{"id":19182,"date":"2021-07-30T00:00:00","date_gmt":"2021-07-30T06:00:00","guid":{"rendered":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/blog\/la-pareja-xiv-las-discusiones"},"modified":"2024-02-23T10:35:37","modified_gmt":"2024-02-23T16:35:37","slug":"la-pareja-xiv-las-discusiones","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/opiniones\/la-pareja-xiv-las-discusiones","title":{"rendered":"La pareja XIV: Las discusiones"},"content":{"rendered":"<p><b><i>De Ser a Ser<\/i>, por: Santiago Heyser.<\/b><\/p>\n<\/p>\n<p><b>Cuando hay alguna diferencia en la pareja, tener una<br \/>\npl\u00e1tica con el fin de expresar puntos de vista, aclarar las cosas y conciliar,<br \/>\ndeber\u00eda ser el camino para resolver situaciones, pero\u2026 muchas veces no funciona.<\/b><\/p>\n<p>Ante este escenario, generalmente llegamos a conclusi\u00f3n de que no<br \/>\nfunciona por \u201cculpa de la otra persona\u201d y probablemente estemos equivocados.<br \/>\nMientras no usemos nuestra inteligencia y elevemos nuestro nivel de<br \/>\nconsciencia, los seres humanos tendemos a \u201creaccionar\u201d con base en nuestras<br \/>\nemociones y condicionamientos intelectuales, justificando lo que decimos y<br \/>\nnuestras acciones, con argumentos poco objetivos; en pocas palabras,<br \/>\nreaccionamos sin pensar mientras nuestra mente elabora los argumentos<br \/>\nnecesarios para justificar nuestras acciones y decisiones de forma tal, que<br \/>\nsiempre nos damos la raz\u00f3n. Estamos tan identificados con nuestro ego, que<br \/>\ncometemos el error de creer que si nos equivocamos o no tenemos la raz\u00f3n,<br \/>\n\u201cperdemos\u201d; perdemos valor ante la pareja y nuestro ego se siente superado, por<br \/>\nlo que se resiste; esto sucede y seguir\u00e1 sucediendo mientras no seamos<br \/>\nconscientes de este proceso y pongamos un alto a las respuestas autom\u00e1ticas que<br \/>\ntenemos.<\/p>\n<p>Nos equivocamos cuando no razonamos, ya que partimos de la premisa<br \/>\nequivocada: \u201ctener la raz\u00f3n\u201d, cuando el objetivo debiera ser: \u201ccomunicarnos,<br \/>\ncomprendernos, aclarar y resolver la situaci\u00f3n\u201d. De manera frecuente, en las<br \/>\ndiscusiones se pierde de vista el asunto a tratar y se busca tener la raz\u00f3n,<br \/>\ncuando lo que nos debe interesar es comprender las razones y motivadores del<br \/>\nactuar nuestro y de nuestra pareja, o tratar de comprender las diferencias y<br \/>\npartiendo del respeto a la individualidad y a que cada quien es como es y<br \/>\ndecide en libertad de acuerdo a su forma de pensar o de c\u00f3mo quiere vivir.<\/p>\n<p>En muchas ocasiones buscamos justificar la forma en la que actuamos<br \/>\nracionalizando fallas y\/o deseos, sin asumir ninguna responsabilidad,<br \/>\njustific\u00e1ndonos con el actuar de otras personas o con factores externos,<br \/>\nincluso, eventualmente llegamos a clamar inocencia victimiz\u00e1ndonos para evitar<br \/>\nasumir las consecuencias de nuestras acciones y de nuestros errores, actuando<br \/>\nde manera c\u00ednica, aun sabiendo perfectamente lo que hicimos y por qu\u00e9 lo<br \/>\nhicimos; lo que nos obliga a mentir, y no es lo peor: lo peor es que cuando no<br \/>\nnos creen la mentira nos sentimos ofendidos, como si fu\u00e9ramos impolutos y<br \/>\nveraces, cuando somos justo lo contrario,\u2026 a esas alturas, la discusi\u00f3n ya ni<br \/>\nsiquiera tiene que ver con resolver o aclarar la situaci\u00f3n inicial, pues ya se<br \/>\nperdi\u00f3 la comunicaci\u00f3n y la intenci\u00f3n de resolver la diferencia.<\/p>\n<p>Cuando actuamos sin reflexionar, tendemos a cometer los siguientes<br \/>\nerrores: 1. Ver las cosas polarizadas, en blanco y negro, \u201cest\u00e1s de mi lado o<br \/>\nen contra m\u00eda\u201d, al hacer esto perdemos la oportunidad de encontrar el valor en<br \/>\nlos puntos medios, en los matices; en una discusi\u00f3n de pareja no se trata de tener<br \/>\nla raz\u00f3n o de ganar, se trata de comprendernos para que nuestra relaci\u00f3n nos<br \/>\naporte calidad de vida; 2. Descalificar de forma autom\u00e1tica los argumentos y el<br \/>\npunto de vista de nuestra pareja s\u00f3lo porque no coincide con el nuestro, como<br \/>\nsi fuera un adversario. En este contexto, nos dominan las emociones y sin<br \/>\npensar negamos todo lo que no concuerda con nuestro punto de vista o posici\u00f3n;<br \/>\n3. En lugar de escuchar para entender, escuchamos para contestar, hablamos,<br \/>\npero no nos comunicamos; la falta de atenci\u00f3n o la incapacidad para escucharnos<br \/>\nno permite que tengamos un di\u00e1logo constructivo. 4. Confiamos demasiado en<br \/>\nnuestra memoria, cuando la ciencia ha demostrado infinidad de veces que el<br \/>\nsistema de la memoria es uno de los m\u00e1s ineficientes de nuestro cerebro, la<br \/>\nmemoria no solo falla, sino que adem\u00e1s es creativa, terminamos adecuando<br \/>\nnuestros recuerdos a la conveniencia de nuestro inter\u00e9s sin que representen lo<br \/>\nque en realidad sucedi\u00f3 y construyendo as\u00ed \u201cnuestras verdades\u201d. 5. No siempre<br \/>\nqueremos \u201cla\u201d soluci\u00f3n sino que queremos \u201cmi\u201d soluci\u00f3n, llegados a este punto,<br \/>\ntodo es necedad, los argumentos no cuentan y dejamos de comunicarnos.<\/p>\n<p>Finalmente, si con argucias ganas una discusi\u00f3n, \u00bfde verdad prefieres<br \/>\nquedarte con esa \u201cvictoria\u201d sobre tu pareja, en lugar de haber dialogado,<br \/>\nhaberse conocido m\u00e1s, haber comprendido el porqu\u00e9 de sus acciones o el fondo de<br \/>\nsus sentimientos y haber resuelto y conciliado juntos una situaci\u00f3n como<br \/>\nequipo, en donde en lo individual crecemos y como pareja nos fortalecemos?, \u00bfde<br \/>\nverdad eso quieres?, pi\u00e9nsalo\u2026 \u00a1As\u00ed de sencillo!<\/p>\n<p>Un saludo, una reflexi\u00f3n.<\/p>\n<p><b>Twitter: @SantiagoHeyser<\/b><br \/><b>Correo: heyser@deseraser.mx<\/b><\/p><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>De Ser a Ser.<\/p>\n","protected":false},"author":1142,"featured_media":34262,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"tdm_status":"","tdm_grid_status":"","footnotes":""},"categories":[25],"tags":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/19182"}],"collection":[{"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1142"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=19182"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/19182\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":34261,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/19182\/revisions\/34261"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/media\/34262"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=19182"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=19182"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=19182"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}