{"id":19318,"date":"2021-08-14T00:00:00","date_gmt":"2021-08-14T06:00:00","guid":{"rendered":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/blog\/la-pareja-xvi-el-fin-de-la-pareja"},"modified":"2024-02-23T10:42:06","modified_gmt":"2024-02-23T16:42:06","slug":"la-pareja-xvi-el-fin-de-la-pareja","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/opiniones\/la-pareja-xvi-el-fin-de-la-pareja","title":{"rendered":"La pareja XVI: El fin de la pareja"},"content":{"rendered":"<p><b><i>De Ser a Ser<\/i>, por: Santiago Heyser.<\/b><\/p>\n<\/p>\n<p><b>Despu\u00e9s de separarnos, si queremos avanzar en la vida<br \/>\ne iniciar el proceso para sentirnos mejor, el primer paso es admitir el fin de<br \/>\nla relaci\u00f3n.<\/b><\/p>\n<p>Al final de una relaci\u00f3n le antecede una etapa de desgaste, conflictos y<br \/>\ncansancio emocional, nadie puede evitarnos la tristeza que sentimos, lo cual<br \/>\nnos deja en un estado vulnerable para enfrentar la separaci\u00f3n; nos encontramos<br \/>\nante una esperanza frustrada (despu\u00e9s de todo, cuando iniciamos la relaci\u00f3n,<br \/>\npensamos que iba a durar toda la vida) y somos v\u00edctimas de las emociones que<br \/>\ngeneran nuestros pensamientos. Edoardo Giusti, en su libro \u201cEl arte de<br \/>\nsepararse\u201d expresa lo siguiente: \u201cEste proceso no puede detenerse por un simple<br \/>\nacto de voluntad, ya que se desarrolla en unas condiciones en las que los<br \/>\npensamientos poseen a la persona\u2026\u201d. Pensamientos recurrentes tratando de<br \/>\ncomprender y\/o justificar lo sucedido, as\u00ed como la vor\u00e1gine de recuerdos que<br \/>\nnos llenan de nostalgia, al tiempo que se mezclan con sentimientos de rencor y<br \/>\n\u00e1speros reclamos hacia la persona de la cual nos separamos, comienzan a formar<br \/>\nparte de nuestra vida a cada momento. La tentaci\u00f3n  e inutilidad de victimizarse asumiendo el<br \/>\npeso de la separaci\u00f3n o de echar culpas es otra pr\u00e1ctica com\u00fan; a falta de un<br \/>\nestado de consciencia y con el sentimiento de p\u00e9rdida a flor de piel, nuestro<br \/>\nego busca rescatar una \u201cvictoria\u201d; para ello, qu\u00e9 mejor que considerarse a s\u00ed<br \/>\nmismo inocente de lo sucedido, acto seguido, invadidos por el dolor emocional,<br \/>\ncreemos que simplemente se ha cometido un error y comenzamos a considerar la<br \/>\nidea de una reconciliaci\u00f3n, s\u00edntoma evidente del desequilibrio en el que nos<br \/>\nencontramos.<\/p>\n<p>Tener la raz\u00f3n o no es irrelevante, queda claro que desde su punto de<br \/>\nvista cada quien considera que la tiene, sin siquiera ver la l\u00f3gica de que se<br \/>\nnecesitan dos personas para iniciar y para terminar una relaci\u00f3n. Entendiendo<br \/>\nesto, asignar un grado de responsabilidad es intrascendente ya que ambos son<br \/>\nresponsables, cuando menos, de haber seleccionado a la persona equivocada.<\/p>\n<p>Mantener la mayor distancia de la persona de la cual nos separamos, es<br \/>\nde mucha ayuda y probablemente sea la mejor de las estrategias. Cualquier<br \/>\nintento por querer aclarar el pasado o expresar rencores y reclamos solo nos<br \/>\ndebilitar\u00e1, haciendo m\u00e1s largo nuestro proceso de recuperaci\u00f3n y posiblemente<br \/>\nnos lastime a\u00fan m\u00e1s. Este proceso puede durar meses o a\u00f1os, dependiendo de cada<br \/>\nquien. Las emociones cambian a una velocidad diferente a la de las ideas y<br \/>\npensamientos, normalmente van m\u00e1s lentas, as\u00ed es como funcionamos. Para algunas<br \/>\npersonas, la separaci\u00f3n es un alivio y resulta motivante, en estos casos el<br \/>\npeso emocional y psicol\u00f3gico es m\u00e1s ligero. Sea cual fuere su caso,<br \/>\neventualmente, si quiere avanzar en la vida e iniciar el proceso para sentirse<br \/>\nmejor, el primer paso es admitir el fin de la relaci\u00f3n y actuar en<br \/>\nconsecuencia.<\/p>\n<p>Una vez que se ha aceptado la realidad, lo mejor que podemos hacer es<br \/>\ntener una nueva y mejorada actitud, cualquier otra opci\u00f3n (desquites,<br \/>\nvenganzas, rencores, etc.) nos juega en contra. Una sana estrategia se finca en<br \/>\nencontrar la fuerza en el estado de \u00e1nimo para sortear, con alegr\u00eda, los nuevos<br \/>\nretos y oportunidades que nos presenta la vida. Ante la falta del compa\u00f1ero\/a,<br \/>\npoco a poco tenemos que ir retomando, con una nueva perspectiva, cada uno de<br \/>\nlos aspectos de nuestra vida: rutinas diarias, actividades, vida social y<br \/>\nfamiliar, agenda de los hijos (cuando los hay), trabajo, ingreso econ\u00f3mico,<br \/>\ninclusive los quehaceres del hogar. Con la separaci\u00f3n, comienza una nueva etapa<br \/>\nen la vida en donde hay todo por descubrir, y con la actitud adecuada,<br \/>\ninclusive puede ser estimulante.<\/p>\n<p>Es importante, antes de iniciar una nueva relaci\u00f3n, dejar pasar un<br \/>\ntiempo de luto en soledad y reflexi\u00f3n para sanar \u201cheridas\u201d y terminar procesos,<br \/>\nuna buena estrategia es aprovechar esta nueva etapa dedic\u00e1ndonos \u00fanicamente a<br \/>\nnosotros y a nuestro desarrollo; con el tiempo, el v\u00ednculo se desvanece y el<br \/>\napego a quien fue nuestra pareja desaparecer\u00e1; es hasta este momento y no<br \/>\nantes, que estaremos en condiciones, si as\u00ed lo deseamos, de iniciar la b\u00fasqueda<br \/>\nde una nueva pareja; finalmente, con la separaci\u00f3n tenemos la oportunidad de vivir<br \/>\nla experiencia de ser felices sin depender de alguien m\u00e1s para lograrlo, lo que<br \/>\nsentar\u00eda una base emocional s\u00f3lida antes de iniciar un nuevo ciclo\u2026 \u00a1As\u00ed de<br \/>\nsencillo!<\/p>\n<p>Un saludo, una reflexi\u00f3n.<\/p>\n<p><b>Twitter: @SantiagoHeyser<\/b><br \/><b>Correo: heyser@deseraser.mx<\/b><\/p><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>De Ser a Ser.<\/p>\n","protected":false},"author":1142,"featured_media":34387,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"tdm_status":"","tdm_grid_status":"","footnotes":""},"categories":[25],"tags":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/19318"}],"collection":[{"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1142"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=19318"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/19318\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":34386,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/19318\/revisions\/34386"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/media\/34387"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=19318"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=19318"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=19318"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}