/>\nj\u00f3venes quer\u00edan una chamarra de cuero. Olivia Newton-John nos regres\u00f3 a las<br \/>\nmelenas rizadas y a las coletas; a las faldas con crinolinas y a los pantalones<br \/>\nentubados brillosos que desplazaron las amplias campanas setenteras de terlenca<br \/>\na cuadros.<\/p>\n<p>Con los casetes la m\u00fasica se volvi\u00f3 compa\u00f1era de<br \/>\nandanzas, bastaba una grabadora con pilas para colocarla en cualquier sitio.<br \/>\nAs\u00ed fuimos transitando hasta la adultez cuando el vinilo y el casete pasaron a<br \/>\nla historia. Los discos compactos promet\u00edan portabilidad, ahorro de espacio y<br \/>\nmayor fidelidad. La irrupci\u00f3n del internet en la d\u00e9cada de los noventa nos dio<br \/>\nla posibilidad de o\u00edr gratuitamente la m\u00fasica y ver los videos, fue cuando<br \/>\nconocimos muchos de los rostros de nuestros \u00eddolos.<\/p>\n<p>Actualmente existen servicios multimedia que por una<br \/>\ncantidad simb\u00f3lica han sustituido la compra f\u00edsica del disco-objeto. El vinilo<br \/>\nvive su segunda juventud desde el 2005, grupos emblem\u00e1ticos han conmemorado sus<br \/>\naniversarios grabando en este formato para los nost\u00e1lgicos que invierten<br \/>\ncuantiosas sumas para tener entre sus manos ese c\u00edrculo de pl\u00e1stico negro que<br \/>\nlos devuelve a su juventud a 33 revoluciones por minuto cuando en el tocadiscos<br \/>\nsuena.<\/p>\n<p>Freddie Mercury muri\u00f3<br \/>\njusto cuando iniciaba la revoluci\u00f3n discogr\u00e1fica, no alcanz\u00f3 a cumplir el prometido<br \/>\nespect\u00e1culo stripper cuando se dejaran de vender sus discos. No imagin\u00f3 que en<br \/>\nel nuevo milenio ya no ser\u00eda necesario pagar por escuchar su m\u00fasica y m\u00e1s a\u00fan, verlo,<br \/>\naunque no como Dios lo trajo al  mundo<\/p>\n<p><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Cultura<\/p>\n","protected":false},"author":1152,"featured_media":34536,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"tdm_status":"","tdm_grid_status":"","footnotes":""},"categories":[25],"tags":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/19484"}],"collection":[{"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1152"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=19484"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/19484\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":34535,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/19484\/revisions\/34535"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/media\/34536"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=19484"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=19484"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=19484"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}